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Leer La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 248 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
La puerta de la azotea se abrió de una patada. Una brisa fría los saludó cuando cruzaron la puerta. Notaron una barrera negra que cubría las paredes exteriores del edificio. La barrera brillaba amenazantemente bajo la tenue luz de las estrellas. Era como si la sede de la asociación hubiera sido metida en un contenedor negro tan grande como ella. Por encima del tejado sólo había un pequeño espacio vacío. "Están planeando destruir la sede con nosotros", dijo Neo. Se quedó mirando las docenas de círculos mágicos brillantes en el aire, sus intrincados patrones brillaban más con cada segundo que pasaba. "Supongo que están preocupados porque no saben si tenemos cartas de triunfo", respondió Jack. Ambos miraron el círculo mágico gigante en el centro. Se fue haciendo más grande y más complejo con el tiempo. La enorme cantidad de Energía Divina reunida en el cielo envió escalofríos por la columna de Jack. Un zumbido bajo llenó el aire, resonando profundamente dentro de sus huesos. Neo activó el Abrazo del Océano y cubrió su cuerpo con Oscuridad. La oscuridad de la tinta lo envolvió, fusionándose perfectamente con las sombras que lo rodeaban. Combinado con la resistencia de Eternal, esta fue la defensa más alta que jamás había alcanzado. "Escóndete en mi sombra", le dijo Neo a Jack, con voz tranquila pero firme. "Te ayudaré a bloquear ese ataque. Esa cosa se ve horrible." "Está bien", dijo Neo. "Apuesto a que los Despertados nos están esperando para atacarnos después de este bombardeo inicial. Necesito que te encargues de ellos con tus invocaciones. No hay necesidad de que malgastes tus fuerzas ahora". Jack asintió con dificultad. Aunque quería replicar, las palabras de Neo eran lógicas. La vacilación en los ojos de Jack fue fugaz mientras activaba el Hechizo Espacial de Sombras y desvanecía en la sombra de Neo. Los círculos mágicos en el aire comenzaron a combinarse, y una presión opresiva surgió de ellos. El cielo se llenó de nubes oscuras y turbulentas, proyectando sombras ominosas sobre el suelo. Un rayo de luz descendió, dividiendo la penumbra momentáneamente. Neo cubrió su mano con Oscuridad y golpeó hacia arriba. El impacto recorrió el aire y el entorno circundante vibró como si la realidad misma estuviera siendo destrozada. ... Fuera de la barrera espacial Cientos de despertadores flotaban en el aire alrededor de la sede de la Asociación, sellada espacialmente. El área estaba rodeada por una cúpula tenue y brillante, cuya superficie ondulaba como agua agitada. No podían ver lo que estaba sucediendo dentro, pero el peso de la batalla interna presionaba sus sentidos. Ares, Emma y Atenea estaban al frente del grupo de despertadores. El aire estaba cargado de tensión y el viento frío agitaba sus capas mientras miraban fijamente la barrera. "El Armagedón no será suficiente", dijo Emma con un deje de preocupación en la voz. "Juntos con Jack y él, pueden bloquear ese ataque". Ares asintió, con la mirada fija en la barrera parpadeante. Armagedón era la técnica de ataque más poderosa de la Asociación. Sin embargo, todavía estaba en la etapa de desarrollo. Nunca esperó que fuera suficiente para derrotar a Neo y Jack directamente. "Estarán gravemente heridos. Eso es más que suficiente", dijo Ares. El viento se levantó, trayendo el olor de tierra quemada. Usar Armageddon para un despertador de rango B y uno de rango A+ fue excesivo, pero Ares preferiría estar sobrepreparado que mal preparado. La barrera espacial comenzó a agrietarse, emitiendo un agudo zumbido. Chispas brillantes saltaron a medida que las fracturas se extendían como venas a lo largo de su superficie. "¡Prepárense!", alzó Ares la voz, rompiendo el silencio ansioso. "¡Ambos resultarán heridos! ¡Atáquenlos en cuanto se rompa la barrera espacial!" La barrera se hizo añicos con un estruendo ensordecedor, incapaz de contener la fuerza del Armagedón. El polvo y los escombros se arremolinaban en el caótico resultado posterior. Sin embargo, en lugar de la explosión de luz brillante que esperaban, una oscuridad completamente negra surgió desde el interior de la barrera espacial. “¿Venceron a Armagedón?” preguntó Ares alarmado. "¡Ataque!" Cientos de despertadores desataron sus habilidades contra la Oscuridad que se acercaba. Bolas de fuego llameantes, hojas de viento penetrantes y rayos de luz radiantes salieron disparados, iluminando el campo de batalla. Nada de lo que hicieron detuvo la negrura que salía a borbotones. La Oscuridad surgió como una entidad viviente, tragándose sus ataques por completo. Fluyó hacia afuera y envolvió a los que lo despertaron, dejando a muchos inmovilizados a su paso. Ares y los demás parpadearon. "¿Qué?" murmuró Emma con voz temblorosa. Habían estado parados bajo el sol abrasador, pero en el momento en que la Oscuridad los tocó, se convirtió en noche. El cielo estaba cubierto por un vacío antinatural y las estrellas estaban completamente ocultas. Ella se dio la vuelta y vio a los despertadores retorciéndose en el suelo, agarrándose la cabeza en agonía. Susurros débiles y disonantes resonaron en la mente de Emma, enviándole escalofríos por la columna. "Voces de la oscuridad…" Su expresión se endureció mientras trataba de comprender cómo Neo había convertido el día en noche y cómo los estaba atacando mentalmente. Algo andaba mal. No se suponía que Neo fuera tan fuerte. Emma podía sentir que sus fuerzas se agotaban y sus extremidades se volvían más pesadas. En ese momento, Atenea completó un breve cántico. Una luz suave y etérea irradiaba de ella, disipando los susurros opresivos. El dolor que asaltaba las mentes de todos se atenuó y fue reemplazado por una claridad frágil. La luz bañó a los despiertos, sacándolos de su desesperación. Salvados, su vigilancia llegó a su máximo nivel. Sus miradas se dirigieron hacia la sede de la Asociación. La oscuridad que cubría el edificio comenzó a disiparse lentamente, revelando restos congelados de sus ataques suspendidos en el aire. Fue como si el Tiempo mismo se hubiera detenido. Y allí, en lo alto del tejado, estaba Neo, perfectamente ileso. "…!?" Los que despertaron sintieron escalofríos recorrer sus espinas. Él ignoró sus miradas y sus ojos rojo sangre se fijaron en Atenea. Su mirada se desvió brevemente hacia el cubo en sus manos antes de posarse en Ares. "¿Por qué nos atacaste?" preguntó Neo. “Lo sabes mejor que tú mismo” respondió Ares con firmeza. Su tono transmitía la confianza de quien está seguro de la victoria. "Supongo que sí." La mirada de Neo recorrió a los cientos de despertadores ahora protegidos por la luz sagrada de Atenea. El brillo etéreo los protegió de los efectos persistentes de su hechizo de rango Temblor, [Amanecer Negro de la Desesperación]. “Neo Hargraves, te lo preguntaré una última vez” dijo Ares, con un tono autoritario que atravesó la tensión”. ¿Seguro que quieres rescatar al Niño de Mana? Su mirada permaneció firme, imperturbable ante el poder que Neo había demostrado. Neo negó con la cabeza. "Ares, te daré dos opciones", dijo Neo. "Retírate de aquí y déjame rescatar al Niño de Maná, o... afronta las consecuencias". Nadie hizo caso a su advertencia. Algunos de los Despertadores en la retaguardia se rieron entre dientes. El primer ataque de Neo los tomó por sorpresa, pero creían que era su carta del triunfo y que no le quedaba nada más. Los informes sobre Neo habían sido ciertamente sorprendentes. Pero eran solo eso. Sorprendentes. No era invencible como Zeus ni tenía el talento ilimitado de Apolo. Neo se masajeó la nuca con una mano, mientras sus dedos rozaban un ligero moretón. "Suspiro, quería terminar esto sin un baño de sangre." De repente, la atmósfera relajada alrededor de Neo se desvaneció como si hubiera sido una ilusión. Su mirada se volvió fría, afilada como el filo de una espada. Colocó su mano sobre la empuñadura de su espada. 'Obitus.....' Los anillos de los elementales de la Muerte alrededor de su corazón zumbaban, débilmente visibles como cadenas fantasmales. 'Eliminar la desventaja.' Neo decidió soltarse por primera vez en meses. Una abrumadora cantidad de aura malévola explotó desde él, cayendo en cascada sobre el campo de batalla como un tsunami. El poder recorrió sus extremidades y los grilletes que lo agobiaban desaparecieron. Neo se sintió liberado. Su presencia llenó el área, ondeando como un mar tempestuoso. Los escasos árboles cercanos crujieron y sus ramas se rompieron bajo la presión invisible. Los Despertados fueron empujados hacia atrás, sus cuerpos se pusieron rígidos mientras un miedo frío y paralizante se apoderó de ellos. ¡Mierda! ¡Hasta ahora estaba ocultando su fuerza! Emma corrió hacia Neo, sus botas crujieron contra las piedras rotas. Su corazón latía con fuerza mientras se movía, su respiración era visible en el repentino frío que envolvió el campo de batalla. Nunca había visto a Neo irradiar una presión tan venenosa. Fue suficiente para hacerla temblar. Justo cuando estaba a punto de atacarlo, Jack emergió de la sombra de Neo como un espectro. Su presencia era silenciosa y letal, su cuerpo fortalecido por el hechizo Temblor de Neo clasificado Amanecer Negro de la Desesperación. Una armadura de hueso cubrió su mano y golpeó a Emma, enviándola a estrellarse contra una pared desmoronada. “¡Tú…!” espetó Emma, mirándome fijamente como si fueran dagas. Ares, Atenea y Emma liberaron sus auras, sus energías retorcieron el aire a su alrededor en un violento torbellino. El espacio tembló. El polvo y los escombros se elevaron por el aire y las grietas se abrieron paso por el suelo mientras intentaban superar la presión de Neo. Pero. Fue inútil. Neo se mantuvo firme. Sus auras no le hicieron nada. La comprensión de la verdadera fuerza de Neo les produjo un shock sin precedentes. Neo levantó la mano ligeramente. El movimiento era tranquilo pero tenía un peso terrible. Utilizó la mitad del segundo anillo que rodeaba su corazón. Un relámpago rojo parpadeó alrededor de su mano y su lengua. Agarró algo en el aire, como si estuviera sosteniendo una manzana. Ares, Emma y los demás sintieron que “algo” tocaba sus corazones. No era sólo miedo: era algo tangible, un agarre pesado y sofocante que arañaba su esencia misma. El rayo rojo que cubría a Neo comenzó a moverse salvajemente. Neo abrió la boca y... "Morir." Aplastó el objeto invisible en su mano. El sonido del chasquido resonó anormalmente fuerte en todo el campo de batalla. Ares y Emma sintieron que sus corazones se apretaban. Sus pechos se apretaron como si un tornillo de banco los estuviera oprimiendo. Muerte. Se había apoderado de sus corazones. La fuerza opresiva era innegable. Gotas de sudor corrían por sus espaldas y un dolor inimaginable los asaltaba. Inundaron sus venas con maná, sus cuerpos brillaron débilmente mientras luchaban por resistir el ataque.
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La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 248

Estás leyendo el capítulo 248 de La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela), un novela. Un personaje sin nombre que nunca apareció en la novela. Un extra. Neo se convirtió en ese personaje extra.... Transmigrar a la novela y obtener el linaje de Hades, el dios de la muerte, se suponía que era lo mejor que… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) tiene 839 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.