Leer La Guerra de los Prodigios (Novela) Capítulo 4 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
La tenue luz amarilla de la lámpara se balanceaba en la sencilla casa de paja. La vieja caja de madera se abrió, revelando una hoja azul, un libro amarillento y un pincel gris oscuro de medio pie de largo.
Por lo general, un pincel era una herramienta para dibujar y escribir.
Este pincel se parecía a un pincel de caligrafía, pero tenía una hoja afilada en lugar de los habituales pelos suaves. Era una herramienta necesaria utilizada por los maestros de runas para tallar runas.
Por lo tanto, este pincel también se conocía como cuchillo rúnico.
Personalmente, Lin Xun prefería el nombre de cuchillo rúnico porque sonaba similar a buscar el dao. ¿Quién podría competir con alguien que buscaba el dao en todas las tierras?\[1\]
Este tipo de nombre provocaba una indescriptible sensación de emoción.
La mirada de Lin Xun se posó en el libro amarillento y el pincel gris oscuro. Estos dos objetos tenían un significado extraordinario para él.
El libro amarillento tenía aproximadamente tres dedos de grosor y no tenía título. Sus páginas andrajosas estaban recortadas en cuero y el libro claramente había sido hecho hacía mucho tiempo. Una simple mirada a él haría que cualquiera sintiera un aura antigua e histórica.
El pincel gris oscuro era bastante singular y se parecía más a una espada que a un pincel. En su superficie oscura y mate se habían grabado misteriosos patrones en forma de nubes, y su punta afilada desprendía un aura escalofriante que llegaba hasta lo más profundo del alma de una persona.
Eran los dos tesoros más importantes de Lin Xun.
Además del libro, el pincel y la espada, también había huesos, pieles de animales, plantas secas, rocas y otros objetos similares. Estos eran recursos aeth que podían ser transformados en herramientas especiales, convertidos en tinta rúnica o utilizados como materiales rúnicos.
Lin Xun los había ido recogiendo a lo largo de su viaje y podían venderse por una suma considerable.
En la esquina de la caja de madera había una pila de bloques de madera del tamaño de un pulgar que eran tan sólidos y duros como el jade.
Estos bloques de madera se llamaban madera plateada de clubmoss y normalmente tenían poco valor. Su única cualidad única era que eran extremadamente resistentes y tan duros como las rocas.
Como tal, la madera plateada de clubmoss era un material ideal para que los aprendices de runas practicaran su tallado de runas.
Lin Xun cogió con cuidado el grueso libro amarillento y se sentó frente al escritorio junto a la ventana.
Miró en silencio el libro, pero no lo abrió. En cambio, se sumió en sus pensamientos.
En un abrir y cerrar de ojos, Lin Xun pareció regresar al pasado.
...
Recordó una prisión minera llena de prisioneros que estaba aislada del resto del mundo en las montañas.
Lin Xun había estado en la prisión desde que tenía memoria. Era un lugar sin cielo ni luz solar, solo oscuridad y humedad.
El ambiente era asfixiante, con prisioneros muriendo y otros nuevos llegando cada día.
Según recordaba Lin Xun, nadie había logrado escapar de la prisión de la mina antes de que fuera destruida.
Estrictamente hablando, Lin Xun no era un prisionero, sino un huérfano, que casi había sido devorado por los diabólicos prisioneros cuando lo encontraron.
Al menos eso le había dicho el señor Lu.
En cuanto a cómo había sobrevivido un bebé abandonado, por supuesto, lo había salvado el señor Lu.
Nadie conocía los orígenes del señor Lu, pero claramente había recibido un trato especial en la prisión de la mina. No solo los guardias, sino incluso los prisioneros también eran extremadamente respetuosos con él.
Todo se debía a la otra identidad del señor Lu: un maestro de runas.
Lin Xun había seguido al señor Lu desde que era joven y, posteriormente, había empezado a ayudarlo con varias tareas cuando tuvo la edad suficiente.
Se volvió experto en reconocer palabras e identificar varios ingredientes. Además, aprendió a fabricar tinta rúnica, practicó su talla de runas y se aprendió de memoria varios tipos de runas. Hacía todo esto mientras realizaba otras tareas mundanas, como preparar té, servir agua, lavar ropa y cocinar.
Lin Xun creía que era discípulo del señor Lu, un sentimiento que también compartían los guardias y los prisioneros de la mina.
Sin embargo, el señor Lu nunca había reconocido a Lin Xun como su discípulo. En palabras del señor Lu, nunca planeó aceptar un discípulo, y Lin Xun era simplemente alguien que ayudaba con las tareas.
Esta declaración había hecho que Lin Xun se deprimiera un poco, pero el mal recuerdo se fue desvaneciendo con el tiempo. Sin embargo, en el fondo, seguía tratando al señor Lu como su maestro.
La vida en la prisión de la mina era muy árida y monótona, sin sol que anunciara la llegada de cada día. A medida que Lin Xun fue creciendo, poco a poco empezó a darse cuenta de que había un mundo más amplio fuera.
Cuando Lin Xun tenía nueve años, el señor Lu lo llevó fuera por primera vez.
Sin embargo, regresaron apenas tres días después.
Las experiencias de esos tres días conmocionaron enormemente a Lin Xun. Había visto el mundo exterior, la luz del sol, el cielo azul y las nubes blancas y limpias.
A partir de entonces, el señor Lu lo sacaría de vez en cuando, aunque siempre regresarían a la prisión de la mina en un plazo de tres a diez días.
Su objetivo para cada viaje era simple. El señor Lu necesitaba recolectar más recursos aeth para sus runas.
Cada viaje aumentaba gradualmente la comprensión del mundo de Lin Xun.
Lo único que le desconcertaba era que el señor Lu parecía preferir quedarse en la oscura y sombría prisión de la mina en lugar de en el mundo exterior.
Lamentablemente, Lin Xun nunca pudo encontrar la respuesta a esa pregunta.
Incluso cuando la prisión de la mina fue destruida...
Al pensar en ello, un dolor atravesó el corazón de Lin Xun mientras el terrible recuerdo de hacía tres meses invadía involuntariamente su cabeza:
Aquel día, él había estado practicando el tallado de runas de madera verde, mientras el señor Lu murmuraba para sí mismo mientras vigilaba una olla de ingredientes aeth hirviendo.
Fuera de la habitación, los guardias azotaban a los prisioneros menos “motivados” con sus látigos de metal ensangrentados, mientras una cacofonía de maldiciones, gritos y lamentos de agonía resonaba en medio de la oscura prisión.
Ese día no fue diferente a cualquier otro, y era una vida a la que Lin Xun ya se había acostumbrado hacía mucho tiempo. De hecho, ya no sentía ninguna simpatía por esos prisioneros de aspecto lastimero pero malvados por dentro.
Lo único extraño de ese día fue el señor Lu.
Desde joven, Lin Xun había aprendido que el señor Lu tenía mal genio, y a menudo se mostraba irritable e impaciente. Lin Xun había sido insultado verbalmente en innumerables ocasiones por el señor Lu y hacía tiempo que se había acostumbrado a ese trato.
Aunque el señor Lu regañaba y reprendía, nunca golpeaba a Lin Xun. Además, las reprimendas siempre se debían a los errores de Lin Xun.
Ese día, el señor Lu había estado excepcionalmente irritable y había destrozado numerosos objetos de la habitación. Incluso su pincel rúnico más querido, Cielo azul oro ardiente, lo había roto violentamente en dos.
Mientras Lin Xun estaba desconcertado por tal comportamiento, vio cómo el señor Lu recuperaba una vieja caja de madera y arrojaba furiosamente un libro amarillento, una espada azul y un cepillo de runas oscuro y sin brillo de medio pie de largo, antes de entregar la caja al atónito Lin Xun.
Incluso hoy, Lin Xun todavía podía recordar la complicada expresión del señor Lu: conflicto, odio, impotencia y una falta de voluntad para aceptar algo. Sin embargo, al final se convirtió en una seriedad solemne.
Lin Xun nunca había visto tal intensidad antes y sabía que nunca olvidaría esta visión mientras viviera.
El señor Lu entonces agarró con fuerza los hombros de Lin Xun, haciéndole sentir como si sus huesos estuvieran a punto de ser aplastados, y dijo: “A partir de hoy, aprenderás a ser independiente. Por lo tanto, ¡debes asegurarte de que sigues viviendo!”.
La voz ronca del señor Lu rebosaba de una determinación inquebrantable. Sus ojos eran de color rojo sangre y estaban llenos de una locura que solo aparece cuando una persona sabe que su muerte está próxima. “Recuerda, no fue fácil para mí salvarte, ¡así que no puedes morir bajo ningún concepto!”.
El señor Lu señaló entonces el libro amarillento y el pincel de runas gris oscuro y dijo con un tono de voz serio que Lin Xun nunca había oído antes: “¡Guárdalos bien! El éxito de tu futuro cultivo dependerá de ellos, ¡especialmente del pincel! No he conseguido descubrir el secreto que contiene, pero si tú lo consigues, podrás desafiar a los cielos y cambiar el destino incluso después de perder tu arteria de origen Aeth.
“¿No has querido siempre saber quién robó tu arteria aeth de origen? ¡Puedo decirte que la respuesta está en el Imperio Ziyao! ¡Así que sigue viviendo y busca la respuesta! ¡No lo olvides nunca!”. La voz del señor Lu se volvió histérica; su expresión se deformó y distorsionó. Abrumado, Lin Xun solo pudo asentir instintivamente con la cabeza.
El señor Lu agarró el frágil cuerpo de Lin Xun y lo arrastró violentamente a un pasadizo oscuro y oculto que nunca antes había visto. “¡Vete!”.
El oscuro pasadizo era como un abismo sin fondo. El señor Lu empujó a Lin Xun sin dudarlo.
Lin Xun no pudo ni siquiera reaccionar; su mente se quedó en blanco mientras sentía como si estuviera cayendo por un precipicio.
Fue también en ese instante cuando vio una mano antigua desgarrar la oscuridad de la mina prisión, acompañada de un fuerte estruendo al descender.
La mano era tan enorme que podía cubrir el cielo, cada dedo parecía un pilar que sostenía los cielos y cada surco parecía un profundo desfiladero. La mano estaba rodeada de aterradoras llamas púrpuras y parecía un mar púrpura de fuego que caía del espacio exterior. Estaba llena de un terrible poder destructivo que podía incinerar la oscuridad misma y quemar los cielos.
Nunca en sus sueños más descabellados Lin Xun hubiera imaginado que la mano de alguien pudiera... ¡cubrir el cielo!
1\. Ambas se escriben “wen dao” en pinyin con pronunciaciones ligeramente diferentes ☜

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Estás leyendo el capítulo 4 de La Guerra de los Prodigios (Novela), un novela. Abandonado cuando era un bebé, lo único que Lin Xun había conocido era la vida en la prisión de la mina sin sol. Su misterioso tutor, Mister Lu, nunca habló mucho de los orígenes de Lin Xun, limitándose a enseñarle el… Este capítulo tiene publicado el 17 de marzo de 2025, Traducido por el grupo Crowli. La Guerra de los Prodigios (Novela) tiene 2581 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.