Leer La Guerra de los Prodigios (Novela) Capítulo 266 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Mientras Lin Xun siseaba, ya estaba practicando el Pequeño Arte Divino de Meditación. ¡Visualizó el espectáculo del Ciclo Estelar para calmar y proteger su espíritu!
La grandiosa escena de millones de estrellas circulando surgió de repente en su mente. Cada estrella brillaba intensamente, liberando un brillo deslumbrante y puro.
¡Era su poder espiritual! ¡Lin Xun lo estaba movilizando usando el Pequeño Arte Divino de Meditación!
De repente, el rostro triunfante de Wei Mingzi se tensó y sus ojos se abrieron con incredulidad.
Parecía como si hubiera visto un fantasma.
Tembloroso, dejó escapar un rugido furioso: “¡Pequeño Arte Divino de Meditación! ¡Maldito seas! ¿Has descifrado la Runa de la Luz Fluyente? ¿Cómo es posible? ¡Esa cosa… esa cosa es un poder que solo los caminantes de runas divinos pueden controlar! ¿Cómo puedes tú, un don nadie en la etapa de Caminante Humano, controlarlo? ¡Imposible!”. Su voz se elevó histéricamente y estaba llena de miedo.
Su figura ilusoria parpadeaba frenéticamente de un lado a otro frente a Lin Xun, como si intentara evitar la deslumbrante luz estrellada.
Por desgracia para él, el mar mental pertenecía a Lin Xun. En otras palabras, Lin Xun era el amo. Con un solo pensamiento, un río estrellado se desbordó como una cascada y envolvió por completo a Wei Mingzi. No pudo escapar ni evadirlo.
Tembloroso como un loco, Wei Mingzi gritó de agonía. Su rostro se contrajo por el miedo y el dolor. La arrogancia había desaparecido por completo de su expresión.
Jamás imaginó que se toparía con una calamidad justo cuando encontrara la oportunidad de escapar tras haber estado atrapado en el Reino Secreto Omega durante incontables años. ¡El Arte de la Meditación Divina Menor era considerado un arte de cultivo único y aterrador incluso en su época!
En circunstancias normales, Wei Mingzi no tendría miedo. Al fin y al cabo, el Arte de la Meditación Divina Menor era un arte de templado espiritual. Sin embargo, él no era más que un vestigio de espíritu y su debilidad era el poder espiritual.
¡Maldita sea!
¡Maldita sea!
¿Cómo pudo suceder esto?
¿De verdad no hay lugar para mí, Wei Mingzi, en el gran dao de todos los cielos?
Retumbar-
La luz estrellada inundó el lugar como una cascada, aprisionando a Wei Mingzi. Era como un hilo de paja en un vasto océano. Su figura ilusoria se desvanecía poco a poco.
¡Era como si Wei Mingzi fuera un bloque de hielo derritiéndose en un mar de fuego!
“¡No! ¡No! ¡Compañero taoísta, ten piedad!”
Wei Mingzi estaba aterrorizado. Por fin había escapado tras años interminables de cautiverio, pero iba a morir de nuevo. No podía aceptarlo.
“Compañero daoísta, no me mates. ¿Acaso no quieres saber por qué he podido sobrevivir en el Reino Secreto Omega hasta ahora?”
“¡Compañero taoísta, te lo ruego, te lo ruego que me perdones, te prometo enseñarte todo lo que he aprendido. ¡Poseerás el poder invencible para llegar a la cima y controlar el mundo!”
¿Por qué no dices nada? ¿Acaso no es suficiente? Si me dejas ir, estoy dispuesto a servirte. Puedo pasar por fuego y agua hirviendo por ti. ¡No dudaría ni en morir por ti!
“Compañero taoísta…”
Por mucho que Wei Mingzi suplicara y gritara, Lin Xun hizo caso omiso y no dejó de practicar el Pequeño Arte Divino de Meditación.
Wei Mingzi era demasiado engañoso y peligroso. Lin Xun no volvería a ser descuidado.
¡Boom!
Al final, la figura de Wei Mingzi quedó pulverizada y desapareció sin dejar rastro. Su voz, llena de miedo, pánico, amargura y desesperación, también se desvaneció con ella.
Lin Xun seguía sin bajar la guardia. Mientras practicaba el Pequeño Arte Divino de Meditación, vigilaba constantemente los alrededores hasta asegurarse de que Wei Mingzi había sido aniquilado. Solo entonces respiró aliviado.
Su ropa ya estaba empapada de sudor frío y su corazón aún latía con fuerza. Era demasiado peligroso. Si no hubiera usado a tiempo el Pequeño Arte Divino de Meditación, Wei Mingzi probablemente habría poseído su cuerpo y su espíritu habría dejado de existir en el mundo. ¡Se habría convertido en una marioneta para ayudar al renacimiento de Wei Mingzi!
Al pensar en esto, Lin Xun recordó que Wei Mingzi reconoció el Pequeño Arte Divino de Meditación y también sabía que estaba oculto dentro de la Runa de la Luz Fluyente.
¡Un momento!
Lin Xun recordó de inmediato otro pequeño detalle. ¡Wei Mingzi dijo que la Runa de la Luz Fluyente era un poder que solo los caminantes de runas divinos podían controlar!
¿Qué son los caminantes de runas divinos?
Wei Mingzi pareció sumamente sorprendido al saber que había resuelto la Runa de la Luz Fluida. Esto sugiere que los caminantes de runas divinas son extraordinarios.
Lin Xun tenía la sensación de que "caminante de runas divino" era solo un título que se refería a las figuras poderosas capaces de controlar patrones rúnicos misteriosos como la Runa de la Luz Fluyente.
Pronto, la escena en su mente captó su atención. Aunque Wei Mingzi había sido borrado de su mente, la sagrada pluma blanca permanecía flotando en silencio.
Si la suposición de Lin Xun era correcta, Wei Mingzi se había ocultado en la pluma y fue él quien lo sacó del Reino Secreto Omega.
Cuando Lin Xun intentó investigar más a fondo la pluma con su poder de percepción, descubrió una fuerza invisible que lo bloqueaba cerca de la pluma.
Lin Xun entrecerró los ojos. No quería rendirse, así que probó varios métodos, pero al final fracasó. Sus sospechas crecieron. ¿Podría aquella pequeña pluma blanca ser un tesoro incalculable?
De repente, Lin Xun pensó en Wei Mingzi. Ese tipo llevaba muchísimo tiempo atrapado en el Reino Secreto Omega, pero aún así lograba mantenerse como un vestigio de espíritu y no ser destruido. ¿Sería posible gracias a la pluma blanca?
Lin Xun reflexionó, pero finalmente se rindió al no poder encontrar una respuesta.
Quizás algún día, cuando su nivel de cultivo alcanzara una cierta altura aterradora, sería capaz de desentrañar el verdadero misterio de la pluma blanca.
En el mar mental de Lin Xun, además de la misteriosa pluma, también se encontraba la Perla Sagrada del Agua Celestial.
Como era de esperar, la Puerta Omega representaba la existencia del Reino Secreto Omega.
La Perla Sagrada del Agua Celestial era un tesoro sagrado de la Tribu del Agua, una de las nueve subrazas de la Raza Bruta Magi.
Sin embargo, la cuenta se había quedado inmóvil al agotarse su poder. Desde entonces, había estado flotando alrededor de la Puerta Omega en su mar mental, y Lin Xun no había podido recuperarla.
Lin Xun intentó comprender los secretos de la cuenta, pero descubrió que su interior estaba vacío e inmenso, como un caos primigenio. Ni siquiera él, a pesar de su inmenso poder espiritual, pudo determinar la magnitud del interior ni la naturaleza del misterioso poder que contenía.
Al final, Lin Xun tuvo que rendirse. La cuenta le era de poca utilidad por el momento, pero era el tesoro sagrado supremo de la Tribu Agua. Debía contener muchas cosas maravillosas. Quizás podría encontrar algunas respuestas cuando se encontrara con expertos de la Tribu Agua en el futuro.
Por supuesto, antes de eso, Lin Xun jamás le habría mencionado el asunto a nadie. ¡Después de todo, no cabía duda de que la Tribu Agua enviaría a innumerables expertos de élite para darle caza si se enteraban!
……
Al retirarse Lin Xun del mar mental, su mirada se posó en el fragmento del Sello Antiguo que Sacude los Cielos. Su corazón volvió a arder.
Esta fue la recompensa que eligió tras superar el tercer nivel del Sendero de la Gran Nube Azul. Desconocía por completo su misterioso origen, salvo que estaba estrechamente vinculada al Sello Ancestral Estremecedor, uno de los nueve tesoros del gran desierto.
Lo más importante es que el fragmento estaba inscrito con un arte secreto: ¡el Arte de la Destrucción de los Nueve Cielos!
¿Cómo podría un arte de combate secreto que pudiera aparecer en el Reino Secreto Omega y transmitirse de una manera tan singular ser algo ordinario?
Sin dudarlo un instante, Lin Xun liberó un rayo de consciencia y lo infundió en el fragmento.
De repente, le pareció haber llegado a un mundo antiguo y desolado, rodeado de vastos espacios abiertos y montañas primitivas.
El cielo parecía extenderse infinitamente y un sol gigante pendía en lo alto, ¡iluminando el universo!
¿Dónde está este lugar?
Mientras Lin Xun se hacía esta pregunta, vio emerger una figura imponente desde abajo. Se alzaba sobre la cima de una montaña envuelta en nubes, y su cuerpo, de aspecto bronceado, emanaba un aura aterradora y tiránica.
La imponente figura parecía resplandecer, iluminando las montañas y los ríos como un dios legendario que contempla el mundo.
De repente, se movió. Cerró la mano en un puño, saltó y ¡lanzó un puñetazo directo a la bóveda celeste!
¡Kacha!
La bóveda celeste se hizo añicos como un espejo y se derrumbó al instante. El golpe abrió un agujero espantoso en la bóveda celeste y provocó que aterradoras grietas se extendieran en todas direcciones como una telaraña.
El cielo parecía desplomarse y el sol abrasador se balanceaba como si fuera a caer.
Retumbar-
Una explosión ensordecedora resonó por todo el mundo. Las ondas sonoras pulverizaron las montañas y partieron la tierra. ¡Todo parecía incapaz de soportar semejante fuerza!
¡Era como si el mundo fuera un trozo de tela desgarrado y aplastado por el puñetazo!
¡Espantoso!
Inimaginablemente aterrador. ¡Era difícil imaginar lo aterrador que debía ser el poder del puñetazo para destruir el universo y hacer desaparecer todo!
Lin Xun solo oyó un zumbido en su mente, como si un rayo lo hubiera alcanzado. De repente, todas las imágenes se desvanecieron ante él y un arte secreto inundó su mente.
¡Las Nueve Artes de Destrucción que Sacude los Cielos!
Se dividía en Destrucción que Aplasta Montañas, Destrucción que Parte el Mar, Destrucción que Refina el Vacío, Destrucción que Destroza Almas, Destrucción de Dragones, Destrucción de Fénix, Destrucción que Suprime Prisiones, Destrucción que Devora Cielos y Destrucción de Todos los Espíritus.
El arte secreto constaba de nueve movimientos, cada uno con un poder destructivo supremo. ¡Podía partir montañas y mares, arrasar prisiones y engullir el cielo con su poder insondable!
Lo más aterrador era que, al dominar los nueve movimientos a la perfección, se alcanzaba un nivel comparable al de controlar el profundo significado del Gran Dao. Los nueve movimientos podían integrarse y mostrarse conjuntamente.
Por ejemplo, podrían integrarse para formar Destrucción Destrucción que Parte el Mar, Destrucción que Refina el Vacío-Destrozamiento del Alma, Destrucción del Dragón y el Fénix o Destrucción Supresora de la Prisión-Devoradora del Cielo.
Los nueve elementos podrían integrarse y evolucionar hasta alcanzar un poder supremo y maravillas infinitas.
Lin Xun quedó completamente impactado. ¡Este arte no solo es poderoso sino misterioso y toca el profundo significado del Dao!
Pronto, Lin Xun se recompuso. Los secretos del Arte de la Destrucción de los Nueve Cielos estaban todos grabados en su mente, pero sabía que no podría comprenderlos y dominarlos de la noche a la mañana.
El arte del combate era increíblemente difícil y complicado, mucho más allá de lo imaginable. No sería fácil aprenderlo.
Sin embargo, a Lin Xun no le preocupaba esto. No le faltaba tiempo ni energía, ¡pero sí le faltaba un arte secreto único como el Arte de la Destrucción de los Nueve Cielos!

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Estás leyendo el capítulo 266 de La Guerra de los Prodigios (Novela), un novela. Abandonado cuando era un bebé, lo único que Lin Xun había conocido era la vida en la prisión de la mina sin sol. Su misterioso tutor, Mister Lu, nunca habló mucho de los orígenes de Lin Xun, limitándose a enseñarle el… Este capítulo tiene publicado el 1 de diciembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. La Guerra de los Prodigios (Novela) tiene 2581 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.