Leer La Guerra de los Prodigios (Novela) Capítulo 2567 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
De vuelta en la Corte Inmortal Central, Lin Xun ya se había dado cuenta de que su cuarto hermano mayor, Ling Xuanzi, claramente tenía la ventaja, incluso al enfrentarse al ataque combinado de los cuatro inmortales.
Aunque Lin Xun aún no comprendía el poder del nivel Inmortal, su vasta experiencia en combate le permitía darse cuenta fácilmente de que si su hermano mayor hubiera dado todo de sí, la batalla habría terminado hacía mucho tiempo.
Pero la lucha continuó...
Ling Xuanzi había afirmado que aprovechaba la ocasión para guiar a Lin Xun, para que observara y experimentara de primera mano el poder del reino inmortal. Sin embargo, Lin Xun no pudo evitar sospechar que su hermano mayor también estaba usando la oportunidad para darle una lección.
Si ese fuera el caso, podría soportarlo. Al fin y al cabo, él mismo había engañado una vez a Ling Xuanzi.
Desafortunadamente, el verdadero problema era que, para entonces, su batalla se había extendido por el vasto universo. Sin el ocultamiento de las Ruinas de los Dioses, todo quedaba expuesto a la vista de los cultivadores que observaban desde fuera.
Si en ese momento apareciera una figura verdaderamente formidable, ¡la situación podría descontrolarse por completo!
Al notar la creciente irritación de Lin Xun, Ling Xuanzi soltó una risita y dijo: “¡Está bien, está bien! Hermano menor, te ayudaré a acabar con ellos”.
Luego, recorriendo con la mirada a los cuatro Inmortales como un relámpago, anunció claramente: “Todos, es hora de poner fin a esta lucha. Mi hermano menor se ha cansado de mi guía. No me queda otra opción. Yo, Ling Xuanzi, os dejo partir”.
Su voz resonó por el cosmos como una campana matutina. Los espectadores distantes mostraban expresiones de asombro.
¿Hermano menor?
¿Significa eso que Menace Lin cuenta con el respaldo de una secta?
Si incluso su hermano mayor es un ser de nivel inmortal, ¿cuán aterrador debe ser su amo?
Esta revelación se extendió entre la multitud como un huracán, causando estragos en sus corazones y mentes, provocando oleadas de conmoción e inquietud. Solo Gu Banzhuang, Yun Luohong y los demás de los Cuatro Clanes de Donghuang mantuvieron la calma. Sabían desde hacía tiempo que Lin Xun era discípulo de la Montaña Fangchun.
Sin embargo, ni siquiera ellos esperaban que apareciera alguien como Ling Xuanzi, un temible sucesor de la Montaña Fangchun, y mucho menos que tuviera la fuerza suficiente para enfrentarse él solo a cuatro Inmortales. Superó por completo todas sus expectativas.
¡Boom!
Mientras la multitud permanecía atónita, el campo de batalla volvió a cambiar. El aura de Ling Xuanzi se transformó en un instante. Su figura, antes juvenil y apuesto, irradió de repente una inmensa majestad divina.
Hilos de luz azul se reunieron y condensaron en una radiante plataforma de loto azul de treinta y seis pétalos, floreciendo brillantemente en el vasto cosmos y dando lugar a un sinfín de visiones maravillosas.
En lo alto, Ling Xuanzi sostenía un abanico de crin de caballo en una mano y la Pagoda Infinita del Dao en la otra. Parecía un ser celestial descendiendo de los cielos más altos, exudando una presencia imponente que se sentía distante e inalcanzable.
En ese instante, Nan Feidu y los demás, con los ojos inyectados en sangre tras una larga batalla, sintieron un escalofrío recorrerles el cuerpo. Sus expresiones cambiaron al darse cuenta instintivamente de que algo andaba muy mal.
Era como si Ling Xuanzi se hubiera transformado en otra persona. El aura que emanaba transmitía una escalofriante sensación de peligro que les calaba hasta los huesos.
“Si seguimos conteniendo ahora, probablemente tendremos un final sombrío.” El rostro de Nan Feidu estaba tan oscuro como el agua.
“¡Pues saquemos nuestras mejores cartas y acabemos con este bastardo!” rugió Yun Jiuwei.
Mientras hablaba, agitó la manga y un magnífico arcoíris divino cruzó el vacío. Acto seguido, se transformó en el aire en una espada voladora de cinco colores, que brillaba con intensidad y emanaba el fulgor de los cinco elementos.
De la hoja brotaron destellos de un poder legal cegador. Su sola presencia hizo temblar el cielo estrellado, y el vacío cercano se abrió con innumerables grietas. Fue un espectáculo verdaderamente impactante.
¡La Espada Segadora de Almas de los Cinco Agregados!
Este tesoro secreto, imbuido del aura de la ley y que contenía la esencia de los cinco elementos, no era más grande que la palma de una mano. A pesar de ello, un solo golpe suyo podía desgarrar el poder de la ley que envolvía un mundo entero. Su poder era verdaderamente aterrador e ilimitado.
“¡Corte!” Yun Jiuwei dejó escapar un rugido furioso, y la espada voladora de cinco colores salió disparada como un rayo de luz divina que hende el cosmos, emanando un aura de poder indestructible.
Incluso desde lejos, innumerables cultivadores sintieron un dolor punzante en los ojos y un terror instintivo en el corazón. Aunque separados por una gran distancia, sentían como si una hoja afilada les presionara la garganta. Sin embargo, lo que siguió fue una visión verdaderamente estremecedora.
Cuando la hoja voladora de cinco colores se acercó a la plataforma de loto azul de treinta y seis pétalos, fue interceptada por sus radiantes pétalos, que parecían tejidos de luz pura. La hoja quedó atrapada, suspendida en el aire, incapaz de escapar por mucho que luchara.
Ling Xuanzi extendió la mano. La hoja voladora cayó suavemente en su palma. Con un ligero giro de sus dedos, el arma que Yun Jiuwei consideraba su as bajo la manga se hizo añicos, desintegrándose en una lluvia de luz que flotó entre sus dedos y se desvaneció.
¡Pu!
El tesoro fue destruido. En ese mismo instante, Yun Jiuwei sufrió una reacción violenta. Tosió sangre, su expresión se contrajo de horror y una mirada de incredulidad cruzó su rostro.
"¡Huelga!"
A lo lejos, Ling Xuanzi levantó la mano y la Pagoda Infinita del Dao se elevó en el aire antes de desaparecer de la vista.
Un estruendo sordo resonó antes de que nadie pudiera reaccionar. En un instante, la pagoda reapareció sobre la cabeza de Yun Jiuwei y se desplomó con una fuerza divina. Su estructura, forjada con oro divino ancestral, desató un torrente de deslumbrante luz dao que envolvió por completo a Yun Jiuwei.
No es que Yun Jiuwei no quisiera esquivar, sino que simplemente no podía. El vacío circundante había sido completamente sellado, transformado en una gran prisión dao. No había margen de maniobra, ni espacio para huir.
Con los ojos desorbitados por la furia y el pánico, Yun Jiuwei desató frenéticamente todo su poder inmortal. Pero fue inútil. Lo único que pudo hacer fue observar impotente cómo la Pagoda del Dao Infinito descendía. Con un estruendo ensordecedor, su cabeza, cuello y pecho quedaron destrozados bajo la fuerza aplastante de la pagoda.
En el campo de batalla solo quedaba una lluvia de luz que se extendía por el cielo, y la Pagoda Infinita del Dao suspendida en silencio, como si fuera inmortal y eterna. ¡De un solo golpe, un ser inmortal que dominaba las leyes del Rango Celestial de noveno grado había sido abatido!
La escena dejó atónitos a los espectadores que se encontraban lejos. Se quedaron inmóviles, con los ojos muy abiertos por la incredulidad.
Incluso Lin Xun quedó atónito. Jamás había imaginado que la Pagoda Infinita del Dao, un tesoro que lo había acompañado desde su juventud, pudiera desatar un poder tan abrumador. Al presenciar aquello, no pudo evitar contener la respiración.
Fue una ejecución en vivo, una demostración de poder absoluto. El oponente no tuvo ninguna posibilidad de resistir. De un solo golpe, cuerpo y alma quedaron completamente aniquilados.
En el campo de batalla, la muerte de Yun Jiuwei fue un duro golpe para Nan Feidu y los demás. Sus rostros se transformaron drásticamente y quedaron paralizados. La fuerza de Yun Jiuwei era comparable a la de cualquiera de ellos, y sin embargo, lo mataron con tanta facilidad. ¿Cómo no iban a conmoverse?
“¡Vamos!”
En lo alto de la plataforma de loto azul de treinta y seis pétalos, Ling Xuanzi se erguía como un soberano, entonando el profundo sonido del dao.
¡Boom!
La Pagoda Infinita del Dao desapareció una vez más.
Nan Feidu, Gu Lingzhen y Li Shangjun parecían completamente aterrorizados. Instintivamente se pusieron en movimiento, desatando todo su poder y activando sin dudarlo todos sus recursos para salvar sus vidas.
Sin embargo, la figura de Nan Feidu, que huía, se quedó repentinamente suspendida en el aire, como si una enorme mano invisible la sujetara. En el instante siguiente, la sombra de la Pagoda Infinita del Dao apareció sobre su cabeza, y un torrente de luz divina radiante se precipitó como una cascada...
"¡Abierto!"
En ese momento crucial, seis espadas divinas emergieron tras Nan Feidu, resonando al unísono mientras se transformaban en un Diagrama de las Seis Armonías. Era una formación que resplandecía con una misteriosa e inmortal luz dao.
Este era su tesoro supremo: el Diagrama de la Espada de la Matanza Celestial de las Seis Armonías. Forjado a partir de seis poderes legales distintos e imbuido de un aura de inmortalidad. Era un tesoro que no se atrevía a usar a menos que fuera cuestión de vida o muerte. Ahora, no tenía otra opción.
A pesar de ello, observando desde lejos, Ling Xuanzi esbozó una leve mueca de desprecio. La Pagoda Infinita del Dao no era un arma cualquiera. Era el tesoro vital de su maestro, el Señor de la Montaña Fangchun. ¿Cómo podría alguien en este mundo oponerse a semejante poder?
¡Y entonces”¡Boom!
Al descender la Pagoda del Dao Infinito, el Diagrama de la Espada de la Matanza Celestial de las Seis Armonías, que acababa de activarse, emitió un estruendo ensordecedor, como si un martillo gigante invisible lo hubiera golpeado. Se hizo añicos al instante, y sus seis espadas divinas se desplomaron una tras otra.
Los ojos de Nan Feidu se llenaron de desesperación. ¡¿No... no pudo resistirlo?!
En el instante siguiente, su cuerpo se redujo a una nube de sangre, aplastado sin piedad. Su cuerpo y alma fueron aniquilados por el torrente de luz dao, completamente borrados. ¡El segundo Inmortal había caído!
A lo lejos, incontables cultivadores sintieron cómo se les helaban las manos y los pies. Sus mentes quedaron en blanco. Para ellos, los Inmortales eran como leyendas, seres de un poder inimaginable que, según se decía, vivían tan antiguo como los cielos, inmunes al paso del tiempo. Representaban el reino supremo que todo emperador soñaba con alcanzar.
Ahora, dos poderosos Inmortales de los Cuatro Clanes de Donghuang habían caído uno tras otro. Aquella escena sangrienta y brutal impactó a todos como un trueno.
"¡Corre!"
El terror se apoderó de Li Shangjun. Sin dudarlo, invocó una pequeña barca de jade violeta que atravesó el vacío en un instante, intentando huir. Era, sin duda, un tesoro de escape de primer nivel, imbuido de un poder increíble. Podía atravesar las barreras del espacio y viajar sin obstáculos.
"¡Condensar!"
Ling Xuanzi agitó su abanico de crin de caballo, y una luz plateada como la nieve barrió los cielos. Se extendió formando un vasto, misterioso y enigmático diagrama dao que abarcaba diez mil pies. Dentro de él, el tótem de una luna oblicua y tres estrellas centelleaba.
En un instante, Li Shangjun y la barca violeta bajo sus pies quedaron atrapados, como si se hundieran en un lodazal. El diagrama dao de diez mil pies de largo lo envolvía todo en todas direcciones.
El espacio a su alrededor se convirtió en una zona aislada. ¡No había dónde correr, no había dónde esconderse!
“¡Ling Xuanzi, ¿acaso tu montaña Fangchun no teme ser aniquilada?!” gritó Li Shangjun, con el rostro envejecido pálido por la furia y el miedo.
Ling Xuanzi no respondió.
¡Boom!
A lo lejos, resonó un rugido estremecedor.
Li Shangjun giró la cabeza de repente y vio que, mientras él estaba atrapado, Gu Lingzhen, que había intentado huir en otra dirección, corrió la misma suerte que Nan Feidu y Yun Jiuwei. ¡Su cuerpo había sido aplastado bajo la pagoda y su alma hecha añicos!
¡El tercer Inmortal había caído!
Li Shangjun quedó completamente conmocionado, como si el cielo se hubiera desplomado y su mente se hubiera quedado en blanco. Desde que emprendió el camino de la inmortalidad, era la primera vez que sentía tal terror, desesperación e impotencia.
“¡Ling Xuanzi, este poder no te pertenece!” Li Shangjun pareció comprender algo. Al mirar a Ling Xuanzi, sus ojos se llenaron de furia.
“Aún estás a tiempo de darte cuenta. Hoy actúo en nombre de mi Maestro. Si no te mato, estaré defraudando los dos tesoros que me confió” respondió Ling Xuanzi con indiferencia.
Al oír esto, Lin Xun, que estaba a su lado, no pudo evitar murmurar para sí: “Cuarto Hermano Mayor, ¿acaso no te encarceló el Maestro? ¿Qué derecho tienes a actuar en su nombre?”.
A pesar de ello, no respondió. Al fin y al cabo, ni la Pagoda Infinita del Dao ni las Tres Mil Vicisitudes podían desatar tal poder en sus manos. Solo podía dejar que Ling Xuanzi subiera al escenario y desatara su poder divino.
¡Boom!
Otro estruendo ensordecedor, como el derrumbe del cielo y la tierra, sacudió el mundo. La Pagoda Infinita del Dao se activó de nuevo, apareciendo sobre la cabeza de Li Shangjun. Miles de millones de rayos de luz radiante descendieron en cascada.
Li Shangjun dejó escapar un largo suspiro, con los ojos llenos de amargura. La misión de capturar y matar a Lin Xun había terminado con su propia muerte. Así eran las cosas del destino.
Al instante siguiente, su cuerpo fue despedazado y vaporizado en el torrente infinito de luz dao, sin dejar rastro alguno. ¡Con eso, los cuatro Inmortales cayeron, limpiamente, rápidamente y sin piedad!
Un silencio sepulcral se apoderó del campo de batalla. Todos quedaron profundamente conmocionados.

Continúa leyendo
La Guerra de los Prodigios (Novela)
Capítulo 2568
La Guerra de los Prodigios (Novela) Capítulo 2567
Estás leyendo el capítulo 2567 de La Guerra de los Prodigios (Novela), un novela. Abandonado cuando era un bebé, lo único que Lin Xun había conocido era la vida en la prisión de la mina sin sol. Su misterioso tutor, Mister Lu, nunca habló mucho de los orígenes de Lin Xun, limitándose a enseñarle el… Este capítulo tiene publicado el 1 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. La Guerra de los Prodigios (Novela) tiene 2581 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.