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Leer La Guerra de los Prodigios (Novela) Capítulo 2545 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El hombre de túnica negra aún tenía un pie firmemente plantado sobre la espalda de Xiang Xiaoyuan, pero la dulzura de su expresión había desaparecido, reemplazada por solemnidad. Bajo la mirada de Lin Xun, llena de desdén silencioso y fría indiferencia, el hombre de túnica negra sintió como si su sentido interior de la dignidad estuviera siendo provocado directamente. Junto a él, la elegante mujer del vestido largo que sostenía un pergamino amarillo habló en voz alta: “En mi opinión, lo mejor es dar un paso atrás y dejar que las cosas se calmen pacíficamente”. Los labios del hombre de túnica negra se curvaron levemente en una sonrisa amarga. “Señorita, ¿no podría usted, por favor, minar nuestra moral en un momento como este?” Se frotó la cara con ambas manos, exhaló lentamente y, cuando volvió a mirar a Lin Xun, su mirada se había vuelto tan afilada como una hoja fría. Una aterradora intención asesina surgió en sus ojos, arremolinándose como un vórtice. La mujer del vestido largo negó con la cabeza con resignación y no dijo nada más. Ya intuía que, si el hombre de túnica negra no superaba ese obstáculo, su estado de ánimo probablemente se resentiría. La mentalidad necesaria para cultivar el dao siempre había sido sutil y compleja. En particular, para los cultivadores conocidos por su crueldad en la batalla y su implacable búsqueda del progreso, lo que parecía una retirada pacífica podía, en realidad, significar temor. Además, tal temor podía embotar la voluntad que habían forjado durante incontables años. Esto era especialmente cierto si se echaba atrás antes incluso de actuar. Entonces, en el futuro, cada vez que recordara ese momento, probablemente lo atormentaría y se convertiría en un bloqueo mental para su cultivo. Por lo tanto, la mujer del vestido largo no intentó persuadirlo más. En última instancia, el propósito de cada uno era diferente. Ya fuera seguir su corazón sin sobrepasar los límites o forjar una voluntad tan firme e indestructible como el hierro. “Primero tendrás que pasar por encima de mí” dijo el hombre de túnica negra, dedicándole a Lin Xun una sonrisa tan cálida como una brisa primaveral. Su aura cambió, volviéndose tan majestuosa como una montaña, afilada como una espada. Ni siquiera su sonrisa primaveral pudo ocultar su agudeza. Al ver esto, Lin Xun permaneció impasible. Señaló a Xiang Xiaoyuan, que seguía bajo el pie del hombre de túnica negra, y dijo: “Si algo le sucede, te garantizo que tu muerte no será nada fácil”. Fue una declaración serena, pero el peso de sus palabras hizo que el hombre vestido de negro soltara una risita. “Tranquilos. Yo, Shui Changjing, jamás he recurrido a artimañas para amenazar a mis oponentes en batalla desde que inicié mi camino de cultivo”. Había un profundo orgullo en su tono. Con un ligero movimiento de la punta del pie, Xiang Xiaoyuan salió volando por los aires hacia Lin Xun. Justo cuando Lin Xun extendió la mano para atrapar a Xiang Xiaoyuan, la figura de Shui Changjing desapareció repentinamente del lugar donde estaba y, al instante siguiente, reapareció justo frente a Lin Xun, con el puño cerrado, y lanzó un puñetazo feroz. ¡Boom! Este golpe fue deslumbrante e imponente, capturando la esencia de toda la creación, encarnando las maravillas supremas del gran dao e integrándose con toda clase de misterios dao. Al ejecutarse el golpe, se sintió como si el dao celestial mismo presionara hacia abajo. La expresión de Lin Xun permaneció inalterable. Con la mano izquierda, atrapó de inmediato a Xiang Xiaoyuan, mientras que la derecha adoptó una forma circular y vacía, como si abrazara el Tai Chi. Al mismo tiempo, la imagen de un abismo vasto, oscuro e innombrable tomó forma. Un estruendo ensordecedor resonó en el aire. El vacío circundante tembló violentamente y se derrumbó, el suelo se abrió y la tierra estalló por los aires. Acto seguido, las montañas y los ríos cercanos se desmoronaron, innumerables rocas se hicieron añicos y toda la vegetación quedó reducida a cenizas. Lin Xun se vio obligado a retroceder un paso. Antes de que pudiera reaccionar, el segundo puñetazo del hombre de túnica negra resonó con la fuerza de un trueno que cruza los nueve cielos. Las leyes del dao fluyeron como una cascada, desatadas por la fuerza del puño. Era como si fantasmas divinos emergieran del golpe, amenazando con destruir el mundo. ¡Ese golpe fue inigualable bajo los cielos! Incluso la mujer del vestido largo no pudo evitar asentir en secreto. En medio de un choque ensordecedor, Lin Xun retrocedió un paso más. Al verse obligado a defenderse tras el primer golpe, ya había permitido que el hombre de túnica negra tomara la iniciativa. Además, con la mano izquierda protegiendo a Xiang Xiaoyuan, se encontraba en una desventaja aún mayor. Aun así, bloqueó el devastador puñetazo, sorprendiendo al hombre de túnica negra. Había supuesto que, aunque ese golpe no pudiera matar a Lin Xun al instante, al menos lo heriría. Sin embargo, eso no sucedió. Esto hizo que el hombre de túnica negra fuera aún más consciente de la fuerza de Lin Xun. Sin la menor vacilación, aprovechando la ventaja, lanzó de inmediato el tercer, cuarto y quinto puñetazo... Cada golpe poseía una fuerza capaz de sacudir los cielos y destruir montañas y ríos. Incluso los emperadores supremos del octavo reino sucumbían a la desesperación, incapaces de resistirlos. Mientras el hombre de túnica negra continuaba su implacable ataque, cada puñetazo impactaba antes de que la fuerza del anterior se hubiera disipado por completo. Llegaban como olas impetuosas, acumulándose capa tras capa, elevándose aún más. ¡Cada golpe era más poderoso que el anterior! Bajo este ataque rápido y aterrador, la figura de Lin Xun fue sacudida y empujada hacia atrás repetidamente. El vacío, la tierra, las montañas y los ríos cercanos se derrumbaron y se hicieron añicos, transformándose en una escena cataclísmica de destrucción. Una fuerza de puños sin parangón arrasó la tierra, como si pusiera el mundo patas arriba. Para cuando se lanzó el noveno golpe, el poder acumulado había alcanzado un pico asombroso, ¡sacudiendo los nueve cielos y haciendo que todo se desmoronara! ¡Fuerza de onda nueve veces mayor! Esta era la técnica más formidable del hombre de túnica negra. Cada golpe anterior había servido para acumular impulso, capa tras capa, almacenando energía para esta explosión final. ¡Con el noveno golpe, la esencia completa de la Fuerza de la Onda Nueve Veces convergió en un único ataque, sin precedentes, aterrador y letal! “¡Derrota!” En ese instante, un brillo agudo relampagueó en los ojos del hombre de túnica negra, y una sonrisa radiante se extendió por su rostro. ¡Boom! El poder que se había estado acumulando hasta alcanzar su punto máximo estalló repentinamente. En ese instante, fue como si cien mil volcanes entraran en erupción simultáneamente. La fuerza desatada sumió al mundo en la destrucción. Torrentes de poder arrasaron la tierra, y a su paso, todo quedó reducido a cenizas. Nada parecía capaz de resistir la potencia de aquel golpe. Entonces, en medio de la lluvia de luz y la furiosa tormenta, una voz tranquila resonó: "¿Ya terminaron?" La brillante sonrisa del hombre de túnica negra se congeló. Sus ojos se abrieron desmesuradamente por la sorpresa y su corazón dio un vuelco violento. “Ahora me toca a mí.” Aquella voz indiferente resonó de nuevo, y desde el inmenso torrente de luz, una figura alta e imponente surgió de la nada. Sus ropas ondeaban al viento y ni un solo cabello se descontrolaba. Todo su cuerpo estaba envuelto en un halo de luz tan profundo y vasto como un abismo, como si fuera invulnerable a toda ley y ataque. “Esto…” Una oleada de pánico inundó el corazón del hombre de túnica negra. “¿Cómo puede estar sucediendo esto? “¡Retírense de inmediato!”, se oyó el grito lejano de la mujer. Sin embargo, ya era demasiado tarde. Lin Xun avanzó como una figura que atraviesa las estrellas. En un instante, apareció ante el hombre de túnica negra, como un rayo de luz que corta la eternidad, veloz más allá de toda comprensión. Agitó la palma de la mano. Fue un golpe casual, sin fuegos artificiales ni alarde, pero el hombre de túnica negra reaccionó como si se enfrentara a un enemigo mortal, resistiendo con todas sus fuerzas. ¡Bang! En el instante siguiente, fue derribado como una mosca, con el pelo revuelto y el cuerpo tambaleándose mientras el vacío circundante se desmoronaba con un rugido atronador. Antes de que pudiera recuperar el equilibrio, Lin Xun ya había llegado. Lo agarró por el tobillo y, como si levantara una estaca de madera, lo estrelló violentamente contra el suelo. ¡Bang! La tierra se partió con un estruendo ensordecedor y se formó un cráter por el impacto. Humo y polvo se arremolinaban en el aire. El rostro del hombre de túnica negra estaba magullado y cubierto de moretones; la sangre brotaba de sus labios mientras dejaba escapar un gemido ahogado. Un brillo feroz relampagueó en sus ojos mientras intentaba usar una técnica secreta para liberarse del agarre de Lin Xun. Por desgracia, para su horror, fue inútil. El cultivo supremo del que tanto se enorgullecía resultó completamente ineficaz contra Lin Xun. Al instante siguiente, Lin Xun lo levantó de nuevo y lo estrelló contra el suelo con aún más fuerza. Su piel y carne se desgarraron, y un sinnúmero de huesos se hicieron añicos. ¡Una imagen trágica! La mujer del vestido largo entrecerró los ojos, como si ya no pudiera soportar la mirada. “¿Te divierte pisotear a una mujer?” preguntó Lin Xun con frialdad. Al hablar, movió la muñeca y volvió a estampar la cabeza del hombre de túnica negra contra el suelo. El golpe casi le rompió el cuello, y la tierra se agrietó por la fuerza. Era fácil imaginar el poder aterrador que había detrás. El hombre de túnica negra estaba hecho jirones. Su cuerpo, mutilado y ensangrentado, era irreconocible. La sangre brotaba sin cesar mientras veía estrellas danzar en su visión cada vez más borrosa. Parecía un hombre al borde de la muerte. A lo lejos, Qing Meng, cuyos huesos habían sido destrozados por Lin Xun poco antes, no pudo evitar jadear. En ese instante, una mirada de miedo incontrolable afloró en sus feroces ojos. Conocía muy bien la fuerza del hombre de túnica negra, pero verlo golpeado como a un pollo indefenso en manos de Lin Xun le heló la sangre. “¿Quieres que te desnude y te cuelgue boca abajo a las afueras de Ciudad Chaotian para que todos te vean?” preguntó Lin Xun con una sonrisa. Xiang Xiaoyuan era su amiga, y había sido brutalmente pisoteada por aquel hombre. Aquella escena tan humillante había encendido su sed de sangre. Levantó al hombre de túnica negra, listo para continuar. A lo lejos, el hombre de aspecto sencillo que había permanecido en silencio cerca de la mujer del vestido largo finalmente se movió. Incapaz de contenerse por más tiempo, se abalanzó hacia ella. Al fin y al cabo, el hombre de túnica negra era uno de los suyos. No podía quedarse de brazos cruzados viendo cómo lo mataban. Lin Xun alzó la vista hacia la figura que se acercaba. Apartó de un empujón al hombre de túnica negra casi muerto, respiró hondo y cargó hacia adelante para enfrentarse a la amenaza de frente. Desde su llegada, Lin Xun intuyó que la mujer del vestido largo probablemente ostentaba el estatus más elevado. Sin embargo, el verdadero peligro residía, sin duda, en el hombre de túnica sencilla. ¡Shua! Los pasos del hombre de civil parecían tranquilos y pausados, pero su velocidad era asombrosa. Su rostro anodino era inexpresivo, pero en el instante en que se movía, era como si una espada divina se desenvainara de una vaina silenciosa. Un aura de terror indescriptible emanó de él, rasgando el cielo y extendiéndose en todas direcciones como un emperador que desciende sobre el mundo mortal. Con un simple gesto, alzó una mano, formó un sello y lo presionó contra el aire. ¡Boom! El mundo se hizo añicos como cristal frágil con un estruendo ensordecedor. Una huella de palma azul celeste se extendió, nítida y radiante, exudando una sensación de perfección suprema, profunda sabiduría e invencibilidad absoluta. ¡Toda la nitidez, todas las artes divinas y todos los daos... todo se fusionó en este único golpe de palma! En ese mismo instante, Lin Xun desató todo el poder de su cultivo, asestando un golpe tan profundo como un abismo y tan vasto como un caldero. Todo ello envuelto en una bruma de caos primigenio e ilimitado. Su enfrentamiento fue como un duelo entre dioses. El mundo se volvió frágil como el papel, completamente destrozado por el torrente de destrucción desatado. Todo cayó en el caos y el colapso absolutos. Si esto hubiera ocurrido en el mundo exterior, ¡este único intercambio habría podido aniquilar un reino entero! Cuando finalmente se disipó el humo... Una figura permanecía suspendida en el aire, imponente como una montaña sagrada, inmóvil salvo por su túnica y su larga cabellera que ondeaba al viento. En ese instante, sus ojos revelaron incontrolablemente un atisbo de sorpresa. No era otro que el hombre de túnica sencilla. En el cielo lejano, otra figura permanecía firme. Cuando la mujer del vestido largo que sostenía el pergamino vio que esta persona también estaba ilesa, un raro destello de emoción apareció en su rostro sereno.
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La Guerra de los Prodigios (Novela) Capítulo 2545

Estás leyendo el capítulo 2545 de La Guerra de los Prodigios (Novela), un novela. Abandonado cuando era un bebé, lo único que Lin Xun había conocido era la vida en la prisión de la mina sin sol. Su misterioso tutor, Mister Lu, nunca habló mucho de los orígenes de Lin Xun, limitándose a enseñarle el… Este capítulo tiene publicado el 29 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. La Guerra de los Prodigios (Novela) tiene 2581 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.