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Leer La Guerra de los Prodigios (Novela) Capítulo 2519 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
En el segundo año después de que Lin Xun abandonara la ciudad de Taiyi... En las Ruinas Dao, una plaga heredada de la época anterior estalló por completo. La espada Taiyi, junto al antiguo pozo, se desmoronó poco a poco. Su lamento resonó por el universo, agitando las estrellas. Desde el interior del pozo, una figura enorme y desaliñada, cubierta con grilletes negros de poder, emergió reptando. En cuanto apareció, su poder se extendió por todas las antiguas ruinas. Innumerables espíritus malignos, cadáveres, sangre... se convirtieron en un torrente de poder que fue absorbido por aquella figura gigantesca. Al final, las Ruinas del Dao, que podían compararse con un gran mundo, se resquebrajaron antes de desmoronarse en polvo y desaparecer de la existencia. ¡En este día, el Dios Malvado Dishen hizo un ruidoso regreso tras interminables años de prisión! Ese mismo día, el noveno Paso Celestial Inmortal se vio sumido en un sangriento caos. Todo su universo se tiñó de rojo, pues era imposible contar el número de estrellas que explotaron. Nadie esperaba que el Dios Maligno Dishen se desatara con tanta fuerza tras liberarse. Cada vez que alzaba la mano, las estrellas ardían y los cielos se desmoronaban. Fue una catástrofe que sumió a todos los seres en la miseria. Algunos especulaban que este dios maligno, que había sido sellado en la época anterior, había trascendido la Etapa Ancestral. Nadie sabía con exactitud cuán poderoso era. La ciudad de Taiyi estaba en peligro. Aunque Bai Jianchen había activado el poder protector que cubría toda la ciudad, solo pudo mantenerlo activo durante menos de dos horas antes de que el Dios Maligno Dishen destruyera todas las barreras de un solo golpe . ¡La enorme ciudad de Taiyi quedó completamente expuesta e indefensa! Al ver que el noveno Paso Celestial Inmortal estaba a punto de ser destruido, un grupo de temibles figuras del Reino Verdadero Eterno llegó. Juntos, lucharon contra el Dios Maligno Dishen por encima de las estrellas. Eran refuerzos que Bai Jianchen había invitado con antelación. Llevaba haciendo estos preparativos desde hacía un año, cuando Lin Xun y los demás acusados regresaron de las ruinas. Desde ese día en adelante, la arena y las piedras volaron, vientos sombríos rugieron y el cielo se tiñó de rojo sangre. La batalla celestial fue intensa, y fragmentos de estrellas manchadas de sangre caían de vez en cuando. Esta situación se prolongó durante tres largos años, sin que ningún forastero pudiera acercarse a la zona de batalla. Un Emperador Ancestral, en un intento por recoger la sangre del dios maligno, irrumpió imprudentemente en la periferia, solo para ser reducido a cenizas en cuestión de instantes. Esto se debía a que esta batalla había superado con creces el nivel de la Etapa Ancestral. Era un duelo épico en el camino inmortal, un enfrentamiento que ni siquiera Bai Jianchen estaba capacitado para presenciar. Durante esos tres años, la sangre fluyó como un río y tiñó el universo de rojo. La ciudad de Taiyi quedó destrozada, convirtiéndose en un sinfín de ruinas flotantes en el vacío. Las figuras inmortales sufrieron grandes pérdidas en esta batalla; cinco de ellas cayeron una tras otra. Sus cadáveres y su sangre se esparcieron, creando agujeros en el campo estelar. Armas de calidad inmortal y tesoros inimaginables explotaron en violentas colisiones, arrastrando consigo aquel cielo estrellado... ¡Tres años! El resultado de esta espantosa batalla no se publicó. Según se cuenta, el Dios Maligno Dishen fue cortado en doce pedazos, sellado y llevado por las figuras inmortales. También corrían rumores de que el antiguo dios maligno no había caído, sino que solo había sufrido un fuerte golpe, y que su verdadera forma había huido rápidamente en el último momento y había vuelto a esconderse. Lo único seguro era que la ciudad de Taiyi había sido destruida. Este noveno Paso Celestial Inmortal había desaparecido por completo del Gran Dominio de las Mil Batallas. Los tres años de lucha habían truncado el camino entre el octavo y el noveno Paso Celestial Inmortal, dejando solo un rastro ruinoso y desolado. Cuando la noticia se extendió, sumió a todo el Gran Dominio de las Mil Batallas en un gran revuelo. Al enterarse, Lin Xun sintió un vuelco en el corazón. La ciudad de Taiyi fue destruida, se desconoce el estado del Dios Maligno Dishen y el noveno Paso Celestial Inmortal se convirtió en polvo del pasado... ¿Cuántos seres habrán sufrido y perecido en esta calamidad? Tras un breve momento de nostalgia, Lin Xun reanudó su viaje hacia el Reino Verdadero Eterno. ... El tiempo transcurría, año tras año. Lin Xun caminaba solo por la inmensidad del Gran Dominio de las Mil Batallas, atravesando un campo de batalla traicionero tras otro, entrando en un Paso Celestial Inmortal tras otro... Atravesó mares de sangre y escaló montañas de cadáveres. Acompañado de tormentas sangrientas y forjado entre la vida y la muerte, se convirtió en una espada suprema cuyo brillo y filo incomparables permanecían bien ocultos en su vaina. Durante ese tiempo, había provocado una tribulación en el reino más allá del decimoctavo Paso Celestial Inmortal que desencadenó fenómenos tremendamente anormales. Tras siete días y siete noches de lucha, finalmente accedió al octavo reino de la Etapa del Emperador, ¡fusionándose con el Dao de un solo golpe! Fusión con el Dao, la fusión de los diversos daos de uno mismo en uno mismo. Si los más de cinco mil tipos de leyes que domina se compararan con perlas brillantes y preciosas, entonces la fusión con el Dao sería como convertir su cultivo en un hilo que une esas perlas para formar un collar perfecto. Tras este importante avance, Lin Xun dedicó un año a consolidar por completo este reino mediante derramamiento de sangre y asesinatos. Durante esos años, se había mantenido en constante lucha. En consecuencia, se convirtió en una amenaza sin igual para muchos debido a la abrumadora cantidad de oponentes que había matado. Hoy en día, en cuanto apareciera con el Caldero de la Espada del Abismo Ilimitado suspendido sobre él, sería reconocido de inmediato sin necesidad de anunciar su nombre, y sus enemigos huirían aterrorizados. Sobre la puerta de cada Paso Celestial Inmortal que había atravesado, había un cartel de "Se busca" en el lugar más alto, ¡ocupando el primer puesto tanto en el Ranking como en la recompensa! El primer puesto original, Cang Fusheng, había pasado a ser el segundo... Debido al revuelo que causó este asunto, Lin Xun tuvo que borrar sus huellas y cambiar de identidad cada vez que entraba en un Paso Celestial Inmortal. De lo contrario, se enfrentaría a todo el peso de la Residencia del Señor de la Ciudad correspondiente. También hubo algunos supuestos expertos poderosos que intentaron asesinarlo para forjar su leyenda. Sin excepción, todos fracasaron. Esto no hizo más que acrecentar la reputación de Lin Xun. La sangre de sus oponentes forjó su récord invicto. Si no fuera porque los personajes inmortales rara vez aparecían en el Gran Dominio de las Mil Batallas, probablemente alguien lo habría cazado y matado hace mucho tiempo. A pesar de la hazaña invencible de Lin Xun, también se enfrentó a numerosos peligros. No eran provocados por el hombre, sino que se trataba de extrañas e inquietantes calamidades naturales que surgieron durante su travesía por campos de batalla increíblemente traicioneros. Casi todas estaban relacionadas con vestigios de la época anterior. ¡En muchas ocasiones tuvo que recurrir a la detención del tiempo y a la ley de extinción de incendios para neutralizar el peligro! En consecuencia, cada experiencia se convirtió en un valioso ritual de perfeccionamiento que fortaleció no solo su cultivo espiritual, sino también su mentalidad. Además, a lo largo del camino había cosechado numerosas fortunas y tesoros. Su riqueza era, desde hacía tiempo, incalculable. Nueve años después de abandonar Ciudad Taiyi, Lin Xun vagaba por un universo gélido. De vez en cuando, se topaba con cadáveres que flotaban en el firmamento, cuya sangre se había secado hacía mucho tiempo. Tras tantos años de perfeccionamiento, los cadáveres bajo sus pies eran ahora incontables, y su sangre pavimentaba su camino. Su aura entera se había endurecido como si hubiera sido martillada miles de veces. Cuando permanecía inmóvil, se asemejaba a un abismo en reposo, insondable. Cuando se movía, era como un señor supremo que descendía sobre el mundo, demostrando una agudeza que penetraba los nueve cielos y las diez tierras. Hace un tiempo, un Ancestro de una Senda le tendió una emboscada. ¡Confiando únicamente en su propia fuerza de combate y en el Caldero de la Espada del Abismo Ilimitado, aniquiló al otro bando! Esto supuso un giro importante, y aún más, una gran hazaña al romper la grieta celestial. El reino de un Ancestro de un Camino era una grieta celestial e insuperable que se alzaba sobre el Escenario del Emperador. Ahora, Lin Xun ya no tenía que recurrir a sus mejores cartas para vencerlo. ¡No se trataba simplemente de contraatacar, sino de someter y matar a un oponente tan poderoso! Si esta noticia se difundiera, sin duda, todos los mundos se estremecerían e incontables monstruos antiguos temblarían de miedo. Sin embargo, para Lin Xun, la mejoría se había producido de forma tan natural y fluida como el agua que corre. Al fin y al cabo, se encontraba ahora en el octavo reino supremo de la Etapa Emperador. Tras años de lucha y conquista, su destreza en combate había sufrido innumerables transformaciones. Incluso el Caldero de la Espada del Abismo Ilimitado había mostrado cambios milagrosos una y otra vez al ser bañado en la sangre de los Emperadores a lo largo de los años. Han pasado nueve años... Lin Xun estaba sentado con las piernas cruzadas sobre una estrella ancestral. El viento, cargado de arena, le despeinaba el cabello. Se encontraba en un estado de profunda relajación. Bebiendo de una calabaza, disfrutaba de un raro momento de paz. En la búsqueda del dao, lo que no pudo evitar fue la soledad y el aislamiento. Durante esos años, caminó solo, luchó solo, resistió solo toda la matanza sangrienta, se sentó solo en silencio y bebió solo... Si hacía cuentas, ¡habían pasado trece años completos desde el momento en que puso un pie en la Ciudad Origen del Gran Dominio de las Mil Batallas! La inmensa mayoría de esos años, que parecían fugaces, los había dedicado a matar y luchar. Aparte de eso, solo había consistido en ir deprisa por la carretera. “Tres copas conducen al gran dao, una copa de vino armoniza con la naturaleza. En todo viaje, lo único que no se puede traicionar es el buen vino.” Tras un largo rato de ocio, Lin Xun sonrió y vació la calabaza. Luego, se puso de pie de un salto y su figura solitaria desapareció entre la tormenta de arena. Se puso en marcha una vez más por este camino glorioso pero solitario y peligroso. Desde tiempos inmemoriales, innumerables héroes de los Grandes Mil Mundos habían competido aquí, en el Gran Dominio de Batalla de los Mil Mundos, pero menos de uno de cada mil había logrado llegar con vida al Reino Verdadero Eterno. Lin Xun avanzaba sin temor, luchando contra toda clase de enemigos y presenciando todo tipo de leyes. Mientras viajaba en silencio y solo, todo lo ostentoso se desvaneció, devolviéndolo a su estado más esencial. Cuando se cansaba y se agotaba, se sentaba a meditar en cualquier lugar del vacío, y luego se levantaba de nuevo y seguía adelante. ... Dieciocho años después. En un universo envuelto en una energía sagrada, un camino construido con incontables estrellas se extendía como un arcoíris divino a través del vacío. “¡Este camino se conoce como el Camino de las Mil Estrellas! ¡Al final se encuentra el cuadragésimo noveno Paso Celestial Inmortal!” Apareció un grupo de figuras radiantes, todas con aspecto emocionado al ver aquella carretera que emitía una brillante luz estelar. Eran un grupo de viajeros que habían vagado por el Gran Dominio de las Mil Batallas durante muchos años. Tras incontables tormentas y derramamiento de sangre, finalmente llegaron aquí. “El Camino de las Mil Estrellas que conduce a Chaotian. Por fin estamos aquí, por fin aprovechamos la oportunidad de viajar al Reino Verdadero Eterno...” “Los años han pasado volando, y hemos sufrido todo lo que se puede sufrir. ¡Un día, sin duda, certificaremos nuestro dao inmortal!” Estas figuras, cada una emanando un aura poderosa, suspiraron con emoción mientras se adentraban sin perder tiempo en el Camino de las Mil Estrellas. Su anticipación y entusiasmo eran difíciles de ocultar. En cierto punto, el Camino de las Mil Estrellas resonó con ráfagas de sonidos celestiales del dao, que golpeaban los oídos como si fueran escrituras vivientes y conscientes. Como prédicas de dioses antiguos, sacudían a los viajeros con iluminaciones. Justo delante se extendía una luz estelar fluida y acuosa, brillante y nítida, acompañada de nubes misteriosas y brumosas que daban la bienvenida a una ciudad sagrada. Al contemplar el perfil de esta ciudad, todos quedaron prendados. Esto se debía a que la ciudad se llamaba Chaotian. Era el cuadragésimo noveno Paso Celestial Inmortal del Gran Dominio de las Mil Batallas, ¡el último punto de control antes del Reino Verdadero Eterno!
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La Guerra de los Prodigios (Novela) Capítulo 2519

Estás leyendo el capítulo 2519 de La Guerra de los Prodigios (Novela), un novela. Abandonado cuando era un bebé, lo único que Lin Xun había conocido era la vida en la prisión de la mina sin sol. Su misterioso tutor, Mister Lu, nunca habló mucho de los orígenes de Lin Xun, limitándose a enseñarle el… Este capítulo tiene publicado el 26 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. La Guerra de los Prodigios (Novela) tiene 2581 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.