Leer La Guerra de los Prodigios (Novela) Capítulo 2455 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El hombre de túnica negra parecía aturdido y estaba a punto de decir algo.
Sin embargo, Feng Junlin levantó una mano para detenerlo: “Tiene razón. Lo vi todo con mis propios ojos. No hace falta dar más explicaciones”.
El rostro del hombre de túnica negra se enrojeció de vergüenza.
“Ling Xuanzi, no es rival para ti y se merecía esa paliza, pero sigue siendo uno de los míos. ¿Cómo propones que resolvamos esto?” Feng Junlin dirigió su mirada a Lin Xun. Se mantenía imponente y sereno, irradiando un dominio natural. ¡Era, sin duda, un maestro, formidable e imponente, temido por muchos!
“¿Y qué quieres hacer?” Los ojos de Lin Xun permanecieron fijos, su tono relajado.
“Determinemos quién es superior en el camino del gran dao” dijo Feng Junlin en tono autoritario, sin admitir ninguna negativa.
“De todos modos, tendremos que luchar tarde o temprano” dijo Lin Xun asintiendo. “De acuerdo.
Feng Junlin negó con la cabeza y dijo: “No, me has entendido mal. Si logras vencer a las cuatro personas que están a mi lado, daré por terminado este asunto”.
Lin Xun arqueó una ceja. Ya había intuido que los cuatro que acompañaban a Feng Junlin no eran personas comunes. Dos eran Ancestros del Noveno Reino y dos, Emperadores Supremos. ¡Incluso el hombre de túnica negra al que había abofeteado antes era un Emperador Supremo del Sexto Reino!
“¿Qué quieres decir con que dejarás el asunto?” preguntó Lin Xun riendo. “No me interesa discutir quién tiene la razón, pero, francamente, enviar a esos cuatro contra mí es como enviarlos a la muerte. ¿Estás seguro de que quieres hacerlo?
Feng Junlin se rió, sus ojos violetas brillando con una mirada peligrosa. "¿Oíste eso? ¡Ling Xuanzi dice que todos van a morir!"
“Joven amo, déjelo en nuestras manos” dijo un hombre pelirrojo vestido con túnicas azules, dando un paso al frente con una mueca burlona. Sus ojos estaban llenos de amenaza. “Le mostraremos el precio de la arrogancia y la ignorancia.
Lin Xun le echó una mirada, luego volvió a mirar a Feng Junlin.” ¿Por qué no te unes tú también?
“Ja, ja, a ver si logras pasar primero. Pero dudo que tengas la oportunidad.” En ese preciso instante, un anciano con túnica gris y ojos hundidos dio un paso al frente, con voz indiferente y burlona.
Mientras hablaba, los cuatro, el anciano de túnica gris, el hombre pelirrojo de azul, el hombre de túnica negra al que Lin Xun había abofeteado antes y una mujer de verde que no había dicho ni una palabra, se pusieron en posición.
Se ubicaban en cuatro direcciones distintas, como si siguieran una ley eterna e inmutable. Aunque sus posturas parecían casuales, ocultaban misterios profundos e insondables. Evidentemente, no eran figuras comunes.
En ese instante, la expresión de Lin Xun cambió levemente al percibir un atisbo de peligro en el ambiente. Ninguno de los cuatro poseía un nivel de cultivo comparable al de Feng Junlin.
A pesar de ello, cuando se movían juntos, parecían formar una misteriosa figura, ¡sus auras se entrelazaban y se fusionaban en una sola!
En ese momento, Lin Xun sintió una extraña presión que se le venía encima.
“¿Una formación de batalla conjunta?”, adivinó Lin Xun para sí mismo.
“¡Ling Xuanzi, estás acabado!” gruñó ferozmente el hombre de túnica negra, con los ojos brillantes de odio.
Lin Xun actuó de repente. Se teletransportó a través del vacío, lanzando un ataque directo contra el hombre de túnica negra.
¡Pa!
Fue otra bofetada contundente. La fuerza de Lin Xun era tan tremenda que podía reducir cordilleras enteras a cenizas. Sin embargo, el hombre de túnica negra solo salió despedido hacia atrás, sangrando y con la mejilla hinchada, pero por lo demás ileso.
Lin Xun arqueó las cejas, dándose cuenta de que su ataque había sido neutralizado por una fuerza extraña antes de que pudiera penetrar el cuerpo del hombre.
“¡Te voy a matar!” rugió el hombre de túnica negra, casi enloquecido de rabia. Lin Xun ya le había abofeteado una vez, y ahora otra en la otra mejilla. Se sentía completamente humillado.
¡Boom!
Los cuatro se movían al unísono, cada uno irradiando luz como si estuviera envuelto en una furiosa bruma de relámpagos dao grises, sus figuras veladas en una niebla arremolinada.
En ese instante, sus auras, poder, cultivo e incluso vitalidad parecieron fusionarse por completo, como si se hubieran convertido en una sola entidad, compartiendo la misma fuerza vital y armonizando su cultivo. Las heridas del hombre de túnica negra sanaron al instante.
Al ver esto, Feng Junlin desapareció rápidamente para observar la batalla desde lejos. Sus ojos violetas reflejaban símbolos oscuros y misteriosos. No tenía intención de intervenir. No era porque menospreciara a Lin Xun, sino porque tenía otro objetivo: vislumbrar los secretos de sus daos.
“¡Corte!” Con un rugido atronador, los cuatro lanzaron su ataque. Infinitas corrientes de luz dao se precipitaron hacia adelante, envolviendo cielos y tierra, transformándose en magníficos arcoíris multicolores con forma de espada que se dirigieron hacia Lin Xun.
“Diagramas de matrices inscritos en sus cuerpos...” La mirada de Lin Xun parpadeó. No se trataba de una matriz ordinaria. Cada uno de los cuatro controlaba un tesoro de matriz, lo que les permitía crear una matriz en constante cambio y evolución. Era misteriosa e impredecible.
Además, los cuatro no eran figuras comunes. Dos eran Ancestros del Noveno Reino y dos, Emperadores Supremos. Juntos, formaban una misteriosa confederación que dominaba el destino del cielo y la tierra. El poder que desató era inimaginablemente aterrador.
¡Boom!
Con este pensamiento, Lin Xun lanzó un contraataque. Invocó el Caldero de la Espada del Abismo Ilimitado. Una luz dao monstruosa emanó de él, feroz e inigualable, mientras cargaba hacia adelante imparable.
Sin embargo, a medida que la batalla se prolongaba, se dio cuenta de que, aunque estaba desbaratando los ataques de sus oponentes uno tras otro, ¡su propia fuerza letal también estaba siendo neutralizada sin esfuerzo!
Tras una cuidadosa observación, Lin Xun comenzó a comprender el motivo.
Su formación se basaba en el poder de los Cuatro Símbolos, que encarnaban el ciclo del yin y el yang, la armonía entre rigidez y suavidad. Las fuerzas circulaban sin cesar, como la eterna renovación del cosmos.
Cualquier ataque lanzado contra ellos era instantáneamente dispersado y distribuido entre los cuatro por el poder de la matriz. En esencia, cada uno poseía solo una cuarta parte del poder.
Sin embargo, cuando atacaron juntos, su fuerza se fusionó a través de la formación en una sola. Parecía que los cuatro atacaban individualmente, pero en realidad, ¡su poder se acumulaba en un golpe unificado y devastador!
Lin Xun quedó atónito. ¿Qué clase de formación podía fusionar a la perfección el poder de cuatro Emperadores en uno solo? Jamás se había topado con una formación semejante. No debía tomarse a la ligera.
Utilizar a los cultivadores como banderas de formación era muy diferente y más complejo que las formaciones tradicionales. Además, era mucho más difícil de romper. Es más, cada uno de los cuatro poseía una fuerza y experiencia extraordinarias. Cuando trabajaban juntos para movilizar la formación, ¡era como una formación viviente en combate!
¡Buzz!
La batalla se prolongó con una intensidad abrumadora. El caos se apoderó del campo de batalla y la tierra y las piedras volaban por los aires. El cielo y la tierra parecían estar patas arriba.
Lin Xun sintió la creciente presión y la amenaza, pero aún no era fatal. Esto le dio la oportunidad de observar y descifrar gradualmente los profundos misterios de esta extraña formación durante el combate.
“Interesante.” Un destello de comprensión brilló en sus ojos.
¡Shua!
De repente, una espada dao surgió del Caldero de la Espada del Abismo Ilimitado, irradiando un brillo inmortal. En un instante, atacó con una nitidez inigualable.
¡Pu!
El pelirrojo de la túnica azul no logró esquivar a tiempo. La espada le atravesó el pecho, y la sangre brotó a borbotones. Sin embargo, justo en el instante del golpe, un poder extraño y misterioso surgió en su interior. Mientras los cuatro compartían vida y destino, los demás lo ayudaron rápidamente a recuperarse de la herida.
Este golpe hizo que los cuatro oponentes se dieran cuenta de la aterradora fuerza de Lin Xun. Sus rostros se ensombrecieron y dejaron de contenerse.
“¡Guía de todos los reinos, luz de los Cuatro Símbolos!”
Con un grito ensordecedor, diagramas dao vagos y nebulosos se desplegaron sobre sus cabezas, rebosantes de un resplandor divino que iluminaba los nueve cielos.
¡Diagramas Dao de cuatro símbolos!
Cada diagrama dao correspondía a un poderoso tesoro.
Había una espada dao inscrita con el tótem del Dragón Azur, una lanza de batalla con la marca del tótem del Tigre Blanco, un gran sello marcado con el tótem del Pájaro Bermellón y un escudo grabado con el tótem de la Tortuga Negra.
Surgieron cuatro misteriosos diagramas dao completamente distintos, irradiando una luz deslumbrante. Se combinaron en el vacío, como si formaran un mundo de dioses y demonios moldeado por los Cuatro Símbolos, presionando hacia Lin Xun. El poder aterrador de la formación sumió el campo de batalla en una escena apocalíptica.
La expresión de Lin Xun se ensombreció con sorpresa. No era de extrañar que los cuatro fueran tan seguros de sí mismos y arrogantes. Cada uno portaba un misterioso tesoro con diagrama dao. Aquello no era una formación cualquiera.
¡Es hora de acabar con esto!
Una luz fría brilló en los ojos de Lin Xun cuando el Caldero de la Espada del Abismo Ilimitado se elevó por los aires como un horno destructor de mundos, girando con un rugido atronador y estallando con un poder que devoró los cielos y aniquiló todo a su paso.
¡Buzz!
El cielo y la tierra temblaron cuando el Caldero de la Espada del Abismo Infinito rugió atronadoramente, suprimiendo los Diagramas Dao de los Cuatro Símbolos hasta el punto de que los cuatro temblaban violentamente, y un resplandor divino estalló en todas direcciones. Los cuatro jadearon, sus cuerpos temblando y sus expresiones cambiando drásticamente. ¡Ling Xuanzi era simplemente demasiado poderoso!
“¡Qué tesoro…!” A lo lejos, los ojos violetas de Feng Junlin brillaron con una intensidad aterradora. El asombro lo invadió al presenciar el poder del Caldero de la Espada del Abismo Ilimitado. Jamás había imaginado que un arma imperial tan poderosa, ligada a la vida, pudiera existir en el mundo. La formidable demostración de fuerza de Lin Xun había impresionado incluso a alguien como Feng Junlin.
¡Mata! ¡Usa todo lo que tengas! ¡Mátalo!
El anciano delgado, vestido con una túnica gris, bramó furiosamente. Todo su cuerpo rugió y resplandeció con luz. Sobre su cabeza, un enorme escudo grabado con el tótem de la Tortuga Negra descendía como cien mil montañas sagradas.
Los otros tres hicieron lo mismo, activando su misterioso diagrama dao y atacando a Lin Xun, como si quisieran suprimir todas las leyes del mundo, cortar todo rastro del dao y borrarlo de la existencia.
¡Boom!
Lin Xun ya había previsto su ataque conjunto, así que ¿por qué iba a contenerse ahora?
Desataron por completo su cultivo, manifestando los profundos misterios del Gran Arte del Horno Dao. Feroz e imponente, era como la encarnación del dominio. Torrentes de luz dao se precipitaron hacia adelante como un tsunami rugiente. Su aura asesina sin parangón barrió los cielos, destrozando las nubes como si quisiera refinar los cielos mismos.
Una explosión ensordecedora resonó en el aire, tan aguda que perforaba los oídos. Aunque los cuatro diagramas del dao contenían el cultivo de los cuatro, no pudieron resistir el ataque de Lin Xun. Fueron repelidos una y otra vez, emitiendo gritos de angustia mientras los tótems grabados en los tesoros comenzaban a desdibujarse.
Los cuatro escupieron sangre, tambaleándose hacia atrás, con rostros llenos de incredulidad. ¿Qué tan fuerte era su oponente? ¡Ni siquiera con el poder combinado de los cuatro y la ayuda de cuatro armas ancestrales pudieron vencerlo! ¡En cambio, fueron aplastados!
¡Qué terrorífico!
En ese instante, los ojos de Lin Xun brillaron con una gélida intención asesina y su aura no hizo más que intensificarse.
“¡El poder prohibido de los Cuatro Símbolos, matad!”, rugió uno de ellos. Una niebla gris emanó de sus cuerpos una vez más. Era un poder extraño y siniestro. Cegadores rayos de luz atravesaron los cielos, dirigiéndose hacia Lin Xun.
Lin Xun activó de nuevo el Caldero de la Espada del Abismo Ilimitado y contraatacó con toda su fuerza. El choque entre ambas fuerzas desató estruendos atronadores, ensordecedores.
Si tan solo un vestigio del aura de aquella batalla se filtrara, ¡podría arrasar una cordillera y sembrar una devastación aterradora! En cuestión de segundos, los cuatro volvieron a escupir sangre. Sus cuerpos estaban desgarrados y magullados, sus rostros pálidos como el papel.
Finalmente, a lo lejos, la expresión de Feng Junlin cambió. ¡Había perdido la compostura!

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La Guerra de los Prodigios (Novela)
Capítulo 2456
La Guerra de los Prodigios (Novela) Capítulo 2455
Estás leyendo el capítulo 2455 de La Guerra de los Prodigios (Novela), un novela. Abandonado cuando era un bebé, lo único que Lin Xun había conocido era la vida en la prisión de la mina sin sol. Su misterioso tutor, Mister Lu, nunca habló mucho de los orígenes de Lin Xun, limitándose a enseñarle el… Este capítulo tiene publicado el 20 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. La Guerra de los Prodigios (Novela) tiene 2581 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.