Leer La Guerra de los Prodigios (Novela) Capítulo 2344 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El corazón de Ling Xuanzi estaba inquieto.
Durante las primeras cuatro rondas de su duelo de dao, había adquirido un profundo conocimiento de los caminos pasados de Lin Xun. Había comprendido los diversos poderes que Lin Xun había dominado a lo largo de su trayectoria.
Con esta idea en mente, creía que podría aplastar a su hermano menor en la quinta y última ronda.
Pero la realidad...
¡Superó completamente sus expectativas!
En un instante, dedujo el motivo.
Tras ascender Lin Xun al reino del Emperador Supremo, experimentó una transformación que Ling Xuanzi no pudo descifrar. ¡Además, esta transformación fue profunda, llena de misterios insondables que escapaban a su comprensión!
“Nirvana de la Trascendencia, el loto de la eternidad...”
Una fuerte premonición surgió en Ling Xuanzi: ¡el camino dao de Lin Xun en la Etapa del Emperador estaba inexplicablemente vinculado al Nirvana de la Trascendencia!
Sin embargo, incluso con su sabiduría e inteligencia, no pudo deducir nada más.
No tenía ni idea de que, en ese mundo de reencarnación, Lin Xun había reconstruido todo su camino dao, alcanzando una base de cultivo tan poderosa que se situaba por encima de toda la historia.
No tenía ni idea de lo terriblemente anormal que había sido la tribulación del Emperador a la que se enfrentó Lin Xun cuando alcanzó la Etapa del Emperador Supremo en la Gran Muralla de los Mil Daos.
Es más, no tenía ni idea de que, para asegurar que Lin Xun superara con éxito la tribulación, el diagrama de la luna creciente y las tres estrellas que dejó el Maestro de la Montaña Fangcun era en realidad un poder de su voluntad.
Fue esta fuerza aterradora la que había aniquilado todos los ataques mortales de numerosos gigantes antiguos del otro lado del cosmos.
Fue este viaje a través del Nirvana de la Trascendencia lo que elevó el camino del dao de Lin Xun a una altura incomparable e inédita, ¡convirtiéndose en algo que nunca antes había existido a lo largo de los siglos!
Sin embargo, el hecho de no haber logrado desentrañar el misterio no significaba que Ling Xuanzi fuera a admitir la derrota.
Rápidamente, respiró hondo, su apuesto rostro recuperó su habitual compostura y su mirada se fijó en Lin Xun a lo lejos. Su voz resonó: “¡Hermanito, si logras resistir mi próximo ataque, yo, Ling Xuanxi, te dejaré decidir mi destino!”.
Su tono denotaba una determinación inquebrantable.
“¿Sigues negándote a rendirte?” preguntó Lin Xun.
“Aunque el Maestro me haya reprimido durante incontables años, mi voluntad jamás ha flaqueado. ¿Acaso crees que unos cuantos reveses menores cambiarán algo?” La voz de Ling Xuanzi era tranquila pero firme.
Su cabello negro se fue tornando gris gradualmente, pero sus ojos se volvieron más penetrantes y agudos. Sus ropas ondeaban mientras un poder de voluntad sin parangón se elevaba hacia el cielo, como una mano gigante invisible que invocaba las leyes del gran dao desde todas las direcciones.
Todo el Dominio Secreto Deva tembló. A través de sus vastas montañas y ríos, fuerzas inmensas surgieron como olas gigantes, precipitándose enloquecidas hacia Ling Xuanzi.
¡Buzz!
Los cielos rugieron, la tierra tembló y el mundo entero se estremeció.
El Dominio Secreto Deva era vasto e ilimitado, pero parecía como si Ling Xuanzi lo manejara y controlara en solitario.
"Cómo..."
Muy lejos, los emperadores estaban horrorizados, con el corazón latiéndoles con fuerza y la mente al borde del colapso. ¿Cómo podía alguien ostentar el poder de un mundo entero?
¡Qué terrorífico!
La figura alta e imponente de Ling Xuanzi era como la columna vertebral de los cielos y la tierra. Con cada aliento, controlaba las corrientes del vacío cósmico, atrayendo la esencia de todos los daos en todas direcciones. Su aura, por sí sola, era tan vasta que podía eclipsar al mundo entero.
Lo que más llamaba la atención era su cabello gris.
En ese momento, Lin Xun mostró una inusual expresión solemne en su rostro.
Como emperador supremo, comprendía mejor que nadie lo aterrador que era en realidad el poder que Ling Xuanzi ahora ostentaba.
Si un emperador ordinario del octavo reino hubiera estado aquí, ¡habría sido aplastado por la pura presión!
Lin Xun estiró su cuerpo y, desde su interior, un sonido como el de un mar embravecido resonó hacia afuera. Sus puntos de acupuntura y meridianos, sus órganos e incluso su Mundo Emperador del Verdadero Ser se activaron al máximo, haciendo que todo su cuerpo brillara con una luz radiante y etérea.
Un cuerpo como un caldero indestructible. ¡Un dao tan insondable como un abismo!
Por primera vez, Lin Xun desató toda su fuerza sin reservas contra un oponente de su mismo nivel.
¡Porque su cuarto hermano mayor era simplemente demasiado poderoso!
“¡Vamos!”
Con un amplio movimiento de su manga, Ling Xuanzi dominó el cielo y la tierra, extendiendo su palma hacia adelante.
¡Boom!
El poder ilimitado del gran dao, como si buscara una salida para estallar, surgió como un río que se desborda, envolviendo a Lin Xun en un instante.
Desde la distancia, parecía como si todo el Dominio Secreto Deva se hubiera vuelto contra Lin Xun, ¡buscando aniquilarlo!
La escena dejó a innumerables espectadores en estado de shock, ¡como si el poder de los cielos hubiera descendido para aplastar a Lin Xun!
"¡Abierto!"
En ese mismo instante, Lin Xun alzó un dedo, cuyo filo brillaba como una espada, y lanzó un tajo hacia adelante.
En un instante, un poder dao imperial ilimitado brotó de su interior, transformándose en un destello deslumbrante de qi de espada que iluminó el cielo.
Este golpe de espada personificaba el auge y la caída de toda la existencia, la inmensidad de montañas y ríos, el orden sagrado del cielo y la tierra, y el eterno brillo del sol, la luna y las estrellas. Proyectaba la imagen del vasto vacío cósmico, un espectáculo sobrecogedor.
Dondequiera que la espada barría, la destrucción la seguía.
¡Espada de nacimiento y destrucción!
¡Boom!
Cuando la espada se lanzó al ataque, el mundo pareció partirse en dos. Una intención de espada sin parangón lo atravesó todo, surcando los cielos con una fuerza imparable.
Todo el Dominio Secreto Deva se estremeció violentamente. El cielo se desplomó, la tierra se hundió y el sol y la luna parecieron colgar boca abajo en el vacío.
Incluso los emperadores, a pesar de haber huido lejos, sentían un dolor punzante en el alma. Luchaban por mantener los ojos abiertos, con la mente conmocionada hasta la médula.
“Es inútil. Los daos que dominas, las innumerables artes que manejas, todo es poder prestado. No importa cuán fuerte sea el poder, ¿de qué sirve?” La voz de Lin Xun resonó en el campo de batalla, tranquila e inquebrantable.
El dao de Ling Xuanzi consistía en dominar todos los daos y controlar todas las artes. Sin embargo, a ojos de Lin Xun, este dao era inferior al suyo: integrar miles de daos y derivar miles de artes.
Al igual que sus nobles aspiraciones, eran fundamentalmente diferentes. Uno declaraba: “Verme es como ver los cielos”, y el otro buscaba: “Mi corazón es el corazón de los cielos, mi dao es el gran dao”.
Al compararlos, la diferencia era abismal. Uno era intrínsecamente superior al otro.
“¿En serio?” Ling Xuanzi frunció el ceño, desatando toda su fuerza y movilizando el poder del cosmos para someter a Lin Xun.
¡Boom! ¡Boom! ¡Boom!
Todo tipo de poder dao, ilimitado y aterrador, se transformó en innumerables artes dao supremas bajo el mando de Ling Xuanzi, bombardeando a Lin Xun con una fuerza abrumadora.
Lin Xun no se atrevió a bajar la guardia; mejor dicho, a partir de ese momento, desató todo su poder. Cada movimiento y cada gesto irradiaba un aura de energía de espada tan afilada que podía hender el cielo.
Aunque parecía ser el único que luchaba contra todo el Dominio Secreto Deva, su presencia permanecía inquebrantable e indomable.
¡Boom!
En poco tiempo, el cielo se desplomó, las nubes se dispersaron y Lin Xun rompió todos los obstáculos, lanzándose hacia Ling Xuanzi como un rayo que rasga el cielo eterno.
La expresión de Ling Xuanzi finalmente cambió. Su largo cabello se agitó violentamente mientras formaba apresuradamente un sello dao y lo lanzaba hacia adelante.
¡Boom!
El sello dao explotó, incapaz de detener el avance de Lin Xun en lo más mínimo. Al instante siguiente,
La espada de Lin Xun descendió desde el aire.
En un instante, Ling Xuanzi desplegó cientos de intrincadas y misteriosas artes dao defensivas, superponiéndolas una tras otra como un muro impenetrable ante él.
La espada de Lin Xun descendió y, con una explosión atronadora, las defensas, fuertemente apiladas, se hicieron añicos una a una, desmoronándose en una deslumbrante cascada de lluvia ligera.
¡Bang!
Al final, Ling Xuanzi salió disparado por los aires por la espada.
Aunque la mayor parte de su poder había sido neutralizado, una profunda y sangrienta herida de espada aún atravesaba su pecho, y la carne se le abrió mientras retrocedía tambaleándose.
Escupió sangre, su rostro palideció cadavérico. Su larga cabellera gris estaba revuelta, y su expresión, aunque solemne, mostraba un innegable destello de sorpresa. ¡Era como si jamás hubiera imaginado que, incluso después de recurrir a tal poder, Lin Xun lo vencería!
Simplemente no podía creerlo.
Mientras tanto, la respiración de Lin Xun era ligeramente agitada, pero sus ojos brillaban más y eran más profundos que nunca, ardiendo con una implacable y feroz intención de batalla.
En el silencio ensordecedor, Ling Xuanzi se limpió la sangre de la comisura de los labios y miró a Lin Xun con calma. Luego, habló con voz clara: “Hermano menor, durante mis incontables años de represión, he forjado un qi de espada, templado por mi estado mental y mi fuerza de voluntad. Si puedes resistirlo, yo, Ling Xuanzi, admitiré mi derrota total”.
Su rostro reflejaba determinación.
Al terminar de hablar, respiró hondo.
Como un Kunpeng que se traga el mar, todos los grandes poderes del dao que fluían por el Dominio Secreto Deva se vertieron en el cuerpo de Ling Xingzi como un torrente interminable.
En ese instante, el mundo pareció perder su vitalidad. Montañas y ríos se marchitaron y el espacio se desplomó.
Fue también en ese momento cuando Lin Xun sintió una profunda sensación de peligro, distinta a cualquier otra que hubiera experimentado en la batalla. Por primera vez, sintió una verdadera presión.
Sin dudarlo, se lanzó hacia adelante.
Una leve sonrisa curvó los labios de Ling Xuanzi. Su expresión permaneció serena e imperturbable mientras murmuraba algo en voz baja.
Un fino y transparente hilo de qi de espada surgió disparado, irradiando una nitidez que asombraría a todas las épocas e iluminaría todos los cielos.
Un tenue zumbido de espada resonó en el aire, etéreo y de otro mundo, como si no perteneciera al reino mortal sino que proviniera de las profundidades de un mundo inmortal.
Innumerables ojos estaban fijos en él, pero ninguno podía verlo realmente. Solo podían sentir su presencia, despertando en lo más profundo de sus almas un asombro y un temor instintivos.
Esta espada encarnaba el qi, el espíritu y la voluntad de Ling Xuanzi. Fue forjada a través de incontables años de refinamiento. Su estado mental y su gran dao se reflejaban en ella.
Contemplar aquella espada era como contemplar los cielos mismos.
¡Esta espada se llamaba Heraldo del Decreto Celestial!
Las pupilas de Lin Xun se contrajeron bruscamente mientras un dolor punzante recorría su cuerpo. Instintivamente, movilizó todo su poder, transformándose en un inmenso caldero.
¡En su mano apareció también una espada!
¡La Espada de la Unificación!
Por desgracia, en un abrir y cerrar de ojos, esta poderosa espada se hizo añicos. El qi de la espada, transparente y esbelto, la atravesó como una fuerza imparable, esparciendo sus fragmentos en una deslumbrante explosión.
“¡Levántense!” Sin dudarlo, Lin Xun desató docenas de espadas.
¡Bang! ¡Bang! ¡Bang!
El qi de la espada se entrelazó, pero momentos después, el fino qi de la espada los aplastó a todos y se disparó directamente hacia Lin Xun.
La escena era impresionante.
Mientras el fino qi de la espada se acercaba, Lin Xun respiró hondo. Un destello de aguda determinación brilló en sus ojos.
Extendió ambas manos, y de repente surgió un vasto abismo capaz de devorar los cielos. Su esencia, su qi y su espíritu, junto con toda una vida de cultivo, quedaron completamente integrados en él.
¡Buzz!
La fuerza fue tan abrumadora que parecía que los cielos se derrumbaban y la tierra se hundía. Todo el Dominio Secreto Deva tembló violentamente, como si miles de volcanes hubieran entrado en erupción simultáneamente. Un torrente caótico de destrucción surgió, engullendo los nueve cielos. Una luz cegadora inundó el mundo, convirtiéndolo en un mar blanco sin fin.
Todos los espectadores restantes, independientemente de su nivel de cultura, perdieron toda percepción en ese instante, como si sus sentidos mismos se hubieran desconectado. Ya no podían ver, oír ni sentir nada.
¿Quién ganó?
Mucho tiempo después, cuando el humo y el polvo finalmente se disiparon y sus sentidos regresaron gradualmente, el mundo que tenían ante sí estaba reducido a una devastación total.
El campo de batalla no había quedado más que en ruinas.
Una figura alta e imponente se alzaba en el aire como un caldero indestructible, emanando un brillo divino que iluminaba el vacío.
Tenía las manos entrelazadas, sosteniendo un hilo de qi de espada cristalino.
Inquebrantable. Inflexible.
¡Se irguió como un dios descendiendo sobre el mundo!

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La Guerra de los Prodigios (Novela)
Capítulo 2345
La Guerra de los Prodigios (Novela) Capítulo 2344
Estás leyendo el capítulo 2344 de La Guerra de los Prodigios (Novela), un novela. Abandonado cuando era un bebé, lo único que Lin Xun había conocido era la vida en la prisión de la mina sin sol. Su misterioso tutor, Mister Lu, nunca habló mucho de los orígenes de Lin Xun, limitándose a enseñarle el… Este capítulo tiene publicado el 9 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. La Guerra de los Prodigios (Novela) tiene 2581 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.