Leer La Guerra de los Prodigios (Novela) Capítulo 2184 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Al final, la séptima ronda de relámpagos formó un ataúd de bronce. Rayos cegadores se entrelazaron a lo largo de sus superficies, capaces de sepultar todo el cielo.
¡Al ver esto, un gran terror se apoderó del corazón de todos!
Esta tribulación, nunca antes vista y de una fuerza sin precedentes, había tomado la forma de un ataúd. Era, cuanto menos, algo extraño y escalofriante.
¡Un ataúd sirve para enterrar a los muertos!
El presagio ya era inquietante.
Incluso Lin Xun se sobresaltó. Le pareció totalmente inesperado, pero antes de que pudiera reaccionar, el cofre de bronce de la tribulación del rayo ya había caído sobre él, atrapándolo en su interior.
¡Bang!
La tapa se cerró de golpe. En ese instante, sentí como si el Cielo quisiera enterrar vivo a Lin Xun por ser tan desafiante al cielo.
El emperador guerrero Fengling palideció drásticamente. ¿Cómo puede haber una tribulación tan ominosa?
Xia Zhi permaneció en silencio, con la ropa ondeando al viento. Podía sentir que el aura de Lin Xun no se había desvanecido, pero era imposible saber qué clase de peligro y terror estaba sufriendo allí dentro.
“¡Ja, ja, el cielo de verdad lo quiere muerto, y encima le ha preparado un ataúd para enterrarlo! ¡Sin duda, este es el trato más especial que nadie haya recibido jamás!” se burló un viejo fósil.
¡Un ataúd de bronce que descendía del cielo en medio de una tribulación era señal de gran desgracia!
Las miradas de los demás monstruos emperadores antiguos también vagaban siniestramente. ¿Acaso ni siquiera los Cielos podían soportar la visión de este pecaminoso vestigio de la Montaña Fangchun y decidieron acabar con él?
¡Thud!
Sin embargo, muy rápidamente, un intenso estallido de sonido estruendoso provino del ataúd de bronce, seguido de una violenta sacudida del mismo.
A todos se les aceleró el corazón. ¿Ya está reprimido por dentro, y aún así no está muerto?
¡Pum! ¡Bang! ¡Pum!
El tiempo que siguió estuvo lleno de un sordo traqueteo proveniente del ataúd de bronce. Estos sonidos sacudieron las estrellas y ensombrecieron las expresiones de los viejos monstruos emperadores.
¡Boom!
Finalmente, abrieron un boquete en el ataúd de bronce. De él salió una figura casi destrozada, cubierta de heridas que dejaban ver los huesos blancos. Estaba mortalmente herido y parecía estar exhalando su último aliento.
Sin embargo, ¡finalmente seguía vivo!
Los ojos de los viejos monstruos casi se les salieron de las órbitas. Sus mejillas ardían de humillación.
Desde el momento en que Lin Xun comenzó su tribulación, cada vez que habían determinado que seguramente moriría, la realidad les había golpeado como una bofetada despiadada.
De hecho, no fue una simple bofetada.
¡Porque habían llegado uno tras otro!
Mientras tanto, lo que preocupaba al Emperador de Batalla Fengling era el aura de Lin Xun. Era completamente distinta a la de antes, ahora más poderosa que la de un Emperador experto promedio. Lin Xun lucía maltrecho y sangrando abundantemente, pero el poder que emanaba de él era tan aterrador que el corazón de Fengling se estremeció.
Sin embargo, lo más inconcebible era que esta abrumadora tribulación del Emperador contra Lin Xun aún no mostraba signos de terminar.
La única palabra que describía al Emperador Batalla Fengling en ese momento era estupefacto. Su mente se había quedado en blanco.
Lo único de lo que estaba seguro era de que, incluso si Lin Xun finalmente no lograba superar esta tribulación, su nombre quedaría grabado para siempre en la historia de la nebulosa, ¡para ser recordado por las generaciones venideras!
Lin Xun jadeaba pesadamente, sus ojos negros como dos abismos mientras miraba fijamente al cielo.
A su alrededor y dentro de él, se estaba produciendo una metamorfosis increíble. Cada prueba anterior había sido como un nirvana y un renacimiento que lo trascendía por completo.
Aun así, Lin Xun sentía que la presión sobre él aumentaba. Esta tribulación del Emperador Supremo simplemente quería exterminarlo, sin mostrar ninguna intención de ofrecerle una sola oportunidad de sobrevivir.
El cielo estrellado se sumió en una atmósfera opresiva y asfixiante. Las nubes, negras como la tinta, se arremolinaban. En silencio, un sello dao se condensó.
¡Buzz!
Los relámpagos que llenaban el cielo parecieron ser atraídos en ese instante. Se precipitaron con furia hacia el sello, haciéndolo cada vez más sólido y brillante. El aura destructiva que emanaba de él abarcó el tiempo y el espacio.
Finalmente, en la parte inferior del sello dao, apareció un enigmático carácter de “Tribulación”. Al verlo, los ancianos presentes gritaron con fuerza, sintiendo palpitaciones en lo más profundo de su ser.
¡¿Qué clase de tribulación descomunal es esta?!
“¡La tribulación se convierte en un sello dao, que ejecuta el castigo celestial y dispensa la muerte!”
Nadie pudo mantener la compostura, el impacto fue demasiado grande. El ataúd de bronce ya daba bastante miedo, ¡pero ahora tenía un sello dao marcado con el carácter "Tribulación"!
Ni hablar de un emperador común; incluso las reliquias más antiguas, con el cultivo más profundo, sintieron un escalofrío recorrerles la sangre. Intentaron ponerse en el lugar de Lin Xun y concluyeron que se desesperarían en la lucha por resistir.
No se trataba de un rayo de tribulación cualquiera. Era un cielo repleto de rayos de tribulación comprimidos en un sello dao. ¡Todo el poder del castigo celestial se había vertido en él!
¡Boom!
El sello descendió y Lin Xun, que se encontraba debajo, no tuvo escapatoria, pues quedó atrapado. Como resultado, fue destrozado por una explosión que le agrietó la piel y le fracturó los huesos.
¿Cómo podría uno siquiera imaginar la fuerza cuando todo el poder de la tribulación se abalanzó sobre él?
¡Pa!
El entrecejo de Lin Xun se abrió de golpe y la sangre salpicó. Su Forma de Voluntad Dharma, con forma de horno, salió despedida de su morada.
Inmediatamente después, la Forma del Dharma de la Voluntad también sufrió un fuerte impacto. Esto puso a Lin Xun en una situación que no podía volverse más peligrosa.
Esta era la octava ronda de tribulación celestial, simplemente igual que un infierno destructor del mundo. ¡Un solo sello dao había estallado en una tribulación mortal inconmensurable!
El cuerpo físico de Lin Xun estaba destrozado, y su espíritu primordial presentaba fisuras. Era como una vela al viento que podía extinguirse en el olvido eterno en cualquier momento.
“¡Cura!”, bramó Lin Xun, activando el Gran Arte del Horno Dao. Todos los daos de su arsenal estallaron y ardieron con el máximo esfuerzo para reparar su cuerpo herido y su Forma del Dharma de la Voluntad.
Había que reconocer que Lin Xun era incomparablemente poderoso en ese momento. Su fuerza podía superar a la de cualquiera de su edad que hubiera existido, sin mencionar el camino del dao sin precedentes que buscaba. Pronto, todos vieron cómo su carne y sangre fragmentadas se recomponían, crecían y se regeneraban.
Sin embargo, el sello dao no tardó en reanudar su ataque. En una fuerte colisión, su caparazón se hizo añicos una vez más, y su Forma de Dharma de Voluntad tembló violentamente.
Lin Xun gruñó. Estuvo al borde de la muerte, pero no se rindió. Tras agotar todas sus fuerzas, su cuerpo fue reconstruido.
El proceso se repitió poco después. Su carne se resquebrajó de nuevo y su espíritu primigenio quedó hecho pedazos. La visión era espantosa y sangrienta. Era como cien tipos de tortura, mil tipos de afilar.
Lin Xun sufrió una y otra vez. Tanto su cuerpo físico como su espíritu primordial se acercaron peligrosamente a la destrucción.
Sin embargo, también se podía observar que su carne y su sangre, aunque débiles, habían adquirido un poder indescriptible que las impregnaba a medida que soportaban impacto tras impacto.
Lo mismo ocurría con su espíritu primordial.
Así era el entrenamiento. Aunque uno pudiera resultar diezmado y abatido, resistir hasta el final posiblemente le llevaría a un nivel de fuerza completamente nuevo.
Lin Xun apretó los dientes y se mantuvo firme, resistiendo la tribulación celestial. Jamás se había encontrado en un estado tan lamentable. Había perdido la cuenta de las veces que lo habían sacudido hasta el punto de que su cuerpo entero se había desgarrado.
Cada vez, parecía que iba a caer y morir. ¡La tortura por sí sola podría hacer que cualquiera en el mundo se derrumbara!
Todos quedaron estupefactos y horrorizados hasta la médula al ver cómo Lin Xun era constantemente destruido y reformado mientras él nunca dejaba de luchar.
Ni siquiera Xia Zhi había lucido jamás tan angustiada. Su corazón sufría un tormento inmenso al ver a Lin Xun debatirse entre la vida y la muerte. Sus ojos estaban inyectados en sangre, hasta el punto de sangrar. Su delicada figura temblaba. Parecía que no podría soportarlo mucho más.
¡KABOOM!
Junto con una explosión estremecedora, el sello dao del poder de la tribulación del rayo se abrió de golpe, liberando un torrente de chispas eléctricas.
La figura de Lin Xun se desvaneció instantáneamente.
Impactados, muchos saltaron hasta el punto más alto y miraron a lo lejos con los ojos muy abiertos.
“¿Está muerto?”
“Su carne quedó hecha polvo y su espíritu primordial se dispersó en la explosión. ¡Debió de caer!”
“No, él... él... él...”
En el vacío, la tormenta eléctrica se disipó a gran velocidad. Luego, innumerables partículas de sangre y carne se reunieron y se volvieron a unir, formando gradualmente a Lin Xun.
¡Él... seguía vivo!
En la Gran Muralla de los Mil Daos, la respiración de los viejos monstruos se volvió pesada, sus ojos se inyectaron en sangre. ¿Ni siquiera eso pudo matar a este mocoso? ¿Cómo... cómo...?
¡¿Cómo es posible?!
Sin embargo, por mucho que no quisieran o no pudieran aceptarlo, ¡ya era un hecho que Lin Xun había sobrevivido a la octava ronda de la gran tribulación!
En ese momento, el cielo estrellado estaba en completo silencio.
Lin Xun respiró hondo y alzó la vista al cielo. En su corazón no había ni rastro de retirada ni de vacilación.
Por el contrario, después de semejante serie de terribles experiencias, su estado mental y su voluntad habían alcanzado un nuevo nivel de fortaleza.
Tras ver cómo su cuerpo y espíritu eran destruidos, ahora era intrépido. ¡Mientras conservara un ápice de consciencia, lucharía hasta el final!
En la bóveda celeste, las nubes de la tribulación rugían y se arremolinaban. Había llegado la novena ronda de la tribulación de los relámpagos.
A diferencia de las anteriores, esta vez el rayo se entrelazó en un hermoso decreto de brocado que se desplegó en el aire. Su contenido consistía en runas oscuras, hechas del poder de la ley del rayo, que parecían gusanos retorciéndose.
¡Era como un edicto de la naturaleza, lleno de la majestad del supremo Principio Celestial!
El aura que emanaba sumió a este fragmento del universo en un silencio sobrecogedor. A pesar de la ausencia total de sonidos, la atmósfera era increíblemente opresiva.
Algunos de los viejos monstruos sudaban profusamente y sus rodillas flaqueaban. ¡Sus corazones dao mostraban signos de desmoronarse!
¡Simplemente aterrador!
Nadie podía haber previsto una novena ronda de tribulación eléctrica en la forma condensada de un decreto supremo. ¿Qué estaba escrito en él?
Independientemente de lo que fuera, todos se habían dado cuenta de que esta calamidad era incluso más poderosa que el sello dao de la 'Tribulación' anterior.
La expresión de Lin Xun era de una calma inusitada. Al tratarse de la novena ronda, recordó de repente que el nueve era el número extremo, tras el cual todo volvería a uno.
Solo cuarenta y nueve de los cincuenta daos pudieron ser derivados en el mundo, mientras que uno escapó.
Tras un cálculo minucioso, se determinó que existían nueve etapas de cultivo, comenzando por la etapa de Verdadero Maestro Marcial.
Y a lo que se enfrentaba él no solo se trataba de nueve rondas de tribulación, sino también del umbral hacia la novena etapa de cultivo del Dao Todopoderoso.
¿Noventa y nueve regresaron al único origen?
¿El último en escapar?
Mientras tanto, en el Sendero de la Supremacía Eterna, ¡un loto florece en soledad!
Era como si se estuviera produciendo una divina consonancia del destino.
El mundo estaba en completo silencio. El decreto supremo, formado con relámpagos de tribulación, irradiaba una aterradora aura de destrucción. Las runas vermiformes relucían, y el poder que emanaba de ellas sumía a todas las estrellas de la región y a todos los seres que las habitaban en un miedo extremo.
Ya fueran las bestias estelares a lo lejos, el grupo de antiguos emperadores en la Gran Muralla de los Mil Daos, o incluso Xia Zhi, que se alzaba solo en la distancia, sentían una inexplicable pulsación en su interior. Era un miedo que brotaba de lo más profundo de sus almas y que no podían controlar.
En el Inframundo, Zhong Qiu respiró hondo una vez más. Ya lo hacía por segunda vez en poco tiempo, pero él no se daba cuenta.
Con la mirada fija en el cielo, murmuró: “¿Florecerá, se marchitará o se inmortalizará este loto, que está a punto de sufrir una calamidad mortal…?”
Tras un momento de silencio, dijo: “Creo que el Maestro no se equivocará. ¡También creo que mi hermano menor no me decepcionará!”.
Xi permaneció en silencio, esperando sin decir palabra.

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Capítulo 2185
La Guerra de los Prodigios (Novela) Capítulo 2184
Estás leyendo el capítulo 2184 de La Guerra de los Prodigios (Novela), un novela. Abandonado cuando era un bebé, lo único que Lin Xun había conocido era la vida en la prisión de la mina sin sol. Su misterioso tutor, Mister Lu, nunca habló mucho de los orígenes de Lin Xun, limitándose a enseñarle el… Este capítulo tiene publicado el 24 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Crowli. La Guerra de los Prodigios (Novela) tiene 2581 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.