Leer La Civilización Nebula (Novela) Capítulo 309 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
En el primer mundo de imágenes, el terciopelo rojo envolvía la muñeca izquierda de Aldin. Como Aldin ya estaba concentrada en dos mundos, su juicio inevitablemente se nubló.
Aldin pensó que podría simplemente liberar su brazo, pero la magia demoníaca del terciopelo confundió su sistema nervioso. Los músculos que debían relajarse se tensaron. Con su brazo izquierdo sellado de esa manera, era evidente lo que sucedería. Los espíritus de la magia demoníaca revelarían su malicia acumulada hacia los dioses antiguos.
Aldin apretó los dientes. Por suerte, el brazo inmovilizado no era el que sostenía su bastón. Aldin giró el cuerpo y retiró la muñeca de un tirón. Un chasquido resonó cuando los ligamentos, los nervios medianos y los cúmulos óseos de la palma se dislocaron. Aldin sintió todo el dolor.
En la Secta del Dolor, el dolor se consideraba la base del poder. Los humanos, al ser físicamente más débiles que otras especies, buscaban el poder a través de la magia, y muchos aprendieron la magia de la Secta del Dolor. Esta se impuso finalmente a otros magos, razón por la cual los dioses antiguos tenían rostros humanos.
El sistema nervioso estimulado y el temblor reflejo provocado por el dolor recorrieron el hombro de Aldin, y la saliva se le acumuló en la boca. Aldin escupió la saliva con sabor metálico. El dolor era poder.
Debido a los movimientos inesperados de Aldin, las telas de terciopelo de los espíritus de la magia demoníaca se enredaron o flotaron en el aire. Aldin aprovechó la oportunidad y se deslizó entre las cortinas rojas que habían estado visibles todo el tiempo. Aldin sabía exactamente lo que tenía que hacer.
* * *
En el segundo mundo de imágenes, Aldin exhaló con dificultad. Su corazón latía con fuerza y su túnica, empapada de sudor, se le pegaba incómodamente al cuerpo.
Cada habitación no era muy grande, pero recorrer a toda velocidad decenas, cientos de habitaciones, era una tarea titánica en aquel mundo de imágenes. Además, Aldin tenía que cambiar constantemente de habitación para evitar a las entidades que la perseguían. Entonces, Aldin se dio cuenta de algo.
'Nunca me he enfrentado a los monstruos.'
Pudo haber sido suerte, o tal vez Aldin simplemente era un experto en escapar. Pero los monstruos que lo perseguían solo se manifestaban con pasos y el sonido de puertas que se abrían, sin ninguna prueba real de su existencia.
Llegar a esta conclusión fue difícil. Aldin huía y, al mismo tiempo, calculaba constantemente coordenadas para no perderse y llegar hasta Nebula.
Recuperando el aliento, Aldin sintió desde la habitación contigua que un monstruo se acercaba.
“...Tengo que dar la vuelta aquí.”
Aldin consideró que, si bien el monstruo podía no existir, la posibilidad de su existencia era alta. No tenía sentido crear un mundo imaginario para atrapar a Aldin si solo se trataba de una ilusión.
¿Pero qué pasaría si hubiera otra razón? Se sabe que Nebula es un mago que ha alcanzado el dominio de la Sintonía, pero dudo que su habilidad sea realmente excepcional. Si es así, tal vez deba reducir el énfasis en el segundo mundo de imágenes.
Aldin decidió arriesgarse. Atravesar la habitación de enfrente la llevaría al camino más corto hacia Nebula. Si huía del monstruo ahora, no sabía cuándo podría calcular las coordenadas y encontrar de nuevo un camino libre de monstruos.
'Huir no solucionará nada.'
A pesar de oír pasos claros delante de ella, Aldin abrió la puerta. La habitación estaba vacía. Aldin buscó enemigos ocultos, pero no encontró ninguno. El monstruo era, en efecto, producto de la ficción; al menos, el monstruo que la había estado persiguiendo hacía un momento lo era.
Aldin corrió hacia la ruta más corta que conducía a Nebula, pensando: “Me han engañado”.
* * *
En el tercer mundo de imágenes, Aldin se escondió en un rincón de la cueva.
Aldin había matado ella misma a varios dragones. Por lo tanto, creía que de alguna manera podría enfrentarse a Mazdari.
Pero Mazdari era diferente. Mazdari carecía de la arrogancia, los prejuicios y las ideas erróneas que habrían sido debilidades inherentes a los dragones antiguos. Era humilde ante los dioses y no se aferraba a sus fracasos.
Todos los métodos que Aldin conocía para derrotar a los dragones resultaron inútiles. Todos los medios mágicos y las protecciones que le brindaba el sistema lo protegían, pero Mazdari era demasiado poderoso.
Aldin vio la sombra de Mazdari en la cueva ya en ruinas. Cuando Aldin se ocultó, el dragón también lo hizo. A pesar de su enorme cuerpo y su pelaje blanco, su habilidad para esconderse era idéntica a la de Aldin.
'No hay necesidad de enfrentarlo directamente.'
Aldin limpió mágicamente su cuerpo empapado de sangre. Sus extremidades finalmente volvieron a su lugar, pero ella renunció a sus alas desgarradas y rotas. Si bien sus habilidades mágicas se vieron disminuidas como consecuencia, no era fatal para su vida, así que no le dio mayor importancia.
'No necesariamente tengo que enfrentarme a un dragón en un mundo tan simbólico. Solo necesito superarlo de alguna manera...'
El dragón era el guardián de la cueva, y hay muchas maneras de lidiar con los guardianes. Se contaban muchas historias de magos que, con astucia, se enfrentaban a los guardianes emborrachándolos y durmiéndolos, encantándolos con hermosas canciones o haciendo un pacto para controlar sus mentes.
Pero Mazdari no era un ser de cuentos. Parecía haber roto todo vínculo con esos dragones. Mazdari no tenía debilidades. Aldin se vio obligada a admitirlo. Mazdari era más fuerte que ella.
Como maga de la Secta del Dolor que había sobrevivido durante decenas de miles de años y como diosa antigua que recibía la protección del sistema, Aldin se dio cuenta de que le quedaban pocas opciones.
'Tal vez solo quede el cuarto...'
Esta era su única oportunidad, mientras que Mazdari se había escondido.
¿Cuántos segundos me quedan?
La astuta Dragona podría haberse ocultado, pero no se limitaría a observar. Mazdari podría estar seleccionando los últimos métodos para atacar a Aldin, métodos que ni siquiera ella podía anticipar.
'Entonces...'
Descender al cuarto nivel del mundo de las imágenes era algo que Aldin rara vez había experimentado, pero no dudó. Si le quedaba poco tiempo, no tendría más remedio que descender al siguiente mundo de las imágenes y ralentizar el flujo del tiempo.
Aldin conceptualizó de inmediato el cuarto mundo de imágenes y se sumergió en él.
* * *
Hola. ¿Es la primera vez que visita nuestra tienda?
En el cuarto mundo de imágenes, Aldin se encontraba en la entrada de un pequeño edificio. Al mirar por encima del hombro, la luz del sol iluminaba el exterior, impidiéndole ver con claridad.
Este cuarto mundo de imágenes requería entrar en el edificio. Aldin nunca había conceptualizado un mundo de imágenes semejante.
La entrada del edificio no reflejaba el rico estilo cultural y artístico de Avartin, que había experimentado numerosas tendencias estéticas, sino un estilo moderno y minimalista, como si negara toda herencia pasada para dar la bienvenida al amanecer de la civilización en la Tierra. La vestimenta de Aldin también era formal, acorde con el entorno.
Instintivamente, Aldin se llevó la mano a la cara, encontrando una máscara en lugar de la capucha que habitualmente la cubría.
"¿Señora?"
Aldin miró al miembro del personal que la había llamado. Era un hombre humano, impecablemente vestido con uniforme, y su chaleco y pajarita negros llamaban la atención. Sin embargo, sus rasgos faciales apenas dejaban huella. Le parecía que olvidaría su rostro si apartaba la mirada.
'Sin duda, es un mundo de imágenes. La resolución es baja. Se trata de un ser creado.'
Aldin dijo: "Debería haber alguien esperándome".
Aldin probó suerte.
El mundo de las imágenes respondió de inmediato: "Ah, ¿debes ser amigo del gerente? Te guiaré".
Aldin siguió al empleado al interior de la tienda. Dentro, la gente estaba animada, cada uno en su sitio. Además de quienes disfrutaban de los juegos en el amplio vestíbulo de la planta baja, también había clientes jugando en las mesas junto a las barandillas de la segunda y tercera planta. En cada mesa, la gente repartía cartas, tiraba dados o disfrutaba de diversos juegos de azar que Aldin reconoció como propios de Earth.
¿Esto es un casino?
Aldin pasó junto a toda esa gente y subió en un pequeño ascensor hasta el cuarto piso.
“Entonces, disfrute” saludó el empleado mientras se abría la puerta del ascensor y no salió.
Aldin echó un vistazo al empleado y luego salió del ascensor.
Solo había una habitación. En el centro había una gran mesa redonda, y un hombre humano estaba sentado al otro lado. Vestía el mismo traje que Aldin, y su máscara era blanca lisa, como la de Aldin. Aldin sintió que era Sung-Woon.
Acto seguido, metió la mano en su abrigo para buscar su bastón.
“¿...Desaparecido? No, eso no puede ser. Ni siquiera en el mundo imaginario de otro ser pueden tocar mis pertenencias.”
Aldin, intentando que Sung-Woon no se diera cuenta, palpó su cuerpo y encontró una pistola escondida bajo sus pantalones, a la altura de la pantorrilla. Sintió alivio. Aunque su forma había cambiado, aún podía cumplir su función. Sin embargo, sacarla delante de Sung-Woon también era problemático.
Aldin caminó con confianza hacia Sung-Woon.
Entonces Sung-Woon dijo: "Lamentable".
"¿Qué?"
“Dije que es una lástima” dijo Sung-Woon mientras desenvolvía una baraja de cartas. “Has gastado demasiada energía para llegar a la cuarta. Por eso has perdido la ventaja contra mí.
Aldin no respondió de inmediato. Todo lo que dijo Sung-Woon era cierto.
Aldin se sentó en la silla frente a Sung-Woon.
Con fingida seguridad, dijo: "Pero estás delante de mí. Te he alcanzado".
¿Tú lo crees? Este es mi espacio. Mi mundo de imágenes.
Cuando Sung-Woon agitó los dedos en el aire, los guardias armados, que se habían ocultado tras la barandilla y las columnas del segundo piso, se revelaron. Los guardias, armados con subfusiles, apuntaron a Aldin. Aldin, que no los había visto, chasqueó la lengua en silencio. Cuando Sung-Woon golpeó la mesa con el dedo, los guardias volvieron a ocultarse.
“Pero aun así, este es un mundo de imágenes, y mientras la causalidad lo permita, debemos ser justos. Ese es el principio de la magia... Aldin” dijo Sung-Woon, barajando hábilmente las cartas sin envolver y extendiéndolas sobre la mesa. “¿Sabes jugar?
Aldin cruzó las piernas, apoyando la izquierda sobre la rodilla derecha, ya que la pistola oculta estaba sujeta a la parte interior de su pantorrilla izquierda. Aldin se preparó para desenfundarla en cualquier momento.
Aldin preguntó: "¿Qué sucede si alguien gana el partido?"
"Cada uno concede un deseo al otro."
Aldin se puso ansiosa. En el pasado, Aldin tuvo una misión. Debía encontrar jugadores” grandes guerreros” que lucharían en nombre de los dioses antiguos, engañando a la causalidad, reconstruyendo civilizaciones y oponiéndose a los dioses malignos.
Para comprender el nivel de juego de estos jugadores, la propia Aldin tuvo que conocer bien los juegos. Por ello, dedicó incontables horas a estudiarlos.
Aldin tenía su propio orgullo. Aunque no se tratara de la Tierra ni de los incontables mundos posibles, en Avartin existían los juegos, y Aldin los disfrutaba más que otros dioses antiguos. Claro que no era tan buena como el Retornador, el mejor jugador de Avartin, pero llevaba jugando más de 70.000 años.
Sin embargo, el tiempo dedicado a disfrutar de los videojuegos no siempre se correlacionaba con la habilidad para jugar. Aldin, quien disfrutaba de los videojuegos y destacaba en ellos, era muy consciente de ello. El mejor jugador entre los que había encontrado era, sin duda, Nebula, Sung-Woon.

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Estás leyendo el capítulo 309 de La Civilización Nebula (Novela), un novela. El Mundo Perdido. Un juego en el que puedes convertirte en un dios y construir una civilización de fantasía. Choi Sung-Woon, el jugador número 1 del juego, se dio cuenta de que todo lo que había estado haciendo hasta… Este capítulo tiene publicado el 20 de febrero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. La Civilización Nebula (Novela) tiene 332 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.