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Leer La Bruja del Milenio (Novela) Capítulo 40 online gratis en español

🏴 Grupo: Nishino✍️ Traducción: Nishino
La conciencia de Yvette permanecía alerta a pesar de todo; estaba eligiendo intencionalmente no responder. Primero, no terminaba de entender el extraño estado en el que se encontraba: débil, infectada por factores aberrantes y, sin embargo, mentalmente lúcida. Segundo, sentía que si actuaba como si estuviera completamente muerta, tal vez le daría a Rosalyn una razón para abandonarla, para escapar sin sentirse atada por obligaciones o gratitud; una excusa válida que le permitiría huir sin culpa. Si ella fuera Rosalyn, ciertamente escaparía; después de todo, ella todavía tenía la esperanza de volver a casa. ¿Por qué elegiría morir aquí? La vida de su maestra no podía ser más importante que la suya. Incluso si los papeles se invirtieran, si Rosalyn fuera la que estuviera cerca de la muerte, Yvette, siendo una pensadora racional, ante todo, simplemente intentaría ayudar, pero no sería tan tonta como para sacrificar su vida por una estudiante. ¡Pero terca como una mula, esa chica se negaba a irse, insistiendo en quedarse aquí y morir con ella! Maldita sea, era suficiente para volverla loca... ah no, ¡la había hecho sentir viva otra vez! Con una mirada furtiva a su estudiante que aún luchaba, una extraña emoción brotó en Yvette. ¿Por qué no se había transformado todavía? Hacía tiempo que había renunciado a la recuperación; cualquier otra criatura ya se habría transformado. ¿Por qué, a pesar de todo, Rosalyn seguía sintiéndose mentalmente aguda, sin ese descenso enloquecedor hacia la locura? ¿Podría ser que, como bruja inmortal, realmente tuviera un cuerpo imposible de matar, capaz de resistir incluso un virus apocalíptico como los factores aberrantes? Pero… Eso no parecía correcto. Podía sentir cambios sutiles dentro de sí misma, cambios tan minúsculos que no eran visibles en la superficie pero que ocurrían a nivel microscópico, haciéndola sentir picazón y como si estuviera al borde de la transformación. Justo entonces, inesperadamente, como para cumplir sus deseos, una ola de somnolencia profunda envolvió sus pensamientos, hilos invisibles tirando de su conciencia hacia abajo, cada vez más profundo… Se sentía como hundirse en agua de mar fría; la luz final de arriba se encogió rápidamente en puntos brillantes. Por alguna razón, en este momento, una sensación de calma la invadió. Observó fríamente la escena que se desarrollaba, más como un espectador que como una persona que se ahoga. Entonces, en las profundidades ilimitadas del océano, vio dos cosas peculiares. Una era una masa de color negro y rojo que se arremolinaba grotescamente, retorciéndose constantemente como una criatura viva, totalmente desajustada con el agua de mar circundante. La otra era un pequeño zarcillo resbaladizo, suave y sin huesos, aparentemente nacido de las sombras más puras. Vaciló momentáneamente y su mirada se posó en uno de los zarcillos negros. Al instante siguiente, este se deslizó hacia ella como un pez en el agua, descansando obedientemente en la palma de su mano. … Después de varios minutos de feroz lucha, Rosalyn finalmente llegó a su límite; su maná estaba completamente agotado. Los efectos de su Armadura Carmesí y su Liberación Muscular se desvanecieron, haciendo que su cuchilla de aleación se le resbalara de los dedos, dejándola incapaz de recogerla. En ese momento, había vuelto a ser la dama noble e indefensa que fue alguna vez, similar a cuando atravesó el Abismo por primera vez. Esta vez, sin embargo, su maestra no vendría descendiendo como una figura heroica envuelta en nubes vibrantes, venciendo todos los terrores a su paso. La fatiga se estrelló sobre ella como una marea implacable mientras retrocedía tambaleándose hacia la forma caída de su maestra. Rindiéndose al agotamiento, se dejó caer, indiferente a si sería infectada por las aberraciones o reducida a huesos. En sus últimos momentos, solo deseaba estar cerca de su maestra. Pero… En el siguiente latido, sintió una manita fría presionando contra su espalda herida, sosteniéndola. Antes de que pudiera registrar el toque, vio innumerables hilos pálidos, como millones de agujas, perforando precisa y despiadadamente cada asqueroso cadáver que las rodeaba, ya fueran los insectos de marea que se retorcían en el suelo o las aberraciones voladoras que escupían ácido corrosivo desde los cielos. ¡Inundaron el lugar, eran un mar de ellos! Al segundo siguiente, se desarrolló una escena aún más espantosa. Los hilos blancos que perforaban la carne se hincharon de forma grotesca, como apéndices alimenticios activados y terroríficos, pulsando visiblemente con la fuerza de un consumo ávido. Una succión voraz extrajo cada onza de vitalidad de las aberraciones, haciendo que los cientos de criaturas, independientemente de su tamaño o fuerza, se transformaran rápidamente en cáscaras secas y desecadas, parecidas a hojas desprovistas de humedad; en poco tiempo, solo quedaron armazones esqueléticos y pieles. Ante tal espectáculo fantasmal, Rosalyn tragó saliva, sintiendo un escalofrío helado irradiar desde su interior. Sin embargo, al girarse para ver la fuente, se encontró con un rostro familiar pero extrañamente alterado. Era su maestra, pero tampoco era del todo ella. El cambio más evidente estaba en la esclerótica, antes blanca y clara, que ahora era de un negro cavernoso y sin fondo. Aunque sus iris permanecían inalterados, parecían brillar con fuerza, emitiendo una impactante luz carmesí en la oscuridad. Esta transformación singular de los ojos alteró por completo su comportamiento. De una chica delicada, pura y algo distante, parecida a una muñeca, se transformó en una bruja escalofriantemente seductora que exudaba un aura de malevolencia, muy parecida a una antigua deidad del caos sellada de la mitología. Además, los métodos de su maestra encajaban perfectamente con la imagen de un dios oscuro. El cabello plateado, que antes brillaba y fluía como la luz de la luna, ahora se retorcía como si estuviera vivo, expandiéndose y extendiéndose en zarcillos alimenticios que succionaban la carne y la sangre contaminadas de las aberraciones para reponerse. Totalmente malvada… pero irradiando una belleza impresionante que infundía miedo. Realmente, ella seguía siendo extraordinaria; incluso en la transformación, permanecía claramente única, inigualable para cualquiera. Rosalyn sintió una oleada de emoción, levantando la mano para limpiarse las lágrimas. Pensó para sí misma que si debía morir a manos de una maestra así, ser consumida por ella sería, de hecho, un final digno. Tras intercambiar una mirada con la inquietante visión carmesí de ojos negros de su maestra, cerró los ojos instintivamente, esperando su destino. Pero… Inesperadamente, en lugar de la muerte anticipada, recibió una pregunta incrédula: "¿Para qué cierras los ojos?" Atónita, parpadeó con sus pestañas empapadas por la lluvia y tartamudeó: "Estaba esperando a que me mataras..." "¿Por qué te mataría?", preguntó Yvette confundida, malinterpretando momentáneamente la situación y pensando que Rosalyn estaba solicitando afecto. La idea hizo que ella, soltera de toda la vida, se sintiera ligeramente tímida; le tomó un momento recomponerse y desviar sus pensamientos de lo tabú. "Maestra, ¿no se había transformado?", Rosalyn comprendió de repente la situación, y su rostro surcado por las lágrimas se iluminó con sorpresa. "¡No se transformó!" "Técnicamente... lo hice, pero he conservado mi conciencia y no he sido dominada", explicó Yvette, sintiendo en su interior el estado tumultuoso en el que existía actualmente. Esto era asombroso. Sin embargo, al notar que más aberraciones se acercaban constantemente, aprovechó su renovado maná para impulsarse en el aire, elevando a Rosalyn con ella, escapando rápidamente del área y dirigiéndose hacia su punto de retirada designado. … La tormenta de verano de la isla rugía, con nubes de color gris plomo revolviéndose y desgarrando los cielos bajos. El retumbar de los truenos resonaba mientras la lluvia caía como un apocalipsis inminente, golpeando los cristales de las ventanas como un ariete. Una vez a salvo de la furiosa tormenta exterior, Yvette se lavó la sangre del cuerpo en el baño. Al salir, ella y Rosalyn tomaron asiento en la sala de estar iluminada tenuemente, iniciando una revisión exhaustiva de los eventos del día. Naturalmente, el enfoque principal estaba en el estado transformado sin precedentes de Yvette. "Maestra, ¿cómo se siente ahora?", preguntó Rosalyn mientras se frotaba el cabello dorado y húmedo con una toalla. No pudo evitar cuestionar, mientras su mirada escaneaba con cautela a Yvette: "¿Siente ese impulso enloquecedor de consumir todo a su alrededor?" Yvette sacudió la cabeza, evaluando meticulosamente el estado de su cuerpo. Después de un momento, con un control mental enfocado, la oscuridad de sus ojos retrocedió gradualmente y el brillo carmesí se desvaneció, volviendo a su tono original rojo oscuro. "¡Está... normal otra vez!", exclamó Rosalyn sorprendida. "Lo probé en el baño; los 'Ojos Negros' constituyen un estado transformable y no incurren en gasto de maná", dijo Yvette. "Entonces, maestra, ¿ahora tiene esencialmente dos formas? ¿El estado 'Normal' y el estado 'Aberrante'?" "Desde la perspectiva actual, sí". "Qué genial... ¡tan propio de usted, maestra!" "Lo siguiente es la segunda habilidad". Mientras hablaba, volviendo a su estado de ojos negros, su cabello plateado flotó con gracia, ondulando como una serpiente viva. "Es una forma de transformación tentacular simple. Además, ahora parezco capaz de crear un tentáculo de cualquier parte de mi cuerpo y ajustar su tamaño..." Con la palma abierta, un zarcillo blanco emergió pronto de la piel de su mano, retorciéndose y cambiando de forma flexible, capaz de retraerse hasta una delgadez similar a un hilo o expandirse rápidamente hasta el grosor de una pitón. Rosalyn no pudo evitar estirar la mano para tocarlo; la sensación era fría y resbaladiza, bastante aterradora. Yvette continuó: "...las habilidades conocidas de estos tentáculos blancos son dobles: una es el endurecimiento, que puede usarse como arma, y la segunda es la devoración, que me permite succionar la carne y la sangre. Si el objetivo es una aberración, puedo absorber directamente sus factores aberrantes. En cuanto a la carne y sangre biológica normal, también puedo consumirla, transformándola en maná". "¿No la hace eso invencible?", exclamó Rosalyn en shock. "No del todo... ya que cada uso de los tentáculos requiere consumir factores aberrantes. En esencia, puedo agotar los factores aberrantes de mi cuerpo usando continuamente estas habilidades, perdiendo finalmente la capacidad de los 'Ojos Negros' y volviendo a ser una humana normal". "¿Eh? Los factores aberrantes... ¿no se reponen?" "Esa es la parte extraña: las criaturas aberrantes solo necesitan comer normalmente para aumentar gradualmente su concentración de factores aberrantes, pero yo no puedo. Solo puedo mantener esta habilidad a través del consumo externo", elaboró Yvette, sintiéndose bastante perpleja. En general, se sentía como un estado de aberración sin sucumbir totalmente a él. "Ya veo, eso es bastante peculiar...", murmuró Rosalyn, reflexionando. Después de un momento, pareció recordar algo y preguntó con cierta cautela: "Eso... maestra... esto debería ser un gran secreto para usted, ¿verdad? ¿Realmente puede dejarme saber sobre ello...?" Yvette la miró, en silencio. La expresión de Rosalyn cambió momentáneamente, luego sonrió levemente y dejó el tema, redirigiendo la conversación hacia los eventos de la batalla del Nido. Luego expresó alternativamente su atención enfocada, maldiciendo al Demonio de Doble Cuchilla por su traición, maravillándose del elaborado engaño de Yvette y lamentando las consecuencias imprevistas. En su detallado informe, la tormenta exterior amainó gradualmente. A través de los grandes ventanales, una luna llena radiante emergió de la espesa manta de nubes, proyectando un sereno brillo plateado sobre las dos figuras en el interior.
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Estás leyendo el capítulo 40 de La Bruja del Milenio (Novela), un novela. Leo se encontró transportado a un páramo desolado, los restos de lo que alguna vez fue una próspera civilización mágica. Allí, se convirtió en Yvette: una bruja inmortal que no podía envejecer ni morir. Durante más de… Este capítulo tiene publicado el 5 de abril de 2026, Traducido por el grupo Nishino. La Bruja del Milenio (Novela) tiene 308 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.