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Leer Kuranmūnsutā (Novela) Capítulo 58 online gratis en español

🏴 Grupo: Aki Yai✍️ Traducción: Aki Yai
Un Miembro de la Familia Umi Muere … El cálido clima que había en estos momentos sobre la prefectura de Japón, era un clima el cual todos deseaban. Un clima agradable el cual todo el mundo anhela. Pero… Desde el este se podía ver una línea gris, una línea gris tan delgada que casi difícil de notar, era algo que significaba una cosa y todo el mundo sabía, la lluvia llegaría. El clima tan agradable y bello, los suaves rayos de luz que se manifestaban casi en lo alto, diciendo que faltaba poco para el medio día, este clima tan fantástico se dañaría dentro de unas horas. Arata y compañía habían resuelto todo en el continente del sur de África. Ya habían pasado un total de casi una semana completa, la situación en el mundo todavía estaba un poco grave. Los damnificados tuvieron que ser puestos en lugares abiertos como campamento de batallas, las carpas se levantaba para darle sombra y un lugar el cual dormir. Los alimentos y demás cosas, fueron agrupándolos por la ayuda de los demás países, y también la empresa de la familia Hiromi participó, así como el país de Japón. No había ahora mucho que Arata hiciera, ahora lo único que debía hacer era esperar como estas familias lograrían avanzar en el futuro. Aquellos que vieron el poder sobrenatural, sus memoria fueron distorsionadas para que no supiera sobre esto. Hasta este momento, habían pasado ya trece días desde que el tsunami causo estragos en el continente de África. Era natural que a la humanidad fuera casi imposible de apaciguar, pero ya se estaba notando un poco que las masas se estaban calmando. clack clack Fueron los sonidos escuchados en el patio de la familia Hiromi, el patio tenía un área de dos canchas de fútbol, a sus alrededores los árboles de sakura y otras especies crecían con una atractiva figura y bellos colores. Habían unas cuantas personas en este lugar, el césped verde esmeralda se mecían por las ondas expansivas de aire y sonido. —Primero, la energía del alma tiene que ser condensada en la arumamu. A pesar de que esta misma es tu alma, es necesario agregarle más poder y tu alma no sufra tanto… —Segundo, tus poder manifestado a través de la arumamu, todos son ofensivos. Por lo que al atacar lo tienes que realizar con todo poder o analizar cuánto poder debes utilizar… Sin mencionar a los que tienen su arumamu de defensivo. —Por último, tu personalidad es muy agresiva, aunque me digan que yo soy agresivo y mi personalidad es como la tuya, la verdad es que no tengo la vista nublada, debes actuar con moderación y analizar todos tus alrededores. El que anteriormente habló, fue Arata quien tenía en estos momentos a su discípula Ayame Jun jadeando de total cansancio. Jun estaba un poco inclinada con su espada larga en posición de ataque. Pero estaba tan cansada que hasta era un poco difícil de respirar. Arata en su lugar se veía tranquilo, llevaba puesto sus guantes blancos especiales que utilizaba en vez de sus espadas. En estos momentos estaba instruyendo a su discípula algunas cosas, como ciertas habilidades para su aptitud de elemento de fuego y otras técnicas de movimiento, pero hasta ahora solo habían pasado un total de cuatro horas, y Arata solo estaba probando la resistencia de Jun y dándole consejos. Jun estaba indispuesta a rendirse todavía, no era una opción que estaba en ella, era atacar o sufrir las consecuencia después. Controlando su respiración, una leve neblina de un matiz rojo salía de su cuerpo, era bello al ver esto, su cabello levitaba un poco en contra la gravedad, sus ojos mostraban tenacidad y eran afilados que hasta podían cortar. Mostrando una mirada seria en estos momentos, lamió sus labios como si estuviera a punto de cazar con su fuerza a tope y se lanzó hacia Arata. Era muy rápida, casi era imposible de ver con ojos normales, pero Arata la podía ver bien. En movimientos de zigzag avanzó en cuestión de un segundo, repentinamente estando a dos pasos de Arata y este a apunto de mover su brazo para parar el ataque, Jun salto casi imposible de ver incluso para muchos miembros del clan, y sobre la cabeza de Arata abalanzó su espada recta. Viendo este cambio repentino, las otras chicas que vieron esto, jadearon un poco pero algunos no le sorprendieron. Sin embargo Arata había visto todo y solo guió su mano izquierda y atrapó la hoja de la espada de Jun en el aire. clack Era el sonido que salía al impactar o ser atrapada por la mano de Arata con los guantes, la cantidad de fuerza que usaba era suficiente para crear ondas de viento y de sonido que recorría una parte del área donde estaba. —Lo hiciste bien, pero te falta mucho por aprender. Dijo esas palabras aun estando Jun en el aire y cayendo después con una leve sonrisa en su rostro mientras cerraba poco a poco sus ojos. Se había desmayado. Su arumamu desapareció y el aura y neblina que la rodeaba desapareció mostrando a una bella y frágil figura de una joven con cabello de color rojo. Arata la atrapo en el aire y la cargo como princesa. Arata solo pudo negar con la cabeza y dijo. —¿Era necesario esto? La pregunta la escucharon todo, pero no sabía a qué se refería pero luego escucharon una débil voz. —Pues era una oportunidad que no se debía perder. La frágil voz había sido emitida por la misma Jun que estaba en los brazos de Arata y mostrando una sonrisa con los ojos despierto. Al ver esta sonrisa Arata le entro un poco de escalofrío y la soltó sin importarle. Jun cayó sobre su trasero y gimió de dolor, era verdad que no tenía fuerza para pelear, pero si fuerza para moverse o haber caído bien minutos atrás. Las otras chicas vieron esto y solo maldijeron unas cosas sin oírse bien. Nozomi era una de ellas, la cara sonriente al ver a su hermano soltando a Jun despreocupadamente la llenó de felicidad, era maldad pura lo que traía Nozomi en sí. Ella se acercó a su hermano por detrás y se lanzó en su espalda, notando la bella figura y el peso en su espalda, dejó que Nozomi se acomode y fuera cargada a caballo. —Muy buen chicas. Esto es todo por hoy, pueden retirarse. Haruka, Jun, Lin Xue y Scarlett estaban todas presentes ellas asintieron y estaban por marcharse así como también Arata y Nozomi, la cual estaba estaba acariciando el cabello de su hermano. Pero en ese momento alguien se le acercó al grupo corriendo muy rápido, en un segundo ya estaba frente a ellos. Esta persona era Amaya, no se sabía porque, pero Arata y Nozomi se alertaron al ver como la Amaya que no mostraba casi sus emociones, estaba llorando. Nozomi de inmediato se bajó de la espalda de su hermano y corrió hacia Amaya quien estaba postrada en el césped llorando. —¿Amaya? ¿Que ha pasado? Estando en lágrimas y sin ningún indicio de parar dijo entre llantos. —Nozomi… Arata… oba-san… oba-san… ella ha… ha a muerto en estos… momentos. Las frágiles palabras, palabras dificiles de pronunciar para esta persona. Frágiles palabras que desearía no pronunciar en todas su vidas, estaba ahogada en dolor por la muerte de un familiar suyo. Esto impactó también a Arata y Nozomi, quienes quedaron sin alientos en esos momentos. LA abuela de AMaya era como una abuela para ellos también, ella se encargó de ellos y los cuido cuando sus padres salían por largas temporada. Ya la habían visitado unas cuantas veces en estos últimos meses, y sabían que su hora estaba cerca, pero aun asi escucharlo y saberlo, era todavía un impacto para su corazón. Nozomi en ese momento mostró como sus lágrimas caían al saber como una de las personas que cuido de ella se había ido de este mundo, ella con lágrimas abrazó a Amaya que estaba en medio del dolor y consolandola. En eso también Arata quedó sin aliento, pero él en su mente estaba maldiciendo. Sus palabras de maldiciones eran porque en este momento, este momento en el que debía llorar con lágrimas de verdad, no lo haría… Ya había pasado muchas veces, cuando su padre murió no había llorado. Y cuando se enteró que su hermano mayor había muerto, en su funeral tampoco había llorado. Esto trajo consigo algo que no era un sentimiento de odio, sino un sentimiento de vacío infinito… No podía expresar su verdaderos sentimientos, ahora solo podía mostrar lágrimas falsas que no llegaban desde su corazón y cada vez que no podía mostrar su verdaderos sentimientos como debían ser, por alguna razón, se sentía… vacío. Impotente solo pudo derramar unas cuantas lágrimas y acercarse a Amaya que estaba llorando en el césped abrazada por Nozomi y la abrazo. —Lo siento… Las palabras fueron casi un susurro, pero lo había escuchado Nozomi y Amaya, estas no pararon de llorar. Estas palabras “Lo siento”, fueron de doble significado, mostraba sus sentimientos con estas palabras, pero a la vez se disculpaba por no mostrar el debido respeto en este momento y el debido sentimiento. Solo esperaba que el día en el que recuperara sus sentimientos, ese día, todos las emociones que no había sentido hasta ese entonces, el los liberaría con todas sus fuerzas, y era una cosa de la cual iba a estar agradecido. Las chicas a sus alrededores no dijeron nada, estaban en profundo silencio mirando como la bella Amaya, Nozomi y Arata lloraban, era algo que por primera vez ellos habían visto en sus vidas. Scarlett a un lado estaba llena de un poco de dolor al ver a Amaya en ese estado, y sin darse cuenta ella misma había decidido dar el primer paso en estos días venideros. El tiempo pasó, y los llantos de Amaya habían cesado, se había quedado en profundo sueño, fueron más de diez minutos en los cuales Amaya derramó sus lágrimas, mostrando su profundo amor que tenía hacia su familiar. Cargándola en sus brazos, Arata la llevo a dentro de la casa como princesa. El rostro de Amaya estaba pálido, pero los alrededores de sus ojos estaban rojos de tanto llorar, su suave rostro tranquilo no desprendía dolor en estos momentos, por alguna razón en este momento estaba en paz. Sin decir nada, todos caminaron hacia la casa. Estaba a muchos pasos hasta llegar a la puerta trasera, desde una cierta distancia, se podía ver un grupo de persona. Parados en filas, estaba el grupo de maid y la otra fila estaban los hombres mayordomos. En el medio de estos, se encontraba un joven, su rostro era inexpresivo, pero si lo analizamos bien, sus ojos estaban un poco rojos. Este joven era Juro, que claramente ya había llorado y ahora estaba como siempre, sus lágrimas habían sido liberadas en otra partes, y ahora veía como su hermana mayor venía en los brazos de su líder y rey. Al ver a Arata llegar, las maid y mayordomos se inclinaron levemente esperando sus órdenes y Juro esperando ver cómo estaba su hermana. Estando ya en la puerta, Arata miro al cielo y después miró a sus subordinados. —Dejen todas actividades, el día de hoy no se harán labores en el clan. Sus palabras profundas e indiferentes llegaron a sus subordinados quienes no se sorprendieron y solo pudieron asentir y obedecer a la orden. Viendo esto, Arata avanzó con Amaya en su brazo y Nozomi a su derecha con las otras chicas. Al momento de entrar Arata, los cielos habían comenzado a llorar despidiendo a una persona importante para la familia Hiromi y la Familia Umi. Era una lluvia que no pararía en los siguientes días.
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Kuranmūnsutā (Novela) Capítulo 58

Estás leyendo el capítulo 58 de Kuranmūnsutā (Novela), un novela. Hiromi Arata se le confiesa a su mejor amiga, en cambio este es rechazado por Sadashi Kyoto diciéndole “No me vuelvas a hablar. Pasa año y medio, y la historia nos traslada a la preparatoria Hiro-Yuu (Actualmente la… Este capítulo tiene publicado el 13 de noviembre de 2018, Traducido por el grupo Aki Yai. Kuranmūnsutā (Novela) tiene 89 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.