Leer Kuranmūnsutā (Novela) Capítulo 44 online gratis en español
🏴 Grupo: Aki Yai✍️ Traducción: Aki Yai
CAPITULO 21: ¿VERDADEROS SENTIMIENTOS?
Silencio.
La contemplación y la concentración que uno podría tener y desear en cualquier momento, donde no existiera el ruido externo de la multitud, aquí, en este momento, no existía y era el mejor lugar en el cual estar.
La mirada de odio, furia de intensión de querer destruir a esa pequeña niña que tenia enfrente de los ojos de Nozomi, era algo que por segunda vez experimentaba.
La primera fue cuando tubo la mente clara después de que despertara de los suceso que le sucedió ese día en el que murió su hermano mayor, y la segunda era esta. Esta pequeña niña, sin duda era amiga y compañera de la tal, Eshima Eri.
―¿Ho?
La pequeña niña, Emilia, noto el comportamiento de la pequeña criatura femenina en sus ojos, claro esta, ella sabia quien era, Hiromi Nozomi.
―Nozomi…―comenzó hablar Adam entrecortado―. ¿Has… has estado… preocupado por mi?
Nozomi solo torció sus ojos y no lo miro, simplemente dejo su mirada fija en Emilia, y luego le dijo.
―No se que es lo que has hecho aquí, pero ya han pasado dos días desde que entraste en este lugar, yo tengo que volver rápido a Japón. Solo quería ver si estabas vivo o muerto para marcharme.
Las palabras de Nozomi eran un poco frías, pero estas simples palabras, estas palabras frías que esta pequeña mujer decía, despertaron a Adam. Para Adam, todo se aclaró, era estúpido en verdad, cómo podía rendirse en estos momentos.
―¡Tu!
El “¡Tu!” que dijo Nozomi y la forma en la que lo dijo, provocó que el aire que la rodeaba de un momento a otro se agitara más de lo normal, y saliera una onda de viento mínima, pero perceptible para cualquiera.
Nozomi traía consigo la Arumamu, su espada de color dorado emitiendo sus matices de color resplandeciente, la hacía parecer como una mujer que perteneciera a los cielos con su esplendor.
Las espadas, una larga y la otra corta, la mantenía bien firmes en su mano, en eso dio un paso firme hacia Emila que estaba todavía flotando un poco separado de Adam, ella solo soltó una pequeña sonrisa fría.
―Tu eres la princesita de la familia Hiromi―comenzó hablar Emilia, mientras Nozomi se acercaba a ella―. Tu familia es especial en este mundo y sobre todo para mi amigo―en ese momento flotando, dio media vuelta, dando su pecho hacia el cielo.
―Tanto es así, que dice que no le molestamos para nada a ustedes, pero fue muy desafortunado lo de tu hermano mayor―mostró una pequeña sonrisa en su rostro―. Era especial para nuestros planes.
Nozomi jadeo, le entro un dolor en el corazón tras recordar ese momento.
―Para ese día, propuse que yo fuera a matarlo y tomar su alma, pero fui desafortunada y no me dejo. Pero hace días dije para matar a los Buscadores, los Sachas, eran débiles, los que sostienen este mundo y las gemas han desaparecido.
Adam escucho esto y sintió miedo de la pequeña niña que tenía a su lado flotando, Nozomi también paró de acercarse.
―Vine esta vez, porque creí que me faltaba uno―continuo Emilia―. Pero me tome con la sorpresa de que era de otro universo el Sacha aquí herido. Por eso no lo he matado, pero vi que estaba sufriendo y quería librarlo de eso. ¿A que soy benevolente?—termino de decir Emilia.
Nozomi no sabía qué pensar sobre la chica que tenía enfrente de ella, solo pudo suspirar unas cuantas veces y preparar un movimiento para atacar, se estaba preparando.
En el momento en que movió sus espadas para atacar, en medio camino, Emilia la interrumpió.
―Si luchas en este terreno sagrado, la venida de este chico será en vano.
En ese momento Nozomi de inmediato se paro y dejo de moverse, miró a Adam, quien estaba todavía consciente de lo que estaba pasando.
―Donde esta esa tal ¿Eshima Eri?—pregunto Nozomi con odio.
―Ella, tiene que estar con mi hermano en su nido de amor―dio Emilia, después agito la cabeza mientras decía―. A pesar de ser de mundos diferente y de universos, el día en que nuestro amigo nos reunió, esos dos han estado acaramelado desde entonces, eso fue solo hace miles de años y un así su amor aun perdura.
Adam quedo en shock junto con Nozomi a las palabras que había soltado en esos momentos, no podían creer que esa niña que tenía enfrente de ellos, esa niña que parece como si hubiera nacido ayer, esa niña con el cuerpo que aun no se ha desarrollado, fuera alguien que poseyera varios miles de años de vida.
Tal cosa no lo podían creer, Adam solo suspiro frente a eso, no sabía frente a que se estaba enfrentando, según la ciencia en su planeta, la vida de la tierra solo tiene alrededor de uno diez mil años de edad, y en ese proceso ha sufrido varias catástrofe que ha llevado a varias extinciones de razas en su superficie.
Pero… esta chica ha vivido tantos años, y aun así no ha podido desarrollarse bien.
―Sí. Soy una anciana en forma de niña, pero cuando me volví inmortal tenía la edad de catorce años.
No sabían qué pensar respecto a la edad de esta aparente niña.
―Yo no me preocupo por la edad, después de todo voy a ser joven para siempre, bueno, cada universo tiene diferente perspectiva sobre la vejez de un ser vivo―Emilia soltó un suspiro―. Volvamos al tema.
Emilia mostró una sonrisa fría en su rostro.
Nozomi no sabia que hacer en este momento, sabia que no podía hacer nada, porque después echaría a perder todo lo que había hecho Adam hasta ahora para salvar su mundo. Y sobre todo no quería ser responsable de la muerte de todo un planeta y sus habitantes, aunque a ella no le importaría, estaba su hermano Arata.
Arata no la miraría con los mismos ojos que antes si supiera al respecto a esto.
Pero de todos modos, aun si decidiera luchar con esta niña estaría en jaque mate en estos momentos, no tiene el poder para hacerle frente a esta pequeña niña.
Por otro lado Adam estaba sonriendo frente a esta situación, estaba tosiendo levemente, pero aun así se podía ver como le salía la sangre por su boca. El solo suspiro y levanto su brazo izquierdo y la agito un poco.
En eso, el guante translúcido como si fuera echo de diamante de un azul claro transparente apareció. Adam agito de nuevo la mano y el guante brillo con una pulsaciones leves de un color carmesí profundo.
Al salir ese brillo, una especie de neblina salio de esto, y juntándose entre sí y después de unas cuantas respiraciones solidificándose en una pequeña perla de color rojo. La perla del tamaño de una canica, de color rojo oscuro, se podía ver en el centro una pequeña tormenta de nubes rojas más oscuras, dándole un contraste misterioso a la perla.
―Esto es en caso de vida o muerte, aunque no estoy en esta situación, el tiempo no es un buen factor por ahora―dio un respiro y agito la mano de nuevo, y la perla voló hacia su boca.
―Aquí no puedo ver el tiempo restante que me queda, por lo que es mejor arriesgarse que lamentarse. Solo me queda una de estas.
La perla al ser introducida en su boca, esta en seguida se deshizo y se volvió líquido al instante, con la textura como la sangre este recorrió su garganta, llegando hasta el estómago y después al hígado donde después se dispersó hacia todas las partes de su cuerpo.
Después de varias respiraciones después, en su cuerpo, la carne y las heridas se podía ver como poco a poco se iba sanando, soltando así un pequeño humo de las heridas.
Pero esto trae consigo también dolor, Adam se estaba retorciendo de dolor que sentía en esos momentos, aunque las heridas se estaban sanando tomaría bastante tiempo para que se sanara de un todo.
Nozomi solo veía como Adam se estaba retorciendo en el suelo, ella pensó que esa perla era algún tipo de perla como la que se le daba a su hermano, para curar el cuerpo, pero el que se usaba en el de su hermano, era para mantener su vitalidad y hacer que no sufriera tanto y no entrará tanto en los periodos de himbernación.
Nozomi pensó llamar a Amaya, pero no se podía comunicar con el exterior, era claro que este espacio donde la Gema del Sostenimiento estaba, era un lugar totalmente independiente del universo, tenía sus propias reglas en este pequeño espacio.
―Muy bien…―Emilia no termino de hablar cuando vio que al lado de Nozomi un pilar de luz leve se formaba, dando la forma de una persona, esa persona era una mujer, la cual fue claramente Amaya, quien había llegado en estos momentos.
―¿Amaya?—dijo Nozomi en confusión.
―Nozomi-hime, perdone llegar así, pero ya habían pasado unas cinco horas así que me preocupe―hablo Amaya de inmediato sin percatarse de Emilia quien estaba llegando ante Nozomi.
Después de una respiración, ella sintió un aura fría que se emanaba hacia ella y de inmediato reacciono, ella dirigió su mirada para ver de donde venía, ese mismo instante en que lo hacía, activó de inmediato su arumakado y lo transformó de inmediato en su Arumamu, dirigiendo de inmediato el arco hacia su objetivo.
Pero lo que vio frente a ella fue una niña que estaba volando, por lo tanto ella entro en confusión.
―¿Una subordinada?—pregunto la mujer a la deriva, era una pregunta que no había necesidad de responder.
Emilia no le presto atención y se dirigió hacia Nozomi, las cintas que levitaban a su alrededor, una de ella se dirigió hacia el brazo izquierdo de Nozomi.
Amaya de inmediato reacciono.
―¡¿Qué haces?!—pregunto Amaya.
Emilia evitó la pregunta, cuando ya estaba apunto de enrollar parte del brazo de Nozomi, Amaya reacciono y de inmediato tiro a disparar. No sabía quien era esta niña, y muchos menos el porqué estaba aquí, pero viendo su rostro y la intención de hacerle algo a Nozomi, enseguida despertó sus sentidos al limite, no sabia quien era la chica, pero tenia que tirar a matarla o a bloquear y detener sus intenciones.
Pero al momento de estar lista para ya disparar, escucho el grito de Nozomi. No era un grito de sufrimiento, sino un grito de mandato, Amaya quedo confundida y sin palabras frente a las palabras que le había dicho, “¡No dispares!”.
Aunque parecía una especie de grito, en realidad fue muy despacio, fue la cantidad de profundidad que se le podía escuchar a sus palabras, sus palabras eran como la de los dioses, firmes, claro, y como melodías para los oídos de los mortales.
Amaya sólo pudo detenerse y desactivar su Arumamu y Arumakado.
Emilia solo soltó una sonrisa de desdén hacia Amaya.
Amaya en ese instante, por primera vez sintió lo que se sentía tener irritación y odio hacia una persona, pero sobre todo hacia una niña.
Pero Amaya se quedó más estupefacta al repararla a ella, estaba volando, y el vuelo es algo que solo los hermanos gemelos de la familia Hiromi pueden hacer en todo el clan, aunque uno también lo podía aprender, llegar a hacerlo, sería muy difícil, por lo que ahora en el clan, los que podían volar, se podían contar con los dedos de las manos.
Pero lo que la dejo mas consternada, fue las cintas a su alrededor, aunque era confidencial, la descripción de la mujer llamada Eshima Eri que mató a unos de los hermanos de la familia Hiromi, se describió en unos de los archivos apariencia y poder, y por cualquier circunstancia, si uno se encontraba con ella o con sus supuestos amigos, lo mejor que uno podía hacer, era huir.
Los altos en el mando y asistentes de los líderes, tenían esta información, ya que no se le podía revelar esto a los de rango más bajo, aunque no se perdería nada dándole la información. Estas personas de bajo rango y los nuevos en el clan, podrían ser muy inmaduro y atacar de inmediato cuando vieran a alguien parecido a la descripción, por eso no se esparció esta información a ellos.
En ese momento Amaya no sabia que hacer, Nozomi le había dicho que no hiciera nada, ella impotente solo dejo que la chica con la sonrisa de desdén que le mostró a ella, solo pudo apretar los dientes y dirigirla una mirada fría hacia esa pequeña niña.
Fue en ese momento que la niña hablo.
―La servidumbre está siempre a un lado de sus amos, tienen que obedecer a sus amos―Emilia dirigió su mirada hacia Nozomi y le dio una sonrisa fría―. Su familia, de otro universo. Se estableció en este mundo, han pasado años y tienen a este mundo bajo la palma de su mano, hasta los dioses le tiene miedo del poder que han ganado y los subordinados, hasta tal punto que decidieron no ayudar cuando más lo necesitaba, JA… JA… JA―las carcajadas que soltaba fueron de una por una y sin emoción―. Los dioses son todos lo mismos, así que… Hiromi Nozomi, muéstrame que piensas de este mundo y de los dioses.
En el instante en que terminó esas palabras, ella enrollo parte de su cinta en el brazo de Nozomi, en ese instante Nozomi soltó un grito de dolor que hizo que Amaya se le pusieran los pelos de punta al escuchar este grito y tratar de hacer algo, pero ella solo pudo estar impotente ante esto.
Pero después de eso, Emilia dirigió la punta de otra de sus cintas al centro de la frente, dirigiendo a una velocidad rápida pero lenta, en ese mismo instante, cuando la punta de la cinta toco la frente, Nozomi dejo de gritar.
Aunque era leve, la piel que estaba siendo tocada estaba tornándose de un gris claro que combinaba con su bella piel, pero era claro que este color cenizo era la causa del dolor sin gritos que estaba sufriendo ahora.
Fue cuando Emilia cerro sus ojos y mostró de nuevo una sonrisa más grande de la que había mostrado anteriormente.
―¡Asombroso!—dijo Emilia, Nozomi la podía oír, Amaya y Adam estando en dolor también lo hacía―. Tu odio hacia ello es más grande que tu odio hacia la humanidad misma. Eso es obvio.
Después de decir eso, ella solo soltaba unas carcajadas como la anterior―JA… JA… JA…
―Los dioses los desampararon, pero tu odio hacia la humanidad de este mundo solo se limita a todos aquellos que hacen sufrir a tu hermano, JA… JA… JA… pero hacia los dioses, a excepción de uno, aunque no es un dios, estas agradecida hacia él. Chica, eres realmente única, tu rencor es aun mas grande del que yo sufrí antes de mi muerte.
Las palabras que decía Emilia asombraron a Adam en medio del dolor que estaba sufriendo, Amaya sabía esto muy bien, los miembros del clan también sentía rencor hacia los dioses que gobernaban este mundo.
―¿Mhm?—continuo Emilia, ella frunció un poco el ceño―. Espacios en negros, chica, has bloqueado estos recuerdos, deben ser algo pero algo que no quieres que nadie sepa, pero te cruzaste con la persona que no era, lastima, echemos un vistazo.
Nozomi al escuchar esto se agito, tratando de hablar pero no podía, solo podía dirigirle una mirada de odio hacia ella, mirada de querer decirle de que la mataría en cualquier momento de esta vida.
―Chica, el día que llegues a matarme, ese día los cerdos volaran y verán cielo, los lobos se convertirán en humanos, y sucederán muchas cosas ese día, así que primero será el fin de los tiempos y tu no tendrás la más mínima posibilidad de poder matarme, así que ahorras tus esfuerzos.
Emilia solo agito su cabeza y después de dos respiraciones, ella solo soltó unas carcajadas.
―JA… JA… JA… JAJA… JAJAJAJAJA…―sus risas eran un poco extrañas, pero a medida ella se río, esta vez lo estaba haciendo con ganas―. En serio haces eso en la noche con tu…―Emilia dirigió su mirada hacia Nozomi quien estaba a punto de soltar una lagrima al saber que habían visto algo que nadie quería que alguien viera― Aunque solo son besos, no te culpo, conocí una gran cantidad de amigas que también le gustaba sus hermanos, tu solo te limitas a los besos y no has cruzado la línea.
Amayas no sabía cómo reaccionar ante lo que estaba escuchando, estaba claro en la mansión que Nozomi le gustaba dormir a veces con su hermano, pero nadie se imaginaría que ella besara a Arata.
―Aunque solo lo besas cuando esta dormido, y no quiere que se entere―Emilia negó con su cabeza―. Escucha, yo no estoy en contra del amor entre hermanos, solamente hay reglas y leyes en los universos y planetas. Sobretodo la que más influye es la religión, la religión es un campo que los creadores optaron para crear las leyes, en un universo puede existir la relaciones con-sanguíneas y en otros no.
A medida que Emilia hablaba, pareciera como si fuera una profesora de historia al momento de contar algo.
―Aquí, está mal visto tener relaciones con-sanguíneas, ya que si lo tienes, la criatura saldrá con enfermedades y muchas cosas, esto es mandato de los creadores de este universo para los mortales. En cambio, tu eres de otro universo donde se permite, además su linea de sangre es única, los únicos en este universo que pueden tener relaciones con-sanguíneas y sin problemas, son los llamados “dioses”.
Termino de hablar, después de una respiraciones ella miro a los ojos de Nozomi.
―No es algo de que avergonzarte, esta en tu sangre servirle a tu hermano y ser suya en cualquier momento, si tu lo deseas claro está.
En esos ella simplemente la soltó y la liberó, dejando así a Nozomi cansada y agotada, a tal punto que cayó al suelo de inmediato, la marca ceniza con venas un poco visibles, fue desapareciendo poco a poco, pero tardaría horas en desaparecer.
Emilia dirigió su vista hacia Amaya, y lanzó sin previo aviso una cinta hacia Amaya, haciéndole lo mismo que a Nozomi, Emilia vio sus recuerdos, pero ella no contó nada, ella simplemente mostró una sonrisa mas bella y retiró su rostro frió, dejando a una encantadora niña que resplandecía cuando el sol se posaba en ella.
Pero Amaya nunca pensó que quedaría cansada después de ver sus recuerdos y ver que esa niña dirigía su rostro hacia el de ella.
Y de la nada, ella simplemente sintió los labios húmedos y el olor fragante a flores que soltaba Emilia, Amaya no tenía la energía suficiente para oponerse a esto, y al cabo de treinta respiraciones o casi un minuto, en el interminable beso de lengua a lengua con su enemiga más profundad, Emilia la soltó.
Separados, Emilia solo le guiño el ojo, a una Amaya que tenía el rostro rojo y una mirada de incredulidad, pero ella sabía porque lo había hecho, así como Nozomi.
Emilia le mostro una sonrisa satisfecha y hablo después de pasar unos de sus dedos para limpiar el alrededor de sus labios sin tocar los suyo, esto lo hizo para no desaparecer la saliva que había quedado en sus labios de parte de Amaya.
―Mi amigo no ha dado la orden de eliminarlas, por eso no les he hecho daño, solo me divertí un poco, así que ahora me retiro.
Al decir eso, se vio como el espacio detrás de ella, donde flotaba, el espacio se distorsionaba y mostraba poco a poco un agujero negro, que tenía una apariencia que destellaban como glitch.
Emilia se dirigió hacia la entrada, a mediada que estaba entrando dijo.
―Chico, la verdad que muestra los cielos nunca serán una verdad explicita, ellos le gustan jugar con los mortales. La naturaleza quiere vivir, y quieres que la encuentre. Por eso no creas lo que los cielos te muestran frente a ti, si no lo que se refleja en ti, si mira tu reflejos y deduce tu las cosas por ti mismo, veras la respuesta sin la necesidad de la ayuda de los cielos. Si lo haces, sabrás cosas que jamas nadie puede ver por ti. Así que, salva a tu planeta, aunque creo que no durará más de diez mil años.
Terminando de decir eso, solo se retiró con su risa extraña.
―JA… jA… JA…

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Kuranmūnsutā (Novela)
Capítulo 45
Kuranmūnsutā (Novela) Capítulo 44
Estás leyendo el capítulo 44 de Kuranmūnsutā (Novela), un novela. Hiromi Arata se le confiesa a su mejor amiga, en cambio este es rechazado por Sadashi Kyoto diciéndole “No me vuelvas a hablar. Pasa año y medio, y la historia nos traslada a la preparatoria Hiro-Yuu (Actualmente la… Este capítulo tiene publicado el 22 de enero de 2018, Traducido por el grupo Aki Yai. Kuranmūnsutā (Novela) tiene 89 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.