Leer Kuranmūnsutā (Novela) Capítulo 37 online gratis en español
🏴 Grupo: Aki Yai✍️ Traducción: Aki Yai
CAPÍTULO 14: NOTICIAS PARTE 1
Adam estando en el suelo en estos momentos, con la herida en su espalda aun sangrando. Estaba sorprendido por las personas que tenía en frente de él.
Cada uno de ellos tenía el potencial de su líder.
“Las personas de este mundo son bastante fuerte”
Sus pensamientos estaban completamente llenos de halagos hacia estas personas, apenas los conocía y ya los admiraba.
Pero…
Adam sabía que algo andaba mal, estas dos chicas eran muy cercana al chico que estaba desmayado en el suelo, así que pregunto.
―Esto… puedo preguntar ¿qué le ha pasado a Hiromi-san?
Fue una pregunta sencilla, no había misterio, bueno eso creyó él.
―Adam, ¿Cierto?
La voz casi melodiosa para los oídos de Adam le llego de la voz de Nozomi.
―Sí.
―Mi hermano ha entrado en un estado de coma temporal por el exceso de poder.
―¡¿Que?! pero… pero si solo utilizo la magia de esa especie de cadenas y ya.
―¡Hmph! Quien crees que los envió para estos lares. Este lugar está alejado de la civilización urbana, los trajo aquí para que los demás no vieran lo que ha sucedido, además que hace seis años nos encontramos con un enemigo y esa mujer literalmente le destrozo el corazón. Su corazón fue restaurado pero los daños dejaron una cicatriz permanente que impide que no use todas sus fuerzas. Y después vienen ustedes y lo obligan a usar sus poderes.
La mirada de Nozomi era amenazadora, solo con esa mirada te quería destrozar y mandarte a la mierda y estar libre en un futuro sin problemas.
―Lo… lo siento.
Adam encogiéndose de hombros, bajo la mirada y se disculpó.
―Mi Oni-san ha decidido ayudarte, por lo que no tengo más remedio que hacer su voluntad.
“¿He? esta chica es una siscon. No, solo estoy imaginando y malentendiendo las cosas”
―Gra… ¿Gracias?
Adam agradeció, no podía negar que esta era la verdad.
―Amaya, ¿ya terminaste?
―No, ya lo hare.
Amaya, quien estaba al lado de Arata arrodillada. Estaba limpiando la cara de Arata que estaba llenada de sangre, limpiándolo con su ropa.
Llevo su mano derecha al bolsillo derecho de su prenda de vestir superior.
Adam vio como saco un frasquito transparente, adentro llevaba unas píldoras de un dorado tenue resplandeciente.
“¿Son las semillas de los dioses?”
Pensó en un tono burlón.
Pero prácticamente los actos siguientes, lo dejaron aún más anonadado, tenía una cara de no haber entendido la situación.
Vio como Amaya saco una píldora y los llevo hacia su boca después de dos segundos, llevo su espléndido rostro hacia el de Arata y sus labios se tocaron.
En un ángulo VIP, vio por unos segundo, como Amaya con su lengua se ayudó para separar los dientes de Arata, después no vio nada porque aparto la vista de inmediato.
Sabía que estaba ayudando a tomar la pastilla, pero de ese modo tan, tan, tan…
No podía pensar bien, sabía que era un acto de pasar los fluidos de la boca a otra, en pocas palabras, estaba pasando saliva de boca a boca.
Adam dirigió su mirada interrogativa a Nozomi.
“Está viendo sin decir nada, su cara de pocker me da escalofríos, ¿Será bueno que pregunte?”
―Esto… ¿cómo me puedo dirigir a usted?
Su tono era bastante formal.
Vio que Amaya ya había terminado.
Y ella dirigió su mirada hacia Adam.
―Simplemente, Hiromi-hime, a mi hermano Hiromi-sama o Hiromi-heika, como te guste.
Dijo Nozomi diciéndole con una bella sonrisa en su rostro, Adam solo pudo torcer la esquina de sus labios tratando de dar una sonrisa forzada por lo que acaba de escuchar.
“Por dios, ni siquiera al líder lo llamo así, o a mis padres, maestro, a nadie”
―Hir… Hiromi-hime, ¿porque la necesidad de ayudar a Arata tomar la pastilla cuando esta desmayado y no se lo dan cuando está todavía consiente?
Hermosa pregunta ¿no?
Nozomi solo pudo quedarse mirando por un rato, le gusto la perspicacia y el analice de las acciones de su alrededor de este chico, y si tiene pregunta, no duda en preguntar, aunque lo lleven a la muerte.
Pero aun así, Nozomi respondió en un tono serio.
―La razón a esto, es porque Amaya es un clérigo, su poder curativo está más concentrado en sus fluidos, es decir, su sangre puede ser utilizada, con unas cuantas gotas de sangre y diluirlo en un vaso con agua, puede sanar tu herida rápidamente o curar una enfermedad.
―¿Que?
―Puede ser cualquier parte de su cuerpo, así como la saliva. Si hace este método cuando este despierto Arata, simplemente seria… bueno, no importa si está despierto, aun dándole este tratamiento entraría en coma, solo hacemos esto para que no dure tanto en coma, y su cuerpo se recupere más rápido.
Adam entendió, no importa el método que usaran, Arata aun entraría en este estado.
―Y, ¿Quién les dio estas píldoras?
Pregunto Adam inocentemente.
―Eso… no se puede decir.
Respondió sin dudarlo ni un segundo con una sonrisa y se dirigió hacia Arata.
“Parece que la persona que le dio esto es…”
Adam negó con su cabeza, sabía que era imposible que eso fuera cierto, ¿No?
Nozomi se dirigió al lado de su hermano y al otro lado estaba Amaya, limpiándole todavía el rostro tranquilo de Arata.
Nozomi comenzó a acariciar el cabello de Arata varias veces.
El rostro de Nozomi estaba sereno, y en ese estado acariciándole el cabello a Arata, dijo en voz baja.
―Cuando despiertes, vamos a tener que hablar seriamente y decidir tu castigo por no cumplir lo que me prometiste.
A pesar de su serenidad, se podía notar su tristeza en sus palabras.
Nozomi, a pesar de ser una persona que le gustaba analizar a las personas y ver como sufre, Nozomi siempre sentía hacia la humanidad más que odio hacia ellos.
Nozomi estaba bien y contenta con los integrantes del clan, ellos sabían la verdad y cuidaban de su hermano, después de que hicieran eso, a ella no le importaba recibirlos con los brazos abiertos.
Ella sabía que su odio hacia ellos no era justo, ya que el resto de la humanidad no sabían nada de este mundo, pero aun así… ella tenía que poner su odio en una cosa, y esa fue a la humanidad misma, ella sabía que la mayoría de toda la humanidad estaba más perdida que en el camino de un laberinto.
Ella suspiro en su mente.
Por otro lado, Adam estaba viendo que haría ahora, la cuenta estaba en sus regresivos números en todo momento.
Solo faltaba 14 días y 20 horas para que se transporte a su universo automáticamente.
Suspiro
Fue en ese momento cuando escucho las hélices de un helicóptero acercándose hacia ellos.
“Con que más me sorprenderé esta vez”
Pensó mientras veía el punto negro haciéndose más grande.
* * *
Para esta hora el sol, ya había caído del cielo en estos momentos, solo la luz de la luna que daba un brillo plateado toma lugar en el cielo estrellado.
Como es de esperarse, en la familia Sadashi, a estas horas de la noche, alrededor de la 7 pm, la principal familia daba lugar su cena diaria.
La Kyoto, Kiyoko y su Oba-sama Sadashi, estaban en estos momentos terminando su cena habitual.
Con sus platos de comidas disperso elegantemente frente a ellos en una mesa, todas estaban sentada en el suelo disfrutando de esta maravillosa cena.
Pero…
El ambiente no era algo tan acogedor, ya que se sentía un aire de frio alrededor que daba escalofrió a las personas. Aunque no existiera este frio en estos momentos dentro de la casa, había alguien que no estaba de buen humor.
Sadashi Kyoto, con unas de sus mejillas un poco rojas, tenía una mirada asesina mientras comía, esa marca de la bofetada no se le había quitado desde entonces, lo tenía de un rojo leve.
―¿Ha sucedido algo en el colegio?
Haciendo una pregunta mientras ponía los palillos para comer en su boca, Kiyoko rompió el silencio en esos momentos.
Kyoto no levanto su mirada hacia su hermana, lo único que hiso, fue hacer una pregunta inesperada.
―Dime, la única familia que está por encima de nosotros ¿Por qué tienen a mierdas como la familia de ese despreciable de Hiromi?
Sonó el tono de voz, solo el tono de voz demostraba el odio que desprendía hacia ellos, Kyoto ahora estaba más lejos de poder recuperarse, así lo creía su hermana y su abuela.
A pesar de que ella era la única que no sabía sobre la entidad de la familia Hiromi y que son la familia número uno, esto no daba la compresión y la razón de su odio a ellos sin ninguna razón.
“Si es verdad lo que dice Arata-heika, llegaremos a un día en el que ya no podemos hacer nada”
Suspiro
―¿Sabes lo que está diciendo?
Kiyoko aparentando no prestarle atención a este asunto, le respondió con otra pregunta a ella.
―Ese despreciable no le basta con las porquerías que hiso hace más de un año, ahora me da asco ver a esa parejita. Hermanos casándose, es una de las cosas más despreciables de este mundo.
―De este mundo, así es como dijiste Kyoto-chan. El no estar informada y hablar de cosas que no sabes a ciencias cierta te llevara a cometer locuras.
Dijo Kiyoko terminando de cenar.
―Y un ejemplo de ellos es tu cara, dijiste una palabra que no le deberías decir si era cierto, y este fue el resultado.
Kyoto no le prestó atención.
Sabía que era verdad no lo podía negar, pero tampoco podía decir que ella estaba mal en voz alta para que todo el mundo escuchara, y la causa de ellos era la existencia de ese “orgullo.”
Kyoto solo bajo sus palillos y dejos los platos en la mesa.
―Gracias por la comida, ya he terminado.
Fue lo único que dijo.
Pero en ese momento Kiyoko le dijo.
―La verdad es más extraña de lo que parece.
Fueron sus palabras, Kyoto no le prestó atención, pero le había caído en su mente y fue algo que ella no pudo lograr olvidar.
Que más se podía hacer, esta niña, no se sabía que era lo que le pasaba por su mente, quien la entendería mejor que ella misma, si todo lo que está haciendo es por razones que ella solo sabe, entonces ¿Cuáles serán esas razones?
Kiyoko se había quedado a solas con su abuela.
―Esta niña parece que va de mal a peor, no logro entenderla.
―Yo tampoco.
―Arata-heika, que será lo que está haciendo, ¿estará bien? sé que la condena por no haber aceptado ser su novia es algo justo…
Ella no pudo terminar de hablar ya que su nieta la interrumpió con las siguientes palabras.
―Desde pequeños ellos siempre andaban como el pegamento. Arata-heika sabía del compromiso y su deber como líder desde su niñez, el solo debía procurar enamorarla a ella, y lo logro.
Conto Kiyoko.
―Estaba claro que Kyoto estaba enamorada de Arata-heika. Pero fue inesperado para todos los clanes y personas al saber que no había aceptado esto.
Era como había dicho Kiyoko.
A decir verdad, ser rechazado fue un insulto para el clan Kuranmunsuta, los demás clanes que estaban por debajo del clan Kuranmunsuta puso presión al líder del clan para un castigo a la familia elegida.
Pero el líder había tomado la decisión junto con su hijo, los padres quisieron ser responsable de este castigo.
―Después de varios días de ese rechazo, ella comenzó a comportarse más y más peor, tomando una personalidad que no debería tener.
―Si lo que dijo el padre de Arata-heika era cierto…
Hiso una pausa.
―Su cuerpo alberga una reencarnación y los recuerdos de esa reencarnación se están sobreponiendo. La otra es que alguien le hiso algo a ella, o lo más probable sea a causa de una situación psicológica.
suspiro
―Quiero confiar en que sea la segunda opción, aunque no podemos descartar las otras dos opciones.
Así es, la familia Sadashi recibió el castigo aun sabiendo la situación de Kyoto. Ya que cuando esta rechazo a Arata, ella estaba en su sano juicio todavía.
No había manera de que se pudiera hacer algo.
―Esta niña es rara, a causa de ella he perdido a mis hijos, pero no la puedo culpar, si ella amaba a Arata-heika, ¿Por qué ha rechazado la confesión teniendo amor mutuo?
―La única que sabe es ella.
Después de decir eso, alguien llamo a ella.
―Sadashi-dono.
Un hombre vestido de negro que estaba en la puerta del comedor arrodillado llamo con la cabeza inclinada.
―Sí.
―He recibido información importante d Hiromi-hime.
―¿Cuál es la información?
―A dicho que un viajero ha llegado, es un Sacha que busca las Gemas de la preservación del mundo. A causa de esto, Hiromi-heika a intervenida para que las fluctuaciones del espacio y tiempo no dañara la preparatoria. Por tal razón Hiromi-heika se encuentra en estos momentos en estado de coma. También necesita la ayuda de usted para resolver unos problemas que le dirá personalmente. Quiere que haga presencia esta misma noche. Esto es todo Sadashi-dono.
―Bien, puedes retirarte.
Después el hombre vestido de negro se fue sin hacer un solo ruido.
―Era de esperarse, los miembros del clan me habían informado de esto, la magia que utilizo puso su cuerpo casi al límite. Lo iba a visitar mañana, pero no pensé que Hiromi-hime me iba a solicitar esta noche.
Dijo Kiyoko.
―Tiene que ser algo importante.
―Tienes razón.
―Bien, cualquier cosa me llamas si no vienes hoy.
―Sí.
―Yo voy a dormir ya, este cuerpo mío ya no es el de ante.
―Nos vemos, Oba-sama.
Fueron las últimas palabras de Kiyoko.
Ella se levantó y se fue.
Su destino era el hogar de su Rey y Princesa.
Bajo la luz de la luna que era plateada, ella se fue en un auto que iba directo a su destino.

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Kuranmūnsutā (Novela)
Capítulo 38
Kuranmūnsutā (Novela) Capítulo 37
Estás leyendo el capítulo 37 de Kuranmūnsutā (Novela), un novela. Hiromi Arata se le confiesa a su mejor amiga, en cambio este es rechazado por Sadashi Kyoto diciéndole “No me vuelvas a hablar. Pasa año y medio, y la historia nos traslada a la preparatoria Hiro-Yuu (Actualmente la… Este capítulo tiene publicado el 26 de noviembre de 2017, Traducido por el grupo Aki Yai. Kuranmūnsutā (Novela) tiene 89 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.