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Leer Kuranmūnsutā (Novela) Capítulo 35 online gratis en español

🏴 Grupo: Aki Yai✍️ Traducción: Aki Yai
CAPÍTULO 12: EL VIAJERO LLAMADO ADAM PARTE 1 La situación en la que estaban ahora era una de las más raras que ocurrían en el universo, no mencionando aquellos universos que tienen la habilidad de invocar seres de otros universos. Arata sabía muy de que se trataba esas grietas a la hora de acordarse. Su antepasado, el primero que llego en la tierra, intento infinitas veces hacer un portal para llegar de nuevo a su universo natal, pero había fallado. Se requería de cristales preciosos, tiempo y lugar indicado para hacer una transportación inter-dimensional entre el espacio y el tiempo, esto era más difícil de lo que uno se podía imaginar. Crac El sonido de las grietas, como si de ramas secas partiéndose se tratara. No eran escuchadas por Nozomi, y muchos menos verla. La única razón por la que no tenía estas afinidades de estos sentidos, era la razón por la cual ella no había despertado el poder del fundador. Bathum Fue ahí cuando se dio cuenta de que algo malo pasaba, el espacio reacciono como el pulso de un corazón, los únicos capaces de distinguir esto, eran esas personas que había y sabían de las cosas sobrenaturales que pasaban en este mundo. Por esta razón… Los integrantes del clan Kuranmunsuta, pronto estarían aquí en cualquier momento para ver de qué se trataba este asunto. ―¡Arata! ¡A dónde vas! El grito de Nozomi hacia su hermano que de un momento a otro salió disparado como un rayo, vio su Arumakado afuera. Después de dormir a Sakura, no sabía por qué lo había dicho. Pero había todavía estudiantes alrededor confundido por el supuesto “desmayo” de Sakura. Arata no le respondió. Fue en ese momento cuando no dudo en salir de la misma manera, diciéndoles a las chicas que espere y cuiden de Nozomi, activo su Arumakado y salió a toda velocidad. Y de inmediatamente, sintió como las cosas a su alrededor pasaba de manera lenta, no era por su velocidad, era completamente literal. El tiempo no estaba paralizado… más bien estaba avanzando de una manera más lenta de lo normal, ya que era imposible paralizar el tiempo. Al momento de ocurrir esto, las almas reaccionaron a esto de forma innata de autoprotección salieron de Haruka, Jun y Scarlett. Al momento de realizar esta acción involuntaria de las Arumakado, era solo para tener el privilegio de andar completamente normal en este espacio y dominio ralentizado. Lo que abarcaba a todas las personas que fueran parte del clan Kuranmunsuta. * * * Unas decenas de segundo antes, en la oficina de la directora, Kazue. Tomando una taza de café en estos momentos, estaba bailando sus suaves dedos por los teclados del portátil de su escritorio, en esos momento estaba realizando un trabajo bastante importante, que a cualquier persona no le agradaría, sí, ese trabajo importante era… Realizar su trabajo como directora. Su cabello blanco innato y por naturaleza, dada y transmitida por sangre por su familia. Es una de las personas importantes del clan Kuranmunsuta, no se podía evitar de este hecho, anteriormente era su mamá, pero ahora está en una avanzada edad, y ahora esta ella a cargo. Su único trabajo, es ser la mano derecha de su rey, Arata. Aunque en este tiempo estaba su hija, Umi Amaya. Ella sabía muchas cosas de las cuales estaba más que calificada a ejercer, lo cual tarde que temprano su hija lo aprendería excelentemente. Kazue, con la ayuda del padre de Arata, perfecciono sus sentidos para estar siempre al tanto de su entorno, por si en el momento en el que estaba distraído y pasaba algo anormal ella lo respaldaría. Sí, además de esto, era unas de las cuantas persona que ejercía una magia que no todo el mundo podía ejercer fácilmente. Crac Este sonido hiso que sus orejas saltaran un poco, pero no le prestó atención. Tomo otro sorbo de café. Crac Crac Había sido seguido, pero ella distraída con sus deberes como directora, no le prestó atención y siguió escribiendo. Después d escuchar este sonido varias veces, se molestó y se puso de pie para ver de dónde venía esos sonido. Bathum El espacio a su alrededor reaciono como un pulso de un corazón. Kazue se quedó por un momento paralizada, después reacciono a toda prisa hacia las instalaciones de afuera y ver, temiendo lo peor. Ella estaba recordando estos detalles en sus estudios en la biblioteca privada del clan. Salió y miro el cielo, no había estudiantes a su alrededor, estaba en los pasillos que daban al patio del centro de los salones de clases. ―¡Grietas! Al decir esas palabras, llevo su mano derecha al bolsillo delantero de su vestido, para llamar a una persona, teniendo el celular en su mano y listo para llamar sonó el teléfono. Y a la velocidad de un rayo contesto. ―¡Halo! ¡Arata-heika! ¡Ya se dio cuenta de lo que está pasando! Contesto Kazue apresurada. ―Sí, por eso… Kazue no pudo escuchar lo siguiente por los sonidos que soltaba la grietas, los “Cracs” que se oían pararon, sustituyéndolas por los… Crash Crash *Crash*… Los sonidos de vidrios quebrantándose uno tras de otro, ya estaba llegando al final del proceso de transportación inter-dimensional. Poof Boom Sonó algo estrellándose con el suelo. Kazue dirigió su vista, para encontrarse delante de sus ojos, una columna de aire, un tornado, podría describir esta columna. Pero esta columna de aire estaba envuelta por una especie de humo, o nubes, no se sabía cuál era, pero era blanco. Pero a la vez de este blanco puro como la nubes, estaba también un azul, azul oscuro, claro, y no tan claro, esto también era a causa de las nubes. Fue cuando diviso de inmediato, unas extrañas siluetas en esas columnas, un joven vestido de blanco y… GRRRRR El sonido de una bestia se oyó. ―Una bestia. Kazue susurro para sí misma. Vio como la criatura a una gran distancia ataco al joven de blanco, lo logro alcanzar con sus garras, y se pudo notar como sus ropas en la parte trasera estaba ensangrentadas. ―Kazue, necesito cinco segundos, ¿Puedes soportarlo? Se escuchó la voz de Arata que atravesó del celular. Kazue asintiendo con la cabeza dijo con una débil sonrisa. ―Sí. Para eso estamos nosotros, lo hare ahora mismo. Y en un movimiento repentino, Kazue se puso de rodillas, y acto seguido ´posiciono sus diez dedos en el suelo. Después de esta acción, levanto cada dedo anular de sus dos manos, y después dijo las palabras debida para la magia. ―[Henkō] – [Mugen no Mahou] – [Jikan] (Alteración – Magia de lo infinito – Tiempo) De inmediato, la gravedad de su pelo se vio afectada, comenzaba a levitar, estaba con los ojos cerrado, y cuando lo abrió, se pudo notar que las pupilas de Kazue se tiñeron de un color negro bastante oscuro. Entre el espacio de las dos manos y los dedos tocando el suelo de los pasillos, se pudo notar un círculo, de un color blanco resplandeciente. Cuando bajo el brillo, apareció una especie de reloj en el suelo, como un círculo mágico pero de forma de reloj. Lo raro, era que no tenía números, solo líneas respectivas donde tenían que ir los números respectivo de un reloj. Movió sus dedos, los dedos de su mano derecha comenzó a bailar como si estuviera tocando un piano, fue cuando se pudo ver, que en el reloj mágico, uno de los cuatros puntero comenzó a moverse en sentido contrario. El puntero de la hora, el puntero de los minutos, el puntero de los segundos y el más importante, el puntero de alteración de tiempo. Kazue, a pesar de sus años solo se le hacía posible ralentizar el tiempo por cuatro segundos, mas allá, sufriría un agotamiento mental y físico, poniendo su vida en peligro. El puntero de alteración de tiempo, dio cinco vueltas en sentido contrario a las manecillas del reloj, claro está. Al momento de que esto pasara, el puntero del segundero ya no se movía normalmente, un segundo seria dos minutos en este espacio, por lo que cinco segundos serian diez minutos, fue por eso que Arata pidió cinco segundos a Arata. Cuando pasara un minuto en este espacio, el segundero avanzaba normalmente, y esperar a que pasara otro minuto más para luego avanzar nuevamente, hasta que se terminara. El único dando vuelta, era la manecilla de alteración de tiempo, que avanzaba sin ninguna pausa, cada vez que daba la vuelta y formaba un minuto, el segundero avanzaba, era un poco complejo pero entendible. Al momento de que esto se terminara, las personas que estuvieron en este campo, no verían cambio sufrido en sus vidas, es decir, no distorsionaría su realidad, además, solo fueron cinco segundos alterado por lo que no afectaría nada, y ni el tiempo normal de la tierra de veinte y cuatro horas el día. Kazue al ver que todo marchaba bien, dio una pequeña sonrisa débil, y de inmediato su nariz comenzó a sangrar un poco, su cuerpo estaba agotado y débil solo por esta magia. No era de extrañar que Arata se preocupara de ella. Viendo que todo iba bien, solo le quedaba una cosa por hacer… Una cosa, que después de terminar eso, era beneficioso para su cuerpo mente y alma. Y esa cosa era… Desmayarse. Cayó al suelo, ella no tenía por qué preocuparse porque se desactivara la magia, ya que esto quedaba activo no importa si el que lo ejecuto viviera o moría, esta “Magia de lo Infinito” era única. Y de inmediato, un joven en traje negro y de cabello blanco, se le acerco a ella, tomándola y cargándola entre sus brazos la introdujo de nuevo a la oficina. Juro, el hijo de Kazue, ya había llegado para cuidar de su querida Madre. * * * El viento había cesado, bueno no, esto era a causa de la magia de alteración de tiempo. Arata había llegado al césped del estadio de futbol, vio la especie de tornado que se extendía en su vista. No tuvo más tiempo que perder. Posiciono sus dedos en el césped. Con Nozomi en las espalda de su hermano, estaba un poco nerviosa por lo que iba hacer, no sabía que iba hacer, pero ya tenía idea de lo que iba a realizar. ―[Henkō] – [Mugen no Mahou] – [Supēsu] (Alteración – Magia de lo infinito – Espacio] Nozomi oyó lo que había conjurado. ―¡Arata! Le grito muy fuerte a su hermano. ―¡Te prohíbo que hagas eso! Nozomi preocupada de eso, abrió mucho los ojos, se podía notar el dolor que estaba sufriendo al ver a su hermano realizar esta magia. Se le arrodillo a su lado. ―¡Arata, esto es malo para tu corazón, vas a empeorar tu situación si sigues así! Gotas, lagrimas, ella había comenzado a llorar, le estaba rogando a su hermano para que parara. ―Me, me prometiste que no ibas a hacer nada arriesgado. Dijo Nozomi entre lágrimas. ―Lo siento, Nozomi, pero no hay más nada que pueda hacer, esto es necesario, y puede afectar la preparatoria, además ahí alumno que se pueden dar cuenta de esto. ―Lo sé, lo sé. Pero eso que importa… ―Claro que importa. La humanidad no está preparada todavía para estos peligros y verdades extrañas que suceden a su alrededor. Termino. Sin dejar que Nozomi dijera otra palabra, alzo los dedos índice y anular de sus dos manos y se activó la magia. Extendiéndose de una manera extremadamente rápida, hilos de un color dorado, se extendía por todos lados, pero al ver la forma que tenía, era bastante singular de una especie. Tela de araña. Extendiéndose y formando una capa como el tejido de una araña, estaba rodeando todo. Y para ese entonces, la única que faltaba por llegar en esta situación era Amaya. Ella se quedó pero no dijo nada, no tenía por qué intervenir por algo que su rey ya había dicho que haría. La red que tenía la forma de un tejido de araña, como una especie de mayas, estaba cubriendo el cuerpo de Nozomi y Amaya que acaban de llegar. Y después se dirigió hacia el tornado que se extendía en sus ojos. Y también cubrió el cuerpo del tornado en ese momento, las dos siluetas de la persona y la bestia. Al ver Arata que todo estaba bajo la red extendida de hilo dorado. Comenzó a mover sus dedos. De la misma forma que lo hizo Kazue, sus dedos bailo como si tocara un piano. Y de la nada, su mano derecha, sus cinco dedos, posicionándolo en el lado izquierdo del suelo, lo arrastro hacia el lado derecho arrastrándolo por el suelo. Whooosh Todo había desaparecido, y de inmediato el campo de tiempo creado por Kazue, se terminó con un sonido de campana al final de este. El pasto verde no había sufrido daño. Arata, Nozomi y Amaya, habían desaparecido junto con el tornado y las dos siluetas de los hombres y la bestia. No quedo ningún rastro de ellos.
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Kuranmūnsutā (Novela) Capítulo 35

Estás leyendo el capítulo 35 de Kuranmūnsutā (Novela), un novela. Hiromi Arata se le confiesa a su mejor amiga, en cambio este es rechazado por Sadashi Kyoto diciéndole “No me vuelvas a hablar. Pasa año y medio, y la historia nos traslada a la preparatoria Hiro-Yuu (Actualmente la… Este capítulo tiene publicado el 26 de noviembre de 2017, Traducido por el grupo Aki Yai. Kuranmūnsutā (Novela) tiene 89 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.