Leer Karnat, Monarca De La Muerte (Novela) Capítulo 199 online gratis en español
🏴 Grupo: Segador✍️ Traducción: Segador
El sol de la tarde brillaba sobre el campo de entrenamiento al aire libre. Dos guerreros se enfrentaron, su aura feroz irradiando mientras intercambiaban golpes. Una hoja de aura carmesí cortaba repetidamente el aire, solo para ser desviada cada vez por un aura azul, obligándola a retroceder.
En medio de los impactos atronadores, Leven siguió blandiendo su espada de aura. Aunque siempre le empujaban hacia atrás cada vez que sus espadas chocaban, nunca se desplomaba. Cada vez, ajustaba rápidamente su postura, recuperando el equilibrio y cargando de nuevo.
"¡Jaah!" Con un grito feroz, el tajo de Leven apuntó al hombro de Serati, solo para ser rechazado al instante.
Retrocedió tambaleándose con un gemido, respirando entrecortadamente. "Como era de esperar, aún me queda mucho camino antes de alcanzarle, sir Serati"
Bueno, acababa de despertar su aura. Era natural que su camino siguiera siendo largo y arduo.
Calmando su respiración, Leven ajustó su postura. "¡Una vez más, por favor!"
Serati le miró con una expresión extraña. De repente se ha vuelto ridículamente fuerte.
Llevaba casi cinco años siendo usuaria de aura de nivel azul. ¿Y Leven? ¿Llevaba siendo uno desde hacía qué, cinco horas? Y sin embargo, ya había cerrado la distancia entre ellos tanto...
Los genios como él son realmente molestos.
No, no podía permitirse pensar así. Tenía que reconocer lo que le habían dado y seguir adelante con compostura.
Calmándose, Serati volvió a alzar su hoja de aura. "¡Aquí voy otra vez, Sir Leven!"
"¡Sí!"
La batalla de feroces auras se reanudó. Se concentró por completo y mantuvo la mente alerta.
¡No me quedaré atrás!
Aunque su oponente fuera un genio, aunque estuviera destinado a convertirse en el futuro rey marcial...
¡Soy un guerrero que se ha entregado a la espada! ¡No voy a dejarme abrumar sin más!
Tras varios intercambios intensos, Leven hizo su movimiento.
¡Ahora!
Con su aura despertada, todo su cuerpo se sentía asombrosamente ligero y rápido. Ahora, por fin podía ejecutar la técnica de la espada familiar que solo había imaginado en su mente.
— ¡La Lluvia de Tormentas del Rey de la Tormenta!
Era una de las técnicas secretas del estilo de la espada de Delphiad, un asalto rápido de nueve golpes en un solo suspiro. En un instante, la visión de Serati se llenó de luz carmesí de espada.
Sus pestañas temblaban ligeramente. ¿Esto...?
Si desataba toda su fuerza, podría destrozar todo este ataque. La brecha entre el aura roja y la azul era así de significativa. Pero esto era un combate de entrenamiento destinado a ayudarles a crecer, no una batalla a muerte.
Dominarle con fuerza bruta no nos ayudará a mejorar.
Se obligó a mantener la calma. En lugar de chocar fuerza contra fuerza, redirigiría su poder y dejaría que se disipara.
"¡Haaah!" Con un exhalar agudo, el aura azul de Serati se deslizó entre los huecos en el asalto de Leven.
La tormenta de golpes carmesí se retorció extrañamente, dispersándose en todas direcciones.
"¿¡Eh?!" La postura de Leven vaciló por el shock.
Al mismo tiempo, su propia aura rebotó contra él. Con un impacto explosivo, Leven salió volando, rodando por el suelo. Había sido derrotado. Pero no era por fuerza física o reservas de aura, sino por la diferencia de habilidad.
"Bien luchado" Consiguió pronunciar esas palabras antes de desplomarse de espaldas.
Todo su cuerpo dolía tanto que ni siquiera intentaba ponerse de pie. Mirando el cielo azul despejado, esbozó una sonrisa irónica. S_í... Todavía me queda mucho camino por recorrer..._
\*\*\*
Varos asintió para sí mismo mientras observaba su combate. Si_r Serati también está mejorando mucho._
Estaba perfeccionando sus habilidades de forma constante, diligente y fiel. Entrenarla es bastante satisfactorio.
Para ser fuerte, no hacía falta ser un genio capaz de comprender diez cosas con solo escuchar una. Bastaba con dominar exactamente lo que se enseñaba. Simplemente, había que aprender paso a paso, a un ritmo constante.
Mientras Serati controlaba su respiración, Varos se acercó y desenvainó su espada. "¿Qué tal un combate de entrenamiento? Hace tiempo que no lo hacemos"
Sus ojos brillaron mientras alzaba la espada una vez más. "¡Sí!"
Serati ya había recuperado gran parte de su confianza tras dominar a Leven con pura habilidad.
No me estoy quedando atrás de estos monstruos todavía, ¿verdad?
Por supuesto, no había forma de que pudiera vencer a Varos. Su pura experiencia creó una brecha insalvable entre ellos. Pero al menos, seguía teniendo el nivel superior en aura. Debería poder luchar contra él sin sentirse completamente abrumada.
"¡Gracias por entrenar conmigo!" gritó Serati con valentía, sus ojos reflejando el resplandor de la hoja de aura de Varos.
Un aura azul se materializó al instante, rodeando su espada.
"¿Eh?"
Por un momento, pensó que había forzado sus límites para llegar a ese nivel. Pero no. Su aura fluía de forma natural, cabalgando suavemente la corriente de su energía mientras irradiaba un claro tono azul.
"¿Señor Varos? ¿Has llegado al nivel azul? ¿Cuándo ha pasado esto?" Le preguntó Serati.
"Ya era hora, ¿no crees? Últimamente he estado comiendo bien y descansando bastante", respondió.
"¿Espera, solo comer y descansar es suficiente para aumentar tu aura?"
"Para mí, sí"
Bueno, teniendo en cuenta que Varos ya había superado todos los grandes obstáculos hacía tiempo, no era tan sorprendente.
"Vaya. Está tan fuera de lo normal que ya ni me molesta", murmuró.
"¿Hmm?"
"¡Nada! Jaja" Forzando una risa incómoda, Serati reajustó su agarre en la espada.
No había forma de evitar quedarse atrás. Así que simplemente ajustó ligeramente su objetivo.
Aun así... ¡No puedo permitirme quedarme demasiado atrás!
\*\*\*
El duelo entre Varos y Serati fue feroz, al menos para Serati. Varos se mantuvo tan relajado como siempre mientras recibía golpe tras golpe.
"¡Agh! ¡Urk! ¡Kyaa! ¡Tos!"
Tras recibir golpe tras golpe, Serati finalmente estalló de frustración. "¿Por qué duele cuando me golpeas con aura? ¿No debería estar recibiendo un corte en vez de eso?"
"La fuerza debe ser tanto suave como firme"
"¡Eso no es excusa para convertir tu aura en un arma contundente!"
"Corto cuando lo necesito, y golpeo suavemente cuando no"
Espera, cuando lo dice así, tiene sentido...
Aun así, era agotador. Había podido defenderse contra Varos desde que llegó al nivel azul, pero ahora volvía a sentirse completamente impotente.
Aun así, se negó a rendirse. "¡Haaaaah!"
Al ver su determinación implacable, los ojos de Lapicel brillaron. Como era de esperar, es increíble.
De pie al borde del campo de entrenamiento, observó el duelo junto a Leven.
Siempre había mucho que aprender observando a otros entrenar, así que prestaba mucha atención. Mientras veía a Serati lanzarse sobre Varos con una resolución inquebrantable, la admiración brotaba en su interior.
Es tan lenta, y aun así se volvió tan fuerte...
Acababa de pensar algo increíblemente grosero, pero no se dio cuenta. En realidad, no se podía evitar. Aunque no tenía recuerdos de ello, aún llevaba el alma del rey marcial. Instintivamente, podía notar que el talento de Serati para las artes marciales no era especialmente extraordinario, al menos, no comparado con el suyo.
Era algo que simplemente sabía a un nivel fundamental. Pero eso no era motivo para no respetarla. Si acaso, eso hacía que sus logros fueran aún más impresionantes.
Un oso rompiendo un árbol con la pata no era nada especial. ¿Pero un humano que rompe un árbol con las manos desnudas? Eso fue increíble. Algunas personas están destinadas a ser fuertes. Otros no, pero aun así se volvieron fuertes.
Lapicel creía firmemente que este último merecía respeto. Aunque si Serati alguna vez descubriera su razonamiento, se horrorizaría absolutamente y rechazaría ese respeto de plano. Independientemente del talento, había algo innegable. Ahora mismo, Serati era mucho más fuerte que ella.
¿Cómo puedo alcanzar ese nivel?
Poco después, el duelo terminó.
"Agh... me duele todo el cuerpo..." Gimiendo, Serati retrocedió tambaleándose, mientras Lapicel se levantaba con vacilación.
Tras un momento de duda, se acercó rápidamente a Varos y le hizo una petición. "¡Hermano mayor Varos, yo también quiero pelear!"
"Oh, claro"
Como Varos ni siquiera había sudado, pelear duelos seguidos no era un problema. Justo cuando los dos se enfrentaban y alzaban sus espadas, Varos de repente le lanzó a Lapicel una mirada extraña.
Entonces, hizo una pregunta inesperada. "¿No es hora?"
"¿Eh? ¿Crees que puedo?"
"Parece que sí"
Serati ladeó la cabeza, sin entender de qué hablaban.
Justo entonces, Lapicel soltó un grito brillante y enérgico. "¡Hiyaah!"
Un aura carmesí brillante brotó, envolviendo su espada.
"¿Eh?" Los ojos de Serati se abrieron de par en par por la sorpresa. "Lapicel, ¿Cuándo despertaste tu aura?"
La chica de pelo gris ceniza sonrió adorablemente. "Jeje, simplemente sentí que podía hacerlo"
Como si fuera lo más natural del mundo, Varos repitió las mismas palabras que dijo hace un rato. "Ya era hora, ¿No crees? Últimamente ha estado comiendo bien y descansando bastante"
En efecto. Para Lapicel, al igual que Varos, comer bien y descansar bien era todo lo que hacía falta para aumentar su nivel de aura. Después de todo, ambos ya habían superado todos los límites en sus vidas anteriores. Era un resultado inevitable. Nada sorprendente en absoluto.
¿Entonces por qué me siento tan agraviada?
Serati, atónita, miró a Leven, que chasqueó la lengua asombrado. "Vaya, así que los prodigios de verdad existen"
¡Eres la última persona que debería decir eso!
"¿Hm? ¿Por qué me miras así?"
Serati solo pudo suspirar. "Olvídalo. Lo que sea"
\*\*\*
Al día siguiente, el campo de entrenamiento al aire libre estaba más concurrido que en mucho tiempo. Los caballeros de la familia Zestrad se habían reunido para entrenar y calentar sus cuerpos tras recuperarse finalmente de su largo descanso. Pero en ese momento, todos estaban de pie en la entrada, mirando fijamente y con la boca abierta.
"¿Pero qué demonios...?"
Aún recordaban vívidamente cómo una vez se habían asombrado solo con Serati. Pero ahora que habían regresado, descubrieron que prácticamente todos empuñaban cuchillas de aura con facilidad, balanceándolas como si no fuera nada.
"¿Cuándo llegó ese chico Varos a este nivel?"
"¿Y quién es ese joven?"
"Y esa niña. ¡No puede tener más de trece años!"
"Jaja... jaja..."
Sir Torres, un veterano caballero que había servido al baronía durante años, soltó una risa hueca.
"¿Desde cuándo nuestro territorio se ha infestado de usuarios de aura?"
\*\*\*
En plena noche, incluso con la luna oculta tras las nubes, Karnak permaneció enterrado en documentos. Desde el jardín trasero de la mansión, pudo oír otra ronda de ruidos extraños.
"¡No me quedaré atrás aaaaaaah!"
"¿Por qué Serati monta un escándalo en mitad de la noche en vez de dormir?"
Ella había estado haciendo esto constantemente últimamente, y él no tenía ni idea de por qué. Justo cuando Karnak pensaba en abrir la ventana para comprobar, llamaron a la puerta.
"Joven maestro, he traído un tentempié nocturno"
"Pasa"
Varos entró, llevando un plato de galletas. Incluso ahora, a pesar de ser usuario de aura, seguía encargado de preparar los aperitivos de Karnak. Parecía que las doncellas le habían cogido mucho cariño, admirando cómo no había dejado que su nueva fortaleza le hiciera arrogante.
Por supuesto, la verdadera razón era mucho más sencilla. Varos partió una galleta por la mitad y le entregó parte a Karnak. "Toma, la mitad para ti"
"Oye, ese es mi tentempié. Te doy la mitad, no al revés"
"Es lo mismo, ¿verdad?"
Karnak estaba tan acostumbrado a esa actitud descarada después de más de cien años que ya ni le afectaba. Los dos mordisquearon tranquilamente sus galletas nocturnas.
"Entonces, ¿Por qué me llamaste?"
Karnak señaló hacia atrás. "Por él"
Una figura emergió de las sombras. "Ha pasado un tiempo, señor Varos"
El recién llegado era un joven de unos veinte años, con el pelo rubio despeinado.
Varos frunció el ceño. "Eh... ¿No es esa mi cara, joven maestro?"
"Sí. Es tuya"
Ante la respuesta de Karnak, el joven rubio se tocó la cara como si se diera cuenta de algo.
"Ah, se me olvidó cambiarlo de nuevo. He tomado prestada tu cara un rato"
Su forma humana parpadeó y se volvió translúcida. Se reveló el tenue resplandor de una calavera azul debajo.
Varos, reconociéndole ahora, asintió levemente. "Oh, es Lord Demphis"
Aparentemente, Karnak no era el único que podía identificar a las personas por sus cráneos.
Terminando el último trozo de su galleta, Karnak murmuró: "Ahora que Demphis está aquí, es hora de ocuparnos de los asuntos pendientes"

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Karnat, Monarca De La Muerte (Novela) Capítulo 199
Estás leyendo el capítulo 199 de Karnat, Monarca De La Muerte (Novela), un novela. Yo era el gobernante de la muerte. Sin embargo, me llevó un siglo comprender una verdad: para vivir verdaderamente como humano, jamás puedes intentar gobernar tales cosas Este capítulo tiene publicado el 15 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Segador. Karnat, Monarca De La Muerte (Novela) tiene 422 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.