Leer Karnat, Monarca De La Muerte (Novela) Capítulo 114 online gratis en español
🏴 Grupo: Segador✍️ Traducción: Segador
La Bruja de los Caramelos era peculiar en muchos sentidos. Era significativamente diferente de los nigromantes típicos. ¿Cómo podían sus huellas ser tan tenues? ¿Y cómo podía dejar apenas malicia ni energía mortal?
Karnak levantó el cubo negro que tenía en la mano. "Esta es la respuesta"
Serati especuló que la bruja podría ser similar a Lapicel. Quizá era una futura potencia cuyo alma había regresado y tomado el cuerpo de una anciana.
"Pero la forma en que luchó no cuadra"
En el caso de Lapicel, era extremadamente eficiente en la forma en que manejaba su poder. Había maximizado la fuerza mínima con precisión experta. Pero la Bruja de Caramelos no era nada como ella.
"Su nigromancia era básica. Solo amplificaba habilidades físicas con energía necrótica. Nada más"
Sin embargo, la cantidad de poder necrótico que poseía era, como poco, enorme.
"Si tuviera que comparar... unas mil veces mi nivel actual"
Varos y Serati jadearon al unísono.
"¿Mil veces?"
"¿Entonces cómo ganamos?"
Karnak respondió con naturalidad: "Porque ella era unas diez mil veces peor usándolo que yo"
Era todo lo contrario de Lapicel. La bruja poseía un enorme reservorio de oscuridad concentrada, pero lo manejaba torpemente, balanceándolo imprudentemente como un instrumento contundente.
"Y por eso apenas quedó malicia ni energía de muerte"
La compresión extrema de su poder hacía que casi ninguna energía se filtrara hacia fuera. Pero también la dejó incapaz de lanzar nigromancia compleja, obligándola a depender únicamente de combates cuerpo a cuerpo extraños.
"Sin embargo, la pura densidad de su oscuridad comprimida era suficiente para abrumar a los demás"
"Espera", intervino Varos, levantando la mano. "Estoy bastante seguro de que dijiste que eso era imposible, joven maestro"
"Lo es. Al menos para los nigromantes. Aunque fuera posible, sería inútil"
La nigromancia, por su naturaleza, era difícil de concentrar.
"Piensa en esos viejos cuentos donde un rey demonio desata su poder, causando terremotos, tormentas y relámpagos por todas partes. ¿Qué tan desenfocada tiene que ser tu energía para que se desborde así?"
Mientras que la magia prosperaba gracias a la precisión y el enfoque, la nigromancia enfatizaba la dispersión y la saturación. La magia requería una concentración intensa de energía masiva en un solo punto para provocar una poderosa transformación, mientras que la nigromancia funcionaba extendiendo su influencia ampliamente, filtrándose silenciosamente y dominándolo todo.
"Pero de alguna manera, esta bruja consiguió hipercomprimir su energía necrótica. No tengo ni idea de cómo lo consiguió"
"¿Ni siquiera tú podrías hacerlo, joven maestro?" Le preguntó Varos.
"No"
"Entonces debe ser obra de algún culto. Quizá usaron aura, magia o poder divino"
"Es probable, pero aquí no se detecta nada"
No había rastro de aura, magia ni poder divino. De hecho, ni siquiera se podía sentir energía necrótica desde el cubo. Si Karnak no hubiera sabido que la bruja lo había dejado, fácilmente podría confundirse con un dado común.
Observando debatir entre Karnak y Varos, Serati planteó cuidadosamente una pregunta. "Así que... ¿Dices que este cubo estaba dentro de la bruja?"
"¿Eh? No" Karnak negó con la cabeza. "Esta es la bruja"
"¿Perdón?"
"Te lo dije. Ella no era humana para empezar"
La mayoría asumía que una anciana normal había absorbido la Sombra de la Perdición y se había convertido en la Bruja de Caramelos. Al fin y al cabo, tales transformaciones eran comunes en aquellos tiempos. Pero ningún cuerpo humano podría albergar una oscuridad tan concentrada sin sucumbir, por muy alta que fuera la energía necrótica. Un cuerpo humano simplemente no podría soportar tal tensión.
"La verdadera naturaleza de la Bruja de Caramelo es la propia Sombra de la Perdición, comprimida hasta un extremo", explicó Karnak.
En otras palabras, la bruja no era una nigromante, sino un producto de la nigromancia. Era una encarnación colectiva de la oscuridad, muy parecida a los espíritus que Karnak comandaba, diseñada para seguir una orden predeterminada. De esto Karnak estaba seguro.
"Lo he notado por la casa de caramelos"
La energía necrótica de la bruja estaba tan densamente comprimida que ningún poder se filtraba hacia fuera. Entonces, ¿Cómo llegó a existir la casa, una grotesca manifestación de un cuento de hadas? La respuesta era bastante sencilla. La bruja no fue responsable de crearlo.
La bruja formaba parte del cuento de hadas, otro fragmento de la narrativa distorsionada. Esto explicaba su aspecto grotescamente exagerado y sus líneas de diálogo peculiares y sin sentido.
"Es probable que el subconsciente colectivo de los niños se proyectara sobre la Sombra de la Perdición", reflexionó Karnak. "Hay nigromancia que funciona así, aunque nunca me ha gustado"
La bruja no había conjurado la imagen del cuento de hadas. Más bien, alguien lo había construido alrededor de ella como pieza central. Y esto señalaba una implicación crítica.
"Este cubo contiene la identidad de quien orquestó esto"
\*\*\*
Serati asintió en silencio, armando el escenario. "¿Pero por qué nos llaman para esto?"
Karnak suspiró antes de levantar el cubo negro. "Necesito extraer la información que hay dentro"
Más que información, el cubo contenía una cantidad asombrosa de energía necrótica. Absorberla le proporcionaría un enorme impulso de poder.
"Para eso, tendré que descomponerlo poco a poco antes de poder absorberlo"
El cubo era un haz de energía casi incomprensiblemente denso. Era tan compacto que ni siquiera el más leve rastro de malicia o energía de muerte se escapaba.
Karnak refunfuñó. "Es demasiado sólido. Por mucho que intente fundirlo, no se mueve"
Era como intentar rascar un diamante con las uñas descubiertas. En otras palabras, totalmente inútil.
"He avanzado algo con maná del caos, pero no lo suficiente como para extraer algo útil"
Parecía que la energía diferente en naturaleza del poder necrótico funcionaba mejor, por eso Karnak había pedido a Varos que intentara usar su aura.
"Entendido"
Varos tomó el cubo y envolvió su mano derecha en aura roja. Canalizó cuidadosamente su energía en el cubo de varias maneras, y Serati observó con curiosidad.
"Pero tienes al señor Varos, ¿Por qué me llamaste?" preguntó.
"Varos ya no es mi vasallo", respondió Karnak. "Pensé que quizá podría manipularlo indirectamente a través de tu alma, ya que eres mi vasallo"
Usando la conexión de Serati como conducto, Karnak intentó canalizar de nuevo energía necrótica al cubo. Los resultados fueron decepcionantes.
"Sigue sin suerte", murmuró Karnak.
"Igualmente, joven maestro", añadió Varos.
"¿Necesitamos un enfoque diferente?" preguntó Serati.
Varos frunció el ceño.
"¿Cómo usó esto la persona que creó a la bruja? Ni tú puedes hacerlo"
"Por eso mismo hacemos esto, porque me gustaría averiguarlo", dijo Karnak, chasqueando la lengua frustrado. Guardó el cubo en sus túnicas. "Será mejor que lo mantengas a salvo por ahora"
Aunque parecía que simplemente lo había metido en su ropa, Karnak en realidad guardó el cubo en una pequeña grieta dimensional oculta entre los pliegues de sus prendas.
Los ojos de Serati se abrieron de par en par. "¿Eh? ¿Qué ha sido eso?"
"¿Hmm? Oh, es un espacio vacío", respondió Karnak.
"¿Como el bolsillo extradimensional de un mago?"
"Algo así. Excepto que es la versión de un nigromante"
Serati jadeó. "¡Eso es un hechizo del noveno círculo! ¿Cómo haces esto siquiera?"
Su asombro se reflejaba en su rostro.
El bolsillo extradimensional era un espacio encantado capaz de almacenar objetos del tamaño aproximado de una vaca entera. Una vez colocados dentro, los objetos en el subespacio no se veían afectados por el tiempo y su peso desaparecía, convirtiéndolo en un hechizo mágico increíblemente versátil y conveniente.
Con una sonrisa amarga, Karnak respondió: "El espacio vacío es mucho menos complicado. Su capacidad también es muy superior"
A diferencia del bolsillo extradimensional, que era un hechizo definitivo del noveno círculo, el espacio vacío no exigía un nivel tan avanzado de nigromancia. En términos mágicos, equivalía a un Hechizo aproximadamente del sexto círculo. Y aun así, podía almacenar docenas de veces más objetos que el bolsillo extradimensional.
Sintiendo que la habían agraviado, Serati alzó la voz. "Si había una magia tan conveniente, ¿Por qué me hiciste llevar todo el equipaje?"
Pero cuanto más lo pensaba, más absurdo le parecía.
Espera, pero estos chicos también llevan sus cosas, igual que yo.
Además, Karnak, a diferencia de su yo habitual, ni siquiera estaba presumiendo.
"Bueno, el espacio vacío tenía un inconveniente serio", admitió.
Ambos suspiraron al unísono.
"Si pones comida ahí, se estropeará"
"Y no solo comida. Cosas como la ropa se contaminaron con malicia o energía mortal"
"Si metes un ser vivo ahí, sale como un cadáver"
"Así que la usábamos principalmente para almacenar catalizadores o reactivos nigrománticos"
"Y en su día, principalmente almacenabas cadáveres, ¿no? Y además un montón de esqueletos"
"Ya no los guardo, deliberadamente, para evitar vivir como antes"
En otras palabras, era casi inútil para objetos generales.
Decepcionada, Serati murmuró: "Resulta que no es muy práctico"
"Exacto. Aunque fue bastante útil cuando era nigromante"
Tras cerrar el espacio vacío, Karnak volvió a coger su copa de vino.
"Bueno, terminemos nuestras copas mientras esperamos a que vuelva Alius"
Esto tampoco podía almacenarse en el espacio vacío.
"Si tuviéramos que cargarlo, mejor bebérselo ahora"
\*\*\*
Ya entrada la noche, Alius finalmente regresó a la posada.
"He escuchado un resumen general de la situación aquí por parte del sacerdote Belton", comenzó.
Por ahora, el objetivo, el Conde Hudel, estaba actualmente lejos de su territorio. Karnak y Varos fruncieron el ceño.
"¿Lejos de su territorio?"
"¿No se suponía que esta era la vez que se quedaría aquí?"
Como la mayoría de los nobles, Hudel dividió su tiempo entre la capital imperial de Thea Krahan y su territorio. Sin embargo, se diferenciaba de los demás en un aspecto significativo. Viajaba mucho más a menudo. La mayoría de los nobles pasaban la primavera y el verano en la capital, regresaban a sus territorios para la cosecha de otoño y el año nuevo, y regresaban a Thea Krahan en primavera. Hudel, en cambio, viajaba entre su territorio y la capital casi cada dos meses.
Los intervalos eran tan cortos que el grupo de Karnak había planeado deliberadamente su viaje para coincidir con uno de sus regresos.
"Pero si está ausente, eso complica el horario, ¿no?"
"No mucho. Parece que solo se ha retrasado unos seis meses", respondió Alius.
"Bueno, qué alivio"
Oficialmente, el conde Hudel Grental no tenía cargos de herejía en su contra.
"Pero parece que el sacerdote Belton había albergado sospechas sobre él durante bastante tiempo"
El territorio Grental en sí estaba impecable. Eso era cierto. Habiendo perdido a sus padres y familia a manos de nigromantes, Hudel había gobernado sus tierras meticulosamente, asegurándose de que ningún malvado pudiera echar raíces en su dominio.
"Bueno, eso no es sorprendente. Es solo la prueba de que el conde Hudel es competente."
Sin embargo, las regiones circundantes, la Baronía de Ralcade, la Ciudad de Kallat y el territorio de Aolin, habían experimentado un inusual aumento de actividad herética en comparación con otras partes del imperio. El problema era que los cultistas eran increíblemente esquivos.
Incluso cuando los rastreaban ocasionalmente, siempre lograban cortar su rastro y desaparecer, dejando su cuerpo principal oculto en algún lugar desconocido. Nadie tenía ni idea de dónde podrían estar escondiéndose.
"El sacerdote Belton cree que hay una fuerte posibilidad de que el escondite esté en el territorio de Grental"
La Baronía Ralcade se encontraba al este de Grental, el Territorio Aolin al sur, y la ciudad de Kallat se situaba en el centro de las tres regiones. La posición geográfica del territorio de Grental lo convertía en una ruta de escape ideal para los cultistas que estaban expuestos. Además, las regiones circundantes estaban empapadas de sangre, mientras que Grental solo permanecía en paz.
"Significa que él es el culpable"
Sin embargo, por mucho que buscaran pruebas, siempre parecían desaparecer, dejando a la iglesia incapaz de actuar por el momento.
"No solo el sacerdote Belton, sino otros sacerdotes también parecen sospechar que los agentes del conde Hudel podrían estar escondidos dentro de la Orden Saisha"
Ahora que habían reunido esta información, el siguiente paso era verificarla de forma cruzada.
Alius intervino. "A partir de mañana, haremos una investigación por los pueblos. Si aquí se esconden cultistas, deben haber dejado alguna pista. Por ahí empezaremos"

Continúa leyendo
Karnat, Monarca De La Muerte (Novela)
Capítulo 115
Karnat, Monarca De La Muerte (Novela) Capítulo 114
Estás leyendo el capítulo 114 de Karnat, Monarca De La Muerte (Novela), un novela. Yo era el gobernante de la muerte. Sin embargo, me llevó un siglo comprender una verdad: para vivir verdaderamente como humano, jamás puedes intentar gobernar tales cosas Este capítulo tiene publicado el 21 de diciembre de 2025, Traducido por el grupo Segador. Karnat, Monarca De La Muerte (Novela) tiene 422 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.