Leer Inmortal de las Eras (Novela) Capítulo 694 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El Palacio Celestial nunca estuvo envuelto en oscuridad, pero ahora se oscurecía. No por una cortina de noche, sino por un enjambre de demonios y diablos de Naraka, en cantidades enormes, formas colosales y naturalezas crueles.
Estos demonios y diablos celestiales desataron aullidos ensordecedores y gritos de guerra, sus sonidos salvajes devoraron la tierra divina de la Corte Celestial.
Se escucharon rugidos atronadores mientras el Ejército de la Constelación se movilizaba.
Como protectores del Palacio Celestial, mantuvieron una disciplina férrea. Incluso en medio del caos, se organizaron con rapidez, ascendiendo y volando hacia los ocho puntos críticos de la Barrera del Emperador Sagrado.
Estacionados en estos puntos, respaldados por la gran formación, permanecían como centinelas en lo alto de las murallas, vigilando a sus enemigos y dominando el terreno.
¡El Príncipe Heredero en persona supervisa la batalla, al mando desde el frente de las Tres Grandes Constelaciones! ¡Todos los Oficiales Celestiales de Rango 1 y 2 están presentes!
¡Victoria para la Corte Celestial! ¡Victoria para los Inmortales!
Sus cánticos fuertes y autoritarios ahogaron los aullidos de innumerables demonios y diablos.
En comparación con el ejército celestial ordenado y bien entrenado, los invasores de Naraka parecían mucho más caóticos.
Los diablos celestiales eran manejables, pero los demonios celestiales, incapaces de desprenderse de su naturaleza bestial, eran ferozmente indisciplinados.
Sin embargo, su ferocidad y codicia también eran sus fortalezas, pues en su valentía frente a la muerte, los demonios superaban a las tropas celestiales.
"¡Prepárense para la batalla!"
Con un rugido imponente del Príncipe Heredero, un silencio solemne descendió, como si una marea barriera la Corte Celestial.
Arriba, innumerables demonios y diablos agitaban una niebla de malevolencia que oscurecía el cielo, como un mar tempestuoso a punto de estrellarse contra ellos.
Sólo a través de este miasma demoníaco se podían ver los ojos carmesí ocultos del mar y sus colmillos feroces.
¡BOOM! ¡BOOM! ¡BOOM! Cuando la primera oleada del asalto demoníaco alcanzó al Ejército de la Constelación, una gigantesca formación de ocho trigramas se materializó repentinamente entre ellos.
Su forma se asemejaba a una enorme barrera con forma de tocón, que bloqueaba el Palacio Celestial.
Esta matriz de ocho puntas, dispuesta en capas en blanco y negro, coincidía con la forma octogonal del Asilo Inmortal, recordando al que se vio en los Nueve Infiernos.
Pero esta Barrera del Sagrado Emperador era mucho más grande, sus capas representaban las fuerzas de la vida y la muerte.
¡Dentro de la Barrera del Emperador Sagrado, no eran las cinco energías elementales de la Barrera Estelar de los Cinco Infiernos ni el poder atronador de la Formación del Trueno Inmortal las que dominaban, sino más bien las formidables energías de la vida y la muerte!
La fuerza de la vida infundió al Ejército de la Constelación, filtrándose en sus seres, reforzando su fuerza de combate y sus capacidades de autocuración, haciéndolos más feroces con cada escaramuza.
Mientras tanto, la fuerza de la muerte gravitaba naturalmente hacia los demonios y diablos, corroyendo su carne y esencia, como si estuvieran atrapados en un miasma venenoso, luchando por cada paso.
¡En términos de pura capacidad destructiva, la Barrera del Emperador Sagrado superó a la Barrera Estelar de los Cinco Infiernos, convirtiéndola en la más letal de la Corte Celestial!
Esta fue una fuente de confianza para el Príncipe Heredero y sus funcionarios.
El subconjunto de los Ocho Trigramas de Vida y Muerte se ha activado. Las puertas de la vida y la muerte giran. Este terreno pertenece a la Corte Celestial. ¡Sea cual sea el rincón de la vasta extensión de donde provengan, serán aniquilados en cuerpo y alma!
La voz fría e imperiosa del Príncipe Heredero recorrió el campo de batalla, sembrando el terror en los corazones de la horda demoníaca.
En ese primer choque contra las energías de la vida y la muerte, el impacto de la fuerza letal fue un despertar brutal. Muchos demonios y diablos que se atrevieron a penetrar la Barrera del Emperador Sagrado cambiaron de color, sus cuerpos temblaron, jadeando mientras la sangre brotaba de sus bocas y narices.
"¡A la carga!" Las Tres Grandes Constelaciones, junto con varios oficiales, al ver su oportunidad, rugieron al unísono, con su instinto asesino elevándose hasta los cielos.
¡En un instante, armas celestiales, Almas de Espada, Sigilos de Vida y algunos espíritus Anima Inmortales lanzaron tres feroces oleadas de asaltos, atravesando las filas del ejército de Naraka!
El cielo era un rocío de sangre y carne.
Desde el principio, el campo de batalla no fue menos que una carnicería, con la Barrera del Emperador Sagrado actuando como una picadora de carne gigante.
"Nosotros, la raza humana, somos la cima de todos los seres, superiores en nuestro camino espiritual, nuestros métodos y nuestras virtudes civilizadoras, ¡por encima de estos demonios y diablos brutales!"
"¿Qué pueden esperar lograr contra nosotros estas criaturas primitivas, estos comedores de carne cruda?"
"Abandonar su miserable Naraka no fue más que entregarnos sus cabezas a más de 1.600 kilómetros de distancia."
"Hermanos, no toméis prisioneros, reclamad todo lo que os corresponde."
"¿Y qué si no tenemos la Barrera Estelar de los Cinco Infiernos? ¡Necesitan la desventaja!"
Los resultados de este enfrentamiento inicial inflaron el ánimo del Ejército de la Constelación, haciendo su perspectiva cada vez más optimista.
Esto no sólo reforzó su confianza, sino que garantizó que atacaran con más fuerza, no por subestimación, sino desde una posición de ferocidad inquebrantable.
La fuerza de la vida no sólo fortaleció su esencia y resistencia física sino que también estimuló sus espíritus, haciéndolos aún más desdeñosos y feroces.
El zumbido de energía llenó el aire mientras el Ejército de la Constelación presionaba a sus enemigos dentro de la Barrera del Emperador Sagrado.
Liderados por la Constelación de la Cumbre Marcial, los Inmortales Marciales encabezaron la vanguardia, allanando el camino con armas celestiales ofensivas y defensivas. Tras ellos, los Inmortales de la Inscripción, liderados por la Constelación de los Nueve Arcanos, lanzaron una lluvia de tesoros, técnicas y formaciones celestiales.
Sin embargo, las fuerzas más letales de estas fuerzas eran los Inmortales de la Espada, liderados por la Constelación que Alcanza el Cielo. Esta élite de Inmortales de la Espada imperial superaba incluso a los de la Corte de la Espada Inmortal en destreza.
Estos Inmortales de la Espada, posicionados en los flancos de los Inmortales Marciales e Inscripciones, dominaban el vuelo de la Espada Soberana, con una agilidad inigualable. Podían lanzar devastadores ataques de largo alcance con la Espada Voladora o entablar combate cuerpo a cuerpo con la Espada de Palma. Y si eran superados, podían retirarse rápidamente con sus espadas, lo que los convertía en los enemigos más formidables y escurridizos del campo de batalla.
"Con el apoyo de la Barrera del Sagrado Emperador a nuestras espaldas, una vez que aplastemos la fuerza central y la moral del enemigo, las 18 legiones de apoyo podrán atacar por la retaguardia, rodeando y aniquilando a estos demonios y diablos aquí mismo".
"¡Acabar para siempre con la amenaza de Naraka!"
Con estos pensamientos, la determinación del Ejército de la Constelación aumentó y sus ambiciones crecieron para destruir por completo a Naraka.
Parecían olvidar por qué el Emperador Blanco y el Príncipe Heredero habían difundido el método de recibir ofrendas de incienso por toda la Corte Celestial, ¡y qué presiones los habían obligado a hacerlo!
Justo cuando el Ejército de la Constelación y las fuerzas de Naraka se enfrentaron, convirtiendo el campo de batalla en un río de sangre, una enorme montaña de carne cayó del cielo en medio de la Barrera del Emperador Sagrado.
Un hedor nauseabundo a muerte y descomposición estalló, formando una densa y espantosa niebla verde que barrió el campo de batalla y rodó hasta el Palacio Celestial, envolviéndolo en un nauseabundo miasma de podredumbre.
Era una visión absolutamente sofocante.
Quizás los demonios y diablos de Naraka estaban acostumbrados a tales hedores, pero el Ejército de la Constelación ciertamente no.
"Este olor..."
"¡Maldita sea!"
¡Era como estar encerrado en una habitación sellada con docenas de cadáveres en descomposición, infestados de gusanos y con fugas de pus!
¡Uno por uno, los soldados del Ejército de la Constelación palidecieron, se les revolvió el estómago y vomitaron en el acto!
La fuerza vital de la Barrera del Sagrado Emperador parecía ineficaz contra el hedor a descomposición.
¡Y eso no fue el final!
Cuando la Gran Madre descendió al campo de batalla, innumerables corrientes de la fuerza de la muerte la buscaron activamente, formando numerosas bocas en su cuerpo que absorbieron con avidez la energía mortal.
El zumbido era ominoso mientras las fuerzas de la descomposición, naturalmente destinadas a pudrir la carne, atacaban a la Gran Madre, un ser que ya era una amalgama de cadáveres en descomposición.
A medida que esta energía letal la inundaba, la montaña de carne y cadáveres que encarnaba se volvía más repugnante, más descompuesta y más repulsiva. Sin embargo, no se encogió; más bien, pareció hincharse con una presencia más aterradora al absorber la fuerza mortal.
De dentro de esta masa grotesca, surgieron cientos de miles de cuellos largos, cada uno rematado con una cabeza de demonio, lanzándose a la refriega como flechas, atacando a los soldados celestiales.
"¡Gran Madre! ¡Gran Madre!"
¡Por primera vez en el Palacio Celestial, y en su incursión inicial, la Gran Madre casi anuló el poder de la Barrera del Emperador Sagrado!
Su terror era palpable. ¡Era la misma entidad que el Emperador Blanco más temía!
Su cambio de situación revitalizó a la horda demoníaca; sus ojos se tornaron de un rojo sangre y su ferocidad se desató por completo.
¡La frustración que habían sentido ahora se correspondía con su brutalidad!
¡BOOM! ¡BOOM! ¡BOOM! ¡El contraataque de Naraka comenzó en serio!
Cuando el Ejército de la Constelación comenzó a caer, su gran formación se interrumpió y su confianza inflada y su orgullo fueron brutalmente destrozados.
Al ver a compañeros y amigos destrozados y devorados por los demonios, los corazones de muchos soldados celestiales se desgarraron de horror.
Esta brutal realidad les hizo comprender profundamente que la guerra no era un asunto trivial. No se trataba de una simple instrucción táctica, sino de un momento crítico para la supervivencia de la Corte Celestial y la humanidad.
-¡No os preocupéis, alguien se encargará de la Gran Madre!
Afortunadamente, justo entonces, la firme declaración del Príncipe Heredero tranquilizó los corazones de los Inmortales.
"¡Y todavía contamos con el apoyo de las 18 Legiones Departamentales!"
"¡Lucha! ¡Lucha! ¡Lucha!"
Mientras la Barrera del Emperador Sagrado y la Gran Madre desataban su poder, el campo de batalla se equilibró momentáneamente. Ambos bandos se enfrentaron ferozmente, intercambiando golpes con carne y sangre, cada vida defendiendo con fiereza su bando.
Durante un tiempo, ninguno de los dos pudo romper el estancamiento.
"¡Ojo del diablo!"
¡Insatisfecha, la mirada de la Gran Madre se volvió más allá de la Barrera del Sagrado Emperador!
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Inmortal de las Eras (Novela)
Capítulo 695
Inmortal de las Eras (Novela) Capítulo 694
Estás leyendo el capítulo 694 de Inmortal de las Eras (Novela), un novela. Cuando el alma de Yun Xiao se elevó a los cielos tras su muerte, hizo un descubrimiento sorprendente: ¡el vasto mundo en el que había vivido durante dieciséis años se asemejaba asombrosamente a una tumba colosal! Debajo… Este capítulo tiene publicado el 19 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Inmortal de las Eras (Novela) tiene 954 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.