Leer Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 70 online gratis en español
🏴 Grupo: Bariubal116✍️ Traducción: Bariubal116
Las lágrimas de He Jian ya se habían desbordado por completo.
Hasta la mano con la que sostenía la carta temblaba sin control.
Se cubrió la boca y no dejaba de repetir una y otra vez:
«Lo siento...»
«Lo siento...»
«Lo siento...»
Ella había sido la última gota que terminó de quebrar a su hermana.
Y aun así...
He Rui todavía la amaba.
Había guardado todas sus cartas, incluida aquella, dentro de una caja fuerte cuya contraseña era el cumpleaños de He Jian.
Para su hermana...
todo lo relacionado con ella seguía siendo un tesoro.
Hua Zhi se acercó a consolarla.
Las expresiones de los demás también se volvieron complicadas.
A partir de la fecha de aquel sobre vacío, las palabras que He Rui escribía detrás de las cartas se fueron volviendo cada vez más desesperadas.
Odiaba haber nacido fea.
Su deseo de escapar de aquella vida había llegado al límite.
Hasta que, una semana después, escribió:
【Xiao Jian, tu hermana ya no puede seguir aguantando.】
【Puede que esta sea la última vez que te responda una carta. Ya no quiero seguir siendo una carga para ti.】
【Si de verdad existe algún dios en este mundo, entonces solo le pido que en mi próxima vida me permita elegir mi propio destino.】
【Quiero ser una persona normal. No necesito ser extraordinaria ni perfecta. Solo... una persona normal, completa.】
Después de aquel día...
He Rui nunca volvió a escribir nada detrás de los sobres.
Las lágrimas de He Jian cayeron sobre las cartas y empaparon el papel.
Entonces...
como si hubiera recibido una respuesta.
O como si aquella emoción que He Rui había dejado impregnada en sus cartas finalmente hubiera encontrado una forma de liberarse...
unas palabras escritas con sangre aparecieron de repente en el reverso de uno de los sobres en blanco.
【Todavía te estoy esperando.】
【Esperando a que me encuentres.】
Todos se sobresaltaron.
«¿Qué es esto?»
Li Wu utilizó 【Identificación】 sobre el sobre.
【Artefacto Fantasma: Carta desde el otro lado (vinculada)】
【Descripción: Aunque estemos separados por mundos distintos, el amor todavía puede mantenernos conectados.】
【Efecto: Hace visibles los susurros de ciertas existencias especiales. Quizá permita obtener pistas inesperadas.】
Li Wu habló:
«Esto es lo que He Rui está intentando decirte ahora mismo.»
Los ojos de He Jian se abrieron de par en par.
«¡Mi hermana sigue viva!»
Apretó el sobre contra su pecho.
«Lo sabía...»
«Sabía que todavía estaba ahí.»
Estaban unidas por la misma sangre.
He Jian podía sentir que su hermana seguía existiendo en alguna parte.
Más sangre comenzó a filtrarse por el reverso del sobre.
Pero las palabras de He Rui se volvieron cada vez más confusas.
Era como si alguna fuerza estuviera impidiendo que consiguiera transmitirles la información.
【Yo... encontré... antídoto del dolor.】
Las palabras desaparecieron.
Un momento después surgieron otras.
【Luz de luna.】
【Eso... escucha... mis plegarias.】
【Me guía... redención.】
【Yo... antídoto... todos.】
Las letras de sangre desaparecían y reaparecían una y otra vez.
El lenguaje del otro lado se volvía cada vez más fragmentado.
Finalmente aparecieron dos mensajes más.
【Bautismo.】
【Encuéntrame.】
Y después...
las palabras de sangre dejaron de aparecer.
«¡Hermana!»
He Jian gritó hacia el sobre.
En ese mismo instante, Li Wu notó algo fuera de la ventana.
La luna estaba a punto de alcanzar el punto más alto del cielo.
Y aquella noche...
estaba excepcionalmente llena.
Los monstruos que llevaban horas apostados alrededor del hospital empezaron a inquietarse.
Su racionalidad parecía estar deteriorándose.
Al mismo tiempo, Li Wu, Lan Li y Wen Lianyi, las tres que ya habían utilizado el 【Agua de Belleza】, sintieron con enorme intensidad que algo las estaba llamando.
Algo quería que fueran hacia allí.
Li Wu levantó la cabeza.
«Se nos acaba el tiempo.»
«Íbamos por el camino correcto.»
«El 【Bautismo】... también es una pista que nos dejó He Rui.»
Aquellos mensajes escritos con sangre aumentaron considerablemente la confianza del grupo.
Wen Lianyi habló:
«Con el tiempo que nos queda, será imposible hacerle cirugía estética a todo el mundo.»
«Déjenme a mí el papel de la jefa de enfermeras.»
«Ustedes finjan que los capturé.»
«Yo encontraré una forma de llevarlos a todos conmigo.»
Miró a los demás con firmeza.
«Confíen en mí.»
En ese momento ya no existía ningún conflicto de intereses entre ellos.
Y, de todos los presentes, Wen Lianyi era probablemente la persona más adecuada para interpretar aquel papel.
Nadie se opuso.
Li Wu también decidió darle aquella oportunidad.
Lan Li apoyó una mano sobre el hombro de He Jian.
«Entonces quedamos en tus manos.»
He Jian se secó las lágrimas y guardó la carta.
Asintió.
«Haré todo lo posible.»
Por su hermana.
Tenía que llegar hasta ella personalmente...
y decirle aquel «lo siento» que le debía desde hacía tanto tiempo.
Li Wu le entregó el bisturí a He Jian.
Wen Lianyi cerró los ojos.
He Jian comenzó rápidamente a esculpir su rostro.
Había estudiado arte.
Había estudiado escultura.
Porque una cámara jamás había podido capturar la belleza de su hermana.
Pero sus manos sí podían hacerlo.
Siempre había pensado que, algún día...
sería capaz de esculpir con sus propias manos el hermoso espíritu que se ocultaba debajo de aquella apariencia.
Y conocía especialmente bien el rostro de la «jefa de enfermeras».
Porque ese rostro...
había sido su proyecto de graduación.
《Alma Pura》.
Había escondido la escultura dentro de una masa repugnante.
Pero, a medida que se retiraba aquella suciedad capa por capa...
en su interior aparecía la figura perfecta de un ángel.
La forma más hermosa y perfecta que He Jian podía imaginar.
El enorme contraste entre el exterior y lo que escondía dentro hizo que su proyecto ganara un premio.
En aquel entonces había enviado fotografías a su hermana.
Pero nunca le contó una cosa.
La inspiración para aquella obra...
había sido ella.
Precisamente por eso, cuando regresó a aquel pueblo completamente transformado...
He Jian pudo reconocerla con una sola mirada.
Aquella era su hermana.
Y precisamente por ese mismo sentimiento...
jamás había dejado de sospechar de todas las demás «hermanas» que había visto después.
Sí.
He Rui tenía más cosas en su vida aparte de ella.
Pero...
para He Rui, ella tenía que ser la persona más importante.
Del mismo modo que He Rui también era la persona más importante para ella.
...
Poco antes de que la luna alcanzara su punto más alto...
todas las luces del Pueblo de las Bellezas se apagaron al mismo tiempo.
Un frío intenso se extendió desde todas direcciones.
Era tan penetrante que todos empezaron a frotarse los brazos de manera instintiva.
Los habitantes del pueblo, que habían estado esperando pacientemente...
por fin dejaron de contenerse.
Empezaron a avanzar hacia el invernadero.
El calor residual seguía provocándoles dolor.
Pero...
ya no tenían tiempo.
Pasos empezaron a subir lentamente por las cuatro escaleras que conducían al tercer piso.
Cuando la luz de la luna cayó sobre aquellas figuras, por fin pudieron verse sus rostros.
Algunas llevaban, como si hubieran salido de una misma fábrica, la cara de la jefa de enfermeras.
Otras...
simplemente no tenían facciones.
Igual que Li Wu en ese momento.
Todas vestían uniformes de enfermera.
Parecían maniquíes de plástico cobrando vida dentro de una tienda de ropa mientras avanzaban hacia el invernadero.
La jefa de enfermeras del cuello torcido seguía empuñando la motosierra.
Su hermosa envoltura ya empezaba a pudrirse.
«Se acabó el juego de las escondidas.»
La motosierra rugió.
«Esta noche...»
«ustedes serán los sacrificios perfectos para el ritual.»
Los monstruos de todo el piso levantaron sus jeringas al mismo tiempo.
Y de pronto aceleraron.
Se abalanzaron dentro del invernadero.
Pero...
no había nadie.
¿Vacío?
Entonces escucharon un sonido.
Chii, chii, chii...
La jefa de enfermeras bajó la mirada.
De repente, una multitud de ratas salió corriendo por el suelo.
Era el Artefacto Fantasma que Hua Zhi solo podía utilizar una vez al día:
【La gran detective Rat Rat】.
No solo permitía hacerles preguntas a las Rat Rat...
también podía pedirles directamente que hicieran ciertos trabajos.
Como ahora.
Las pequeñas ratas cargaban sobre sus espaldas la rosa de Pei Cheng.
Y corrían directamente hacia los monstruos.
Desde algún punto oculto...
Pei Cheng chasqueó los dedos.
Los pétalos de la rosa comenzaron a emitir una intensa luz roja.
¡BOOOOM!
Los monstruos salieron despedidos.
Sus cuerpos se deshicieron y salpicaron el lugar como lodo.
La jefa de enfermeras de la motosierra rugió:
«¡No entren en pánico!»
«¡Mátenlos!»
«¡Solo necesitamos viva a He Jian!»
Justo entonces...
alguien le tocó el hombro desde atrás con un dedo.
La jefa de enfermeras frunció el ceño.
Era una de sus compañeras sin rostro.
«¿Qué haces ahí parada?»
«¡Ve a atraparlos!»
La «compañera» levantó un bisturí.
Y de un solo movimiento...
le cortó la cabeza.
Rápido.
Preciso.
Sin vacilar.
El verdadero cuerpo oculto en su abdomen intentó gritar.
Pero otra figura sin rostro ya estaba allí.
Le abrió el vientre, sujetó con fuerza la boca del verdadero cuerpo para impedirle hacer ruido...
y se lo llevó abrazado.
«Shh.»
«Quedas arrestada.»

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Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela)
Capítulo 71
Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 70
Estás leyendo el capítulo 70 de Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela), un novela. El primer día después de quedarse sin trabajo, una misteriosa aplicación aparece de la nada en el celular de Li Wu. Los trabajos que ofrece son fáciles y están demasiado bien pagados. A simple vista, una estafa de… Este capítulo tiene publicado el 19 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Bariubal116. Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) tiene 170 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.