arrow_back

Leer Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 20 online gratis en español

🏴 Grupo: Bariubal116✍️ Traducción: Bariubal116
La vez anterior, Nie Wei había intentado seguir la dirección por la que escapaba el monstruo de ojos. Pero no había conseguido ninguna información útil. La razón era muy sencilla. El monstruo no había escapado de la villa. Había trepado directamente hasta el cuarto piso. Ahora que lo sabían, resultaba muy probable que el cuarto piso fuera la clave para completar el Trabajo. El problema era que estaba cerrado. Necesitaban encontrar la llave. Ni en el primer piso ni en el segundo habían encontrado pistas relacionadas con ella. Así que lo más probable era que estuviera escondida en el tercero. Li Wu preguntó: «¿Dónde están He Cunyu y los demás?» Miró alrededor. No los vio por ninguna parte. Nie Wei respondió: «Siguen arriba, igual que tú». «Todavía no han bajado». «Intenté ir a buscarlos… pero la puerta del tercer piso lleva cerrada todo este tiempo y no pude abrirla». Li Wu preguntó: «¿Intentaste romperla por la fuerza?» Nie Wei se quedó inmóvil. «No». Li Wu sonrió. «Entonces, ¿por qué no lo intentamos?» En realidad, también podían intentar derribar por la fuerza la puerta del cuarto piso. Pero por ahora la amenaza que representaba aquel lugar resultaba demasiado evidente. Los monstruos se escondían allí. Y además… quizá hubiera alguna otra presencia desconocida. Sin disponer siquiera de la información básica, abrir la puerta a la fuerza no sería más que lanzarse directamente a morir. Nie Wei preguntó: «¿Subimos ahora?» Li Wu negó con la cabeza. «Esperemos hasta mañana por la mañana». «Probablemente ahora estén bien». Nie Wei no sabía por qué estaba tan segura. Pero aquella inexplicable confianza consiguió hacerla respirar con más tranquilidad. He Cunyu poseía un Artefacto Fantasma. Y hasta ese momento la colaboración entre ellos no había presentado problemas. Antes de que revelaran por completo la información del cuarto piso, He Cunyu también podía servirles como una carta importante. Que muriera ahora… sería un desperdicio. Como todavía disponían de algo de tiempo, Nie Wei se relajó un poco. Después volvió a mirar a Li Wu. Sentía algo difícil de describir. «Tú…» «¿estás bien?» Cuando Chen Xi regresó, ya le había contado todo lo ocurrido en el segundo piso. Incluidos aquellos papeles. Nie Wei había sospechado que la propuesta de Wang Ming de acompañar a Li Wu ocultaba malas intenciones. Pero ni siquiera ella había imaginado que pudiera llegar tan lejos. Había hecho un trato con el monstruo para intentar matar a todos los demás. Por suerte, Li Wu había sido suficientemente desconfiada y observadora. De haber sido cualquier otra persona… probablemente habría caído en la trampa. En cuanto a las cartas del segundo piso y las historias de todas aquellas «Annas»… Nie Wei ya había pasado por su propia etapa de furia después de enterarse. Li Wu respondió: «Estoy bien». «Ellas no me hicieron daño». Nie Wei preguntó: «¿Y qué hiciste después?» Li Wu contestó como si no fuera nada importante: «Les hice una promesa». «Y les di un abrazo». Nie Wei dejó de preguntar. Su mirada se congeló durante un instante. Después bajó bruscamente la cabeza para ocultar la expresión de su rostro. Con la voz seca, dijo: «Gracias». Li Wu no la oyó bien. «¿Qué?» Nie Wei no respondió. Mantuvo la cabeza baja. Parecía estar pensando. Como mujer, podía comprender perfectamente qué clase de dolor se escondía detrás de aquellas palabras tan tranquilas. Durante toda su vida, las mujeres se veían obligadas a soportar miradas procedentes de todos los rincones. Miradas frías. Llenas de malicia. Capaces incluso de estrangular el alma de una persona viva. Aunque ella hubiera utilizado sus propios puños para ahuyentar algunas… siempre aparecerían otras. Era algo que podía perseguirlas durante toda la vida. Y aun así… ella había sido una sobreviviente. Sabía demasiado bien cómo aquellas miradas podían matar a una niña. Precisamente por eso había decidido entrar en el Mundo de la Niebla. Precisamente por eso había decidido convertirse en 【empleada】. Quería reparar a aquella «persona» que había sido asesinada. Nie Wei apretó los puños. Después levantó nuevamente la cabeza y sonrió. «A partir de ahora, haré lo que tú digas». Li Wu respondió simplemente: «Mm». Después preguntó casualmente por Anna. Nie Wei le contó exactamente lo ocurrido. Durante toda la noche que había pasado abajo no había dormido. Se había dedicado a observar a Anna en secreto. Pero Anna era extremadamente sensible a las miradas. Nie Wei había mantenido los ojos entrecerrados, convencida de que así la niña no notaría que la estaba vigilando. Sin embargo, alrededor de la una de la madrugada, Anna, que estaba de espaldas a ella, preguntó: «Hermana, ¿por qué llevas tanto tiempo mirándome?» Nie Wei se sobresaltó. No respondió. Simplemente permaneció en silencio y escuchó. Anna continuó: «No pasa nada, hermana». «Si mirar a Anna hace feliz a la hermana, entonces puedes seguir mirando a Anna todo el tiempo que quieras». Nie Wei se disculpó. «¿Te molesté?» Anna negó con la cabeza. «No». «Anna no cree que sea molesto». «Porque Anna ya está acostumbrada». «A muchos tíos y señores mayores les gusta mirar a Anna». «Y papá y mamá también se ponen muy contentos». Nie Wei percibió inmediatamente que había algo profundamente extraño en aquellas palabras. Pero no la interrumpió. Así que Anna siguió hablando con el tono más inocente del mundo. «A los tíos y señores les gusta que Anna sea bonita». «Papá y mamá me compran muchísimos cosméticos y ropa bonita». «Me arreglan como una muñequita preciosa». «Me sientan entre las flores y me toman muchísimas fotos bonitas». «Papá y mamá siempre se quedan mirando desde un lado». «Anna nunca había visto a papá y mamá tan felices». «Anna quiere que papá y mamá estén contentos». «Así que Anna aprendió una magia que hace felices a los tíos y señores». «Hermana, ¿quieres saber cómo es la magia de Anna?» Antes de que Nie Wei pudiera reaccionar… se oyó un suave: «Muac». Anna la había besado en los labios. Después levantó aquellos grandes ojos negros y la miró directamente. «Así». En aquel instante… Nie Wei sintió furia. Pero el beso de Anna parecía poseer realmente algún tipo de magia. Después de aquel sonido, Nie Wei perdió por completo el control de su propio cuerpo. Y cayó en un sueño profundo. Nie Wei continuó: «Cuando desperté, el monstruo ya había aparecido». «Y cuando volvimos a encontrar a Anna…» «había muerto asfixiada debajo de la cama de la habitación secundaria». Aquello hizo que Li Wu recordara de repente su propia primera noche con Anna. A ella le había ocurrido exactamente lo mismo. Había caído en un sueño anormalmente profundo. Parecía que su intuición había sido correcta. Anna realmente había hecho algo. Sin embargo… no parecía tener intención de hacerles daño. Simplemente no quería que supieran adónde iba. Quizá no hubiera estado mintiendo cuando dijo que las quería. La primera vez había sido Li Wu. La segunda, Nie Wei. Anna las había hecho dormir profundamente porque no quería que ninguna de las dos fuera la primera persona en descubrir su cadáver. Visto de esa manera… en realidad las había estado protegiendo. Pero la historia que Anna había contado aquella noche también hizo que Li Wu percibiera otra cosa. «Parece que desde que entramos aquí hemos estado ignorando algo». Nie Wei preguntó: «¿Qué?» Li Wu y Chen Xi hablaron prácticamente al mismo tiempo. «Los padres de Anna». Nie Wei soltó inmediatamente: «¿Esos dos padres de mierda?» Li Wu: «…» Chen Xi: «Ejem». Aunque la verdad parecía ser exactamente esa… la forma de decirlo había sido demasiado directa. Pero precisamente aquella franqueza hizo que Li Wu estuviera todavía más segura de su propia deducción. Una sonrisa cargada de interés apareció en sus labios. «Sí». «Esos dos padres de mierda». «Parece que desde el principio…» «entendimos mal quién es realmente el 【BOSS】 que nos contrató para trabajar aquí».
Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela)

Continúa leyendo

Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela)

Capítulo 21

Siguiente Capítulo ›

Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 20

Estás leyendo el capítulo 20 de Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela), un novela. El primer día después de quedarse sin trabajo, una misteriosa aplicación aparece de la nada en el celular de Li Wu. Los trabajos que ofrece son fáciles y están demasiado bien pagados. A simple vista, una estafa de… Este capítulo tiene publicado el 23 de junio de 2026, Traducido por el grupo Bariubal116. Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) tiene 195 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.