Leer Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 170 online gratis en español
🏴 Grupo: Bariubal116✍️ Traducción: Bariubal116
A estas alturas, ya no era difícil darse cuenta de lo que estaba ocurriendo.
Toda la Escuela N.º 1 de Puntuación Perfecta estaba formada por los «recuerdos» de Xie Bai.
Aunque él también existía dentro de aquel mundo, su situación era especial.
No estaba sujeto a las limitaciones del 【Cerebro en una Cubeta】.
El 【Tabú de Muerte】 que había provocado existía realmente.
Y, además...
Sus pensamientos tenían el poder de modificar aquel lugar.
Con esto, finalmente se explicaba por qué los cuerpos de todos habían recuperado la apariencia que tenían a los dieciocho años al entrar en la Escuela N.º 1 de Puntuación Perfecta.
Fue precisamente en ese instante cuando quedaron sometidos a la realidad del 【Cerebro en una Cubeta】.
Porque, en los recuerdos de Xie Bai, todos sus compañeros debían tener dieciocho años.
O quizá...
Porque él mismo había muerto a los dieciocho años.
Aquella edad, tan hermosa como dolorosa, marcaba el año en que uno se convertía en adulto.
Qiu Tong volvió a preguntarle a Li Wu:
«¿Qué piensas hacer?»
Li Wu respondió:
«Por ahora, evitemos alterarlo demasiado. Sigámosle la corriente».
Si realmente estaban dentro del cerebro de Xie Bai, sus pensamientos determinarían en gran medida lo que les sucediera a continuación.
Si lo sometían a demasiados estímulos, podría no ser capaz de soportarlos.
Y si la situación se salía de control, nadie podría garantizar su seguridad.
Lo mejor que podían hacer en ese momento era mantener contento a aquel muchacho, permitirle disfrutar de esa breve tranquilidad y procurar que su estado emocional permaneciera lo más estable posible.
Poco después, salieron del 【Club de Estudiantes de Excelencia】.
Xie Bai sentía una curiosidad inmensa por todo lo que había en la escuela.
O quizá llevaba demasiado tiempo sin poder hablar normalmente con otras personas, ni siquiera tenía un cuerpo físico.
Fuera cual fuera la razón, parecía especialmente animado.
Había sacado una flor de su pupitre y ahora, convertido en un pequeño conejo de peluche, recorría los distintos rincones de la escuela abrazándola.
Las flores...
Para Xie Bai, eran las cosas más hermosas del mundo.
También eran aquello que le hacía sentirse seguro.
«Siempre he sido un poquito tonto y se me olvidan las cosas con mucha facilidad. A veces ni siquiera encontraba el camino a la escuela o el camino de regreso a casa».
«Por eso mamá abrió una florería para mí. Me dijo que, si alguna vez olvidaba cómo regresar a casa, solo tenía que seguir el aroma de las flores».
«Al principio seguía sin encontrar mi casa, así que mamá empezó a dejar pétalos por el camino, desde la entrada de la escuela hasta nuestra casa, para que pudiera seguirlos...»
«Cada vez que mamá dejaba los pétalos, al señor guardia de la escuela no le gustaba mucho y terminaba barriendo sus flores...»
«Pero el señor guardia tampoco era malo. Porque después de barrer las flores de la entrada, me llevaba hasta donde todavía quedaban flores».
«Mientras pudiera ver flores, sabía por dónde tenía que ir para regresar a casa».
«Por eso... las flores son muy importantes».
Para Xie Bai, las flores representaban el amor de su madre.
Eran el camino que lo guiaba de regreso a casa.
Y también aquello que más apreciaba y de lo que más dependía en su vida.
«Mamá dice que, cuando tienes algo bonito, debes compartirlo con los demás. Así todos te querrán más».
«Yo quiero caerles bien a todos. Quiero que todos jueguen conmigo...»
«Aunque muchos compañeros se burlan de mí y me llaman tonto, yo también sé que no soy muy inteligente».
«Por eso no me acerco a los compañeros a los que no les agrado».
«¡Pero...!»
«¡Aun así, todos los días me levanto muy temprano para regalarle un pétalo a cada uno!»
El pequeño conejo apretó sus puños.
Aunque la expresión del peluche no podía cambiar, cualquiera podía notar lo en serio que se tomaba sus palabras.
Naturalmente, Li Wu tampoco iba a dejarlo hablando solo.
«¿Y por qué les regalas flores incluso a quienes no te quieren?»
Xie Bai se rascó la cabeza con algo de vergüenza.
«Porque una vez, hace mucho tiempo, la maestra les regaló florecitas rojas a todos los niños».
«Pero a mí no me dio ninguna».
«Me puse muy triste... Yo también quería una florecita roja».
«Sé lo que se siente cuando todos reciben algo y tú eres el único que se queda sin nada».
«Por eso...»
«Aunque no les agrade, tampoco quiero que ellos se pongan tristes».
Xie Bai miró a Li Wu y le pidió que acercara la cabeza.
Quería contarle un secreto.
Li Wu accedió y levantó al pequeño conejo entre sus brazos.
Xie Bai sostuvo su pantalla de manera que únicamente Li Wu pudiera leerla.
«Yo sé que las personas se mueren. Todas se mueren algún día...»
«A veces se mueren muy pronto, y otras veces tardan un poquito más».
«Mi abuelita murió cuando ya tenía el pelo blanco».
«Pero papá murió por un accidente de auto».
«Y yo...»
«Yo me morí sin querer cuando todavía iba a la escuela».
«Aunque seas feliz, algún día te vas a morir. Y aunque estés triste, también te vas a morir...»
«Así que...»
«¡Lo mejor es intentar ser feliz todos los días!»
«Esto no me lo enseñó mamá. Se me ocurrió a mí solito».
Xie Bai estaba muy orgulloso de haber llegado a aquella conclusión por su cuenta.
Incluso levantó el pulgar para felicitarse a sí mismo.
Después se quedó esperando a que Li Wu también lo elogiara.
En la pantalla de Li Wu aparecieron unas palabras.
«Qué bien pensado».
Xie Bai la observó.
Siguió mirándola durante un buen rato.
Finalmente, en la pequeña pantalla que sostenía aparecieron sus pensamientos.
«Ustedes sí que son buenas personas... Incluso mejores que Zhang Hong».
«Cuando le cuento estas historias a Zhang Hong, él nunca me felicita».
«Pero ustedes sí me felicitan».
Li Wu captó inmediatamente un detalle.
«¿Eres muy amigo de Zhang Hong?»
Xie Bai asintió repetidas veces.
«A todos los de la Escuela N.º 1 de Puntuación Perfecta solo les gusta estudiar».
«Siempre dicen que tienen demasiada presión y que no tienen tiempo para hacerme caso».
«Y algunos compañeros también me molestan».
«Pero cuando me molestan, Zhang Hong siempre aparece».
«Zhang Hong siempre me dice que, si tengo algún problema en la escuela, puedo contárselo».
«¡Él me defenderá y me protegerá!»
«Y cada vez que lo busco, también está dispuesto a jugar conmigo...»
«Es el mejor amigo que tengo en toda la escuela».
«¡Y él me presentó a todos mis otros amigos!»
«¡Todos son muy, muy increíbles! ¡Son 【Estudiantes de Excelencia】, ¿saben?!»
Xie Bai hablaba de sus amigos con muchísimo orgullo.
Incluso parecía sentirse orgulloso de ellos.
Pero entonces...
Volvió a recordar que todos sus amigos habían muerto.
Li Wu también se puso un poco nerviosa.
Después de todo, si a Xie Bai le daba por sumirse en uno de esos ataques de nostalgia en aquel momento...
El ataque realmente podía matarlos a todos.
Sin embargo, para su sorpresa, el estado emocional de Xie Bai resultó mucho más estable de lo que esperaba.
De pronto, el pequeño conejo levantó la cabeza para mirar a Li Wu y alzó la pantalla que sostenía entre las manos.
«Creo que ya recorrí casi toda la escuela».
«Solo hay un último lugar que quisiera visitar».
«¿Podrías acompañarme?»
Li Wu sintió curiosidad.
«¿A dónde quieres ir?»
«A la azotea».
Hizo una breve pausa.
«El lugar donde me morí sin querer...»
«Y donde también murió mamá».
🎉
¡Has terminado todos los capítulos!
Vuelve pronto para nuevas actualizaciones de Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela)
‹ Volver al MangaHola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 170
Estás leyendo el capítulo 170 de Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela), un novela. El primer día después de quedarse sin trabajo, una misteriosa aplicación aparece de la nada en el celular de Li Wu. Los trabajos que ofrece son fáciles y están demasiado bien pagados. A simple vista, una estafa de… Este capítulo tiene publicado el 14 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Bariubal116. Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) tiene 170 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.