Leer Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 158 online gratis en español
🏴 Grupo: Bariubal116✍️ Traducción: Bariubal116
Después de buscar por todas partes sin encontrar una entrada...
Xu Manfen había terminado enviándola directamente al 【Club de Estudiantes de Excelencia】.
Y sin que ella tuviera que mover un dedo.
Aunque su cuerpo hubiera desaparecido, eso no suponía un problema demasiado grave.
De hecho...
estar así incluso podía facilitarle la exploración del lugar.
Li Wu quería seguir preguntándole a Xie Bai sobre lo que ocurría allí.
El problema era que el cuerpo del conejo no tenía ningún sistema de voz.
Así que no le quedó más remedio que utilizar aquellas cortas extremidades de peluche e intentar explicarse con gestos.
Li Wu hizo señas durante un buen rato.
Xie Bai la observó con curiosidad.
«Wuwu, ¿estás bailando?»
«¡Qué adorable!»
«¿Me enseñas?»
Li Wu:
«...»
Nunca se había sentido tan agotada.
«¿No será que quieres decirme algo?»
Por alguna razón, Xie Bai pareció experimentar una repentina explosión de inteligencia y finalmente comprendió lo que Li Wu intentaba hacer.
Frente a ella apareció el pupitre lleno de flores.
Encima había también un lápiz.
Li Wu casi se emocionó.
Lo tomó de inmediato y escribió tres preguntas.
«Después de un 【Reemplazo de Cerebro】, ¿todavía es posible regresar al propio cuerpo?»
«¿Por qué estás aquí?»
«¿El 【Tabú de Muerte】 de la Escuela N.º 1 de Puntuación Perfecta se originó por ti? ¿Hay alguna forma de eliminarlo?»
Quizá porque eran demasiadas preguntas de golpe...
Xie Bai pareció no saber por dónde empezar.
«Yo...»
«No entiendo muy bien lo que estás diciendo.»
«Pero estoy aquí porque...»
«no quiero que los demás sigan muriendo.»
«Todos están metidos dentro de esos recipientes.»
«Si yo no estuviera aquí, morirían.»
«Por eso casi nunca me atrevo a ir a otros lugares.»
«Tengo que quedarme aquí cuidando a mis compañeros.»
Li Wu captó inmediatamente algo importante en sus palabras.
¿Xie Bai quería decir que...
todos los 【Cerebros】 separados de sus cuerpos podían seguir con vida gracias a su presencia?
Pero...
¿por qué?
Xie Bai no tardó en darle una respuesta.
En ese momento, su existencia era una especie de figura transparente.
Todavía no había encontrado su cuerpo.
Podía tocar cosas.
Podía hablar.
Pero no poseía un cuerpo físico propiamente dicho.
Sin embargo, cuando empezó a explicar aquello...
su voz se llenó de tristeza.
Parecía estar haciendo un gran esfuerzo para no llorar.
«Porque...»
«morirse duele mucho.»
«Si alguien se muere por accidente...»
«mamá llora.»
«Se pone triste.»
«Y los compañeros también se asustan.»
Xie Bai sufría una amnesia muy grave.
Había olvidado muchísimas cosas.
Pero recordaba con absoluta claridad...
cada vez que su madre había llorado.
Su propia muerte había sido un accidente.
O al menos...
eso era lo que él decía.
Había olvidado quiénes estaban allí.
También había olvidado exactamente qué había ocurrido.
Solo recordaba que estaban jugando a algún juego.
Él había cerrado los ojos.
Y una voz no dejaba de decirle que siguiera caminando hacia adelante.
Xie Bai sabía que era un poco diferente de los demás.
Era consciente de eso.
Siempre había sido algo torpe.
A los demás no les gustaba demasiado jugar con él.
Incluso tiraban las flores que les regalaba.
Por eso...
cada vez que tenía la oportunidad de jugar con los demás...
hacía exactamente lo que le decían.
Su mamá le había dicho una vez:
A todos les gustan los niños obedientes.
Y él también quería que los demás quisieran a ese Xie Bai que no era tan inteligente.
Así que siguió caminando.
Un paso...
y otro...
y otro...
La azotea de la escuela debía tener un muro de protección.
Pero aquel día...
por alguna razón...
de pronto pisó el vacío.
La sensación de caer daba muchísimo miedo.
Xie Bai tampoco se atrevió a abrir los ojos.
Porque la cuenta regresiva todavía no había terminado.
Sus compañeros todavía no le habían dicho que ya podía abrirlos.
Y entonces...
se murió sin querer.
Ni siquiera pudo encontrar su propio cuerpo después.
Xie Bai suspiró.
«Durante varios días nadie vino a clases.»
«Seguro que estaban enojados conmigo porque volví a ser descuidado y arruiné el juego.»
«Pero ellos ya no podían escucharme.»
«Ni siquiera pude disculparme.»
Me morí sin querer y los preocupé.
Lo siento mucho.
Había querido decir aquellas palabras desde hacía muchísimo tiempo.
Pero nunca había tenido la oportunidad.
Xie Bai lo contaba sin ninguna malicia.
Li Wu, en cambio...
entendió inmediatamente que algo no cuadraba.
¿Un juego en una azotea?
Le habían pedido una y otra vez que cerrara los ojos y siguiera avanzando.
Eso significaba que quienes estaban jugando con él podían ver perfectamente dónde estaba.
Sabían hacia dónde caminaba.
Sabían lo que había delante.
¿Eso era jugar con él?
No.
Aquello parecía mucho más una trampa preparada entre varias personas...
para inducirlo a caer desde la azotea.
Pero...
¿cómo se suponía que debía explicárselo a Xie Bai?
¿De verdad sería capaz de soportarlo?
Li Wu preguntó:
«¿Nunca pensaste que quizá ocurrió de otra forma?»
Xie Bai se quedó confundido.
«¿De otra forma?»
Li Wu bajó la voz.
«Quizá ellos no estaban jugando contigo.»
«Quizá sabían desde el principio lo que iba a pasar.»
«¿Lo sabían... desde el principio?»
Xie Bai repitió aquellas palabras como si su mente se hubiera quedado completamente en blanco.
Luego intentó comprenderlas poco a poco.
«Pero...»
«¿cómo iban a saberlo?»
«Yo me morí por accidente.»
«Y después de eso tampoco fueron a clases durante varios días.»
Su voz comenzó a agitarse.
Li Wu pudo notar enseguida que sus emociones se estaban descontrolando.
Quiso tranquilizarlo.
Pero antes de que pudiera hacerlo...
Xie Bai gritó con una mezcla de rabia e impotencia:
«¡Te odio!»
«¡Odio lo que estás diciendo!»
«¡Te odio, te odio, te odio!»
«Nosotros...»
«nosotros somos amigos.»
«¿Por qué dices algo así?»
«Morirse duele mucho...»
«Los amigos no harían algo así.»
Muy pronto comenzó a sollozar.
Hablaba consigo mismo entre lágrimas...
como si todavía intentara convencerse.
«Yo solo...»
«yo solo me morí porque fui descuidado.»
Y en ese momento...
Li Wu comprendió algo.
Claro.
Xie Bai no era igual que los demás.
Cualquier otra persona podía aceptar que el mundo era complicado.
Él no.
En su mundo...
todo era sencillo.
Si alguien decía:
Somos amigos.
Entonces un amigo no podía hacerle daño.
¿Cómo iba a aceptar que habían sido precisamente sus amigos quienes lo habían matado?
Xie Bai sufría una amnesia severa.
Y aun así...
recordaba con claridad todos los detalles de su muerte.
Quizá no fuera únicamente por las lágrimas de su madre.
Quizá...
durante todo aquel tiempo...
había repasado una y otra vez lo ocurrido.
Había vuelto a recordar ese momento una y otra vez.
Sabía que había seguido avanzando con los ojos cerrados porque sus amigos se lo habían pedido.
También sabía que la azotea debía tener un muro.
Que, en condiciones normales...
no tendría por qué haberse caído.
En el fondo...
lo sabía perfectamente.
Un simple «accidente» no bastaba para explicar su muerte.
Él había sido quien estuvo allí.
Quizá había comprendido antes que nadie...
que no había muerto por accidente.
Que había caído en una trampa preparada específicamente para él.
Pero aquella verdad era demasiado cruel.
Así que...
solo podía engañarse a sí mismo.
Decirse una y otra vez:
Me morí sin querer.
Solo así...
su pequeño mundo podía seguir siendo sencillo.
Y feliz.
Xie Bai continuaba llorando.
Li Wu, guiándose únicamente por su intuición, extendió la pequeña pata del conejo y acarició suavemente el lugar donde suponía que estaba su espalda.
Luego le dijo en voz baja:
«Perdón.»
«No debí decirlo de esa manera.»
Y fue justo en ese momento...
cuando Li Wu finalmente comprendió qué era exactamente el 【Tabú de Muerte】 que marcaba a Hua Zhi y a los demás.

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Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela)
Capítulo 159
Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 158
Estás leyendo el capítulo 158 de Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela), un novela. El primer día después de quedarse sin trabajo, una misteriosa aplicación aparece de la nada en el celular de Li Wu. Los trabajos que ofrece son fáciles y están demasiado bien pagados. A simple vista, una estafa de… Este capítulo tiene publicado el 12 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Bariubal116. Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) tiene 170 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.