Leer Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 14 online gratis en español
🏴 Grupo: Bariubal116✍️ Traducción: Bariubal116
¿Otra Anna?
Chen Xi giró la cabeza y cruzó la mirada con Li Wu.
Parecía que ambos compartían exactamente la misma confusión.
Este Trabajo se llamaba La habitación de Anna.
Y allí…
la que moría era Anna.
La que hablaba con ellos era Anna.
La que resucitaba también era Anna.
Y ahora incluso la chica escondida dentro de aquella maleta se llamaba Anna.
Si la niña a la que Nie Wei vigilaba en ese momento en el primer piso era Anna…
entonces ¿qué era esta Anna que tenían delante?
¿También era la misma persona?
Li Wu se agachó frente a la maleta.
«¿Te escondiste ahí por tu cuenta o alguien te metió?»
Anna respondió:
«Me escondí yo sola».
«Afuera… me ven».
«Haga lo que haga, me ven».
«Me ven cuando me levanto y me arreglo. Me ven cuando me cambio de ropa. Me ven cuando me baño».
«En cuanto salgo de la maleta… me convierto en una persona desnuda».
«En una persona transparente».
«Me están observando todo el tiempo».
«Aunque bloquee todas las puertas y ventanas, seguirán mirándome a través de cualquier pequeña abertura en el aire».
«Se infiltran en mi vida».
«En cada centímetro de mi piel».
«Instalan sus ojos dentro de mis poros porque quieren verme absolutamente todo…»
La voz de la muchacha se volvió cada vez más débil.
Los sollozos que envolvían sus palabras también se hicieron cada vez más sofocantes.
Tras una breve pausa, continuó en voz baja:
«Cuando intento defenderme…»
«Cuando grito de rabia…»
«Incluso cuando rompo un jarrón y todo estalla en pedazos…»
«Para ellos no es más que un juego».
«Un juego hecho para entretenerlos».
«No puedo esconderme».
«No puedo escapar…»
«Por eso me metí dentro de la maleta».
«No salgo».
«No dejo que me vean».
«Solo puedo esconderme aquí y no volver a salir».
«Quizá algún día muera de hambre dentro de esta maleta».
«Pero…»
«prefiero morir de hambre».
La chica apenas podía respirar entre sollozos.
Su llanto era desgarrador.
Parecía abrir por la fuerza todos los sentidos de quienes la escuchaban y obligarlos a experimentar junto con ella aquella sensación de asfixia e impotencia.
Sus emociones comenzaron poco a poco a salirse de control.
La propia maleta empezó a sacudirse violentamente.
Cuanto más desahogaba lo que llevaba dentro, más inestable se volvía.
Chen Xi se apresuró a tranquilizarla.
«Está bien».
«No pasa nada…»
«Si esconderte dentro de la maleta te hace sentir segura, no vamos a obligarte a salir».
«Está bien».
«Te estamos escuchando».
«Entendemos que te sientas impotente».
«Está bien…»
La consoló pacientemente hasta que los movimientos dentro de la maleta fueron disminuyendo.
Al final solo quedaron algunos sollozos silenciosos.
Li Wu sentía una mezcla de emociones difícil de describir.
Ya habían visto la noche anterior al monstruo cubierto de ojos.
Pero incluso sin pensar en aquello…
solo escuchar llorar a esta Anna dentro de una maleta bastaba para hacerla sentir tristeza y dolor por todo lo que ocurría en aquel lugar.
Ellas no eran empleadas.
Solo eran NPC dentro de aquel Trabajo.
Li Wu todavía no comprendía qué significaban exactamente todas aquellas miradas.
Pero había algo que sí sabía.
¿Cuál era la mejor forma de matar a un pájaro?
Cuando discute y grita,
tú escribes que el pájaro está cantando.
Cuando maldice y llora,
tú escribes que el pájaro está cantando.
Cuando suplica y gime,
tú escribes que el pájaro está cantando.
Y aquellas miradas que llegaban desde todas direcciones…
estaban matando a esos pájaros exactamente de esa forma.
Li Wu ocultó sus emociones en lo más profundo de sus ojos.
No dejó que se notaran demasiado.
Miró hacia Chen Xi y habló con una calma deliberada.
«No esperaba que fueras tan bueno para esto».
Chen Xi bajó la cabeza y sonrió.
Miró la maleta con una expresión afectuosa.
«Quizá sea porque… soy padre».
Li Wu preguntó:
«¿Estás casado?»
Los ojos de Chen Xi se volvieron tiernos.
«Mi esposa y yo crecimos juntos desde pequeños».
«Nos casamos apenas terminamos la universidad, hace dos años».
«Y poco después tuvimos a nuestra hija».
Mientras hablaba, sacó una fotografía del interior de su ropa.
Era fácil reconocer a las tres personas de la foto.
Una joven pareja sostenía entre ambos a una niña pequeña.
Cada uno besaba una de sus mejillas.
Chen Xi preguntó:
«Linda, ¿verdad?»
Li Wu asintió.
Aunque en realidad él no parecía necesitar su aprobación.
Sonrió y continuó hablando para sí mismo.
«Quiero darles lo mejor de todo».
«Quiero que todo pueda quedarse detenido para siempre en ese instante de la fotografía».
Cuando volvió en sí, se dio cuenta de que se había dejado llevar demasiado.
Sonrió rápidamente a modo de disculpa.
«Perdón. Me emocioné un poco».
Li Wu levantó ligeramente las comisuras de los labios.
«No pasa nada».
En el mismo instante en que terminó de hablar, las luces de la casa comenzaron a parpadear.
Una vez.
Otra vez.
Y entonces todas las fuentes de luz desaparecieron.
Una oscuridad absoluta descendió silenciosamente.
«¿Se fue la luz?»
Chen Xi se sorprendió.
Pero enseguida comprendió que aquel apagón no era normal.
Al mismo tiempo, Li Wu ordenó fríamente:
«No hables».
«Observa y espera».
Era el segundo apagón que experimentaban dentro de aquella villa.
La última vez, el monstruo había aparecido mientras no había electricidad.
Muy pronto comenzó a oírse un enorme alboroto procedente del piso inferior.
Golpes.
El sonido viscoso de algo arrastrándose por el suelo.
Eso significaba que el monstruo había regresado.
En aquel momento no tenían tiempo de preocuparse por lo que ocurría exactamente abajo.
Pero mientras no sucediera nada inesperado, Nie Wei probablemente estaría más segura que cualquiera de ellos.
Ahora…
quienes debían preocuparse eran ellos.
La maleta que por fin se había tranquilizado volvió a sacudirse violentamente.
Desde distintos lugares del segundo piso empezaron a surgir gritos.
«¡AAAAAH!»
«¡Ya vienen…!»
«¡Volvieron!»
«¡No te acerques!»
«¡No me mires!»
«¡No mires hacia aquí!»
Las voces procedían de distintos lugares del segundo piso.
Solo alrededor de ellos podían oír no menos de diez.
Todas pertenecían a chicas.
Sus voces eran parecidas.
Pero no idénticas.
Lo único que compartían era el miedo.
Un miedo que parecía filtrarse entre sus palabras como si lloraran sangre.
Se extendió por todos los rincones.
La oscuridad había privado a los presentes de la vista, haciendo que aquellas voces sonaran con una claridad todavía mayor.
Chen Xi sintió que se le erizaba toda la espalda.
Retrocedió hasta apoyarse contra una pared.
Pero bajo la mano sintió algo húmedo y resbaladizo.
Palpó para averiguar qué era.
Y no pudo evitar gritar:
«¡Mierda!»
«¡La pared… está llena de ojos!»
Hasta Li Wu se sobresaltó ante semejante espectáculo.
Porque no eran solo las paredes.
También el suelo bajo sus pies estaba cubierto de ojos.
Podía sentir aquella textura repugnante, viscosa y resbaladiza incluso a través de los zapatos.
Pero aquello no era lo más urgente.
Entonces…
oyó el sonido de una cremallera abriéndose.
La chica dentro de la maleta volvió a gritar aterrorizada.
«¡Ojos!»
«¡Los ojos volvieron!»
«¡Está lleno de ojos dentro de la maleta!»
Y comenzaron a escucharse cada vez más cremalleras abriéndose.
«¡Corran!»
En el mismo instante en que Li Wu gritó, algo desconocido se abalanzó sobre ella desde atrás.
Lo esquivó con rapidez.
Después agarró a Chen Xi, que se había quedado paralizado.
Chen Xi reaccionó y salió corriendo detrás de ella.
¡BOOM!
Un relámpago desgarró la cortina de lluvia.
La luz proyectó sobre la ventana la sombra de una muchacha que salía retorciéndose de una maleta.
Como una flor creciendo a una velocidad monstruosa, su figura se elevaba cada vez más frente al cristal.
Su cuerpo, deformado tras pasar tanto tiempo encerrado dentro de espacios estrechos, ya no conservaba articulaciones humanas normales.
Parecía formado por ramas irregulares.
Su cabello caía desordenado.
Bajo la luz del relámpago, sus ojos brillaban con un intenso resplandor rojo.
Lloraba.
Sonreía.
Y sostenía un cuchillo en la mano.
Miró en la dirección por la que ambos habían escapado.
«Por fin encontré los ojos».

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Capítulo 15
Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 14
Estás leyendo el capítulo 14 de Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela), un novela. El primer día después de quedarse sin trabajo, una misteriosa aplicación aparece de la nada en el celular de Li Wu. Los trabajos que ofrece son fáciles y están demasiado bien pagados. A simple vista, una estafa de… Este capítulo tiene publicado el 22 de junio de 2026, Traducido por el grupo Bariubal116. Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) tiene 195 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.