Leer Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 107 online gratis en español
🏴 Grupo: Bariubal116✍️ Traducción: Bariubal116
【Mural uno · Descenso divino】
Los primeros habitantes fueron soldados y oficiales supervivientes de una dinastía derrotada.
La huida ya había agotado hasta la última pizca de su «valor» y, cuando finalmente se refugiaron en lo profundo de aquellas montañas, comenzaron poco a poco a construir su propia civilización.
La Aldea de las Ovejas Dolientes estaba situada en una región remota, rodeada por incontables montañas que formaban murallas imposibles de atravesar. Por eso, sus habitantes dependían principalmente de la agricultura y el pastoreo para subsistir por sí mismos.
Pero en aquella aldea repleta de hombres no había mujeres, y el deseo de reproducirse terminó atormentándolos.
Hasta que finalmente ocurrió algo absurdo.
Alguien mantuvo relaciones con una cabra salvaje que los aldeanos criaban, asegurando que aquella criatura poseía naturaleza divina y que, a medianoche, se transformaba en una hermosa mujer para seducir a los habitantes de la aldea.
En poco tiempo comenzaron a producirse incidentes similares.
Innumerables aldeanos afirmaban haber sido hechizados por las cabras salvajes.
Así que eligieron tres de ellas, fabricaron estatuas, construyeron un santuario y comenzaron a venerarlas como el Dios de las Tres Ovejas.
Desde entonces, el Dios de las Tres Ovejas descendió al mundo.
……
【Mural dos · Plegaria】
Desde la construcción del santuario del Dios de las Tres Ovejas, el incienso de los aldeanos nunca dejó de arder.
Un año, las lluvias torrenciales destruyeron las cosechas y los campos no produjeron ni un solo grano.
Los aldeanos elevaron sus plegarias.
Pidieron comida.
Pidieron esposas.
Pidieron hijos.
Y entonces, el Dios de las Tres Ovejas realmente manifestó su poder divino y les trajo una esposa joven y hermosa.
No solo era bella, sino también trabajadora y capaz de soportar cualquier esfuerzo sin quejarse.
Después de aquello, cada vez más habitantes comenzaron a presentar sus deseos ante el Dios de las Tres Ovejas.
Y el dios respondió a todos.
A través de mujeres, el Dios de las Tres Ovejas proporcionó a los aldeanos mano de obra, descendencia y esposas.
Desde entonces, las plegarias quedaron cumplidas.
La aldea pasó oficialmente a llamarse Aldea de las Ovejas Dolientes.
……
【Mural tres · Calamidad】
Una vez que los aldeanos comenzaron a vivir felices, cada vez menos personas visitaban el santuario del Dios de las Tres Ovejas.
El incienso y las ofrendas disminuyeron día tras día.
El Dios de las Tres Ovejas montó en cólera y manifestó una anomalía mediante su poder divino.
Los truenos sacudieron el cielo.
La gigantesca cabeza de una oveja apareció en las alturas y, furiosa, expresó su descontento antes de hacer caer una calamidad.
«Los habitantes de la aldea disfrutan de los beneficios concedidos por la divinidad, pero no muestran respeto por ella. Merecen ser castigados.»
«A partir de ahora, cada vez que caiga la noche, todos los habitantes perderán su forma humana y se convertirán en cabras.»
«Este día quedará establecido como el día del sacrificio. Cada año, en esta misma fecha, deberán ofrecer como sacrificio a una joven doncella en calidad de novia para compensar las ofrendas adeudadas.»
«La maldición continuará transmitiéndose por la sangre. Si las ofrendas se interrumpen, las ovejas morirán y la gente perecerá.»
En una sola noche, los balidos resonaron sin descanso por toda la Aldea de las Ovejas Dolientes.
……
【Mural cuatro · Día del sacrificio】
Cada año, durante el día del sacrificio, la aldea presentaba su ofrenda.
Sin embargo, la maldición ya se había arraigado en el lugar.
Después de morir, las almas de las novias no podían disiparse.
Los fantasmas de los bebés tampoco perdían sus cuerpos al morir.
Ambos comenzaron a atacar y matar a los habitantes de la aldea.
Los aldeanos volvieron a pedir ayuda al Dios de las Tres Ovejas.
El Dios de las Tres Ovejas les concedió un método divino:
convertir la aldea entera en un altar;
construir en su centro una torre sobre la montaña;
enterrar un río bajo la torre;
sepultar allí a los bebés;
usar la torre para encerrar las almas;
y utilizar esas almas para mantener reprimidos a los bebés.
Los aldeanos siguieron el método divino.
También grabaron los actos del Dios de las Tres Ovejas para que las generaciones futuras pudieran admirar su poder.
Desde entonces, la Aldea de las Ovejas Dolientes finalmente recuperó la tranquilidad.
……
El fantasma rojo le explicó a Li Wu los cuatro murales que se repetían una y otra vez en las paredes.
Sus almas estaban encerradas allí.
Y el origen de todo su sufrimiento, registrado en aquellos cuatro murales, se reproducía día y noche frente a sus ojos.
Como un hierro al rojo vivo, aquellas imágenes grababan una y otra vez su dolor en lo más profundo de sus almas.
Mientras recitaba aquella historia, el fantasma rojo prácticamente masticaba cada palabra, como si quisiera triturarlas con los dientes y tragárselas.
Sonrió siniestramente hacia Xiaoxiao.
«Esto es lo que hizo ese “buen dios” del que hablas. Ese dios tan bondadoso.»
«Fue esa cosa la que convirtió la aldea en esto. ¿Te parece que este es un lugar donde pueda vivir una persona?»
«Fue esa cosa la que les enseñó a los habitantes cómo seguir reproduciéndose generación tras generación.»
«Y también fue esa cosa la que lanzó la maldición que los convirtió en algo que ya no es ni humano ni fantasma.»
«Mírate.»
«¿Acaso tú no terminaste así por su culpa?»
«Aquí, hasta tu propio nacimiento se convirtió en un error por culpa de esa cosa.»
«¿Qué clase de dios se supone que es?»
«¡No es más que una calamidad!»
Xiaoxiao contempló los murales y escuchó toda aquella historia.
Todo estaba expuesto directamente frente a ella, obligándola prácticamente a aceptarlo.
Por mucho que en su corazón hubiera miles y miles de voces negándose a creerlo, ¿cómo podía decir simplemente que no después de todo lo que estaba viendo y oyendo?
La niña negó repetidamente con la cabeza mientras las lágrimas no dejaban de caer.
No quería aceptar aquella realidad.
Aun así, se obligó a hablar entre sollozos.
«No fue así.»
«El Dios de las Tres Ovejas... él... fue muy amable conmigo.»
«¿Amable?»
El fantasma rojo se rio.
Al escuchar aquello, tuvo unas ganas enormes de despedazar a Xiaoxiao.
Pero no podía.
El Dios de las Tres Ovejas lo había tenido todo en cuenta.
Ellas no podían hacerle daño a nada que estuviera impregnado con su rastro.
Por eso sentían un temor instintivo hacia el aroma y la luz producidos al quemar grasa de oveja.
Y el rastro del Dios de las Tres Ovejas que llevaban Li Wu y Xiaoxiao era muchísimo más intenso que el de aquella grasa.
Si no fuera porque ambas claramente no sabían nada y porque Li Wu era una guardiana de la aldea, aquel fantasma incluso habría sospechado que las dos eran el mismísimo Dios de las Tres Ovejas.
Pero no lo eran...
Y solo por eso conseguía conservar un poco de racionalidad.
Soltó una risa desdeñosa.
«Si tú quieres creer que es amable, créelo.»
«De todas formas, destruyó a todas las personas de este lugar.»
Su mirada recorrió a los fantasmas rojos que las rodeaban.
Luego dijo:
«Todos los fantasmas de esta torre fueron novias.»
«Murieron sacrificadas y, por eso, sus almas jamás pudieron liberarse.»
«Puedes preguntarles qué les ocurrió aquí.»
«Algunas estudiaban en universidades prestigiosas.»
«Otras eran hijas de familias adineradas.»
«Algunas no eran más que personas comunes.»
«Y otras incluso eran hijas únicas.»
«Si el Dios de las Tres Ovejas realmente fuera tan bondadoso, jamás les habría arrebatado sus vidas de una forma tan cruel.»
Igual que a ella.
Ni siquiera sabía cuánto tiempo llevaba allí.
Ya no recordaba los nombres de sus familiares cuando estaba viva.
Sin embargo, había algo que jamás había olvidado:
cómo la secuestraron y la llevaron a la Aldea de las Ovejas Dolientes;
cómo, después de sufrir incontables abusos, pasó de ser una persona a convertirse en una oveja;
y cómo, finalmente, pasó de oveja a fantasma.
Todas habían sido secuestradas.
Las que tenían un poco más de suerte y daban a luz a un hijo varón en su primer embarazo podían seguir vivas.
Vivían trabajando para los demás.
Convertidas en mano de obra.
En máquinas de reproducción.
Las que daban a luz a una niña, las que no podían tener hijos o las que simplemente tenían la desgracia de ser seleccionadas...
terminaban igual que ellas:
convertidas en herramientas encerradas dentro de aquella torre para mantener reprimidas a sus propias hijas.
¿Cómo podían conservar la razón?
¿Cómo podrían olvidar?
La tragedia se repetía todos los días frente a sus ojos, obligándolas a contemplar con absoluta claridad su propio «pasado».
Justo entonces, Li Wu la interrumpió.
«Tengo una pregunta.»
«Este altar... lo construyeron los aldeanos, ¿verdad?»
La pregunta dejó desconcertado al fantasma rojo.
«¿Qué quieres decir con eso?»
Li Wu reflexionó unos instantes.
Después abrió la 【Carta desde el Otro Lado】 que llevaba en la mano.
Las letras de sangre estaban más descontroladas que nunca.
Cambiaban a una velocidad frenética.
【¡Mienten! ¡Mienten!】
【¡Todos están mintiendo!】
【¿Por qué? ¿Por qué? ¡¿Por qué?!】
La presencia del otro lado había perdido el control por completo.
La reacción fue tan violenta que incluso varias letras de sangre aparecieron sobre la mano de Li Wu y comenzaron a trepar continuamente por su cuerpo como parte del retroceso.
Varios fantasmas rojos se acercaron para observar la escena.
Sus expresiones mostraron un ligero asombro.
«E-esto... ¿qué es?»
«Yo tampoco lo sé.»
La reacción del otro lado había sido tan intensa que el retroceso le estaba causando bastante malestar a Li Wu.
Aun así, siguió sosteniendo la carta para que todas pudieran verla.
«Pero tengo una sospecha.»
«Creo que esto podría ser lo que el Dios de las Tres Ovejas está intentando decir.»

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Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela)
Capítulo 108
Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) Capítulo 107
Estás leyendo el capítulo 107 de Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela), un novela. El primer día después de quedarse sin trabajo, una misteriosa aplicación aparece de la nada en el celular de Li Wu. Los trabajos que ofrece son fáciles y están demasiado bien pagados. A simple vista, una estafa de… Este capítulo tiene publicado el 29 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Bariubal116. Hola, jefe Espeluznante—estoy aquí para trabajar (Novela) tiene 170 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.