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Leer Fuera del Tiempo (Novela) Capítulo 1375 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Este dragón se enroscaba en el cielo y su aura parecía suprimir el tiempo. Su cuerpo era como una galaxia llena de la vitalidad de la vida. Escamas cubrían todo su cuerpo, y cada pieza era como gemas meticulosamente pulidas que parpadeaban con una luz misteriosa. Estas escamas estaban densamente apiñadas y firmemente dispuestas, como una armadura invulnerable. Su cabeza era incomparablemente majestuosa, como si estuviera formada por la esencia del mundo. Sus ojos eran como estrellas resplandecientes, llenos de profundidad y sabiduría que podían ver a través de todo el mundo. Sus afilados colmillos intimidaban. Sus bigotes eran largos y elegantes, como cintas doradas, añadiendo un toque de otro mundo. Lo más llamativo eran sus cuernos de dragón. Dos largos cuernos se curvaban hacia atrás desde su frente, como si pudieran guiar a la raza hacia delante. Su aspecto hizo temblar al mundo entero. Misterio, dignidad y fuerza lo definían en ese momento. En los alrededores, aparte del Dao Celestial formado por el gran sello, los otros cuatro Daos Celestiales estaban postrados. ¡Este era el Dao Celestial de la raza humana! Debido a su letargo, el talento innato de la raza humana también se volvió latente. Ahora... en respuesta a la llamada de la fortuna, la voluntad y el linaje de la raza humana, bajo el golpe del antiguo mazo de tambor convertido en mapa territorial... ¡Despertó! ¡El mundo entero se estremeció! Los cuerpos de los Daos Celestiales que allí se postraban se volvieron borrosos y optaron por retirarse. El sello humano zumbó y flotó hacia el dragón dorado. Fue tragado por el dragón dorado y se hundió en su cuerpo. Originalmente, este sello estaba en el cuerpo del dragón dorado. Pero lo escupió porque se había dormido. En este momento, se convirtieron en uno de nuevo. El aura del Dragón Dorado del Dao Celestial se elevó de nuevo, emitiendo un vasto poder mientras volaba lentamente alrededor de la capital humana. Los humanos de la Capital Imperial jadearon. El corazón de Xu Qing también se agitó. Levantó la cabeza y miró fijamente al enorme dragón dorado de siete garras. Ahora comprendía mejor la gloria de la raza humana de entonces. Los ojos de la Emperatriz brillaban mientras hablaba de repente. "¡Xu Qing, golpea de nuevo!" Cuando Xu Qing oyó esto, no dudó en absoluto. Tras respirar hondo, reunió todas sus fuerzas y golpeó por última vez. En el momento en que el sexto golpe de tambor se extendió por el mundo, ¡todo su cuerpo tembló y aparecieron innumerables grietas en su cuerpo! Estas grietas no parecían heridas nuevas, sino más bien viejas. Se extendieron por todo el cuerpo de Xu Qing, como si el Xu Qing del pasado hubiera sido fragmentado y luego pegado de nuevo. Sin embargo, en ese momento, bajo el sonido del tambor, las grietas empezaron a curarse de verdad. Al curarse, una sensación de calidez afloró en todo el cuerpo de Xu Qing. La sensación de plenitud también se extendió aún más densamente. El corazón de Xu Qing tembló al sentir las grietas de su cuerpo. No estaba muy familiarizado con estas heridas. Sin embargo, al instante siguiente, la imagen del muñeco de trapo que había sido cosido apareció en su mente... El tiempo no permitió a Xu Qing pensar demasiado. Después de que sonara el sexto tambor, el dragón dorado de siete garras del cielo soltó un rugido que resonó en la mente de todos los humanos. ¡Este rugido iluminó la oscuridad! Cuando los corazones de todos resonaron, fue como si hubieran roto algunos grilletes, despertando cierta aura que dormía en su línea de sangre. Inmediatamente, muchos humanos de la Ciudad Imperial profirieron gritos de sorpresa. De hecho, había incluso algunos cuyos cuerpos brillaban con una luz intensa en ese momento. Uno podía sentir vagamente que sus auras también habían mejorado y eran mucho más fuertes. Sus cuerpos también se hincharon. Se transformaron en gigantes de diferentes alturas. El más alto medía 30 metros y el más bajo 30 metros. La asombrosa fuerza física se agitaba en sus cuerpos como un océano. Esta escena hizo que la respiración de todos se acelerara. Algunos viejos oficiales que conocían los libros antiguos tenían expresiones aturdidas y gritaron involuntariamente. "Talento humano..." "¡Transformación de Ancestro Espiritual!" ¡Los humanos tenían un talento innato! Hoy, con el despertar del dragón dorado de siete garras y su rugido, este talento fue liberado de la línea de sangre humana. La segunda fase del contraataque de la tierra sagrada se resolvió así. El aura divina del cuerpo de la Emperatriz se hizo cada vez más intensa, y el fuego divino del Planeta Soberano Antiguo ardió aún más intensamente. Sin embargo, en ese momento, un resoplido frío llegó de repente desde el cielo y se posó sobre la raza humana. Se transformó en una serie de relámpagos celestiales que retumbaron en el cielo. ¡Había cinco razas Wanggu dominantes! Aparte de las dos primeras, la fuerza de las tres últimas razas era casi la misma. Eran la Raza Cielo Místico Luna de Llamas, la Raza Empíreo Tierra Carmesí y la Raza Cadáver Origen del Inframundo. En ese momento, mientras sonaba el gélido resoplido, un mar de fuego barrió el cielo. Todos miraron hacia arriba y no vieron más que llamas. Y de este mar de fuego, se acercó un dios. Iba vestido con un manto rojo fuego, parecido a un infierno ardiente, bordado con intrincados dibujos de llamas, que mostraban su identidad y su gloria. Su estatura era majestuosa y asombrosa, como la de una montaña colosal. Sus anchos hombros parecían capaces de soportar el peso del mundo entero. Su pelo era rojo como el fuego, como la lava brotando de un volcán. Sus mechones fluían salvaje y fervorosamente, meciéndose con gracia a su paso, manifestando la esencia de todos los seres vivos. Su rostro mostraba una actitud indiferente, carente de toda emoción en su mirada penetrante. Irradiaba confianza y serenidad inconfundibles, como si pudiera conquistar todo con facilidad. No era otro que el Dios Ardiente, ¡uno de los tres dioses de la Raza Empírea de la Tierra Carmesí! "Los humanos no pueden convertirse en dioses". Sus palabras resonaron en el mundo, formando una ley que se imprimió en el cielo y la tierra y aterrizó en el cuerpo de la Emperatriz, cubriendo el fuego divino del Planeta Soberano Antiguo y las cabezas de los cadáveres de los emperadores humanos del pasado. En un instante, el fuego divino se atenuó y la intención vital de los cadáveres de los antiguos emperadores humanos se volvió inestable. Esta era la ley de los dioses, que superaba las reglas. Al mismo tiempo, en el cielo occidental, la noche era negra como la tinta. Se extendió instantáneamente y partió el cielo de la raza humana en dos. En la noche oscura, incontables cadáveres se amontonaban como montañas y se derrumbaban, emitiendo un hedor interminable. También había terroríficas sustancias anómalas que, combinadas con un asombroso poder divino, aterrizaron en el mundo humano. Entre los cadáveres, había un dios. Este dios no tenía forma humana y era un trozo de carne putrefacta. Bajo los innumerables mocos que lo cubrían, creció un gran número de ojos. Cuando aparecieron, todos miraron a la Emperatriz. De su cuerpo brotaron terroríficas fluctuaciones. El dragón dorado de siete garras rugió. El mundo humano se volvió nebuloso, como la niebla del fin del mundo. "Raza Empírea Tierra Carmesí, Raza Cadáver Origen del Inframundo". La Emperatriz habló con calma. Al instante siguiente, el Dios Ardiente dio un paso adelante. Las llamas del cielo y la tierra estallaron y se dirigieron directamente hacia la Emperatriz. El cielo nocturno del oeste se derrumbó al instante. Innumerables cadáveres rodaron por el aire como una enorme albóndiga, acercándose a la Emperatriz. La batalla de los dioses estaba a punto de comenzar. Sin embargo, en ese momento, una luna luminosa se alzó en la intersección de la noche y el mar de fuego. La luz de la luna se dispersó por el suelo, formando una fuerza asombrosa. Por donde pasaba, el mar de fuego retrocedía y la noche se derretía. Desde debajo de la luz de la luna, se acercó un dios. Tenía una belleza celestial, pero era fría como el hielo. Era una de los tres Dioses de la Llama Lunar... la Alta Diosa de la Llama Lunar. Después de que Ella apareciera, las estrellas en el cielo parpadearon e incontables luces estelares se dispersaron hacia abajo. Acompañada de una suave risa, se reunió en el aire y formó un zorro de arcilla. Sobre la cabeza del zorro se sentaba una diosa. Era incomparablemente seductora y encantadora. Naturalmente, era la Gran Diosa Llama Estelar. En el momento en que aparecieron, estos dos dioses de la etapa de la perfección aterrizaron frente al mar de fuego y la noche, bloqueando su camino hacia delante. "¿Quién dijo que los humanos no pueden convertirse en dioses?". Llama Estelar sonrió. En el instante en que habló, el hechizo de habla formado por el Dios Ardiente empezó a temblar. "¡Pueden!" Llama Lunar habló con calma. En ese instante, la marca se desmoronó y se hizo añicos. El fuego divino del Planeta Soberano Antiguo se reavivó y los cadáveres de los emperadores humanos del pasado volvieron a cobrar vida. Sólo la expresión de la Emperatriz no cambió en absoluto.
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Estás leyendo el capítulo 1375 de Fuera del Tiempo (Novela), un novela. \_**\_Crowli**\_**\_** Despues de “Renegade Immortal”, “Pursuit of the Truth”, “I Shall Seal the Heavens”, “A Will Eternal”, y “A World Worth Protecting”, el autor Er Gen nos trae **Outside of Time** (Fuera del Tiempo)… Este capítulo tiene publicado el 15 de julio de 2024, Traducido por el grupo Crowli. Fuera del Tiempo (Novela) tiene 1847 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.