Leer Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela) Capítulo 61 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
En la frontera del Gran Wei.
El viento del norte levantaba la arena amarilla, barriendo el agrietado desierto de Gobi como olas embravecidas.
En la vasta tierra desolada, apenas se vislumbraba verdor alguno.
Al pie de dos montes oscuros semejantes a jorobas de camello, se extendía un denso campamento de tiendas gris verdoso.
Aquel era el campamento militar del Gran Wei.
El cuartel se dividía en cuatro grandes campamentos, designados según los caracteres Jia, Yi, Bing y Ding.
Xu Mingxuan se encontraba en el Campamento Ding, donde ocupaba el puesto de líder de escuadrón con cincuenta soldados a su cargo.
Al principio creyó que se trataba de una simple contienda fronteriza, pero solo al llegar descubrió que en aquel límite entre el Gran Wei y el Gran Liang se había descubierto un yacimiento de Esencia de Hierro Negro.
Ambas naciones habían desatado la guerra con el fin de disputarse los recursos del yacimiento.
En la actualidad, el Gran Wei llevaba la delantera y ocupaba el yacimiento; sin embargo, las tropas del Gran Liang no se habían rendido y lanzaban ataques sorpresa con frecuencia.
El mineral de Esencia de Hierro Negro era un material de primer orden para forjar armamento de hierro mortal de calidad suprema, y servía además como componente para los artefactos de los Cultivadores Inmortales.
En el Gran Wei, algunos sospechaban que el yacimiento era de gran envergadura y que quizás albergaba cierta cantidad de Esencia Madre de Hierro Negro.
La Esencia Madre de Hierro Negro era un recurso sumamente raro y preciado, apto para fabricar artefactos del Establecimiento de la Fundación.
Los miembros salidos del Clan Xu estaban dispersos por los distintos rincones del campamento militar.
La disciplina del ejército era rigurosa y, aun en los días de descanso, tenían prohibido abandonar sus respectivas zonas; por ello, en todos esos años Xu Mingxuan solo se había topado con Li Zhi y Chen Daniu.
Ambos estaban destinados en el Campamento Yi, y Chen Daniu servía como soldado bajo las órdenes de Li Zhi.
De no haber coincidido por casualidad durante una jornada en la mina, ni siquiera se habría enterado.
Para la faena minera de cada jornada, se levantaban en la hora Chen; a los tres cuartos salían a trabajar y regresaban en la hora You.
Una rutina muy similar a las faenas del pueblo llano.
A excepción de los encarnizados combates del primer año, una vez que el Gran Wei aseguró el yacimiento, apenas estallaba una batalla cada dos o tres meses.
Tras incontables batallas, sumadas a la dieta medicinal que de cuando en cuando le enviaban desde el Clan Xu, Xu Mingxuan ya había alcanzado la Cúspide del Reino Houtian; no obstante, ante ojos ajenos solo aparentaba estar en la cima de la segunda clase, rozando apenas el nivel de primera.
\*\*\*
Aquel era ya el cuarto año desde la llegada de Xu Mingxuan y sus compañeros.
Tercer día del cuarto mes.
'Por el Condado Qingjiang ya debe de haber llegado la primavera, con todas las flores abiertas.'
En una rara ocasión, Xu Mingxuan no se dedicó a entrenar sus puños; en su lugar, contemplaba la luna nueva en la bóveda añil con una profunda nostalgia en la mirada.
La frontera era inhóspita y desolada.
Los rigores del invierno residual aún no se disipaban por completo, y los estandartes militares del Gran Wei restallaban al viento de medianoche.
'¿Cómo estarán mi padre y mi madre? ¿Gozarán de buena salud?'
'La fuerza de mi hermano mayor seguro creció aún más; me pregunto si ya habrá tenido un segundo hijo con mi cuñada.'
'Mi segundo hermano ya debe de haberse casado... ¿Seguirá tan ocupado que casi ni pisa el suelo, sin tiempo para entrenar? Si no se aplica en las artes marciales, de seguro mi padre le dará una buena reprimenda.'
Xu Mingxuan curvó los labios en una sonrisa. 'Cuando regrese, seguro podré conocer a los hijos de mi segundo hermano y de mi cuñada.'
'Y Xueji... Han pasado cuatro años, ¿cómo habrá crecido?'
'¿Seguirá Yunnu con ese temperamento tan frío y orgulloso?'
'¿Y cómo le estará yendo a mi Clan Xu?'
Al pensar en ello, no tardó en soltar una sonrisa burlona hacia sí mismo y negó con la cabeza. 'Me preocupo sin motivo. Estando mi padre, mi hermano mayor y mi segundo hermano, el Clan Xu sin duda prospera día tras día.'
'¡En cuatro años, seguro ya superaron al Clan Wu para convertirse en el Clan Noble número uno del Condado Qingjiang!'
\*\*\*
Al segundo día, acudió a la rutina de excavar en la mina.
Al tercer día, cumplió con la misma labor.
.......
Al sexto día, llegó la jornada de descanso.
Respiraba y exhalaba, buscando percibir el poder del cielo y la tierra.
En sus ratos libres bebía y charlaba con los soldados, en conversaciones que casi siempre giraban en torno a las mujeres y a la vida futura.
La mayoría soñaba con volver a sus tierras natales para convertirse en terratenientes, desposar a varias mujeres, engendrar hijos e hijas y dar continuidad al linaje familiar.
"Líder Xu, ¿qué clase de mujer te gusta? Por tu porte cuando llegaste al campamento no debías de tener muchos años. Aún no te has casado, ¿verdad?"
Junto a la fogata, una docena de soldados se sentaba en círculo junto a Xu Mingxuan.
El licor era un bien escaso en el ejército; solo en los días de descanso podían probar unos sorbos, turnándose para beber del mismo recipiente.
"Todavía no" —respondió Xu Mingxuan con una leve sonrisa.
La disciplina impuesta por Xu Chuan era sumamente estricta. Cuando el Clan Xu prosperó más adelante, los hermanos estuvieron tan ocupados entrenando que jamás tuvieron ocasión de entregarse a las juergas ni al placer. De haberse enterado Xu Chuan de semejante conducta, sin duda les habría quebrado las piernas.
"¡Jajaja! Con esa cara, el líder Xu es sin duda un novato que ni siquiera ha probado a una mujer. Cuando llegaste debías de tener catorce o quince años, y tu familia te envía provisiones a menudo; este licor no es nada corriente y seguro que cuesta caro. Viniendo de una familia tan bien acomodada, que jamás hayas probado el sabor de una mujer te convierte en una auténtica bestia exótica entre los señoritos nobles."
"¿Quieres que este hermano mayor te dé unos consejos? ¡A las mujeres hay que buscarlas de buen busto!"
"¡Se sienten de maravilla en las manos!"
"¡Oye, viejo Mo, en eso no estoy de acuerdo! ¡Las de piel blanca y piernas largas son las auténticas joyas!"
"¡A mí me gustan de curvas firmes y respingadas!"
"¡A mí, suaves y lozanas!"
"¡Yo las prefiero apretadas, para disfrutar la sensación de abrirme paso a la fuerza!"
"¡¿Abrirte paso a la fuerza?! ¡¿Acaso crees que estás en el campo de batalla?!"
"¡A mí me gustan ardientes y desinhibidas, de las que no se guardan nada! ¡Jajajaja!"
.......
Cada vez que salía a relucir aquel tema, a ninguno le quedaba rastro de sueño. Se encendían como lobos hambrientos, proclamando a gritos sus preferencias e intentando convencer a los demás.
"¡Basta, basta! Estábamos hablando del líder Xu, ¿a qué viene tanto alboroto?"
El viejo Mo frenó el vocerío general y se volvió hacia Xu Mingxuan; los demás, picados por la curiosidad, también guardaron silencio y clavaron los ojos en él.
"¿Tanto quieren saberlo?"
"¡Sí!"
"¿Tanta curiosidad tienen?"
"¡Mucha!"
"Pues la verdad es que ni yo mismo lo sé, ¡jajaja!"
"¡Bah!"
El viejo Mo insistió: "Líder Xu, todos somos hombres y hermanos que han sangrado en el campo de batalla. ¿Qué tiene de malo hablar de esto? ¿Acaso no es así, muchachos?"
"¡Así es, el viejo Mo tiene toda la razón!" —coreó alguien entre risas.
Xu Mingxuan sonrió con impotencia: "Pero de verdad no lo sé. Yo no nací siendo un señorito; fue más tarde, cuando el Clan Xu prosperó y nuestras vidas mejoraron, que llegaron a casa sirvientes y doncellas en abundancia. Sin embargo, la disciplina de mi hogar era severísima. Ni mis hermanos mayores tuvieron sirvientas de aposento ni concubinas; mucho menos yo. Casi todo mi tiempo lo pasaba entrenando artes marciales".
Al ver la seriedad con la que hablaba, dejaron de insistir y, por el contrario, comenzaron a mirarlo con compasión.
"Con razón eres nuestro líder a pesar de ser más joven que nosotros."
Aquella leva militar había sido implacable; multitud de señoritos de diversos condados y prefecturas habían sido enviados al frente por sus propias familias. Aunque los grandes clanes solían instruir a sus vástagos en las artes marciales, eran pocos los que poseían constancia, temple y verdadero talento; muchos superaban la veintena siendo apenas Artistas Marciales de Tercera Clase, conformándose con vivir a la sombra de su clan y dejando pasar los días sin pena ni gloria.
"Ah... De haber tenido yo en aquel entonces la disciplina del líder Xu, tal vez mi familia no me habría abandonado para mandarme al ejército."
La guerra entre Wei y Liang era un trance donde apenas uno de cada diez sobrevivía. En el fondo, a casi todos los que enviaban a combatir los utilizaban como simple carne de cañón.
"Bueno, ya se hizo tarde y mañana toca picar roca de nuevo. Vayan a descansar temprano."
Uno a uno, los soldados comenzaron a regresar a sus tiendas.
Un líder de escuadrón podía compartir tienda con sus soldados o solicitar una pequeña tienda individual. Xu Mingxuan ocupaba una de estas últimas; al volver, tomó asiento con las piernas cruzadas para regular su respiración y percibir el poder del cielo y la tierra.
Todo artista marcial que alcanzara la Cúspide del Reino Houtian debía atravesar inevitablemente este umbral. No obstante, las fuerzas del cielo y la tierra eran insondables y enigmáticas; sin una Raíz Espiritual completa, percibirlas resultaba sumamente arduo, y muchos guerreros Houtian pasaban la vida entera sin la menor oportunidad de lograr el avance. En cambio, había quienes en cuestión de tres o cuatro meses conseguían guiar el qi hacia el interior del cuerpo y dar el salto al Reino Xiantian.
Siguieron varias jornadas ininterrumpidas de excavación minera.
El Pico Shuangtuo estaba a punto de quedar perforado de parte a parte.
¡Clang!
El pico de hierro de Xu Mingxuan golpeó contra una superficie dura y emitió un resonar claro y metálico, con una sacudida tan intensa que le entumeció la base de la mano.
"¿Qué es esto?"
"¡¿Esencia de Hierro Negro?!"
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• Novela: 从族谱开始打造长生世家
• Autor: Jiang Laosi
• Traductor: Inmensurable
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Estás leyendo el capítulo 61 de Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela), un novela. **【Construcción de Clan + Gestión de Linaje + Protagonista Astuto y Decidido + Ascenso Generacional + Despertar de Talentos + De Mortales a Inmortales】** En el implacable mundo de la cultivación, los inmortales tratan… Este capítulo tiene publicado el 28 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela) tiene 80 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.