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Leer Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela) Capítulo 1 online gratis en español
🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
Aldea Dongxi.
En el sendero que daba entrada a la aldea, Xu Chuan caminaba hacia el interior vistiendo un sombrero de paja, un chaleco de cáñamo rústico y los pantalones arremangados. Al hombro cargaba una azada y en la mano llevaba, atadas con paja, dos grandes carpas verdes.
El resplandor del crepúsculo proyectaba su sombra a lo largo del camino, haciendo brillar su piel cobriza.
"Sanshu, ¿ya vas de vuelta a casa?".
Más adelante, bajo una gran acacia, un anciano de sienes encanecidas agitaba con suavidad un abanico de palma.
Al ver a Xu Chuan, lo saludó con afecto.
Fijando la vista en las grandes carpas verdes que traía, el viejo sonrió ligeramente:
"Buena pesca la de hoy, ¿eh?".
"Tío Chen, ¿otra vez tomando el aire fresco?".
"Es este maldito clima, que no deja de fastidiar. Con un bochorno semejante, solo alguien con tu resistencia aguanta tanto tiempo bajo un sol tan despiadado".
Xu Chuan sonrió con franqueza.
Superaba el metro ochenta y gozaba de una complexión proporcionada. Entre los hombres de la Aldea Dongxi no se le consideraba corpulento y, a los ojos de muchos, resultaba incluso algo delgado.
Sin embargo, jamás se había enfermado en toda su vida.
En la aldea solían decir que Xu Chuan era un hombre bendecido, favorecido por el mismísimo cielo.
Pero la realidad era distinta.
Xu Chuan era un transmigrador.
Y traía consigo un don innato.
Había nacido en una humilde familia de plebeyos. Su padre, Xu Ping, era peón permanente de la distinguida familia Xu, la más acomodada de la Aldea Dongxi.
A los tres años, en la más tierna infancia, perdió a su madre.
A los quince, Xu Ping también falleció a causa del agotamiento y el trabajo excesivo.
Al conservar la lucidez de su vida pasada, Xu Chuan aprendía con extraordinaria rapidez y no tardó en volverse un experto en las faenas del campo.
La familia Xu lo valoraba en gran medida y, tras la muerte de su padre, le ofrecieron duplicar su salario para convencerlo de que se quedara.
Aun así, Xu Chuan renunció con determinación al trabajo con los Xu.
Con prácticamente todos sus ahorros, compró diez mu de arrozales.
Los aldeanos lo tacharon de corto de miras. La familia Xu era una casa prominente y conocida en todas las comarcas vecinas; convertirse en peón fijo de semejante familia no era tarea fácil.
Xu Ping había trabajado allí toda la vida, y en un principio Xu Chuan solo había entrado gracias a la influencia de su padre.
Ahora renunciaba sin más, cediéndole el puesto a otro.
Pero Xu Chuan no pensaba del mismo modo.
¿Cómo iba a compararse el empeño de trabajar para otros con el fervor de labrarse su propio destino?
Además, consideraba que, tras quince años de desarrollarse discretamente, había llegado el momento de forjar su propio camino.
Como transmigrador, trajo consigo un Libro de Sangre innato; sin embargo, por ahora solo constaba de una página y en ella figuraba únicamente su nombre.
Para ser inscrito en el Libro de Sangre, era indispensable derramar una gota de sangre sobre él antes de que el nombre pudiera manifestarse.
Xu Chuan lo había descubierto por pura casualidad a los seis años, cuando todavía era un joven carente de todo:
\[Xu Chuan: Primera generación de la familia Xu\]
\[Raíz Espiritual: Cinco elementos incompletos, sin aptitud para el cultivo inmortal\]
\[Talento: Ninguno\]
\[Linaje: Ninguno\]
Tiempo después, el Libro de Sangre engendró tres talentos: \[Vigor de Dragón y Tigre\], \[Una Adivinación Diaria\] y \[El Cielo Recompensa la Diligencia\].
Todos ellos los aplicó sobre sí mismo.
\[Vigor de Dragón y Tigre\] le proporcionaba a diario una energía inagotable y una vitalidad desbordante.
Por consiguiente, vivía libre de achaques y calamidades.
\[Una Adivinación Diaria\] le permitía consultar una vez al día el curso de su fortuna.
La inmensa mayoría de las tiradas resultaban neutrales, sin augurios fastos ni nefastos.
Aquello también guardaba relación con el perfil bajo de Xu Chuan, quien jamás buscaba pleitos.
\[El Cielo Recompensa la Diligencia\] aseguraba que, mientras perseverara en cualquier labor, cosecharía frutos.
Aunque el impulso fuera moderado, con el paso incesante de los inviernos y veranos le confería una ventaja muy superior a la de la gente común.
En el ámbito agrícola, por ejemplo, hoy en día era un auténtico maestro, al punto de que muchos campesinos de la Aldea Dongxi acudían a él en busca de consejo.
La tierra era el sustento vital de los campesinos, y por ello gozaba de gran aprecio entre sus vecinos.
Aparte de eso, Xu Chuan dominaba la carpintería, el cultivo de frutales y hierbas medicinales, e incluso manejaba el arco con cierta destreza.
Gracias a su propio esfuerzo, a los veinte años contrajo matrimonio con la hija mayor de otra humilde familia de plebeyos, una joven llamada Bai Jing.
Era tres años menor que él, de rasgos agraciados, hacendosa y de buen corazón.
Podía decirse que formaban una pareja a la medida de su posición social.
Seis años habían transcurrido; Bai Jing le había dado dos hijos varones y actualmente se encontraba encinta del tercero, a escasos dos meses de dar a luz.
"Tío Chen, no me entretengo más; tengo que ir a casa a ver a mi mujer".
"Anda, anda. Cuando el pequeño cumpla el mes, acuérdate de invitarme a tomar algo, con eso basta".
"Entonces acuérdese de traer regalo".
"¡Siempre cuidando de no salir perdiendo, ja, ja!".
Xu Chuan reanudó el paso hacia su hogar y no tardó en llegar.
Muros grisáceos, tejas oscuras y un patio cuadrangular en cuya esquina noreste se alzaba un frondoso peral, cargado de gruesas peras verdes que doblaban las ramas con su peso.
Apenas llegó a la entrada, vio a dos niños agachados junto a una esquina del muro del patio, inclinados con el trasero en alto y dos pares de ojos vivaces y oscuros, fijos en algo desconocido.
Al percibir los pasos, ambos voltearon la cabeza.
Al ver a Xu Chuan, de inmediato esbozaron radiantes sonrisas y, corriendo hacia él, gritaron: "¡Padre, has vuelto!".
"¡Padre, es una carpa negra enorme! ¡Quiero comer carpa negra!".
"No hay problema, pero el primer sorbo de sopa de pescado tienen que dárselo a su madre, ¿entendido?".
El niño un poco mayor asintió con sensatez y dijo: "Madre lleva a un hermanito en la barriga y se esfuerza mucho; claro que ella debe comer primero".
"Qué buen niño es Shitou".
"¿Y yo, padre?".
Preguntó el niño más pequeño alzando la cabeza, con los ojos parpadeando llenos de ilusión.
"Tú también eres un buen niño".
El mayor se llamaba Xu Mingwei, tenía cinco años y su apodo era Shitou.
El menor era Xu Mingyuan, de tres años, apodado Ayuan.
"Por cierto, ¿qué estaban mirando tirados en el suelo hace un momento?".
Xu Mingwei señaló una esquina de la pared y dijo: "En el suelo hay muchas hormiguitas avanzando en una fila bien ordenada".
"¿Las hormigas se están mudando? Parece que esta noche va a llover".
"Padre, ¿qué es eso de que las hormigas se mudan? ¿Va a llover esta noche? ¿Cómo lo sabes?". Xu Mingwei tiró del borde de la ropa de Xu Chuan, preguntando sin cesar.
Xu Chuan sonrió levemente y dijo: "¿Acaso no quieren tomar sopa de pescado esta noche?".
"Si siguen deteniendo a su padre, no habrá nada para cenar".
Al oír esto, los dos pusieron cara de que el cielo se les venía encima y se apartaron a toda prisa.
Luego empujaron a Xu Chuan hacia la cocina, apurándolo: "¡Padre, ve rápido, ve rápido!".
En ese momento, Bai Jing salió sosteniendo su abultado vientre y apoyando una mano en el marco de la puerta, todavía con las marcas rojas del sueño en el rostro. "Esposo, has vuelto. Me quedé dormida; ahora mismo preparo la cena".
"No hace falta; descansa, esposa. Hoy prepararé la cena yo".
Xu Chuan sonrió con suavidad y entró en la cocina.
Primero lavó el arroz y encendió el fuego para cocinarlo; luego, usó el cuchillo de cocina para raspar las escamas del pescado y retirarle las vísceras.
Al terminar, le hizo siete u ocho cortes a cada lado para que la carne absorbiera mejor el sabor al cocerse.
Xu Mingwei y Xu Mingyuan estaban de pie a un lado mirando en silencio, mientras la saliva se les caía de la boca, goteando sobre el suelo.
"Shitou, ve al gallinero a ver si hay huevos".
"¡Sí, padre!".
Xu Mingwei corrió dando saltitos alegres, tanteó con sus manitas dentro del gallinero, sacó dos huevos y luego corrió entusiasmado hacia Xu Chuan.
"Ten, padre".
Xu Chuan los tomó y los puso a un lado, disponiéndose a preparar más tarde unos huevos revueltos con cebollino.
"Además, ve con Ayuan a meter las gallinas del patio de vuelta al gallinero".
Xu Mingwei tomó la pequeña mano de Xu Mingyuan y fue de nuevo a corretear a las gallinas.
Poco después.
Se escuchó el llanto de Xu Mingyuan.
Xu Chuan soltó lo que estaba haciendo y corrió a ver: Bai Jing sostenía en brazos a Xu Mingyuan, dándole suaves palmaditas en la espalda para consolarlo.
"¿Qué pasó?", preguntó Xu Chuan.
Xu Mingwei dijo: "Padre, el gallo golpeó a Ayuan con las alas, lo tiró al suelo y se puso a llorar".
"Ayuan, un hombre de verdad no llora por esto. En unos días, tu padre te vengará".
Xu Mingyuan sollozó un par de veces y, en verdad, dejó de llorar. "Padre, tienes que cumplir tu palabra".
"De todo lo que tu padre ha dicho, ¿cuándo no ha cumplido?".
"Ven, hagamos la promesa del meñique".
"Sí".
Xu Chuan regresó a continuar cocinando.
Poco más de una hora después, la familia compartía la comida en perfecta armonía alrededor de la mesa cuadrada.
Los dos pequeños recordaron bien las palabras de Xu Chuan y le ofrecieron el primer sorbo de sopa de pescado a su madre, lo que conmovió profundamente a Bai Jing.
Por la noche.
Comenzó a llover a cántaros.
Dentro de la habitación, Bai Jing dijo de pronto: "Esposo, dentro de poco nacerá el tercero; deberías añadirle otro nivel a esa litera".
"No hay prisa todavía", sonrió levemente Xu Chuan. "El tercero puede dormir primero en la cuna".
"En cuanto a más adelante, planeo ampliar la casa dentro de unos años. Añadiremos al menos tres habitaciones más; el patio también se ha quedado pequeño, y cuando la familia crezca, los niños no tendrán suficiente espacio para moverse".
"Haré lo que tú digas, esposo". Bai Jing asintió, y luego recordó algo: "Entonces, ¿no deberíamos alquilar algunos mu de tierra de cultivo? Después de todo, habrá otra boca que alimentar, y el apetito de Shitou y Ayuan es cada vez mayor".
"Lo has pensado con mucho tino, esposa". Xu Chuan miró a Bai Jing y volvió a sonreír. "Pero no hace falta alquilar. Desde el año pasado, los árboles frutales de nuestros diez mu de tierra han empezado a dar fruto, y la cosecha de este año solo será mayor".
Bai Jing no dijo nada más.
Una mujer casada debía seguir a su marido, por lo que era natural que Xu Chuan tomara todas las decisiones en el hogar.
Además, sabía que Xu Chuan era un hombre sumamente capaz; desde que se casó con él, la vida en la familia Xu mejoraba de manera visible año tras año.
Por supuesto, lo más importante era que Xu Chuan la cuidaba y protegía con inmenso cariño.
No se había equivocado de marido al casarse.
Solo había un detalle que le causaba pesar.
"Esposo, esta noche permíteme ayudarte un poco".
"Te lo agradezco, esposa".
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• Novela: 从族谱开始打造长生世家
• Autor: Jiang Laosi
• Traductor: Inmensurable
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Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela) Capítulo 1
Estás leyendo el capítulo 1 de Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela), un novela. **【Construcción de Clan + Gestión de Linaje + Protagonista Astuto y Decidido + Ascenso Generacional + Despertar de Talentos + De Mortales a Inmortales】** En el implacable mundo de la cultivación, los inmortales tratan… Este capítulo tiene publicado el 25 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. Forjando un Clan Inmortal desde el Libro de Sangre (Novela) tiene 80 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.