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Leer Estoy Buscando Al Protagonista Para Ponerle Fin A La Historia (Novela) Capítulo 8 online gratis en español

🏴 Grupo: Long Manyue & Lezz✍️ Traducción: Long Manyue & Lezz
—¿Señorita, está bien? —Estoy bien. —De verdad lo siento mucho. Debí haber sido más precavida, pero se me ocurrió darle la tartaleta en ese momento… Ante la disculpa de Marie, que murmuraba con voz culpable, le metí de repente una galleta dulce de chocolate en la boca. Al ver cómo parpadeaba sorprendida por la galleta inesperada en sus labios, le dediqué una sonrisa ladeada. —Marie, ¿sabes que si te disculpas nuevamente, será la décima vez que lo haces? —… Señorita. —Así que ya puedes dejar de disculparte. Estoy realmente bien. —¡P-pero…! —En serio, no pasa nada. Sinceramente, tampoco es algo tan incomprensible. Mi hermano mayor se siente muy orgulloso del apellido Aidellis, así que probablemente se enojó por eso. Como si de verdad fuera algo entendible. Francamente, tirar comida al suelo así es cruzar la línea. Recordar que tendría que llegar a un final con ese temperamento explosivo y esa rigidez de tronco seco de Heron me hizo sentir un profundo abatimiento. Apenas acababa de empezar esta ruta, y si ya chocábamos por algo así… no podía ni imaginar cuánto más iba a sufrir emocionalmente de aquí en adelante. Aunque respondía con indiferencia, por dentro hervían las quejas que no podía expresar. De pronto recordé sus ojos grises mirándome, conteniendo a duras penas la rabia que lo invadía. Por muy enojado que estés, ¿cómo puedes simplemente tirar eso? ¿Sabes cuánto esfuerzo y dinero cuesta hacer una tartaleta como esa? Esto es justo lo que demuestra por qué los niños ricos no entienden nada. Hay gente que muere de hambre porque no puede pagarse ni una comida… Recordé los días en que vagaba por el Imperio con mi madre antes de llegar a la casa del marqués. Vi niños con el estómago vacío muchas veces al día, y también personas que ni siquiera podían ir al médico por no tener una moneda. Al venir a mi mente aquellos recuerdos del pasado, la tranquilidad que con tanto esfuerzo había mantenido empezó a hervir como agua alcanzando el punto de ebullición. Incapaz de reprimir la ira, me limité a masticar furiosamente otra galleta, inflando las mejillas de frustración. Entonces, Marie, que me observaba con cautela, aplaudió de repente y dijo. —¡S-señorita! ¿Y si vamos a despejarnos un poco? —¿… Despejarnos? Recordé de golpe que todo lo que había ocurrido ayer empezó precisamente por intentar “despejarme”, y entrecerré los ojos. Si tan solo hubiera confirmado con el administrador que Heron no fue al estadio y me hubiera regresado directamente a la mansión, ahora mismo no habría pasado nada de esto. Y, aunque no sabía si era suerte o mala suerte, la misión relacionada con Heron que apareció ayer no había desaparecido. Al parecer, el objetivo no era seguirlo, sino comprobar su situación… \[\ Misión en curso: ¡Descubre la situación de Heron!\] Suspiré suavemente y cerré la ventana flotante frente a mí. Cuanto más pensaba en todo, más absurdo me parecía que, tras tanto esfuerzo, lo único que me quedara fuera una favorabilidad reducida y una misión sin completar. Marie, notando la expresión cada vez más rígida de mi rostro, continuó rápidamente con voz nerviosa. —¡P-por supuesto! ¡Ya sé que lo de ayer empezó también como una forma de despejarnos, pero…! —... —P-pero, como pronto será el torneo de combate, ¡dicen que desde hoy las tiendas callejeras del centro de la plaza empezaron a abrir! —dijo Marie con entusiasmo. —... —A-ah, y allí también venden muchas cosas como… accesorios, ¿no? ¿Señorita? Al escucharla, instintivamente giré la cabeza. —… ¿Q-quizás no es buena idea después de todo? Vi cómo Marie me observaba con cautela y me pregunté por qué no se me había ocurrido antes. El broche masculino de lapislázuli que había aparecido junto con ese niño de origen desconocido… Cerré el puño con determinación y le pregunté a Marie. —Si es una tienda callejera, ¿también venderán broches para hombre? —¿Broches para hombre? Marie ladeó un poco la cabeza ante mi pregunta, pero luego asintió con firmeza. —¡Por supuesto! —Perfecto. Entonces vamos, Marie. °❀⋆.ೃ࿔\*:・°❀⋆.ೃ࿔\*:・ —Señorita, ¿qué le parece este? Miré el broche que Marie me mostraba y luego negué con la cabeza. —No. El borde del broche estaba rodeado de hojas. Este no tiene ese adorno. —¿Hojas? Al escucharme, Marie volvió a dirigir la mirada al puesto. Yo también revisaba uno por uno los broches expuestos, pero no encontraba el que aquel niño acariciaba con tanto cariño en la vida anterior. Pensaba que, si encontraba un broche parecido, podría localizar al artesano que lo hizo y así averiguar la identidad del niño... pero tal vez fue demasiado optimista. Cuando Marie sugirió que fuéramos a ver las tiendas callejeras, recordé aquel objeto. Como pensaba que el niño tal vez ni siquiera existía, había decidido renunciar a encontrarlo de nuevo… ¡Pero ese broche era diferente! ¡Eso sí era real! Claro, la posibilidad de hallar un broche tan refinado en un puesto callejero era baja. Aun así, salí con la esperanza de encontrarlo, pero ahora que mis expectativas se desmoronaban, sentía un vacío incómodo en el pecho. Marie, notando mi expresión, añadió con cautela. —P-pero, señorita… ¿realmente tiene que ser de lapislázuli? En realidad, si es un regalo para el joven Heron, creo que un broche en tonos plateados le quedaría mejor que uno azul. —¿Qué? —C-claro, las piedras preciosas de color plateado, como los diamantes, son mucho más caras, pero… —No, no es eso… ¿Por qué tendría que regalarle un broche a mi hermano Heron? Al oír mi sincera pregunta, Marie inclinó la cabeza con curiosidad. —¿N-no era para él? Pensé que estaba buscando un broche para hombre como forma de disculparse con el joven Heron… Quise responder que no pensaba regalarle nada a ese testarudo jamás, pero me contuve. Si Marie me preguntaba entonces para quién era el regalo, no sabría qué decirle. Viéndola esperar mi respuesta, hablé de forma algo torpe. —E-es que… pensé que el azul resaltaría más como punto focal. Al oír el “Ah” de Marie, su mirada volvió una vez más hacia el puesto. Yo, sin que ella se diera cuenta, suspiré suavemente mientras mordía mis labios con frustración. ¿Tal vez si voy a una boutique pueda encontrarlo? ¿O quizás tiene que avanzar más la historia para que aparezca? Sinceramente, si se trataba de un objeto de boutique, ahora mismo no tenía manera de conseguirlo. El oro que podía usar dependía del nivel de confianza que mi padre tenía en mí. Y solo tengo 7 monedas de oro… Eso no me alcanza para nada. Con el corazón apesadumbrado, me disponía a marcharme cuando, de repente, una voz suave y melodiosa se escuchó justo a mi lado. —Si no es un jueguito de niños y vas a regalarle un broche a un amante adulto, ¿no deberías conseguirlo en una boutique y no en un simple puesto callejero? Al escuchar esa voz familiar, levanté la cabeza de golpe, sorprendida. \[\ ¡Condición cumplida para desbloquear la ruta del Maestro de la Torre Mágica, Diel Marsotis! Ahora puedes intentar conquistar a Diel Marsotis. ¿Deseas entrar en su ruta y ver su final? (SÍ / NO) Si aceptas, se abrirá la ruta de Diel Marsotis. Si rechazas, la favorabilidad con Diel Marsotis disminuirá (si la favorabilidad está en 0, se aplicará una penalización.)\] «¿Diel? ¿Diel aparece aquí de repente?» Claro, no todos los personajes aparecían únicamente en situaciones predeterminadas. Pero, por lo general, había algún tipo de evento o señal previa, como en el caso de Allen, o cuando se mencionaba que las uvas verdes provenientes del Ducado de Efren habían llegado, o cuando simplemente lo encontrabas paseando por la plaza. —No creo que seas tan tonta como para no distinguir entre una joya falsa y una real. Nunca antes un personaje había aparecido en una situación tan inesperada como Diel. Con una sonrisa juguetona, Diel me acercó a la cabeza un accesorio en forma de gusano. No sabía dónde había encontrado algo así… No, en realidad dudaba de que el propio vendedor hubiera hecho eso con la intención de venderlo. Eché un vistazo al vendedor, que se rascó la nuca con vergüenza y murmuró. —E-ejem… e-es que escuché que los gusanos son muy beneficiosos para la tierra… Dicen que el Árbol del Mundo, en el extremo del continente Liam, pudo crecer tanto gracias a los dragones de tierra… El vendedor, viendo cómo mi expresión se volvía cada vez más sombría, cerró la boca de inmediato. Al evitar mi mirada, Diel, apoyado en el puesto con una sonrisa socarrona, comentó. —Esto sería mejor. Al menos tiene un significado bonito. Miré el accesorio en forma de gusano que me tendía y suspiré suavemente. Aunque ya había pasado por situaciones similares y había hablado con Diel cientos de veces, aún no podía entender qué era lo que realmente pensaba. A diferencia de otros personajes, Diel no tenía una “respuesta correcta”. En otras palabras, con Bvien tenía que actuar sin que se diera cuenta de que yo era de Aidellis, y con Allen debía tener cuidado de no tocar su complejo de inferioridad. Pero con Diel… aunque actuará con base en la información de mis vidas pasadas, los resultados eran completamente diferentes, y eso me confundía. De hecho, pensaba que al menos la mitad de las veces que no había logrado ver el final del juego era culpa de Diel. Hubo incluso una partida en la que, tras muchas muertes y casualidades acumuladas, pensé que finalmente podría ver su final. Pero justo en el último momento… morí, petrificada por su magia. —Estoy grabando tu momento más hermoso, Ardi. Primero se me paralizó la lengua. Luego, el cuerpo. Y finalmente, el corazón. Recordar la fría mano de Diel tocando mi mejilla en ese instante de mi muerte definitiva, me hizo estremecer. Y, con ese recuerdo aún vívido, tomé una firme decisión.
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Estoy Buscando Al Protagonista Para Ponerle Fin A La Historia (Novela) Capítulo 8

Estás leyendo el capítulo 8 de Estoy Buscando Al Protagonista Para Ponerle Fin A La Historia (Novela), un novela. \[Has muerto\] Ardi, atrapada en el tedioso ciclo de regresión después de reencarnar en el juego La Flor de Arbonis, debe alcanzar un final con los protagonistas masculinos según las reglas del sistema. Pero esta… Este capítulo tiene publicado el 22 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Long Manyue & Lezz. Estoy Buscando Al Protagonista Para Ponerle Fin A La Historia (Novela) tiene 31 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.