Leer Estoy Buscando Al Protagonista Para Ponerle Fin A La Historia (Novela) Capítulo 2 online gratis en español
🏴 Grupo: Long Manyue & Lezz✍️ Traducción: Long Manyue & Lezz
—¿Por qué estás aquí, Ardi Aidellis?
Frente a mí, el resplandeciente cabello plateado se descomponía en destellos bajo la luz del sol, casi mareándome. Evité apresuradamente su mirada fruncida y respondí con cautela:
—Ah, yo…
Las palabras se me atoraron en la garganta. Tal vez porque sabía exactamente lo que pasaría en cuanto hablara y le entregara la carta. Por un momento, consideré romperla en pedazos, pero ya había aprendido por las malas que ese camino tampoco llevaba a un buen final. Mientras estaba sumida en mis pensamientos, su voz, cargada de desaprobación, cayó sobre mí.
—No pongas en vergüenza el nombre de Aidellis, Ardi Aidellis.
—...
—No considero un verdadero Aidellis a alguien incapaz siquiera de explicar su propia situación.
Al ver mi silencio, él debió asumir que simplemente no era capaz de articular palabra.
Bueno, ¿qué más se podía esperar? Él era el orgullo de la familia Aidellis.
Ante las palabras de Heron, que estaban llenas de espinas, un amargo sarcasmo me quemó la garganta. Sentí la presión de su mirada perforante, y alcé la cabeza despacio. Sus fríos ojos grises me observaban sin un atisbo de emoción.
—Ardi Aidellis.
Su tono era impaciente. Me sacudí los pensamientos y acepté la inevitable realidad.
Alargar esto solo serviría para retrasar lo inevitable. Si de todas formas tenía que hacerlo, mejor acabar con la misión cuanto antes y recibir la recompensa. Por eso, finalmente le tendí la carta.
—Padre me pidió que te la entregará.
\[\ ¡MISIÓN COMPLETADA!
Has entregado con éxito la carta de Baltanium Aidellis a Heron Aidellis.\]
\[\ RECOMPENSA POR COMPLETAR LA MISIÓN:
La confianza de Baltanium Aidellis ha aumentado en un 2 %.
Confianza de Baltanium Aidellis: 11 % → 13 %\].
\[\
Límite máximo de dinero aumentado. (Ahora puedes retener hasta 13 de oro)
Saldo actual de Ardi: 8 de oro\].
Tan pronto como entregué la carta, la ventana del sistema apareció frente a mí. La observé un momento antes de apartar la mirada. Heron, que me había estado observando, abrió el sobre. En cuanto vio la hoja en blanco, su expresión se endureció visiblemente.
«Con tan solo ver su rostro puedo descifrar que a él también le disgusta esto».
Mientras veía la carta arrugarse en su mano, solté un leve suspiro. Justo en ese instante, una voz masculina irrumpió entre nosotros.
—Me preguntaba adónde ibas con tanta prisa, pero parece que era para ver a una dama, Heron.
El hombre, que había intervenido en el momento justo, se acercó a nosotros. Su cabello, semejante a oro derretido, se ondeaba caóticamente con cada paso que daba. Sus ojos dorados, que parecían contener el sol mismo, brillaban con una intensa curiosidad. Cada movimiento, cada palabra, todo se repetía con una exactitud milimétrica, como si estuviera viendo una escena grabada de antemano. Nada había cambiado. Cuanto mayor era mi expectativa, más grande era la decepción que me embargaba, sumiéndome en un agotamiento profundo.
«Entonces… ¿Quién era ese niño que vi al final de mi muerte? No puede ser que ahora esté viendo ilusiones, ¿o sí?».
El pensamiento fugaz dejó una sombra de inquietud en mi mente. Tal vez debería rendirme y dejarlo todo de una vez por todas. Justo cuando la idea cruzó por mi cabeza, una sombra se cernió sobre mí.
… ¿Una sombra?
Parpadeé, confundida por algo que nunca antes había sucedido. Cuando alcé la cabeza, vi una espalda ancha erguida frente a mí, bloqueando mi vista del hombre rubio.
…¿Qué es lo que pasa con esta situación? ¿Acaso Heron me está protegiendo? ¿Por qué?
—Mis disculpas, Su Alteza el Príncipe Heredero. Parece que mi padre envió a alguien con urgencia para entregarme algo —dijo Heron, con su habitual tono cortés.
—Llamarlo «alguien» me parece una falta de aprecio. No es común ver a una belleza tan bien arreglada para entregar un simple recado.
Seguía observando la espalda de Heron, todavía tratando de procesar lo que ocurría, cuando la mirada del hombre rubio se deslizó por encima de su hombro y se cruzó con la mía. Sus ojos dorados se abrieron con asombro. Yo, en cambio, solo podía mirar la espalda de Heron, sintiéndome inexplicablemente frustrada. Apreté los puños con fuerza.
«Definitivamente, esta es la primera vez que ocurre algo así. Heron nunca antes me había escondido de la mirada del príncipe heredero».
Apenas fui consciente de ese hecho, una pequeña esperanza comenzó a revolver mis pensamientos.
«¿Y si…? Tal vez…».
El desconcierto y la expectativa se entrelazaron, nublando mi mente. Mi cerebro se negaba a funcionar con claridad, pero, por primera vez, la débil chispa de esperanza hizo que las comisuras de mis labios se movieran sin control.
—Parece que debo agradecer al marqués de Aidellis por esto.
—…
—Jamás imaginé que vería a La flor de Arbonis en un lugar como este.
«La flor de Arbonis».
Ese maldito título que me regaló una vida sin fin revoloteaba inquietantemente en mi mente, pero incluso eso fue solo por un instante. Mi cabeza, consumida por la esperanza, ya había perdido toda razón, y me vi impulsada por una expectativa que brotaba sin control.
Evadí la mirada del hombre rubio que reía, como si encontrara divertida la situación, y dirigí mis ojos hacia Heron. Su rostro, que había estado observando atentamente la escena, se frunció con disgusto. Después de analizar su expresión por un momento, una nueva determinación ardió dentro de mí: intentarlo una vez más, solo una última vez.
Así que, sin poder desprenderme por completo de la esperanza de que tal vez, solo tal vez, todo fuera diferente esta vez, decidí saludar.
—Es un honor conocer al pequeño sol del Imperio.
Los labios del príncipe heredero se curvaron en una sonrisa de diversión.
—Es un placer encontrarnos de esta manera, señorita. Soy Bvien di Elberk, el príncipe heredero de Arbonis.
En el instante en que respondió a mi saludo, una pantalla apareció frente a mis ojos y brilló intensamente. Incluso aquella ventana del sistema, que nunca quise volver a ver, ahora me parecía emocionante.
\[\
¡Condiciones para desbloquear la ruta del príncipe heredero, Bvien di Elberk, cumplidas!
Ahora puedes iniciar un romance con el príncipe heredero, Bvien di Elberk.
¿Deseas entrar a su ruta para ver su final? (SI / NO)
Si aceptas, se desbloqueará la ruta de Bvien di Elberk. Si rechazas, su nivel de favorabilidad disminuirá. (Nota: Si el favorabilidad llega a 0, se aplicará una penalización)\].
Este era un mensaje que anunciaba la apertura de la ruta de Bvien di Elberk, el primer protagonista masculino del Juego de simulación de citas de harem inverso, La Flor de Arbonis.
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La Flor de Arbonis, era un juego de simulación de citas de harem inverso.
Esa fue la verdad de este mundo que descubrí en el verano de mis once años, al despertar de un profundo sueño.
Cuando comprendí que el mundo en el que había vivido y crecido durante más de diez años no era más que un escenario dentro de un juego creado por la empresa Eclipse, me invadieron el desconcierto y la desesperanza. Sin embargo, al recordarlo ahora, me doy cuenta de que saber que este es solo un mundo dentro de un juego me permitió no ser consumida por las emociones oscuras que amenazaban con devorarme.
Después de todo, esto no es más que un simple juego.
Para entonces, incluso la única persona que me había amado, mi madre, había fallecido. Por lo tanto, no tenía razón alguna para aferrarme a este mundo.
Así que me sumergí en los recuerdos borrosos de aquel sueño que tuve hace ocho años.
\[\
¡Felicidades! Te has convertido en Ardi Aidellis, la protagonista del juego de simulación de citas de harem inverso, La Flor de Arbonis. ¡Encuentra al protagonista masculino y completa el final de La Flor de Arbonis!\].
En aquel sueño, vi una pantalla de sistema idéntica a la que ahora flotaba ante mis ojos.
Y por alguna razón, cuando desperté, tuve la certeza absoluta de que si lograba completar el final que el sistema mencionaba, podría regresar al mundo que había visto en mi sueño.
¿Y si el sistema me había traído a este mundo desde otro universo?
Al final, lo único que me permitió resistir fue la idea de que no estaba viviendo una realidad, sino simplemente avanzando en este juego hasta alcanzar su final.
Pero jamás imaginé que completar ese final sería tan difícil...
\[\
¡Condiciones para desbloquear la ruta del príncipe heredero, Bvien di Elberk, cumplidas!
Ahora puedes iniciar un romance con el príncipe heredero, Bvien di Elberk.
¿Deseas entrar a su ruta para ver su final? (SI / NO)
Si aceptas, se desbloqueará la ruta de Bvien di Elberk. Si rechazas, su nivel de favorabilidad disminuirá. (Nota: Si el favorabilidad llega a 0, se aplicará una penalización)\].
Permanecí en silencio, observando la pantalla del sistema flotando ante mis ojos.
Bvien di Elberk.
Después de decenas de muertes, cuando por fin logré llegar al final de su ruta, fui envenenada y morí a sus manos.
Al recordar brevemente esa situación, el dolor de aquella experiencia revivió en mi memoria. Sentí una extraña sensación, como si mi cuello estuviera ardiendo. Traté de olvidar esos recuerdos lo más que pude y, para distraerme, observé el rostro de Heron. Bvien, al notar que estaba mirando a Heron, sugirió con una sonrisa traviesa:
—Ah, ahora que lo pienso, debiste haber salido temprano de tu casa para entregarle algo a Heron, ¿verdad, señorita?
—…
—¿Qué le parece, Lady Aidellis? ¿Me concedería el honor de compartir un almuerzo conmigo?
—¡Su Alteza!
El rostro de Heron se crispó de inmediato ante la oferta de Bvien. Sus ojos grises destellaban con una intensidad feroz, pero el príncipe heredero solo pareció divertirse aún más con esta escena.
—No deseo que mi hermana menor se convierta en tema de chismes para los aristócratas.
—Pero si solo es una comida, ¿no estás exagerando un poco?
—Depende de con quién sea esa comida.
«Definitivamente, aquí hay algo raro…».
Heron se mantuvo firme a pesar de la actitud despreocupada de Bvien. Viéndolos, mi incomodidad creció. Por supuesto, conocía bien la arrogancia de Heron y cuánto valoraba el nombre de Aidellis, pero su reacción no parecía deberse simplemente a que quisiera evitar que Bvien se burlara de mi existencia, que consideraba un defecto para la familia Aidellis.
¡Desde el principio, Heron nunca antes se había metido en mis asuntos!
—Le hice la pregunta a la joven dama, marqués Heron.
Al escuchar la firme respuesta de Bvien, las miradas de ambos hombres se volvieron hacia mí. Los ojos grises de Heron, siempre vacíos de emociones, parecían ahora ocultar con esfuerzo los sentimientos intensos que hervían en su interior. Al observarlo, de repente una imagen se proyectó en mi mente: los ojos verde claro de aquel niño, mirándome con frialdad.
«Solo necesitas volver a empezar desde la ruta correcta».
Hasta el día de hoy, todavía no tengo idea de cuál era la ruta correcta que el niño me decía que tomara. Lo único de lo que estaba segura, era que en mi última muerte, justo antes de que esa persona me matara, yo estaba a punto de alcanzar el final de la ruta de Bvien.
¿Eso significa que, al menos, la ruta de Bvien no era la correcta?
Observé la pantalla del sistema parpadeando frente a mis ojos, esperando mi respuesta. Y, siguiendo un impulso, presioné el botón.

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Estoy Buscando Al Protagonista Para Ponerle Fin A La Historia (Novela)
Capítulo 3
Estoy Buscando Al Protagonista Para Ponerle Fin A La Historia (Novela) Capítulo 2
Estás leyendo el capítulo 2 de Estoy Buscando Al Protagonista Para Ponerle Fin A La Historia (Novela), un novela. \[Has muerto\] Ardi, atrapada en el tedioso ciclo de regresión después de reencarnar en el juego La Flor de Arbonis, debe alcanzar un final con los protagonistas masculinos según las reglas del sistema. Pero esta… Este capítulo tiene publicado el 22 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Long Manyue & Lezz. Estoy Buscando Al Protagonista Para Ponerle Fin A La Historia (Novela) tiene 31 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.