Leer Espera, ¿cómo se convirtió mi novia digital en una inmortal de la espada? (Novela) Capítulo 915 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Tang Er se levantó del suelo de un salto, con la mirada fija en el espadachín vestido de blanco y el ceño fruncido.
Esta era la fase del Torneo Mundial de Maestros de Batalla de Élite. Cualquier interferencia repentina constituía una falta grave.
Aunque este espadachín vestido de blanco fuera poderoso, ¿podría ser más fuerte que el Maestro del Salón del Alma de Batalla?
Una falta era una falta. Aunque Li Qingran perteneciera al Salón del Alma de Batalla, nadie se atrevería a decir nada.
"¡Árbitro!" Tang Er miró hacia el árbitro, pero el veredicto esperado tardó en llegar, lo que hizo que su ceño se frunciera aún más. "¿Qué estás esperando?"
Durante un partido, ¡nadie ajeno puede interferir! ¡Ya ha interrumpido el partido! ¿Acaso eso no significa que el equipo Battle Soul pierde?
El árbitro quedó completamente desconcertado en ese momento.
Al fin y al cabo, era un Santo de la Batalla, y su percepción era sin duda mucho más clara que la de Tang Er.
Precisamente porque no había comprendido la situación, no se atrevió a emitir un juicio precipitado.
Aunque el espadachín vestido de blanco permanecía allí, sosteniendo a Li Qingran en sus brazos, no transmitía la más mínima sensación de ser una "persona".
Eso no era una persona.
Eso parecía ser... ¡un Alma de Batalla!
Por increíble que pareciera, su intuición le decía que aquello era cierto. El espadachín vestido de blanco era el Alma de Batalla de Li Qingran, distinta de aquella espada, ¡un Alma de Batalla completamente nueva!
Pero incluso con su dilatada experiencia, nunca había visto a nadie cuyo Alma de Batalla pudiera adoptar forma humana.
Así pues, aunque estaba seguro de que el espadachín vestido de blanco era un Alma de Batalla, no podía decidir si el combate debía continuar; su mente estaba completamente en blanco.
Al oír las palabras de Tang Er, volvió inmediatamente a la realidad y comenzó una apresurada conversación con los demás árbitros que lo rodeaban.
"¡Siseo! ¿Podrían ser Almas de Batalla Gemelas? ¡Aterrador! ¡Y encima un Alma de Batalla humanoide! ¡Nunca antes visto ni oído!"
"¡Esta Li Qingran... es extraordinaria! ¡No es de extrañar que se haya convertido en la capitana del Primer Equipo de Almas de Batalla!"
"Está prácticamente confirmado que se trata de un Alma de Batalla. Probablemente Li Qingran nunca tuvo la intención de revelar esta Alma de Batalla, ni siquiera un Anillo del Mundo. Fue una medida desesperada, un último recurso."
Los distintos árbitros eran todos expertos al nivel de Santo de la Batalla, así que, naturalmente, no confundirían al espadachín vestido de blanco con una persona.
Tras una minuciosa confirmación, el árbitro principal se aclaró la garganta e hizo un gesto pidiendo silencio a los ruidosos espectadores en las gradas.
¡Silencio! Li Qingran no ha cometido ninguna falta. Este espadachín vestido de blanco es su Alma de Batalla. ¡El combate continúa!
Después de hablar, miró a Tang Er y dijo con indiferencia:
"Puedes continuar tu ataque. Li Qingran no ha caído ni ha sido expulsada de la arena. Tu equipo aún no puede considerarse ganador."
Los ojos de Tang Er se abrieron de par en par al oír esto. Su mirada iba de un lado a otro entre el silencioso espadachín vestido de blanco y el rostro del árbitro, revelando una expresión que gritaba "¿me estás tomando el pelo?".
¿Qué demonios?
¿¡Este espadachín vestido de blanco es un Alma de Batalla?!
¡Tienes que estar bromeando!
Entrecerró los ojos, mirando fijamente al espadachín vestido de blanco, y pronto notó que algo andaba mal.
El espadachín vestido de blanco no tenía ni rastro del aura de "persona viva" que lo rodeaba.
Simultáneamente, al activar su ojo mágico, pudo ver claramente que la energía de batalla en el cuerpo de Li Qingran estaba conectada con el espadachín vestido de blanco.
En otras palabras, la existencia del espadachín vestido de blanco dependía de la energía de batalla de Li Qingran.
Si eso no era un Alma de Batalla, ¿qué era?
Así pues, la situación de Li Qingran era la misma que la suya: ambos poseían Almas de Batalla Gemelas. El Alma de Batalla de este espadachín vestido de blanco no tenía un Anillo del Mundo. Aunque desconocía cómo había roto su «Abrazo de la Madre - Red Celestial», sin duda no debería ser tan poderosa como el Alma de Batalla de la Espada de Li Qingran.
Tang Er miró hacia atrás y vio a sus compañeros de equipo tirados en el suelo, maltrechos, mirándolo todos y cada uno de ellos con esperanzadora expectación.
Él era su última esperanza.
Ya fuera por sí mismo o por todos... tenía que ganar.
En ese caso.
Tang Er respiró hondo. Las ocho largas lanzas que llevaba detrás se extendieron, apretó con fuerza el atizador y adoptó una postura ofensiva.
Todavía le quedaba un as bajo la manga.
Una técnica de bastón profundamente arraigada en su memoria: la Técnica del Bastón de la Capa Mágica.
Esta técnica la aprendió de su padre. En aquel entonces, cuando su padre le enseñó a usar el bastón, él solo lo veía como un medio para ganarse la vida. No fue hasta más tarde, al crecer, que se dio cuenta de que esta técnica no era tan simple. Los movimientos aparentemente sencillos del bastón en realidad generaban una acumulación de fuerza.
El primer ataque fue inofensivo, incluso ridículo.
Pero... ¿y si recibieras diez golpes, cien golpes, mil golpes?
Aunque tuviera una montaña delante, confiaba en poder derribarla.
Sin embargo, con su fuerza actual, solo pudo lograr 91 hits.
Pero...
Aunque solo fueran 91 huelgas, ¿qué importa?
¡Fue más que suficiente!
"Hoo..."
Los ojos de Tang Er se oscurecieron.
*Boom-!*
Con un pie golpeando el suelo con fuerza, se elevó en el aire. Todo su cuerpo era como un arco tensado, y el atizador negro como la noche que sostenía en la mano describía un arco en el aire.
Desde el primer movimiento, se escucharon el sonido del viento y los truenos.
"Capa mágica... ¡Primer golpe!"
*¡Zas!*
La sombra del bastón se propagó por el aire como un látigo, desgarrando la atmósfera, con una fuerza equivalente a diez mil jun, mientras se abalanzaba con ferocidad sobre la cabeza de Chen Huaian.
Esta huelga no tuvo trucos sofisticados, solo una palabra: pesada.
Chen Huaian permaneció inmóvil, sin siquiera levantar un párpado.
Simplemente levantó la mano izquierda con naturalidad, con los cinco dedos ligeramente separados, como si estuviera espantando una mosca molesta.
*Aporrear.*
Un sonido sordo.
El atizador, lo suficientemente potente como para destrozar la arena, se detuvo suave y sin esfuerzo en la palma de su mano.
Completamente inmóvil.
Ni siquiera pudo mover un solo mechón del cabello de Chen Huaian.
"¡Qué difícil!"
Las pupilas de Tang Er se contrajeron bruscamente. Sintió un entumecimiento en la palma de la mano, como si aquel golpe hubiera impactado contra una gruesa muralla de la ciudad.
Pero no retrocedió.
Este fue solo el primer ataque.
¡Eso estaba lejos del límite de la técnica del bastón de la capa mágica!
Aprovechando la fuerza del retroceso, su cuerpo realizó una pirueta en el aire. Su cintura y abdomen ejercieron fuerza, y el atizador que sostenía en la mano giró una vez más.
"¡Tomando fuerza... para atacar con fuerza!"
"¡Segundo ataque!"
Esta vez fue más rápido, más potente.
Chen Huaian seguía inmóvil, limitándose a mover ligeramente la palma de la mano para bloquearlo de nuevo.
*¡Pum!*
"¡Tercer ataque!"
"¡Cuarto ataque!"
El ritmo cambió.
Al principio, el público aún podía ver con claridad los movimientos de Tang Er y oír el sordo golpe de cada impacto.
Pero poco a poco, los sonidos se fusionaron en un flujo continuo, como una rápida sucesión de petardos que explotan, transformándose finalmente en el incesante estruendo de un trueno retumbante.
*¡Brrum, brrum, brrum—!!!*
En la arena, aullaba un vendaval feroz.
La figura de Tang Er desapareció por completo.
En su lugar había un tornado negro que giraba sin control.
Rodeó la figura inmóvil vestida de blanco, saltando arriba y abajo, dejando innumerables imágenes residuales.
El cielo estaba lleno de sombras de bastones, el suelo cubierto de intenciones asesinas.
Con cada colisión, el aire estallaba con un anillo visible de ondas expansivas blancas.
Con cada fuerza prestada, la luz negra sobre ese atizador se intensificaría ligeramente.
Más tarde, unas llamas negras se encendieron en el bastón, como si intentaran quemar el vacío mismo.
*Crack, crack...*
La arena bajo los pies de Chen Huaian crujió bajo la insoportable presión.
No pudo resistir este poder aterrador que seguía acumulándose y desatándose.
Varias grietas se extendieron hacia afuera en todas direcciones desde Chen Huaian, que tenía como centro.
La grava volaba, el polvo se levantaba en nubes, como si estuviera ocurriendo un pequeño terremoto.
Pero seguía sin moverse.
Con un brazo sostenía a Li Qingran, como si sostuviera el mundo entero.
Que el mundo exterior rugiera con viento y tormenta, que las sombras del personal se desplomaran como una montaña que se derrumba o un tsunami que arrasa, él permaneció firme e inamovible.
Solo esa mano izquierda libre seguía señalando, golpeando y parando en el vacío.
A ojos de los espectadores que lo rodeaban, sus movimientos eran tan lentos como los de un anciano practicando Tai Chi en un parque.
Los profanos observan el espectáculo, los expertos observan la técnica.
Los árbitros, ya expertos en combate, lo vieron con claridad: no era que los movimientos del espadachín vestido de blanco fueran lentos, sino que eran demasiado rápidos. Tan rápidos que ni siquiera se podían apreciar imágenes residuales. Los movimientos repetidos se superponían, creando la ilusión de que sus acciones se desarrollaban a cámara lenta.
Tang Er atrapó cada uno de sus golpes con una precisión milimétrica.
Ochenta...
Ochenta y cinco...
Noventa...
Los ojos de Tang Er ya estaban inyectados en sangre, las comisuras de sus ojos se habían abierto y la sangre le corría por las mejillas.
Los músculos de sus brazos estaban nudosos y abultados, las venas se marcaban claramente y su piel adquiría un aterrador tono rojo violáceo debido a la congestión.
Ese era el límite.
El límite que un cuerpo mortal podía soportar.
Toda su fuerza, toda su rabia, toda su renuencia, convergieron en su punto álgido en ese momento.
Saltó alto en el aire, quedando su cuerpo suspendido por un instante.
En el vacío que dejó tras él, todas las sombras del personal convergieron instantáneamente, coalesciendo sobre su cabeza en el fantasma de un pilar gigantesco de cien zhang de largo, negro como la tinta.
"¡¡¡AHHHHHHH—!!!"
Tang Er dejó escapar un rugido desgarrador.
"¡NOVENTA Y UN GOLPES!"
"¡¡¡DESCANSO... PARA MÍ!!!"
*Boom-!!!*
El cielo pareció oscurecerse por un instante.
Ese enorme bastón fantasma, que porta el aterrador poder de destrozar montañas,
acompañado de un estallido sónico ensordecedor,
cayó de lleno sobre la coronilla de Chen Huaian.
El aire se comprimió al límite, emitiendo un lamento desgarrador.
Tang Er ya no pudo contenerse con este ataque. Después de todo, todos habían firmado exenciones de responsabilidad antes de subir al escenario.
Si hay que culpar a alguien, que sea a Li Qingran por haberlo llevado al límite.
Todo el público contuvo la respiración.
Incluso los árbitros mostraron expresiones solemnes, reforzando una vez más la barrera protectora.
Este ataque superó con creces el ámbito de un Ancestro del Alma, alcanzando el umbral de un nivel superior.
Sin embargo.
Debajo de este fantasma del bastón que destruye el cielo y la tierra.
Chen Huaian finalmente levantó la vista.
Su expresión permaneció plácida, sus ojos no mostraban ni una sola ondulación, como si lo que veía no fuera un ataque letal de 91 en 1.
Pero más bien...
una hoja que cae.
*TUMP----!!!*
Un sonido profundo y resonante, como si proviniera del núcleo de la tierra, reverberó instantáneamente por toda la Arena de Batalla del Alma.
En ese instante, el tiempo pareció detenerse.
Una nube de polvo se elevó como un hongo, dificultando la visión de todos.
Solo las réplicas, que rechinaban los dientes, seguían sacudiendo la barrera protectora.
Todos esperaron.
Esperé a que se calmaran las aguas, esperé un resultado.
¿Habían sido aplastados el espadachín vestido de blanco, Battle Soul, y Li Qingran?
¿Había ganado Tang Er?
En cualquier caso, si ellos hubieran estado allí arriba, no habrían podido resistir la huelga de Tang Er.
Después de unas cuantas respiraciones.
Una ráfaga de viento pasó volando y el polvo se dispersó lentamente.
*Swoosh-*
Innumerables jadeos entrecortados se oían sucesivamente desde las gradas.
En el centro de la arena ya acribillada y maltrecha,
Tang Er mantuvo la postura de haber asestado un brutal golpe descendente, con el atizador en la mano doblado en un arco impactante.
Todo su cuerpo temblaba, la sangre brotaba de sus siete orificios.
Y en el otro extremo del atizador,
El espadachín permaneció vestido de un blanco inmaculado, sin una sola mota de polvo.
Simplemente se quedó allí de pie en silencio, con dos dedos delgados y pálidos que sujetaban con ligereza y sin esfuerzo aquel atizador que pesaba mil jun.
Como si estuviera pellizcando un... palillo chino.
Y a sus pies.
*¡Brrum!*
Solo en ese momento estalló finalmente la fuerza destructiva que se había demorado.
Toda la arena, con los pies de Chen Huaian como límite, se hundió tres chi de profundidad como si un martillo gigante hubiera golpeado un tofu.
Solo el pequeño trozo de tierra donde estaba parado.
Permaneció firme e inamovible.

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Capítulo 916
Espera, ¿cómo se convirtió mi novia digital en una inmortal de la espada? (Novela) Capítulo 915
Estás leyendo el capítulo 915 de Espera, ¿cómo se convirtió mi novia digital en una inmortal de la espada? (Novela), un novela. Me llamo Chen Huai'an y tengo cáncer. Me estoy muriendo. Últimamente, me he obsesionado con un juego de novia virtual. Recargo mi cuenta para comprarle técnicas de cultivo y artefactos mágicos. Aunque he vaciado mi… Este capítulo tiene publicado el 8 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Espera, ¿cómo se convirtió mi novia digital en una inmortal de la espada? (Novela) tiene 1010 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.