Leer Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) Capítulo 694 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Cuando el gigante de magma, que se alzaba a más de 2.600 metros de altura con un cuerpo tan masivo como una montaña en llamas, se puso en pie, todo el mundo fundido tembló violentamente.
El cielo, envuelto en ceniza volcánica, se agitaba con nubes oscuras. El océano de magma abrasador rugía, lanzando olas de fuego que se propagaban como tsunamis, mientras que las negras cordilleras, que se extendían a lo largo de mil kilómetros, temblaban en respuesta.
Incluso los imponentes volcanes, que alcanzan decenas de miles de metros de altura, se balanceaban como si resonaran con el gigante de proporciones titánicas.
Mientras el gigante se alzaba, el enorme horno de fundición que sostenía temblaba al girar turbulentamente el magma rojo dorado en su interior. Tanto el horno como el gigante de magma emitieron rugidos atronadores, semejantes al derrumbe de montañas y al oleaje de los océanos. !Roar! ¡Os arrojaré a todos al horno y os reduciré a cenizas!
A cien kilómetros de distancia, el Emperador Dragón Destructor se alzaba en el corazón de una región oscura y completamente devastada. La colosal bestia de un rojo oscuro emanaba relámpagos negro-rojizos y un brillo carmesí mientras dejaba escapar un profundo y gutural rugido. !Roar! Muchas bestias colosales han dicho eso antes, y yo las he destrozado a todas.
Dicho esto, el Emperador Dragón engulló el núcleo de cristal de magma de nivel mítico que sostenía entre sus garras. En un instante, una oleada de energía pura, similar a una explosión nuclear, estalló en su interior.
¡Boom!
El aura del Emperador Dragón se disparó. Aunque su tamaño seguía siendo de tres mil metros, la fuerza opresiva invisible que emanaba de él se volvió aún más abrumadora: tiránica, encarnando la destrucción pura.
Al ver a la colosal bestia rojo oscuro engullir el núcleo cristalino de su congénere, los ojos del gigante de magma brillaron con furia. Alzando sobre sus hombros el horno de fundición que amenazaba con destruir el mundo, dio un paso al frente.
¡Boom!
El espacio entre ellos se desvaneció instantáneamente, formando un pasaje completamente oscuro.
En medio de la violenta turbulencia espacial, el gigante de nivel titánico, envuelto en llamas doradas, apareció ante el Emperador Dragón. En esa fracción de segundo, un resplandor dorado, imbuido con el poder de la fusión espacial, inundó el campo de batalla.
¡Boom! ¡Boom! ¡Boom!
La luz dorada abrasadora, que encarnaba la esencia de todo un mundo de magma, chocó contra el relámpago negro rojizo. Las dos fuerzas extremas colisionaron, desencadenando una explosión cataclísmica.
Fue como si dos mundos hubieran chocado violentamente, desatando una devastación sin límites. Ondas de energía cegadoras, de un dorado oscuro, estallaron, formando ondas de choque que distorsionaron el espacio mismo.
En el preciso instante en que chocaron los dos mundos regidos por la ley, el titán, blandiendo el horno de fundición como si portara un sol, lo arrojó hacia el Emperador Dragón en un golpe estremecedor.
!Roar!
El Emperador Dragón dejó escapar un feroz gruñido. Sus enormes garras, entrelazadas en relámpagos negro-rojizos, se abrieron de par en par mientras una fuerza explosiva e indescriptible brotaba de su interior.
¡Boom! ¡Boom!
Sus garras, gruesas como montañas, se estrellaron contra el horno de fundición, provocando un violento temblor en todo el mundo. En el punto de impacto, se desató una onda expansiva de color dorado oscuro.
Por dondequiera que la onda expansiva se extendía, las capas del espacio se hacían añicos, disolviéndose en una ola negra que arrasaba los cielos y la tierra. Desde la distancia, parecía una esfera negra de destrucción en expansión, que aniquilaba todo a su paso.
Las densas nubes oscuras del cielo se dispersaron, dejando un vacío de doscientos kilómetros de ancho. Abajo, el océano de magma se extendía en cascada en todas direcciones, dejando al descubierto el terreno que se derrumbaba bajo sus pies.
Semejante poder hizo temblar las ondas expansivas del lejano campo de batalla. Incluso el Dragón Colosal Plateado y los demás combatientes se tambalearon atónitos y se retiraron precipitadamente.
El Kunpeng de un solo cuerno, que acababa de partir en dos a dos gigantes de magma de nivel 9 con sus alas, dejó escapar un grito de sorpresa. El Dominio Blanco y Negro que lo rodeaba se oscureció al instante mientras se transformaba en una sombra y huía a la distancia.
Los gigantes de magma restantes no tardaron en reaccionar, lanzándose todos hacia afuera en llamas para escapar.
Sin embargo, a pesar de su rápida respuesta, más de veinte gigantes de nivel 8 y 9 quedaron atrapados en la destrucción. Fueron instantáneamente destrozados y aniquilados por la fuerza arrolladora.
Una sola onda expansiva había arrasado con todo en un radio de doscientos kilómetros. Ese era el poder aterrador de una Bestia Colosal de nivel titán en su máximo esplendor.
Mientras todas las demás bestias colosales salían volando por las secuelas del choque, en el corazón de la batalla, el titán dejó escapar un rugido furioso.
En el instante en que las enormes garras del Emperador Dragón impactaron contra el horno de fundición, un poder cataclísmico, imbuido de pura destrucción, estalló. La fuerza implacable se extendió por el mundo, imparable en su dominio.
Ante tal fuerza abrumadora, incluso el horno, que contenía la esencia de un mundo entero, fue destruido. El imponente titán, golpeado por el inmenso retroceso, retrocedió tambaleándose.
Cada paso que daba ardía con llamas furiosas y destrozaba el vacío bajo sus pies, formando enormes grietas negras. El mundo fundido entero temblaba bajo sus pasos en retirada.
En términos de poder bruto, la forma rojo oscuro del Emperador Dragón era más fuerte, alcanzando casi el límite absoluto de la fuerza de nivel titán.
Ni siquiera el titán que empuñaba el horno capaz de destruir el mundo pudo hacerle frente. Si bien el calor extremo del horno podía fundir el espacio mismo, la defensa del Emperador Dragón, potenciada al máximo, permaneció inquebrantable, permitiéndole ignorar por completo ese calor.
En ese instante, el titán, tras ser repelido más de cien kilómetros, lanzó un rugido furioso. El horno tembló al entrar en erupción el magma rojo dorado de su interior.
¡Boom!
Detrás, un imponente volcán de decenas de miles de metros de altura entró en erupción violentamente, arrojando un interminable torrente de magma rojo dorado al cielo. En un instante, todo el firmamento se cubrió de un infierno, formando el colosal fantasma de un horno.
Ese volcán en sí era el verdadero horno. O mejor dicho, todo este mundo fundido, que abarcaba más de tres mil kilómetros de diámetro, había sido refinado en el horno del titán.
Incluso el Emperador Dragón quedó momentáneamente desconcertado por tal demostración de poder.
!Roar! ¡Te reduciré a cenizas! Con un rugido atronador, el titán apareció sobre el Emperador Dragón, cargando con el peso de un mundo entero mientras lanzaba un golpe devastador.
En un instante, una fuerza opresiva abrumadora descendió de los cielos, como si el mundo entero estuviera presionando al Emperador Dragón.
Bajo la inmensa fuerza gravitacional de un mundo entero, ni siquiera el Emperador Dragón pudo soportar el peso. Con un estruendo ensordecedor, se estrelló contra el fondo del cráter formado por la onda expansiva anterior, destrozando la tierra a lo largo de decenas de kilómetros.
!Roar!
De pie sobre la tierra fracturada, el Emperador Dragón contempló el horno de fundición, cada vez más grande y capaz de destruir el mundo, que ahora alcanzaba decenas de miles de metros de altura, y dejó escapar un rugido furioso.
Con el mundo entero comprimiéndose a su alrededor, el espacio mismo se solidificó. Este impacto era inevitable, pero no había necesidad de evadirlo.
Todo el cuerpo del Emperador Dragón se tensó, sus músculos se hincharon mientras una energía ilimitada surgía de sus pies, fluyendo hacia arriba por su cintura y columna vertebral como un dragón y recorriendo cada parte de su cuerpo.
El Emperador Dragón se asemejaba a un gran maestro de artes marciales. Sus garras, cerradas como puños o sellos, concentraban todo su poder, irradiando una luz carmesí llameante al encontrarse de frente con el horno descendente.
¡Boom!
Los cielos se desmoronaron, la tierra se partió y el terreno se derrumbó. Una explosión masiva abarcó cientos de kilómetros, las montañas se hicieron añicos y enormes grietas se extendieron en todas direcciones.
En el epicentro de este impacto catastrófico, se abrió un vacío de treinta kilómetros de ancho que penetró cientos de kilómetros en los cimientos del mundo y destrozó la barrera misma del planeta.
Más allá de este mundo, una tormenta del vacío aullaba con furia, mientras el enorme horno que amenazaba con acabar con el mundo continuaba su descenso, con su magma dorado-rojizo fundido brotando turbulentamente en su interior.
Bajo el horno, el Emperador Dragón permanecía erguido, con sus gruesas garras firmemente apoyadas en su base, donde enormes grietas comenzaban a extenderse hacia afuera. A medida que se formaban más y más fisuras en el fondo del horno, una luz dorada se filtraba desde su interior, acompañada de un ominoso crujido.
¡Boom!
La base del horno de fundición que amenazaba con destruir el mundo se hizo añicos. En un instante, un torrente interminable de magma rojo dorado surgió, formando una inundación torrencial de mil metros de ancho que engulló al Emperador Dragón.
Incluso la tormenta espacial que azotaba el exterior fue consumida por el calor abrumador y la energía pura que irradiaba el magma, disolviendo todo a su paso.
Mientras el choque entre las dos bestias colosales desgarraba la mismísima estructura del mundo, un profundo y resonante rugido resonó desde las profundidades de los principios del mundo mítico.
El sonido era ancestral, etéreo e inmenso, como el rugido inconsciente de una Bestia Colosal que había existido desde tiempos inmemoriales. Formó una onda expansiva invisible que barrió todo el mundo mítico.
¡Boom!
En lo alto de los cielos desconocidos, el sol azul poniente estalló de repente en un resplandor ceniciento. Un frío resplandor azul se extendió por el firmamento, envolviendo todo el mundo mítico en tonalidades de azul.
Esta luz, una fuerza intangible, lo penetraba todo: a través de los fragmentos de la autosuficiente Región Caótica, el Campo de Batalla Abisal donde una Bestia Colosal había caído de los cielos, e incluso las diversas zonas prohibidas.
Bajo esta luz azul espectral, todos los seres” ya fueran humanos, bestias mutantes o razas alienígenas” sintieron un profundo temblor en sus almas. Sin importar si eran cultivadores del Quinto Reino Celestial, reyes celestiales, seres supremos o incluso aquellos que trascendían los límites del poder supremo, todos se estremecieron.
Era como si una Bestia Colosal infinitamente poderosa hubiera desatado su dominio, suprimiendo toda la vida en el mundo mítico y haciéndoles sentir que apenas podían respirar.
La repentina anomalía provocó un sutil cambio en las expresiones de todos los seres. Incluso Chen Chu, que había estado meditando dentro de su avión de combate, se puso en movimiento. Apareciendo sobre el avión, contempló el cielo con expresión solemne. "¿Qué está sucediendo?"
!Roar! !Roar! !Roar!
Desde el vasto cielo del mundo mítico, resonaban rugidos indistintos pero aterradores, como si respondieran al radiante sol azul.
En el horizonte opuesto, una luna brillante ya había ascendido hasta la mitad, irradiando un resplandor luminoso infinito sobre la tierra.
El mundo mítico pareció despertar bajo el peso de aquel único rugido.
Una onda expansiva invisible recorrió el mundo desde sus profundidades. Incluso la frontera cristalina del mundo, que envolvía y fortalecía el mundo mítico, tembló bajo el impacto del rugido.
La violenta resonancia se extendió mucho más allá, afectando a innumerables mundos conectados al mundo mítico. Los más débiles explotaron y colapsaron instantáneamente bajo la presión.
Incluso el Planeta Azul, un mundo ahora ligado al mundo mítico, se estremeció por el impacto. Sus barreras espaciales temblaron, y los espacios interdimensionales especiales formados por la fusión de ambos mundos se estremecieron violentamente.
En el campo de batalla del sur, en lo profundo de las cadenas montañosas, Bai Mu, Liu Feng y otros, que estaban cultivando, se despertaron sobresaltados, con la mirada llena de asombro al presenciar el temblor de las montañas a su alrededor.
Alrededor del Planeta Azul, a través de la tierra, el cielo, los océanos e incluso el espacio exterior, aparecieron repentinamente grietas negras, y una energía trascendente e infinita fluyó en sentido inverso a través de ellas.
La repentina anomalía activó las alarmas en todas las estaciones de monitoreo del Planeta Azul.
¡Alerta! ¡Se han detectado múltiples fluctuaciones espaciales intensas! Coordenadas: Sureste, Latitud 140.15, Longitud 347.48”¡Se ha detectado una ruptura espacial, nivel de intensidad 5!
¡Alerta! ¡Se ha detectado una potente fluctuación espacial! Coordenadas: al oeste del Mar del Sur, latitud 69,7, longitud 123,40”se ha detectado una ruptura espacial, nivel de intensidad 8...
En un instante, todas las fuerzas militares de la Federación entraron en acción. Las alarmas resonaron en numerosas bases, mientras aviones de combate, helicópteros y poderosas naves del Noveno Reino Celestial estacionadas en puntos clave surcaban los cielos.

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Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela)
Capítulo 695
Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) Capítulo 694
Estás leyendo el capítulo 694 de Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela), un novela. Sobre el firmamento, un Kun gigante, de miles de metros de largo, sobrevoló la ciudad, ignorando la andanada de misiles. En Australia, una serpiente apocalíptica, de miles de metros de largo, destruyó ciudades y devoró… Este capítulo tiene publicado el 4 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) tiene 759 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.