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Leer Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) Capítulo 657 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
La repentina transformación en la atmósfera sobresaltó al Dragón Colosal Plateado y a otras bestias colosales. Sin embargo, al volverse y ver que se trataba del Emperador Dragón Destructor, el Dragón Plateado dejó escapar un rugido de júbilo. !Roar! ¡Ao Tian, estás despierto! Con un aleteo, el Dragón Plateado de quinientos metros de largo se convirtió en un destello de luz plateada que cruzó el cielo en un instante antes de aparecer frente al Emperador Dragón. Al contemplar la espesa melena negra del Emperador Dragón y el aura amenazante que emanaba de ella, el Dragón Plateado se quedó visiblemente impactado. !Roar! Ao Tian, tu avance te ha transformado por completo esta vez. El Emperador Dragón rugió profundamente. !Roar! Esta vez, mi mejoría ha sido significativa. Sin embargo, mis habilidades han alcanzado su máximo potencial; no volveré a dormirme en un futuro próximo. !Roar! Ao Tian, ¿eso significa que finalmente podemos comenzar a conquistar la Región Caótica? El Emperador Dragón asintió lentamente. Ante esto, el Dragón Plateado rugió con júbilo. !Roar! ¡La gran Saixitia dominará la Región Caótica, bañando la tierra con la sangre de bestias colosales caídas! El Dragón Plateado, dando vueltas alrededor del Emperador Dragón, giraba en espiral por el aire, tan emocionado como un niño al que finalmente se le ha dado permiso para desatar su poder. Encaramado sobre la cabeza del Emperador Dragón, el Pequeño Dragón Púrpura, con las garras apoyadas en las caderas, dejó escapar un rugido agudo e infantil. ¡Eeya! ¡Eeya! ¡Eeya! ¡El gran Yiyi también quiere ver ríos de sangre! En ese preciso instante, desde abajo, resonó una voz: pertenecía al Kun de un solo cuerno, aún sujeto por el Emperador Dragón. ¡Eeeek! ¡Eeeek! ¡Eeeek! Trueno Ardiente, ¿puedes soltarme ya? El Emperador Dragón se detuvo un instante, como si casi se hubiera olvidado de su cautivo. Sin mediar palabra, aflojó sus enormes garras, liberando al Kun. El Dragón Colosal Dorado-Azul y Zhulong sobrevolaron desde atrás. El Dragón Dorado-Azul, con su elegante figura resplandeciente de luz cristalina, se cernía en el aire. Sus ojos centellearon al mirar al Emperador Dragón, dejando escapar un gruñido bajo. !Roar! Trueno Ardiente, felicitaciones por tu gran avance. El Emperador Dragón asintió levemente. Tras el breve intercambio, el Dragón Plateado hinchó el pecho y dejó escapar un rugido orgulloso. !Roar! Ao Tian, mientras hibernabas, Gran Cuerno y los demás descubrieron este árbol divino repleto de frutos de primera calidad. !Roar! Pero eran demasiado débiles para derrotar a la colosal bestia que custodiaba este micromundo. Al final, fue la gran Saixitia quien la venció personalmente. La bestia era bastante fuerte, así que no la matamos. En cambio, la acogimos en el Palacio del Dragón. El Emperador Dragón dirigió su mirada hacia el gigantesco árbol divino en la lejanía, cuyo halo rojo palpitaba sobre las ruinas, y hacia la feroz Bestia Colosal que lo acompañaba. Un profundo y satisfecho rugido brotó de su garganta. !Roar! Bien hecho. Como se esperaba de Saixitia. Al oír esto, el Dragón Plateado alzó la cola y rugió con júbilo. !Roar! ¡La gran Saixitia siempre ha sido poderosa! Pero Thorsafi y Zhulong también lo hicieron bien. Sin su ayuda, incluso la gran Saixitia habría necesitado medio día para derrotar a esa bestia colosal. El Dragón Dorado-Azul no pudo evitar negar con la cabeza. Este tipo todavía adora presumir. Si no hubieran trabajado juntos para contener al enemigo, el Dragón Plateado no habría podido hacerle nada, salvo recurrir a la ley. El Emperador Dragón asintió y gruñó en señal de aprobación. !Roar! ¡Lo hicieron muy bien! Dicho esto, las bestias colosales volaron hacia el árbol divino, aterrizando rápidamente frente a la Bestia Colosal de color rojo oscuro de 1.100 metros de largo. El Dragón Plateado dejó escapar un profundo rugido. !Roar! Este es uno de los reyes dragón del Palacio del Dragón, el Rey Dragón de Fuego Trueno Ao Tian. La colosal bestia de color rojo oscuro contempló al gigante negro y rojo que tenía delante, con un atisbo de temor reflejado en sus ojos. Aunque eran de tamaño similar, sintió instintivamente miedo debido a la enorme diferencia en sus etapas vitales. Bajando la cabeza con respeto, la colosal bestia de color rojo oscuro dejó escapar un profundo rugido. !Roar! Saludos, Rey Dragón de Fuego Trueno. El Emperador Dragón observó a la colosal bestia que tenía delante: una criatura con cabeza de león, grandes cuernos curvados, alas en el lomo y una apariencia que recordaba al legendario Qiongqi. !Roar! Saixitia, ¿cómo se llama? Bien... ¿Cómo se llama este tipo? El Dragón Plateado vaciló, luego se volvió hacia la colosal bestia de color rojo oscuro que yacía tendida en el suelo. !Roar! Ao Tian te pregunta: ¿cuál es tu nombre? El Dragón Dorado-Azul y Zhulong también se quedaron paralizados por un instante. Parecía que también lo habían olvidado. La colosal bestia de color rojo oscuro parpadeó confundida. !Roar! Yo... no lo sé. No tengo nombre. Como Bestia Colosal criada en la Región Caótica, jamás se había planteado cuestiones filosóficas como quién era o qué nombre debía tener, a pesar de haber alcanzado un nivel mítico. Era simplemente una bestia, y las bestias no se detienen a pensar en tales cosas. Sin nombre. El Emperador Dragón reflexionó un instante antes de soltar un profundo rugido. !Roar! A partir de hoy, te llamarás Qiongqi, el primer general mítico del Palacio del Dragón. Esta Bestia Colosal había despertado el linaje de una antigua bestia feroz, y su nivel de linaje había alcanzado el nivel de rey, lo que la hacía sumamente poderosa. Podría servir como ejecutor de alto nivel para el Palacio del Dragón. !Roar! ¡Qiongqi! ¡A partir de hoy, mi nombre es Qiongqi! Los ojos de la colosal bestia rojo oscuro brillaron con emoción. Al contemplar al Emperador Dragón, la reverencia en sus ojos se intensificó, ahora mezclada con júbilo. Tras nombrar casualmente a la colosal bestia, el Emperador Dragón dirigió su atención al árbol divino carmesí que se alzaba sobre él. En sus pupilas doradas y verticales surgió un torrente de poder azul. Tras completar su transformación vital de nivel celestial, el Emperador Dragón había obtenido algo más que un aumento de fuerza: su cuerpo ahora poseía varias habilidades místicas. Este poder azul celeste especial que se había manifestado en su interior le permitía conectarse con los cielos y la tierra. Al activarlo para cubrirse los ojos, podía percibir la esencia de todas las cosas. Esta función guardaba un parecido sorprendente con las Pupilas de la Muerte del Vacío de Chen Chu en cuanto a habilidad pasiva. ¡Tararear! Cuando el Emperador Dragón activó la energía azul celestial, todo en su visión se despojó de sus ilusiones externas, revelando su verdadera forma. El halo rojo que rodeaba el árbol divino era, en realidad, un poderoso poder mundial: un mundo independiente en sí mismo. Debajo de él, las raíces del árbol, que parecían de jade y estaban profundamente incrustadas en las rocas de la montaña, en realidad se extendían muy por debajo de la tierra, penetrando y absorbiendo energía del propio vacío. Esta visión sorprendió enormemente al Emperador Dragón. No era de extrañar que Qiongqi no hubiera podido acercarse al árbol divino: el árbol en sí era un mundo independiente y, de hecho, todo el micromundo que lo rodeaba dependía de su existencia. Tras una larga pausa, el brillo azul en los ojos del Emperador Dragón se desvaneció lentamente. Luego se volvió hacia el Kun que estaba a su lado. !Roar! Esta vez lo hiciste bien, Gran Cuerno. ¡Eeeek! ¡Eeeek! ¡Eeeek! ¿Qué? Trueno Ardiente, ¿qué hice? Kun parecía confundido. Los ojos del Emperador Dragón brillaron con asombro. !Roar! Este es un árbol divino de incalculable valor. Los frutos de primera calidad que produce son solo un extra; su mera existencia es mucho más preciosa, incluso superior a los recursos de nivel legal. De inmediato, las demás bestias colosales abrieron los ojos con sorpresa. Sus miradas se volvieron intensas mientras todas observaban al Kun. ¡La habilidad de este tipo para encontrar tesoros es demasiado poderosa! Después de todo, llevarla al mundo mítico fue la decisión correcta. El Dragón Plateado se volvió hacia el Emperador Dragón y dejó escapar un profundo rugido. !Roar! Ao Tian, ¿sabes cómo acelerar la maduración de los frutos divinos? ¡Un fruto por día es demasiado lento; no hay suficientes para todos! El Emperador Dragón reflexionó un instante. !Roar! Acelerar su maduración es sencillo: basta con trasladar el árbol a un micromundo mayor donde pueda absorber suficiente energía. O mejor aún, podemos traerlo de vuelta y plantarlo en nuestro micromundo. En realidad, el Emperador Dragón llevaba pensando qué hacer con el árbol divino desde que lo descubrieron. ¿Debían trasladar el Palacio del Dragón aquí para custodiarlo? ¿O asignar bestias colosales para que se quedaran y esperaran a que maduraran sus frutos? Ahora bien, eso no era necesario en absoluto. Debido a la naturaleza del árbol, que se adaptaba a cualquier mundo, el Emperador Dragón podía simplemente arrancarlo de raíz y replantarlo en otro lugar. !Roar! ¡Vámonos! Sal de este micromundo para que pueda mover este árbol correctamente. Por orden del Emperador Dragón, todas las bestias colosales abandonaron el micromundo, mientras este descendía al furioso vórtice de agua marina que se encontraba debajo. !Roar! Un rayo negro recorrió el cuerpo del Emperador Dragón. En un instante, los cielos temblaron, el mar estalló y, bajo su inmenso poder, el océano circundante se abrió de golpe, creando una zona sin agua que se extendía a lo largo de decenas de kilómetros. El vórtice de agua marina que lo cubría colapsó, dejando al descubierto un espacio distorsionado: una región similar a un agujero negro que abarcaba decenas de kilómetros. Este era el punto de conexión entre el micromundo y el mundo mítico. ¡Boom! ¡Boom! ¡Boom! Rayos divinos de un azul oscuro brotaron de las aletas dorsales del Emperador Dragón, cubriendo cientos de kilómetros. Su fuerza descomunal evaporó el agua cercana, formando una tormenta eléctrica. Simultáneamente, múltiples oleadas de energía basadas en leyes explotaron hacia afuera, manifestándose como cadenas tangibles que se extendieron hacia la región del agujero negro y envolvieron el micromundo. Desde lejos, en el centro de la tormenta de cientos de kilómetros de ancho, emergió la proyección de un micromundo, con el árbol divino de miles de metros de altura erguido prominentemente en el medio. !Roar! La colosal bestia negra y roja que yacía bajo el mundo dejó escapar un rugido profundo y resonante. Alzando sus garras colosales, se adentró en la oscuridad distorsionada, aferrándose al micromundo. ¡Boom! Bajo el poder estremecedor del Emperador Dragón y las ocho cadenas de leyes, el micromundo fue arrancado con fuerza de su espacio, causando que todo el oscuro vacío temblara violentamente. ¡Boom! Dando un paso adelante, la colosal bestia que cargaba el mundo aplastó el espacio bajo sus pies, provocando que se formaran grietas negras mientras gemía bajo su inmenso peso. Desde lejos, el Dragón Plateado y los demás quedaron atónitos, con los ojos llenos de incredulidad. No esperaban que el Emperador Dragón fuera tan poderoso tras despertar de su letargo: capaz de capturar por la fuerza un micromundo entero de las profundidades del vacío y llevárselo consigo. Este acto equivalía literalmente a cargar con el mundo entero a cuestas; una hazaña de poder insondable. Mientras el Emperador Dragón avanzaba, las raíces del árbol divino temblaron, emergiendo lentamente del vacío. Se extendían a lo largo de decenas de kilómetros, emanando una abrumadora presencia divina. A lo largo de miles de kilómetros, innumerables bestias mutantes se agitaron, dirigiendo su atención hacia el espectáculo. Sin embargo, al sentir el abrumador poder dracónico del Emperador Dragón, el miedo y la vacilación brillaron en sus ojos. A más de veinte mil kilómetros de distancia, una colosal bestia aviar de dos mil metros de largo, cubierta de plumas doradas que parecían una armadura de escamas, se irguió de repente. Un aura aterradora, muy superior a la de los titanes comunes, emanó de su cuerpo.
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Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) Capítulo 657

Estás leyendo el capítulo 657 de Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela), un novela. Sobre el firmamento, un Kun gigante, de miles de metros de largo, sobrevoló la ciudad, ignorando la andanada de misiles. En Australia, una serpiente apocalíptica, de miles de metros de largo, destruyó ciudades y devoró… Este capítulo tiene publicado el 27 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) tiene 764 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.