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Leer Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) Capítulo 637 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
En la negrura absoluta, semejante a la inmensidad del cosmos, Xiao Tianyi, ataviado con túnicas blancas como la nieve, se erguía como un noble sin parangón. Sus bellos rasgos se tornaron fríos e impasibles mientras contemplaba a Chen Chu. Al pronunciar las palabras: "Así que no me culpen", un resplandor dorado e infinito brotó del cuerpo de Xiao Tianyi. ¡Boom! Centrada en Xiao Tianyi, la energía ambiental en el vacío se comprimió explosivamente, como si la atmósfera misma se hubiera roto a la fuerza. La luz dorada en expansión emanaba un calor intenso y una energía penetrante, pulverizando a su paso meteoritos del tamaño de montañas. Un vasto dominio de luz dorada, que abarcaba varios kilómetros, se materializó, envolviendo la zona. En el corazón del dominio dorado, el poder desatado de las leyes hizo temblar el vacío. Anillos blancos de ondas de choque se propagaron hacia afuera, extendiéndose a lo largo de diez kilómetros, creando una escena grandiosa e imponente. En el centro se alzaba Xiao Tianyi, su sagrada figura se elevaba a cien metros de altura. Emanaba un aura divina, como una deidad exaltada, muy por encima de todo. Su expresión era fría y majestuosa. Un brillo infinito de luz y calor emanaba de su cuerpo, semejante a la primera llama sagrada nacida en los albores de la creación. La presión intangible de ese nivel mítico supremo resonaba por todo el mundo. Bajo aquella presencia abrumadora, una isla de cien kilómetros de diámetro se estremeció violentamente a lo lejos. Las rocas de sus bordes se desmoronaron y desintegraron poco a poco. Dentro de la ruina, Li Hao sintió un peso tremendo que lo aplastaba, como si cargara con el peso de una montaña. Su espalda se arqueó ligeramente bajo la fuerza aplastante, y grietas se extendieron por el suelo rocoso bajo sus pies. "¿Intentas hacerme arrodillar? ¡Imposible!" Los ojos de Li Hao ardían de locura mientras una voluntad de batalla, feroz e inflexible, brotaba de él, resistiendo el poder opresivo de nivel mítico supremo. ¡Boom! Un aura de sangre rojo oscuro emanó de Li Hao, formando un dominio infernal de trescientos metros de extensión. Apenas logró contener la presión abrumadora que se abalanzó sobre él. Tal era el terror de una existencia de nivel mítico supremo: llevar el dominio de las leyes al extremo. Incluso el poder divino residual que emanaba de Xiao Tianyi, situado a más de diez kilómetros de distancia, resultaba insoportable para Li Hao. ¡Boom! Desde la plaza, Chen Chu irrumpió con una deslumbrante luz rojo sangre, formando un mar de sangre de mil metros de ancho. En medio de este mar de destrucción, ardían llamas doradas mientras crepitaban rayos azul oscuro. La forma de Chen Chu comenzó a expandirse, y la armadura de batalla negra y roja que vestía se estiró al máximo. En un instante, se transformó en una figura demoníaca de cien metros de altura, con seis brazos y tres rostros. Tras esa forma demoníaca, aparecieron cuatro ruedas de luz giratorias. Empuñando una alabarda negra y dorada de más de doscientos metros de largo, una presión abrumadora y dominante se elevó hacia los cielos. ¡Boom! ¡Boom! ¡Boom! El choque entre Chen Chu y Xiao Tianyi sacudió los cielos y la tierra. La atmósfera estalló en rugidos ensordecedores, y sus auras colisionantes crearon grietas transparentes que se propagaron hacia afuera, sacudiendo el mundo con una fuerza aterradora. En el plano mítico, el aura del cultivador se fusionaba con su voluntad, trascendiendo la forma e interfiriendo con la realidad. Bajo la presión implacable de un rey de nivel mítico, los cultivadores comunes ni siquiera podían mantenerse en pie, mucho menos acercarse. El poder divino era una prisión en sí misma. En el centro de un dominio de sangre y llamas, los cuatro brazos adicionales de Chen Chu formaron sellos para elevar las ruedas de luz divina detrás de él, que brillaban con relámpagos azules y llamas doradas, exudando el aura aterradora de leyes de alto nivel. El lado izquierdo de su rostro estaba cubierto de finas escamas rojas; su expresión era fría, y sus ojos, de un rojo sangre, irradiaban una malicia infinita. De forma tenue, parecía invocarse a su alrededor el poder del inframundo. Sin embargo, el lado derecho de su rostro mostraba ojos cerrados rodeados de patrones negros y grises, emanando un aura de vacío y muerte. Cuatro leyes de alto nivel se entrelazaban a su alrededor, el poder del inframundo aumentaba su fuerza y las cuatro ruedas de luz de los mundos giraban detrás de él, haciéndolo parecer un antiguo dios de la guerra capaz de someter al mismísimo infierno. La presión que emanaba de él era ya comparable a la fase final del nivel mítico: aterradora e imponente. Esto ocurría a pesar de que Chen Chu apenas había rozado las cuatro leyes de alto nivel, condensando solo una pequeña parte de sus inscripciones divinas. Aún no había alcanzado su verdadera forma condensada en las leyes, o su poder habría sido aún más aterrador. Aun así, la fuerza que demostró Chen Chu llamó la atención de Xiao Tianyi. Cuando se encontraba en esta etapa, su poder de combate era comparable únicamente a la etapa intermedia del nivel mítico, pero aun así el Primer Consejero lo había aclamado como un talento prodigioso. Entre las ruinas, Li Hao miraba boquiabierto, con la expresión impasible. "¡Chen Chu, monstruo! ¿Cómo es posible que sigas siendo tan increíblemente poderoso en el Noveno Reino Celestial?" Cuando Chen Chu alcanzó el Séptimo Reino Celestial, su fuerza de combate ya era asombrosa. Con ese nivel de cultivo, arrasó el Continente del Vacío, masacrando a millones de criaturas del vacío y acumulando un océano de sangre. Ahora, habiendo alcanzado el Noveno Reino Celestial, su poder era aún más descomunal. Había pasado directamente de la etapa final del Noveno Reino Celestial a la etapa final del nivel mítico: un salto de reino enorme. Esta fuerza anormal, que rompía todos los límites, era simplemente monstruosa. Al percibir el aura peligrosa que emanaba de Chen Chu, la mirada de Xiao Tianyi se volvió más gélida. Alzó la mano, condensando una luz dorada infinita en una lanza dorada de trescientos metros de largo. Mientras sostenía la lanza, su voz era gélida y grave. "Chen Chu, te daré una última oportunidad. Únete a mi Culto de la Luz Sagrada, o caerás aquí hoy mismo." Aunque la presencia de Chen Chu era abrumadora, Xiao Tianyi permaneció imperturbable. Un cultivador del Noveno Reino Celestial seguía siendo un cultivador del Noveno Reino Celestial. Sin una forma verdadera condensada en la ley, sin un alma divina y sin el dominio de las poderosas técnicas de combate de las leyes, no podían alcanzar la cima. Así pues, aunque Chen Chu ostentaba el aura de cuatro poderosas leyes, Xiao Tianyi no se inmutó. Para un cultivador en la cima del Noveno Reino Celestial, cada activación de una ley en batalla requería una energía y una fuerza de voluntad inmensas: diez veces mayores que las de un rey de nivel mítico. Xiao Tianyi estaba seguro de que Chen Chu no podría mantener su máximo nivel por mucho tiempo. Sin embargo, el talento de Chen Chu era tan grande que incluso Xiao Tianyi no pudo evitar admirarlo. Chen Chu rechazó rotundamente el intento de reclutamiento de Xiao Tianyi, diciendo: "Lo siento, no tengo ningún interés en convertirme en un traidor que se esconde en las sombras y ni siquiera se atreve a mostrar su verdadero rostro". Chen Chu había estudiado información sobre Xiao Tianyi, pero la apariencia y el físico de Zuo Sheng, la persona que tenía delante, eran muy diferentes de lo que había visto. Por eso no lo reconoció a primera vista. Sin embargo, Zuo Jing y Zuo Sheng eran ambos avatares de una figura poderosa de los cultos demoníacos, poseían un cultivo insondable y provenían de la Escuela Superior de Artes Marciales Nantian, al igual que Xiao Tianyi. Todas estas pistas apuntaban a aquel otrora brillante traidor. En realidad, ni Chen Chu ni Xiao Tianyi habían previsto este enfrentamiento. Por ejemplo, Xiao Tianyi no esperaba que entre los cultivadores y alienígenas que entraban en ese lugar hubiera un monstruo como Chen Chu, cuya abrumadora fuerza de combate era suficiente para dominar toda la ruina. Ni siquiera los títeres de guerra de nivel divino, que podían resistir sin esfuerzo a los Hijos Divinos y contaban con defensas a la par con la etapa intermedia del nivel mítico, pudieron resistir más que unos pocos movimientos suyos. En circunstancias normales, los jóvenes cultivadores que entraran en esta época no tendrían forma de derrotar a estos títeres de guerra de nivel mítico. Solo podrían superar las pruebas de la ruina para obtener sus herencias. Así pues, aunque las marionetas vagaran libremente, no habría afectado al plan de Xiao Tianyi de refinar el fragmento del mundo. Sin embargo, la presencia de Chen Chu lo cambió todo. Si no se le controlaba, Chen Chu podría destruir todas estas valiosas marionetas de guerra en cuestión de días. Estas colosales marionetas de guerra, con una fuerza de combate mítica en su etapa inicial y defensas de nivel mítico en su etapa media y tardía, eran activos estratégicos invaluables, muy apreciados por cualquier potencia importante. Tomemos como ejemplo el Mech No.1, que poseía un poder de combate comparable al de un rey de nivel mítico. Precisamente por eso había aparecido Xiao Tianyi. Una vez que lograra refinar este fragmento de mundo y controlarlo, estas marionetas de guerra de nivel mítico exhibirían un poder aún mayor. Además, ni Chen Chu ni los demás habían previsto que, a pesar del límite de treinta ruedas de grabado de vida dentro de la ruina, una potencia mítica máxima había permanecido latente en su interior todo este tiempo. Así, debido a un giro inesperado de los acontecimientos, Chen Chu se encontró enfrentándose al prodigio que una vez fue incomparable y que había asombrado a todo el mundo del cultivo años atrás.
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Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) Capítulo 637

Estás leyendo el capítulo 637 de Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela), un novela. Sobre el firmamento, un Kun gigante, de miles de metros de largo, sobrevoló la ciudad, ignorando la andanada de misiles. En Australia, una serpiente apocalíptica, de miles de metros de largo, destruyó ciudades y devoró… Este capítulo tiene publicado el 23 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) tiene 764 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.