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Leer Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) Capítulo 554 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Los ojos del Dragón Celestial se volvieron más fríos mientras fulminaba con la mirada a la Bestia de Magma Colosal, que se alzaba orgullosa en medio del cúmulo volcánico. Lo cierto es que el Dragón Celestial reconoció a la Bestia de Magma Colosal en el momento en que se encontraron. Tras alcanzar el nivel 4, el Dragón Celestial se adentró en el océano y cazó bestias mutantes hasta llegar a las profundidades marinas. Finalmente, alcanzó la Zona Marina Profunda Restringida, donde, por casualidad, se topó con la Bestia de Magma Colosal, que despertó y liberó su poder para sembrar el caos en el mar. En aquel entonces, el Dragón Celestial era simplemente una Bestia Blindada con Espada y quedó inmediatamente abrumado por el aura aterradora que emanaba de la mítica bestia colosal. Solo se atrevió a echar un vistazo desde lejos antes de darse la vuelta y marcharse. ¿Quién se iba a imaginar que, tan solo unos meses después, volvería a encontrarse con la misma criatura? Según los registros oficiales de la Federación, esta mítica Bestia Colosal también era única. Era la única criatura mítica que había permanecido en el Planeta Azul en lugar de entrar en el mundo mítico. La razón parecía estar ligada a su capacidad innata para absorber la energía espacial liberada durante la formación de pasajes causados por la colisión de dos mundos. Esta energía espacial contenía tenues vestigios de la fuerza del mundo. Al asimilar estos vestigios de la fuerza mundial, la Bestia Colosal se había vuelto increíblemente poderosa. Sin embargo, como solo permanecía cerca de estos pasajes y nunca se acercaba a los territorios humanos, los humanos la dejaban en paz. Pero hoy... ¡Boom! Un sinfín de relámpagos negros y rojos envolvieron al Dragón Celestial. Acto seguido, desató un aura indescriptiblemente aterradora hacia el cielo, haciendo temblar los cielos y la tierra. Entre los destellos de relámpagos negros y rojos se materializó una Bestia Colosal de más de 1500 metros de largo, revestida de una armadura de escamas rojas. ¡Boom! ¡Boom! ¡Boom! Su inmenso poder se irradiaba hacia afuera. En su centro, el Dragón Celestial dispersó las nubes en un radio de decenas de kilómetros, creando un enorme agujero que dejó al descubierto el cielo. El espacio circundante luchaba por contener su presencia, fracturándose y recomponiéndose en un ciclo interminable. Finalmente, apareció una extensa zona oscura de varios kilómetros de ancho, rebosante de una energía devastadora. La fuerza abrumadora de esta fuerza creó una onda expansiva invisible tan poderosa que arrasó el agua de mar que había debajo, dejando al descubierto el lecho marino a un kilómetro de profundidad y formando una inmensa zona sin agua. Enclavada en el corazón de la zona oscura y envuelta en relámpagos negros y rojos, la bestia de un rojo oscuro parecía ahora un presagio del apocalipsis. Emanaba un aura tan aterradora que parecía absorber el color del mundo. Semejante despliegue hizo que todas las bestias colosales del bando contrario se paralizaran momentáneamente de miedo. Aprovechando la oportunidad, el Dragón Colosal Plateado lanzó un rugido salvaje y asestó otro golpe devastador, destrozando el cráneo de una Bestia Colosal de nivel 9 en su fase inicial. La brutal batalla se reavivó con una ferocidad explosiva. ¡¿Cómo es esto posible?! La Bestia Colosal de Magma, que rebosaba confianza momentos antes, ahora miraba con asombro y furia a la bestia de color rojo oscuro. ¡Boom! Como un relámpago rojo, la bestia de color rojo oscuro arrasó decenas de kilómetros con una fuerza apocalíptica, irrumpiendo directamente en el dominio espacial. ¡Bang! ¡Bang! ¡Bang! El dominio espacial invisible, que abarcaba decenas de kilómetros, se hizo añicos ante la imponente bestia rojo oscuro, dejando tras de sí un pasaje negro y recto. Ante la amenaza de muerte, la Bestia Colosal de Magma rugió de furia y desató todo su poder. Rápidamente lanzó llamas que amenazaban con incendiar cielo y tierra. Sus garras, imbuidas del poder de las leyes, se abalanzaron sobre la bestia de color rojo oscuro. Las dos criaturas titánicas colisionaron en un instante. ¡Boom! Una ola de energía roja y destructiva explotó hacia afuera, arrasando la isla volcánica. El agua de mar mezclada con roca fundida fue lanzada a lo largo de decenas de kilómetros, creando una escena cataclísmica. Un grito de dolor resonó. La bestia de color rojo oscuro había destrozado las garras de la Bestia de Magma Colosal de un solo golpe. El impacto la lanzó hacia atrás a toda velocidad. Al ser lanzado lejos, unas garras gigantescas emergieron de la oscuridad fracturada y atraparon a la Bestia de Magma Colosal en pleno vuelo. Acto seguido, las garras la estrellaron contra el suelo con una fuerza devastadora. En el instante en que la colosal bestia impactó contra el suelo, la tierra se hundió en un radio de más de diez kilómetros, formando un profundo cráter. El violento terremoto creó un halo de fuego y destrucción que arrasó con todo a su paso. En el centro del cráter recién formado, de un kilómetro de profundidad, ardían llamas. Ondas caóticas de energía también se propagaban por el aire. Antes de que la Bestia de Magma Colosal pudiera recuperarse, una hoja caudal de casi ochocientos metros de largo, entrelazada con rayos negros y rojos, se abalanzó con una ferocidad imparable, cortando el espacio mismo. ¡Boom! !Roar! La Bestia de Magma Colosal desató un rugido espeluznante mientras la hoja de su cola, imbuida con los poderes de la destrucción y las leyes vajra, le atravesaba la mitad del cuerpo, abriendo una herida monstruosa que se extendía cientos de metros. Sangre hirviente y cargada de energía brotó a borbotones, derritiendo el suelo destrozado y convirtiéndolo en lava fundida. La mítica Bestia Colosal de Magma, en su etapa intermedia, no tuvo ninguna oportunidad contra la destructiva forma rojo oscuro del Dragón Celestial. En apenas unos instantes, sus garras se hicieron añicos y la mitad de su cuerpo fue cercenada. Como criatura mítica, tales heridas no fueron suficientes para acabar con su vida. !Roar! !Roar! !Roar! La Bestia Colosal de Magma rugió ferozmente, liberando oleadas de energía destructiva plateada y roja que explotaron hacia afuera. Por dondequiera que pasaba esta energía, el espacio se fundía y se hacía añicos, formando anillos de devastación negra. El suelo bajo ella se desintegraba en la nada, creando una zona de aniquilación total. Ante la inminente muerte, la Bestia de Magma Colosal desató de inmediato el origen de sus leyes, quemando su alma en un intento desesperado por hacer retroceder al Dragón Celestial y escapar. ¡Boom! ¡Boom! ¡Boom! Sus ráfagas de energía plateada y roja, capaces de fundir el espacio, impactaron contra el Dragón Celestial de Fuego Trueno. Sin embargo, aunque los impactos resonaron violentamente, no lograron mover a la bestia de color rojo oscuro ni un ápice. Las escamas rojas del Dragón Celestial, entrelazadas con motivos dorados y negros, emanaban un aura de invencibilidad inquebrantable. Irradiaban una fuerza tan abrumadora que aniquilaba toda esperanza. ¡Boom! Ignorando el ataque desesperado de la Bestia de Magma Colosal, el Dragón Celestial extendió sus garras y se aferró a sus enormes hombros. Una deslumbrante luz negra y roja se concentró en su boca. ¡No! ¡Boom! De la boca de la bestia rojo oscuro brotó un aliento negro y dorado que contenía la fusión de la destrucción y las leyes vajra, envolviendo instantáneamente a la Bestia de Magma Colosal. ¡Boom! ¡Boom! ¡Boom! El poder implacable de la ley de destrucción erosionó a la aparentemente indestructible Bestia de Magma Colosal. Sus escamas protectoras se hicieron añicos, seguidas del colapso de su cráneo increíblemente denso. En ese instante, la desesperación y la locura llenaron los ojos de la Bestia de Magma Colosal. En lo profundo de su ser, un poder que contenía la fuerza del mundo resonaba con el pasaje distante. Una luz cegadora surgió del alcance del Dragón Celestial y se fusionó con la autodestrucción de la mítica Bestia Colosal de Magma y el colapso del portal mundano cercano. La potencia de fuego resultante parecía amenazar con destruir incluso el cielo y la tierra. ¡Boom! El eco de la explosión masiva ensordeció a todas las bestias colosales y, aparentemente, privó al mundo de su color. Solo la esfera de destrucción, en constante expansión, permanecía en la distancia hasta donde alcanzaba la vista. Arrasaba con todo a su paso, incluso volcanes y agua de mar. La onda expansiva destructiva comprimió el aire circundante en capas tangibles, formando anillos de ondas expansivas blancas que arrasaron con todo y enviaron tsunamis de cientos de metros de altura que se extendieron a lo largo de cientos de kilómetros. La fuerza abrumadora lanzó por los aires a las colosales bestias una a una, dejando tras de sí una zona de destrucción de más de veinte kilómetros de diámetro. Toda forma de vida en su interior fue aniquilada. En el centro de la explosión se alzaba una bestia gigantesca de color rojo oscuro que irradiaba un aura de poder inimaginable. Ni siquiera la autodestrucción de una Bestia Colosal mítica podría dañar al Dragón Celestial en su estado actual. Esta era la aterradora defensa nacida de la fusión de la ley vajra y su innata habilidad de Patrones Negros Caóticos. !Roar! La bestia de un rojo oscuro aulló hacia los cielos, emanando un aura que indicaba que había abatido a una Bestia Colosal mítica. En ese instante, la imponente presencia del Dragón Celestial estremeció el mundo entero. Justo en ese momento, un crujido seco provino de encima de su cabeza. En la hendidura entre las escamas de su cabeza, el huevo de dragón púrpura tembló levemente. El huevo de dragón comenzó a agrietarse y, con un chasquido seco, apareció un agujero en la cáscara. Una diminuta garra púrpura, no mayor que una mano humana, se extendió y se aferró al borde del caparazón. Una pequeña cabeza emergió lentamente. La pequeña criatura púrpura parpadeó mientras observaba su entorno con sus grandes y curiosos ojos. ¡Eeya, eeya!
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Capítulo 555

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Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) Capítulo 554

Estás leyendo el capítulo 554 de Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela), un novela. Sobre el firmamento, un Kun gigante, de miles de metros de largo, sobrevoló la ciudad, ignorando la andanada de misiles. En Australia, una serpiente apocalíptica, de miles de metros de largo, destruyó ciudades y devoró… Este capítulo tiene publicado el 6 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) tiene 784 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.