Leer Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) Capítulo 548 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Primera línea, campo de batalla abisal
Mientras el sol dorado se ponía hacia el oeste y un sol carmesí alcanzaba su cenit, la batalla que se había librado durante más de una semana finalmente llegó a su fin.
El campo de batalla, que se extendía a lo largo de decenas de miles de kilómetros, yacía en ruinas. El suelo estaba destrozado, con grietas que abarcaban cientos o incluso miles de metros y cráteres de diversos tamaños esparcidos por doquier; el humo y el polvo llenaban el aire.
En lo alto, enjambres de aviones de combate, con la munición agotada y casi sin energía, volaban de regreso hacia la retaguardia para reabastecerse y recibir mantenimiento.
Sobre el terreno, cientos de miles de pequeños vehículos aéreos se desplazaban equipados con detectores de vida, escáneres de energía y otros dispositivos para buscar soldados heridos entre los restos de las fortificaciones.
De igual modo, innumerables miembros del Clan Demoníaco del Purgatorio y sus razas vasallas se retiraron o atendieron a sus heridos. En lo alto, decenas de miles de bestias voladoras colosales sobrevolaban el cielo.
En el corazón del campo de batalla, a miles de kilómetros de distancia, una docena de reyes humanos se alzaban en el aire. Auras de ley aterradoras los rodeaban, manifestándose como diversos fenómenos extraordinarios.
Frente a ellos, en los cielos, una docena de reyes demoníacos flotaban en medio de un turbulento qi demoníaco, su presencia ocultando vastas secciones del firmamento.
Sin embargo, ya fueran reyes humanos o reyes demonios, muchos parecían visiblemente debilitados, con auras inestables, prueba de las importantes heridas que habían sufrido.
En el suelo, un enorme y amenazador mecha de más de 160 metros de altura, revestido con una armadura negra y roja, emanaba un aura escalofriante que infundía temor a todo aquel que lo contemplaba.
Este mecha, rodeado de bandas de luz negras y rojas, creó una zona muerta que abarcaba cientos de kilómetros, sembrada de innumerables cadáveres de bestias demoníacas, miembros del Clan del Purgatorio y especies vasallas.
Sin embargo, aquellos cuerpos parecían inquietantemente vacíos, como si su carne, sangre y alma hubieran sido consumidas por completo; una visión espantosa y aterradora. Tales zonas de muerte se encontraban dispersas por todo el campo de batalla.
A varios kilómetros del Mech Número Uno, un Rey Demonio de nivel mítico en etapa avanzada permanecía de pie en medio de un flujo de qi demoníaco, con su fría mirada dirigida al mech y leves rastros de aprensión visibles en su expresión.
Muy por encima, a decenas de miles de metros de altura, dos figuras imponentes que irradiaban una presión abrumadora se enfrentaban.
El espacio a su alrededor se distorsionó y se agitó violentamente, formando vórtices de luz divina y qi demoníaco, cada uno abarcando kilómetros y asemejándose a mundos independientes.
Mientras los reyes celestiales y los grandes reyes demoníacos se enfrentaban, los soldados y guerreros humanos de las razas vasallas de abajo se abstuvieron de seguir combatiendo. En cambio, atendieron en silencio a sus heridos, un acuerdo tácito forjado a lo largo de años de conflicto.
En medio del turbulento qi demoníaco, una figura imponente contempló el campo de batalla y habló lentamente, con una voz profunda y resonante: "Parece que vuestra raza humana ha desarrollado máquinas de guerra comparables a las de los reyes demonio".
Años atrás, el prototipo conocido como Número Uno entró brevemente en el mundo mítico, pero nunca participó en combates en primera línea. Mató a una Bestia Colosal mítica antes de enloquecer y ser sellado.
Por lo tanto, el Clan de los Demonios del Purgatorio desconocía por completo esta arma.
En medio de la luz divina ilimitada que tenía enfrente, un magnífico mecha de 10 metros de altura con seis pares de alas plateadas y un halo dorado detrás se erguía solemnemente, irradiando santidad y autoridad.
Sus ojos dorados miraron en silencio al Gran Rey Demonio Ababel, que estaba frente a él, sin responder, para gran frustración de este último.
Estos humanos están siendo demasiado cautelosos.
Mientras continuaba el enfrentamiento entre reyes y reyes demonios, un mecha blanco y negro de cincuenta metros de altura, visiblemente dañado, voló hacia el campo de batalla.
¡Boom! El aterrizaje del pesado robot provocó temblores en el suelo.
"Solicitando comunicación del mech con nombre en clave 'Rey del Blanco y Negro'."
"Permiso concedido."
En la oscuridad absoluta, flotaba una plataforma de diez metros de ancho. Luo Fei estaba de pie sobre ella, ataviada con su armadura de batalla divina.
Delante de ella y a su izquierda y derecha, flotaban tres pantallas curvas transparentes que mostraban vistas nítidas del mundo exterior.
¡Zzzzz!
Una vez establecida la conexión, la pantalla de la izquierda parpadeó antes de revelar a Gabriella, vestida con un ajustado traje de combate plateado y con una larga melena dorada que le caía en cascada por la espalda.
A pesar de su agotamiento tras el prolongado combate, la chica de cabello dorado preguntó: "Luo Fei, ¿tu situación sigue estable?"
Luo Fei asintió levemente, y su voz emanó desde el interior de la armadura de batalla divina. "Es manejable. Actualmente, al motor de energía nuclear todavía le queda un treinta por ciento de combustible, por lo que los niveles de energía son suficientes."
"Sin embargo, el consumo de munición ha sido significativo. Los dieciséis compartimentos de munición subespaciales de la estructura externa están agotados y necesitan ser reabastecidos."
El tono de Luo Fei denotaba emoción y euforia. Era la primera vez que participaba en una guerra de tal magnitud, y la intensidad de la batalla había sido sencillamente impresionante.
Esta guerra había movilizado un número ingente de tropas en ambos bandos. Más allá de las docenas de reyes y reyes demonio que se enfrentaban en el campo de batalla de gran altitud, el frente principal era un océano de soldados.
Las fuerzas humanas, compuestas por trece legiones, habían desplegado más de un millón de soldados en total. Mientras tanto, el Clan Demonio del Purgatorio había reunido a más de cuatro millones de soldados repartidos en docenas de legiones, todos ellos combatientes de nivel superior al Cuarto Reino Celestial, e innumerables guerreros de alto rango entre ellos.
Además, el Clan Demonio del Purgatorio desplegó numerosas unidades de bestias colosales demoníacas, cuyo poder abrumador sembró el terror en la oposición.
Las fuerzas humanas dependían en gran medida de miles de posiciones de artillería de ultra gran calibre, decenas de miles de bombarderos no tripulados, bombarderos energéticos y una variedad de misiles de alto rendimiento que transportaban ojivas nucleares e incluso de hidrógeno para repeler apenas los implacables ataques del enemigo.
Además, las tropas humanas también se dividieron en unidades de élite, que atacaban a sus oponentes simultáneamente y pusieron el mundo patas arriba.
En el campo de batalla, incluso las potencias más avanzadas encontraban difícil sobrevivir con facilidad, especialmente con las réplicas ocasionales de combates de nivel mítico que caían impredeciblemente del cielo.
Asimismo, las fuerzas del Clan Demonio del Purgatorio emplearon una variedad de métodos de ataque de largo alcance, incluyendo réplicas de artillería humana de gran calibre y armas tecnológicamente modificadas de sus razas vasallas.
La magnitud de la destrucción en ambos bandos fue asombrosa.
Debido a la interferencia de una poderosa energía trascendente, la comunicación inalámbrica en el mundo mítico era altamente inestable, lo que hacía necesaria la construcción de bases electrónicas para la conectividad.
Estas bases a menudo se convertían en campos de batalla disputados, donde se libraban feroces batallas, alternando entre destrucción y reconstrucción.
Una guerra tan monumental entre civilizaciones rara vez terminaba en una victoria decisiva.
Sin una dominación abrumadora, las tácticas de desgaste eran la estrategia predilecta, ya que el Clan del Purgatorio, rico en recursos, buscaba agotar los recursos y la mano de obra de la humanidad.
Tras un día de enfrentamiento estancado entre las dos entidades de nivel rey celestial y docenas de poderosos seres de nivel mítico, ambos bandos finalmente se retiraron tras las labores de recuperación posteriores a la batalla.
Incluso Luo Fei, al mando del colosal Mech Número Uno, condujo su máquina de guerra de regreso a la base, adentrándose en la ciudad de retaguardia. Su llegada atrajo numerosas miradas curiosas.
La Base Abisal en la línea del frente era menos una base y más parecida a una ciudad colosal, capaz de albergar a decenas de millones de habitantes.
Esta metrópolis tecnológicamente avanzada albergaba a más de un millón de soldados de las tres legiones principales del imperio humano, además de diversas unidades nacionales. También era hogar de más de dos millones de humanos recién evolucionados, nacidos y criados en esta ciudad.
Mientras el imponente Mech Número Uno permanecía erguido e inmóvil, los rumores corrían entre la población.
"¡Ese es el Mech Número Uno! Dicen que arrasó con cinco legiones de demonios y mató a más de cien mil demonios a pesar de la presencia de un Rey Demonio durante esta guerra."
¡Guau! ¡Es increíble! Papá, ¿los humanos han avanzado tanto en nuestra tecnología mecánica?
¡Por supuesto! La humanidad es la raza más grandiosa.
"Me pregunto cuándo se podrán producir en masa estos mechs. ¡Quizás algún día pueda pilotar uno!"
"Deja de soñar despierto, chico. Los mechs como estos deben tener requisitos muy exigentes. Con tu pésima nota de doscientos en el examen, nunca tendrás una oportunidad."
"Bueno, hablé con el viejo Wang. Mañana empezarás a trabajar conmigo en la fábrica de ensamblaje de misiles. Olvídate de la escuela, no es para ti."
En la base central del departamento de logística, mientras los ojos azul blanquecinos brillantes del Mech Número Uno se atenuaban y un rayo de luz salía disparado de su pecho, Luo Fei emergió de su interior.
¡Pum! El meca divino aterrizó, abriendo su parte trasera mientras Luo Fei saltaba al suelo.
Un grupo de soldados rodeó inmediatamente al mecha, realizando inspecciones y preparando las labores de reabastecimiento.
En ese momento, una soldado se acercó saludando. "Coronel Luo Fei, el rey Gabriel ha regresado y solicita su presencia."
"Además, la persona por la que preguntaste ha entrado en el mundo mítico."
“Por fin está aquí” respondió Luo Fei con una leve sonrisa, suavizando su expresión.

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Estás leyendo el capítulo 548 de Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela), un novela. Sobre el firmamento, un Kun gigante, de miles de metros de largo, sobrevoló la ciudad, ignorando la andanada de misiles. En Australia, una serpiente apocalíptica, de miles de metros de largo, destruyó ciudades y devoró… Este capítulo tiene publicado el 5 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) tiene 784 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.