Leer Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) Capítulo 538 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
En el mundo mítico, Chen Chu abrió lentamente los ojos dentro de la caverna. Su mirada, oscura como la tinta, era tan profunda y fría como un abismo sin fondo, desprovista de cualquier rastro de emoción.
La mirada fría e indiferente de Chen Chu se posó en la página translúcida que tenía delante.
[Capacidad]
Pupilas de la Muerte del Vacío (Divinas)
- Potenciación máxima de las Pupilas del Vacío Doble. Al desplegarse, la mirada del usuario atraviesa el vacío y la esencia del mundo, deteniendo el espacio ante sus ojos.
- Invocación del Vacío: Crea un velo oscuro en un área determinada y permite al usuario fundirse con el vacío, anulando la percepción física y espiritual de sus enemigos. Su alcance y potencia aumentan con el poder del usuario.
- Colapso del Vacío: Utiliza energía del vacío para aplastar todo lo que se encuentre dentro del campo de visión del usuario, arrastrando toda la materia y la vida al vacío. Cuanto mayor sea el gasto de energía, mayor será el poder.
- Exilio Dimensional: Se abre una grieta dimensional que exilia a los enemigos a las profundidades retorcidas del vacío e impide su regreso por toda la eternidad.
- Mirada de la Muerte: Esta habilidad define la muerte de seres inmortales o inflige heridas irreparables, destruyendo parte del avatar o la esencia de un poderoso enemigo.
“ Consejo: Debido a tu bajo nivel de cultivo actual, las Pupilas de la Muerte del Vacío tienen un alto coste para el cuerpo. Úsalas con moderación.
- Nota 1: El usuario obtiene un aumento de poder adicional de dieciséis veces gracias a los principios del vacío.
- Nota 2: Esta habilidad ya posee las características tanto del vacío como de la muerte; al alcanzar el nivel rey, evolucionará en una ley dual de alto nivel del vacío y la muerte.
En comparación con otras habilidades del alma potenciadas mediante la transformación divina, el Pupila del Doble Vacío era mucho más potente. No solo las tres habilidades originales se habían fortalecido, sino que una habilidad adicional, la Mirada de la Muerte, le permitía a Chen Chu definir la muerte misma para los demás.
Este era un poder inmensamente temible. Tras alcanzar el Séptimo Reino Celestial, los cultivadores y las bestias mutadas no solo se volvían más fuertes, sino que experimentaban cambios en su esencia vital, lo que prolongaba su esperanza de vida.
Las criaturas de nivel 9 podían vivir cientos de años. Aquellas que alcanzaban el nivel de rey extendían su esperanza de vida más allá de los mil años, siendo capaces de regenerar extremidades y recuperarse de la destrucción.
Esta era la señal inequívoca de una fuerza vital de nivel mítico. La humanidad aún no había visto morir a un rey de vejez. Ni siquiera los reyes demoníacos y las bestias míticas encontradas a lo largo de los años habían mostrado signos de envejecimiento.
Un rey humano estudió en una ocasión su propia actividad celular, calculando una esperanza de vida de al menos diez mil años. Esta longevidad, por sí sola, fue la razón por la que a los seres de rango rey se les comparaba a menudo con deidades, pues sobrevivían a toda la historia conocida de la humanidad.
Sin embargo, ahora, la mirada de Chen Chu podía imponer la muerte sobre tales reyes y seres míticos.
Por supuesto, con su nivel de cultivo actual, aún no era capaz de aniquilar a un Rey Demonio. ¿Pero qué pasaría cuando él mismo alcanzara el nivel de rey? Una sola mirada bastaría para aniquilar a un Rey Demonio, para hacer que las Lunas de Sangre del Clan Demonio del Purgatorio cayeran en oleadas, hasta que ninguna entidad de nivel rey se atreviera a interponerse en su camino.
Incluso Chen Chu no pudo evitar maravillarse: "Este Doble Pupila es verdaderamente poderoso".
Su habilidad, que antes solo le permitía influir ligeramente en las fluctuaciones espaciales, había avanzado a un nivel alto, luego a un nivel superior, y ahora a una transformación divina, revelando finalmente el verdadero poder invencible del Doble Alumno.
Mediante la transformación que le proporcionaba esta habilidad, Chen Chu sintió un cambio significativo en su físico; una mezcla de energía del vacío y de la muerte lo recorría. Mientras se adaptaba cuidadosamente a estos cambios, Chen Chu dirigió su mirada hacia la entrada de la cueva.
Alrededor del borde de sus pupilas verticales de color negro dorado, dieciséis cadenas negras con forma de runas giraban lentamente, con una línea vertical gris en el centro, vinculándolo con la muerte con una sensación de majestad y frialdad.
Al mirar hacia afuera, el mundo se desvaneció ante sus ojos, tornándose en blanco y negro. En este reino monocromático, fugaces destellos rojos, azules o dorados cruzaban el cielo ocasionalmente, dejando huellas persistentes.
Simultáneamente, el espacio invisible se reveló ante él como una estructura tridimensional transparente. Sin embargo, a diferencia de los planos espaciales estratificados del Planeta Azul, el espacio de aquel mundo mítico existía como una única “capa”. Tras su sólida barrera espacial se extendía una oscuridad infinita.
No, en esa oscuridad infinita, Chen Chu vislumbró indicios de existencia espacial. O quizás, el espacio estaba en todas partes, sustentando por igual la materia y lo inmaterial, un fenómeno que desafiaba la percepción convencional de la vida, que solo captaba la superficie del espacio.
¡Boom!
En un instante, innumerables hilos de información estallaron en la mente de Chen Chu. Caóticas, intrincadas, profundas e ilimitadas, estas piezas inundaron su mente a través de sus pupilas negro-doradas.
Por un instante, incluso Chen Chu sintió un dolor de cabeza terrible, esforzándose por procesar la avalancha de información. Gran parte era inútil; mucha, incomprensible, vestigios de los misterios del universo y huellas del poder de las leyes.
Apretando los dientes, Chen Chu comenzó a examinarlo todo, descartando los datos irrelevantes, clasificando los fragmentos útiles y familiarizándose gradualmente con ellos. No estaba claro cuánto tiempo había pasado, pero a medida que el subconsciente de Chen Chu filtraba la información inútil, finalmente sintió alivio y exhaló profundamente.
“A veces, ver demasiado y saber demasiado no es una bendición” murmuró, frotándose las sienes.
Si hubiera sido cualquier otro experto del Octavo Reino Celestial, su mente probablemente se habría visto instantáneamente abrumada y al borde del colapso mental por la avalancha de información proveniente del cielo y la tierra. Esta sensación era verdaderamente aterradora.
Desde la entrada de la cueva, Chen Chu contempló el horizonte lejano. Allí, una ominosa zona prohibida de color negro, formada a partir del colapso y la destrucción de un mundo entero, se alzaba ante sus pupilas de la Muerte del Vacío como un cristal acribillado a balazos, irradiando un aura gélida y peligrosa.
De repente, en el borde de aquel "cristal" destrozado, un destello de luz blanca brilló, emanando tenuemente un aura de origen. Chen Chu se quedó paralizado un instante.
Lo reconoció perfectamente; era un vestigio del origen del mundo, un hilo condensado del origen del mundo.
Mientras recorría el camino completo hacia la divinidad, Chen Chu había adquirido veinticuatro hebras de origen mundial, suficientes para lograr un ascenso sin problemas al nivel de rey una vez que alcanzara la cima del Noveno Reino Celestial.
La función del origen del mundo era conectar al cultivador con el cielo y la tierra, y transformar su poder en leyes. Cada ley que un cultivador dominaba se originaba en la interacción de su poder con las leyes que gobernaban el mundo.
Por lo general, ni los humanos, ni las bestias mutantes, ni los miembros del Clan del Purgatorio podían acceder a las leyes intangibles, pero muy reales, del cielo y la tierra. Necesitaban extraer la energía primigenia de la energía trascendente como puente.
Diez hebras de origen mundial permitían al cultivador lograr rápidamente una transformación en una ley de la naturaleza, refinando su cuerpo y elevando su alma.
Sin embargo, para aquellos talentos excepcionales que dominaban múltiples leyes a nivel rey, se requería aún más energía primigenia. Si esta era insuficiente, inicialmente solo podían transformar una ley.
Esta limitación explicaba por qué, tras alcanzar el nivel de rey, algunos expertos optaban por especializarse en una sola ley, mientras que otros veían cómo su progreso se ralentizaba enormemente.
Para Chen Chu, sus reservas actuales de origen mundial le permitirían completar dos leyes de alto nivel en su transformación a nivel rey; el resto requeriría un esfuerzo gradual.
Mientras reflexionaba, otro destello de luz blanca, equivalente a aproximadamente una décima parte de un hilo de origen, apareció en el horizonte, convergiendo hacia un punto determinado.
Chen Chu entrecerró los ojos. "¿Es este el destino llamándome?"
Justo después de avanzar sus Pupilas de la Muerte del Vacío, se topó con este inusual fenómeno de reunión de orígenes mundiales, como si algo en lo invisible lo atrajera.
Ante el atractivo del origen del mundo, Chen Chu, que inicialmente había decidido evitar la zona prohibida, se detuvo a reflexionar.
¡Boom!
La cueva se derrumbó, el suelo se abrió y, con un destello, Chen Chu salió disparado hacia el cielo, elevándose decenas de miles de metros hasta las nubes.
El espacio fracturado y retorcido de la zona prohibida, envuelto en energía del vacío, era peligroso para la mayoría de los cultivadores, pues la muerte era una posibilidad constante. Para Chen Chu, sin embargo, que empuñaba las Pupilas de la Muerte del Vacío y podía ver la esencia del mundo, no representaba ninguna amenaza.
Recorrió rápidamente los casi mil kilómetros de distancia, adentrándose en la zona negra prohibida, donde fue recibido instantáneamente por una violenta oleada de energía trascendente concentrada.
En comparación con el exterior, la energía trascendente aquí era más densa y poseía un toque salvaje de energía del vacío.
Sus pupilas negro-doradas, rodeadas por dieciséis runas negras giratorias, recorrieron la zona prohibida, observando la densa red de impenetrables fisuras espaciales que se extendía ante ellos. Acto seguido, Chen Chu descendió gradualmente.
¡Thud!
Su pesado paso resonó contra el suelo, provocando un ligero temblor.
Desde fuera, la zona prohibida parecía oscura, pero por dentro era muy parecida al mundo exterior, llena de cantos de pájaros y flores fragantes.
Sin embargo, al atravesar la zona plagada de grietas que había divisado a kilómetros de distancia, el paisaje cambió de repente. El cielo se tornó sombrío y opresivo, vientos huracanados azotaron la tierra y un silencio sepulcral cubrió el suelo.

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Estás leyendo el capítulo 538 de Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela), un novela. Sobre el firmamento, un Kun gigante, de miles de metros de largo, sobrevoló la ciudad, ignorando la andanada de misiles. En Australia, una serpiente apocalíptica, de miles de metros de largo, destruyó ciudades y devoró… Este capítulo tiene publicado el 3 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) tiene 789 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.