Leer Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) Capítulo 437 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Contemplando a la Bestia Colosal Roja enroscada entre los picos de las montañas, el Emperador Dragón de Fuego del Trueno no escatimó palabras, emanando de ella un aura aterradora propia de un emperador.
¡Boom!
Su cuerpo se expandió rápidamente y, en un abrir y cerrar de ojos, surgieron llamas doradas que cubrieron un área de ochocientos metros. Una abrasadora onda expansiva se formó instantáneamente a su alrededor, provocando que el agua de mar explotara como si se hubiera producido una explosión nuclear en las profundidades marinas.
Dentro de la explosión semicircular y en expansión de vapor y agua, danzaban arcos de relámpagos azul oscuro de medio metro de espesor, destrozando todo a su paso. Los deslumbrantes arcos eléctricos se extendieron a lo largo de miles de metros en el agua.
En el momento en que el dominio explotó, el lecho marino en un radio de mil metros bajo el Emperador del Trueno se derrumbó.
El retroceso la hizo desaparecer de su lugar original, acelerando y arrasando con todo a su paso, creando un rastro recto y completamente negro de destrucción en el fondo del océano.
!Roar!
La Bestia Roja rugió de furia, cerrando los ojos mientras el océano, otrora brillante, se sumía en la oscuridad. A su alrededor reinaba la más absoluta oscuridad, y solo las llamas doradas que rodeaban al Emperador del Trueno emitían un resplandor radiante.
¡Boom!
La montaña donde la Bestia Colosal estaba enroscada se derrumbó. Innumerables rocas se hicieron añicos bajo las garras del dragón, entrelazadas con truenos y fuego, fundiéndose en lava bajo las llamas doradas y avanzando con la fuerza del agua.
En la oscuridad de las profundidades marinas, apareció un espectacular anillo de fuego de mil metros de largo, que se extendía infinitamente.
Justo cuando el Emperador del Trueno derrumbó la montaña, una cola de más de dos mil metros de largo, envuelta en energía negra y gélida, descendió desde arriba como una imponente montaña.
¡Boom!
El devastador ataque envolvió al Emperador del Trueno. A medida que descendía, el dominio del trueno y el fuego explotó, llegando incluso a partir en dos toda la cordillera.
En un instante, todo el lecho marino tembló bajo la inmensa fuerza, y el hielo de la superficie se hizo añicos al explotar el agua.
!Roar!
De repente, resonó un rugido feroz. Llamas doradas interminables y relámpagos destellaron, y con una onda expansiva abrasadora, el agua circundante detonó, formando anillos de vapor blanco.
En medio de la grieta creada por el derrumbe de la montaña, la colosal bestia negra y roja se alzaba imponente en el centro del Dominio Ígneo del Trueno.
Erguido sobre el lecho marino fundido, el cuerpo del Emperador del Trueno resplandecía con una luz negra, irradiando una solidez inquebrantable. Sus frías pupilas doradas verticales miraban a la distancia.
En las profundidades de la oscuridad sin límites, la Bestia Roja, de más de tres mil metros de largo y rodeada de negras corrientes gélidas, se enroscaba amenazadoramente, emitiendo una abrumadora sensación de opresión.
Dentro del dominio oscuro, el cuerpo de la Bestia Roja se había hinchado hasta alcanzar diez veces su tamaño original, dejando incluso a su oponente momentáneamente atónito.
Sin embargo, aunque su cuerpo había crecido enormemente, no parecía mucho más fuerte; al menos, no para el Emperador del Trueno.
!Roar!
Un rugido salvaje surgió de la oscuridad cuando una enorme garra de dragón roja se extendió, rodeada de energía negra. Antes incluso de tocar el suelo, una presión terrible envolvió al Emperador del Trueno.
¡Boom!
El Dominio Ígneo del Trueno se derrumbó repentinamente. En su centro, el lecho marino fundido se hundió decenas de metros más.
!Roar!
Con un rugido, las llamas doradas que rodeaban al Emperador del Trueno se contrajeron, concentrándose en su garra derecha para formar un sol dorado de más de diez metros de diámetro.
La esfera incandescente irradiaba un calor intenso, alcanzando temperaturas de cientos de miles de grados. Incluso al Emperador del Trueno le costaba soportarlo, pues las escamas de su garra derecha se tornaron de un rojo ardiente en un instante.
En ese instante, la garra del dragón, de doscientos metros de ancho, descendió desde lo alto, y el Emperador del Trueno atacó con el sol dorado en su garra.
¡Boom!
En un abrir y cerrar de ojos, un resplandor dorado e infinito surgió de la grieta en el lecho marino. La bola de fuego dorada se expandió como una gigante roja, liberando un calor devastador. El océano entero se estremeció violentamente mientras las aguas se agitaban.
La Bestia Roja dejó escapar un aullido lastimero. Bajo la Explosión de Llamas Extremas, sus escamas de dragón se hicieron añicos, y su carne y sangre quedaron chamuscadas. La enorme garra se retrajo hacia las profundidades de la oscuridad.
Una lanza de doscientos metros de largo, completamente condensada a partir de un rayo azul oscuro, surgió de la abrasadora explosión de abajo, convirtiéndose en un rayo al hundirse en la oscuridad.
¡Boom!
La lanza de rayo explotó, creando una red eléctrica de cien metros de ancho que se extendió hacia afuera. La luz emitida atravesó la oscuridad, revelando la tenue silueta de la Bestia Roja en la distancia.
¡Te encontré!
En el instante en que la lanza de rayo explotó, el suelo bajo los pies del Emperador del Trueno se desmoronó. Su enorme cuerpo se desvaneció al instante, desapareciendo bajo el poder de su habilidad Agilidad.
¡Boom!
En la oscuridad, una inmensa cola de dragón roja barrió la escena, y una onda expansiva resonó en el océano, explotando en una explosión azul dorada.
En medio de la explosión, las escamas de la enorme cola se hicieron añicos, dejando al descubierto la carne mientras la sangre abrasadora brotaba a borbotones.
Sin embargo, el ataque arrollador de la cola de dos mil metros de largo también lanzó al Emperador del Trueno hacia atrás a velocidad supersónica. Se estrelló violentamente contra la cima de una montaña a miles de metros de distancia.
¡Boom!
Tras la devastadora colisión, la montaña de mil metros de altura se derrumbó como un castillo de arena, y un sinnúmero de rocas mezcladas con lodo salieron disparadas durante varios kilómetros en un espectáculo aterrador.
¡Bang!
La erupción destructiva de llamas doradas y rayos hizo que las incontables rocas fragmentadas se hicieran añicos y se convirtieran en lava. El calor alternado de las llamas y el agua fría generaron violentas olas.
Rodeado de llamas y rayos, el Emperador del Trueno emergió lentamente de la lava fundida, con sus frías pupilas doradas clavadas en la oscuridad. Su cuerpo irradiaba un aura de destrucción indescriptible.
Qué habilidad tan extraña. Parece que la oscuridad absoluta puede incluso bloquear mi detección de ondas electromagnéticas, y su cuerpo se ha hinchado diez veces su tamaño original.
Sin embargo, después de que su cuerpo se expande, es incapaz de usar ninguna otra habilidad, dependiendo únicamente de su fuerza física de nivel casi mítico para luchar... Espera, no.
En ese instante, el fondo marino se iluminó como si fuera de día. A lo lejos apareció una Bestia Colosal de más de trescientos metros de largo, hecha enteramente de llamas blancas, con una luz deslumbrante que emanaba de su boca.
¡Boom!
Un aliento blanco formado por interminables llamas abrasadoras se disparó a través de las profundidades marinas, evaporando el agua instantáneamente y formando olas destructivas a su paso.
Al estallar el aliento de llama blanca, una luz dorada también brilló de la boca del Emperador del Trueno, y de ella brotó un aliento de llama dorada.
Los dos haces de aliento dorado y blanco atravesaron miles de metros, chocando entre sí en un instante.
¡Boom!
Un resplandor deslumbrante brilló en el lecho marino mientras el choque del calor abrumador generaba ondas de choque destructivas que desgarraban las profundidades del mar.
¡Boom! ¡Boom! ¡Boom!
El calor liberado provocó que el agua circundante explotara y se expandiera, haciendo que la superficie se abultara hacia arriba. La capa de hielo se fragmentó, creando una enorme montaña marina de varios kilómetros de diámetro.
El aliento de la Bestia Colosal era energía comprimida desde el interior de su cuerpo, condensada en un rayo de onda de choque elemental que avanzaba continuamente.
Aunque el Emperador del Trueno solo estaba al principio del nivel 9, sus Llamas Doradas Abrasadoras del Cielo eran una habilidad de primer nivel, casi tan poderosa como las leyes. Por ello, no se encontraba en desventaja ni siquiera al enfrentarse al aliento de la Bestia Colosal de nivel 9 avanzado.
Aunque el aliento de la Bestia Roja vio amplificado su poder diez veces dentro del Dominio de la Luz del Día, comparable al aliento ordinario de una bestia casi mítica, aún así no pudo vencer al Emperador del Trueno.
Mientras el enfrentamiento continuaba, las aletas del lomo del Emperador del Trueno comenzaron a iluminarse una a una, con rayos que saltaban entre ellas. Interminables corrientes de relámpagos se precipitaron hacia su garganta.
¡Boom!
En un instante, la fusión de dos habilidades de primer nivel transformó el aliento dorado en un rayo dorado y azul, lo que provocó que su poder se disparara.
Desde lejos, el resplandor azul dorado envolvió el aliento dorado y se expandió hasta alcanzar varios metros de ancho, abrumando el rayo blanco y empujándolo con fuerza hacia atrás.
!Roar!
Al aparecer ante ellos el aliento azul dorado, todo pareció alternar entre blanco y negro. En un instante, todo a su alrededor se ralentizó.
En cámara lenta, la colosal bestia hecha de llamas blancas se retiró hacia un lado, esquivando por poco el aliento dorado azulado que se aproximaba y que se estrelló contra la montaña que tenía detrás.
¡Boom!
Una explosión de luz de nivel nuclear surgió del lecho marino, y bajo una onda expansiva comparable al poder de las leyes, el dominio que ralentizaba el tiempo se hizo añicos instantáneamente.
¡Boom! ¡Boom! ¡Boom!
Bajo el ataque de aliento que una vez destruyó un micromundo, todo el lecho marino se encontraba en plena convulsión, y esa sección de la cordillera se derrumbó por completo.
La fuerza de la explosión destructiva provocó la erupción de la montaña de agua que se había elevado en la superficie, la cual se mezcló con el hielo roto para formar un tsunami que se propagó en todas direcciones y arrasó con todo a su paso.
En medio del mar embravecido, relámpagos rojos comenzaron a centellear por el cuerpo del Emperador del Trueno, liberando un poder infinito mientras su tamaño crecía a un ritmo alarmante.
¡Boom!
Un aura aterradora estalló, infundiendo miedo en la Bestia Roja.
En las profundidades marinas emergió una Bestia Colosal de más de 250 metros de largo y más de 160 metros de alto, erguida y rodeada de relámpagos rojos. Su amenazante forma emanaba un aura aterradora capaz de desgarrar el vacío.
La fuerza era tan inmensa que la presión invisible dispersó el agua turbulenta circundante, creando una zona de vacío que se extendía quinientos metros a su alrededor.
Ante las extrañas y poderosas habilidades de la Bestia Roja, que poseía una fuerza de combate casi mítica, el Emperador del Trueno adoptó instantáneamente su forma agrandada e invencible.
!Roar!
El Emperador del Trueno lanzó un rugido ensordecedor, y las llamas y los truenos a su alrededor estallaron con aún más fuerza. Al instante siguiente, desapareció de su posición.
!Roar!
Al sentir el aura de la muerte, la Bestia Roja dejó escapar un rugido furioso. Cerró los ojos y el mundo se sumió en la oscuridad.
¡Boom!
En la oscuridad, la colosal bestia de tres mil metros de largo aulló mientras su enorme cola, con un diámetro de más de trescientos metros, veía cómo la mitad de sus escamas y carne eran destrozadas.
En ese instante, el mundo alternó entre el blanco y el negro, y el poder que ralentizaba el tiempo reapareció. A la luz del día, la Bestia Roja se transformó en llamas blancas que se extendieron hasta envolver al Emperador del Trueno.
¡Boom! ¡Boom! ¡Boom!
El calor extremo de las llamas blancas chocó con las llamas doradas y los truenos que rodeaban al Emperador del Trueno, lo que provocó explosiones continuas, pero no pudieron acercarse al cuerpo principal del Emperador del Trueno.
En ese instante, el poder que ralentizaba el tiempo se desvaneció y la fría mirada del Emperador del Trueno penetró. Sus músculos se hincharon y, con un repentino empujón de sus garras…
¡Boom!
La colosal bestia blanca que se había enroscado a su alrededor explotó al instante, convirtiéndose en llamas blancas dispersas que se reagruparon en la distancia. Justo cuando se condensaban, apareció una enorme garra de dragón.
¡Boom!
Incluso el espacio se resquebrajó por el impacto, creando grandes grietas negras que se extendieron en todas direcciones. La colosal bestia de llamas blancas explotó una vez más.
La bestia se reformó de nuevo como llamas en la distancia. Sin embargo, tras ser despedazada dos veces, su aura se había debilitado ligeramente. Entonces, el mundo volvió a oscurecerse.
¡Boom! ¡Boom! ¡Boom!
Ante la forma agrandada e invencible del Emperador del Trueno, la otrora combativa Bestia Roja fue rápidamente superada, confiando únicamente en los lentos poderes alternos del día y la noche para retrasar el avance y retirarse.
Mientras las dos bestias colosales luchaban, el lecho marino se derrumbó, las cadenas montañosas se desmoronaron y el mar se volvió turbulento y turbio en un área de cientos de kilómetros, mientras que los tsunamis recorrían la superficie.
Justo cuando la destructiva batalla entre las dos bestias amenazaba con hacer añicos la larga cordillera, el campo de batalla quedó repentinamente en silencio.
En las profundidades del lecho marino destrozado, la Bestia Roja, que ahora medía trescientos metros de largo, estaba gravemente dañada. Sus escamas estaban rotas y su cuerpo casi partido por la mitad, dejando al descubierto sus órganos internos retorciéndose.
El Emperador del Trueno había destrozado los majestuosos cuernos de dragón que tenía en la cabeza, y la mitad de su rostro había sido arrancada, de cuyas heridas brotaba continuamente una sangre roja abrasadora.
Normalmente, la carne y la energía de una Bestia Colosal de nivel 9 serían una sola cosa, e incluso estando gravemente herida, su sangre no se derramaría, permaneciendo contenida dentro del cuerpo.
Sin embargo, en ese momento, a la Bestia Roja apenas le quedaban dos alientos de vida. Sus poderes habían sido temporalmente destruidos, dejándola demasiado débil para contener su propia energía.

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Estás leyendo el capítulo 437 de Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela), un novela. Sobre el firmamento, un Kun gigante, de miles de metros de largo, sobrevoló la ciudad, ignorando la andanada de misiles. En Australia, una serpiente apocalíptica, de miles de metros de largo, destruyó ciudades y devoró… Este capítulo tiene publicado el 19 de julio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) tiene 799 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.