Leer Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) Capítulo 355 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Tras ese devastador impacto, la isla central, de dos kilómetros de diámetro, quedó completamente destruida, formando un enorme cráter en forma de anillo que se llenó rápidamente de agua de mar turbulenta.
La Tortuga Negra permanecía de pie en el pozo de un kilómetro de ancho y decenas de metros de profundidad, rodeada de corrientes de aire negras a modo de bandas y con un aspecto algo maltrecho.
El caparazón montañoso de su lomo se había fracturado parcialmente, dejando al descubierto la carne negra y cristalina que se regeneraba a un ritmo visible. Tres de las cabezas de serpiente de seiscientos metros de largo habían desaparecido, dejando solo la mitad de sus restos ensangrentados colgando de su lomo.
Ese ataque combinó dos habilidades innatas con la energía natural del rayo. Ni siquiera la Tortuga Negra pudo resistirlo, sufriendo heridas graves.
Sin embargo, como bestia lossal de nivel 9, su vitalidad era monstruosa. Las heridas solo la volvieron más feroz y brutal, mientras miraba fijamente al inminente Emperador Dragón de Fuego del Trueno.
!Roar!
Enfurecida, la Tortuga Negra dejó escapar un rugido furioso, y el océano circundante se agitó violentamente, lanzando chorros de agua hacia el cielo.
Bajo la influencia de su energía gélida, el agua se transformó en dragones de hielo negro de cien metros de largo, que cargaron silenciosamente hacia el Emperador del Trueno.
¡Boom! ¡Boom! ¡Boom!
Cubierto de energía negra, el Emperador del Trueno no esquivó, sino que arrolló a docenas de dragones de hielo negro, mostrando una ferocidad excepcional.
¡Boom!
Alrededor de la Tortuga Negra, enormes y afiladas agujas de hielo negro emergían del mar como las fauces que se cierran de una bestia titánica.
¡Zas!
Mientras el hielo aprisionaba un radio de un kilómetro, estalló un estallido de hielo que congeló todo a su alrededor, incluido el espacio mismo.
En este mundo casi estático, el Emperador del Trueno permanecía erguido, rodeado de llamas doradas que chocaban con el Dominio del Frío Absoluto.
La habilidad innata de la Tortuga Negra, de nivel superior, era capaz de congelarlo todo. Incluso el Dominio de las Llamas Doradas del Emperador del Trueno se vio reducido a una décima parte de su tamaño.
Al ver al Emperador del Trueno sometido con mano dura, los ojos de la Tortuga Negra se volvieron oscuros y crueles, y una energía negra se concentró en las bocas de las tres cabezas de serpiente que aún tenía en el lomo.
De repente, las llamas doradas del Emperador del Trueno se retrajeron, seguidas de una explosión de interminables relámpagos azul-violeta.
¡Boom! ¡Boom! ¡Boom!
El Dominio del Rayo se fusionó con la fuerza congelante circundante, destrozándola en todas direcciones.
En medio del destructivo relámpago, la figura del Emperador del Trueno se desvaneció al instante. Tres ráfagas de aliento absoluto congelaron su estela, que cayó sobre el mar a un kilómetro de distancia, formando tres placas de hielo negro, cada una de más de cien metros de diámetro. Todo en esas zonas quedó congelado y hecho añicos.
Con un estampido sónico, el Emperador del Trueno apareció sobre la Tortuga Negra, sosteniendo una esfera de energía espiral azul de cinco metros de diámetro en su garra derecha, la cual luego golpeó hacia abajo.
¡Boom!
Bajo el poder cien veces mayor del impacto, el dominio negro se hizo añicos, seguido de una explosión de rayos de gran potencia que redujeron una enorme cabeza de serpiente a una niebla sangrienta.
!Roar! !Roar!
Las otras dos cabezas de serpiente se abalanzaron furiosamente sobre el Emperador del Trueno, mordiendo su imagen residual y chocando entre sí.
¡Bang!
La pura fuerza del thellision hizo que las cabezas de las serpientes gritaran de agonía.
!Roar!
La tortuga negra, tras haber perdido otra cabeza de serpiente, rugió violentamente, sus ojos se tornaron rojo sangre por la rabia, mientras una deslumbrante luz azul emanaba de su cuerpo.
¡Boom! ¡Boom! ¡Boom!
El mar circundante rugió mientras las llamaradas de agua se disparaban cientos de metros en el aire, formando instantáneamente una tierra negra y afilados pilares de hielo.
¡Bang! ¡Bang! ¡Bang!
Las alas del Emperador del Trueno, como rayos, relampaguearon tras él, destrozando docenas de pilares de hielo negro mientras se elevaba hacia el cielo, para luego observar desde mil metros de altura.
Abajo, la Tortuga Negra estaba rodeada por decenas de miles de fragmentos de hielo negro, con longitudes que variaban desde decenas hasta cientos de metros, transformando la zona en un mundo de pilares de hielo.
Esta tortuga negra reaccionó con rapidez. Al ver la aterradora velocidad del Emperador del Trueno, desató su habilidad innata, congelando la tierra y el mar.
¿Intentas limitar mi velocidad y obligarme a pelear a corta distancia?
Contemplando fijamente el mundo helado cada vez más denso que se extendía a sus pies, los ojos del Emperador del Trueno se llenaron de ferocidad.
!Roar!
Con un rugido ensordecedor, las alas del Emperador del Trueno se extendieron de par en par, emitiendo una luz deslumbrante mientras rayos de trueno rugían desde las nubes para envolverlo.
¡Boom!
En un destello de relámpago, el Emperador del Trueno descendió del cielo como un rayo de luz.
¡Boom!
Cientos de metros de cristales de hielo se hicieron añicos. La Tortuga Negra rugió mientras el suelo se agrietaba, y dominios negros y ígneos chocaban y estallaban en oleadas de energía explosiva.
¡Boom!
La tierra tembló al estallar ondas de choque destructivas. El Emperador del Trueno salió volando, atravesando miles de cristales de hielo y dejando tras de sí un paso de cien metros de ancho, para luego estrellarse con fuerza contra el mar.
A lo lejos, la Tortuga Negra también se encontraba en mal estado, con otra cabeza de serpiente en su caparazón destrozada.
¡Boom!
El mar estalló cuando la bestia envuelta en rayos cargó de nuevo contra la zona helada.
¡Boom!
La tortuga negra de Thelossal, con un peso superior al millón de toneladas, fue repelida, y su enorme cuerpo creó olas gigantes al estrellarse contra una isla de arrecife a cientos de metros de distancia.
La isla se derrumbó instantáneamente, y rocas y agua de mar explotaron hacia el cielo.
En el centro de la zona helada, el Emperador del Trueno fulminaba con la mirada, exudando un aura feroz y dominante.
¿Pensabas que esos cristales de hielo limitarían mi velocidad? Qué ingenuo.
!Roar!
Con un rugido aún más furioso, el océano lejano se agitó violentamente, formando un tsunami de cien metros de altura con la Tortuga Negra en la cima, su caparazón ahora aún más destrozado. Viendo que eso no podía detener al Emperador del Trueno, la bestia salvaje se preparó para desatar un tsunami que lo inundaría todo.
¡Boom!
Cuando el gigantesco tsunami descendió, todo el grupo de islas del arrecife quedó sumergido, seguido de combates aún más intensos.
El océano se congeló y se hizo añicos, los dragones de hielo rugieron y rayos atronadores cayeron del cielo sin cesar, provocando que el agua explotara repetidamente, con arcos de relámpagos que saltaban como en un estanque de truenos.
¡Boom!
El tsunami que rodeaba el archipiélago se desvaneció repentinamente, retrocediendo en todas direcciones junto con incontables fragmentos de hielo que parecían montañas, dejando al descubierto el archipiélago destrozado y la imponente estructura de la Tortuga Negra. El Emperador del Trueno se alzaba junto a ella, emanando un aura tiránica.
¡Hurru! ¡Hurru!
El Emperador del Trueno exhaló aire caliente entre jadeos, exhausto por el esfuerzo de la batalla.
Esta tortuga negra era increíblemente poderosa. Con un solo pensamiento, podía levantar un tsunami que abarcaba decenas de kilómetros, congelar un área de un kilómetro de radio al cero absoluto, y poseía poderosos dominios y diversas habilidades innatas.
Tal fuerza le permitía erguirse sobre el océano, e incluso contra los humanos más poderosos del Noveno Reino Celestial, no podrían derrotarlo y quedarían exhaustos en una batalla prolongada.
Sin embargo, frente al Emperador del Trueno, que poseía cuatro habilidades innatas de alto nivel, esta bestia descomunal no pudo resistir mucho tiempo y le volaron la cabeza.
Mientras tanto, en otros campos de batalla seguía la acción, con combates en curso. Debido a su enorme tamaño, inmensa energía y poderosa fuerza vital, las bestias salvajes podían participar en batallas del mismo nivel durante un período prolongado, incluso si existía una ligera disparidad de fuerza.
Era extremadamente raro que las batallas terminaran tan rápido como solía hacerlo el Emperador del Trueno. Velocidad, poder, defensa y rayos extremadamente destructivos; en tales circunstancias, las bestias más débiles que él simplemente no podían resistir el aluvión de ataques.
El Emperador del Trueno también evitaba luchar contra bestias que no podía derrotar, optando en cambio por recorrer decenas de kilómetros en un instante. Esta velocidad explosiva era difícil de igualar incluso para bestias míticas, a excepción de bestias veloces como el mítico Roc.

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Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) Capítulo 355
Estás leyendo el capítulo 355 de Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela), un novela. Sobre el firmamento, un Kun gigante, de miles de metros de largo, sobrevoló la ciudad, ignorando la andanada de misiles. En Australia, una serpiente apocalíptica, de miles de metros de largo, destruyó ciudades y devoró… Este capítulo tiene publicado el 21 de junio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) tiene 824 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.