Leer Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) Capítulo 246 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Cuando aparecieron los dos simios de las profundidades de nivel 7 y 8, la Bestia del Trueno dejó escapar un rugido resonante.
!Roar! Baxia, deja de estar siempre a la defensiva, acaba con esos pequeños monstruos por mí.
!Roar! Gran Cuerno, tú encárgate de ese simio de nivel 7, ten cuidado con sus garras y habilidades.
¡Boom!
Una llameante llama dorada rojiza brotó de la Bestia del Trueno, emitiendo un calor abrasador de tres mil grados Celsius y alcanzando los diez metros de distancia.
El intenso calor provocó instantáneamente que el agua de mar circundante hirviera, generando un vapor caliente que se propagó en todas direcciones, proyectando una luz deslumbrante que iluminaba el lecho marino.
!Roar!
La Bestia del Trueno golpeó el suelo con sus pies al adentrarse en el bosque rocoso, provocando que pilares de piedra se derrumbaran a su paso.
!Roar! !Roar!
Ante el rugido de la Bestia del Trueno, la Tortuga Dragón pareció recordar su otra habilidad innata, desatando una explosión de onda expansiva centrada en sí misma.
¡Boom! ¡Boom! ¡Boom!
En un instante, el agua en un radio de cien metros explotó, destrozando toda la materia bajo la violenta onda expansiva, incluyendo los mutantes Peces Espada Ancestrales que la rodeaban, las robustas rocas del arrecife e incluso el lecho marino.
En un abrir y cerrar de ojos, decenas de peces espada que lo rodeaban se hicieron añicos, convirtiéndose en una cantidad interminable de restos de carne que se mezclaron con el agua que explotaba.
¡Cortejar!
Con un rugido profundo, similar al de un cuerno, el Kun de un solo cuerno persiguió a la Bestia del Trueno, desatando su formidable poder devorador.
¡Boom!
Un vórtice submarino de 150 metros de diámetro apareció frente a nosotros. Tras alcanzar la etapa intermedia del nivel 7 y evolucionar a Kun Ancestral, la habilidad innata de Gran Cuerno se había vuelto aún más poderosa. El vórtice, que antes solo agitaba el agua, ahora parecía un agujero negro.
Los peces espada atrapados en ella, de nivel 3 a nivel 4, apenas tuvieron tiempo de luchar antes de que sus cuerpos explotaran bajo la presión de tracción y aplastamiento desde todas las direcciones.
Bajo los ataques generalizados de Kun y la Tortuga Dragón, dos espacios en el campo de batalla quedaron despejados instantáneamente y más de cien peces espada fueron masacrados.
Sin embargo, en comparación con los miles que aún los rodeaban, las bajas no eran muy notables.
El cuerno situado en la parte superior de la cabeza del Kun se iluminó, disparando un rayo blanco y negro que impactó contra un pez espada de nivel 4 a más de doscientos metros de distancia.
¡Boom!
El pez espada salió disparado por los aires... y luego sacudió la cabeza. El ataque fue tan débil que Kun ni siquiera se molestó en volver a usar esa habilidad.
!Roar! !Roar!
Sintiendo las poderosas auras de la Bestia del Trueno y el Kun, los dos simios de las profundidades, que originalmente cargaban contra la Tortuga Dragón, vacilaron y luego se volvieron para atacarlos. Alrededor de los dos simios, había más de cien peces espada de entre ocho y veinte metros de longitud, todos emanando un aura majestuosa.
Antes de que las cuatro bestias colosales pudieran colisionar, docenas de peces espada de nivel 3 y 4 irrumpieron. Se lanzaron como torpedos contra las llamas de la Bestia del Trueno y el escudo blanco y negro del Kun.
¡Boom! ¡Boom! ¡Boom!
Bajo la acumulación de docenas de explosiones, las llamas que rodeaban a la Bestia del Trueno se atenuaron repentinamente, y el escudo blanco y negro alrededor del Kun tembló violentamente.
Las cuatro bestias colosales se aproximaban, y las garras gigantes de los simios emitían una luz blanca, emanando un aura penetrante. Al deslizarse por el agua, dejaron tras de sí diez grietas negras como la boca del lobo que permanecían en las profundidades.
En tales circunstancias, sumado a las ondas de choque de energía protectora causadas por la explosión del pez espada, un solo golpe era suficiente para herir gravemente a criaturas del mismo nivel, convirtiéndolo en una combinación imbatible.
¡Boom!
Fuerzas inmensas chocaron bajo el agua cuando el Kun se estrelló con furia contra el simio de nivel 7. El escudo blanco y negro de su cuerpo se estremeció violentamente bajo las afiladas garras, desgarrándose lentamente.
Sin embargo, la cola del Kun se agitó repentinamente, desatando una fuerza similar a un tsunami que lanzó al simio por los aires.
Cada vez que las dos bestias colosales chocaban, se desataba una explosión de fuerza violenta que levantaba olas. Esta batalla no se caracterizó por maniobras vistosas, sino por pura fuerza.
!Roar!
La Bestia Colosal de nivel 8 rugió de furia mientras la Bestia del Trueno le apretaba las garras; las intensas llamas le resultaban incómodas a pesar de su energía protectora.
En ese preciso instante, los músculos de las garras de la Bestia del Trueno se hincharon y, en un abrir y cerrar de ojos, una fuerza descomunal explotó, levantando a la colosal bestia de setenta metros sobre su hombro y estrellándola con furia contra el suelo.
¡Boom!
Al instante, la tierra se resquebrajó, el agua explotó y una onda expansiva destructiva se extendió a lo largo de cientos de metros.
Cuando la Bestia Colosal de nivel 8, el doble de grande que su oponente, se estrelló contra el fondo marino, la Bestia del Trueno lanzó un rugido salvaje, alzando su garra derecha, donde convergía una deslumbrante luz dorada. Con un poder infinito fluyendo en su interior, su habilidad cien veces mayor se activó...
¡Boom!
Un pez espada de veintisiete metros chocó violentamente con la Bestia del Trueno.
Bajo la energía cinética supersónica, las afiladas púas óseas, que irradiaban una luz azul profunda, atravesaron instantáneamente las llamas que rodeaban el cuerpo de la Bestia del Trueno, impactando contra la gruesa armadura de hombro negro-roja y generando una fuerte onda expansiva.
Sin embargo, ante este ataque, la Bestia del Trueno se mantuvo firme, y fueron las púas óseas del pez espada las que se rompieron bajo la poderosa fuerza de retroceso, dejando solo una pequeña abolladura en sus escamas.
Si bien no eran tan gruesas como el caparazón de la Tortuga Dragón, eran más resistentes y poseían una defensa que desesperaba a sus enemigos.
La deslumbrante luz azul del interior del pez espada de nivel 6 brilló repentinamente, seguida de una violenta explosión de energía.
¡Boom!
La energía contenida en la bestia ya era densa y peligrosa. Ahora, bajo la explosión abrasadora, era como un misil intercontinental de alto rendimiento.
La onda expansiva destructiva de la explosión se extendió sobre un área de más de cien metros, sacudiendo instantáneamente el lecho marino, destrozando la tierra y creando una enorme burbuja de vacío bajo las profundidades marinas.
Incluso la Bestia del Trueno retrocedió dos pasos ante una explosión tan potente; sus llamas ardientes temblaban constantemente mientras la colisión desataba oleadas de calor abrasador.
!Roar!
Aprovechando el momento, el simio de nivel 8 dejó escapar un rugido salvaje. Sus garras se clavaron en el lecho marino y su enorme cuerpo, como una montaña, se abalanzó con furia sobre la Bestia del Trueno.
¡Boom!
Bajo la fuerza de un tsunami, la Bestia del Trueno salió volando con una fuerte explosión, semejante a un meteoro llameante que surcó el lecho marino.
¡Bang! ¡Bang! ¡Bang!
La Bestia del Trueno salió volando cientos de metros, destrozando incontables pilares de piedra de cientos de metros de altura, antes de estrellarse de nuevo contra el lecho marino, provocando que el agua circundante se ondulara y la arena se arremolinara.
!Roar! !Roar! !Roar!
El simio de nivel 8 dejó escapar un rugido de júbilo, golpeándose el pecho con ambos puños. En respuesta, la luz azul centelleó sobre los peces espada de nivel 3, 4 e incluso 5, algunos de los cuales medían veinte metros de largo.
En un abrir y cerrar de ojos, la densa agrupación de peces espada rasgó el agua y engulló la zona donde había aterrizado la Bestia del Trueno.
¡Boom! ¡Boom! ¡Boom!
Innumerables luces azules deslumbrantes estallaron a la vez. Todo el lecho marino tembló por la fuerza de más de cien explosiones, y las ondas de choque destructivas formaron una marea creciente de ondas de aire que alcanzó cientos de metros de altura.
Las rocas circundantes, en un radio de cientos de metros, continuaron derrumbándose a medida que la energía del terremoto las arrasaba.
Desde el momento en que las dos bestias colosales chocaron hasta que la Bestia del Trueno quedó envuelta por las explosiones, apenas había transcurrido un minuto.
El Kun seguía luchando contra el simio de nivel 7, cargando temerariamente con su escudo blanco y negro, mientras sus aletas estallaban con una fuerza abrumadora. Su enorme boca formaba ocasionalmente vórtices similares a agujeros negros, aplastando a los peces espada que intentaban bombardearlo y sometiendo al colosal simio.
Sin embargo, debido a la falta de ataques decisivos, sumado al temor a las garras del simio, las dos bestias colosales estaban, por el momento, igualadas.
Mientras tanto, la Tortuga Dragón estaba rodeada por cientos de peces espada mutantes. Círculos de ondas de choque destructivas surgían repetidamente de su cuerpo, matando cada vez a docenas de peces de bajo nivel.
Las devastadoras ondas expansivas arrasaban con todo a su alrededor. Una vez que se disipaban, la Tortuga Dragón quedaba envuelta en intensas explosiones.
Varios peces espada de nivel 6, aprovechando la oportunidad, se abalanzaban con rapidez, apuntando específicamente a las extremidades y la cabeza de la Tortuga Dragón. Bajo el ataque de afiladas púas y cuchillas óseas que se abalanzaban a gran velocidad, ni siquiera la Tortuga Dragón, cuyas defensas se debilitaban por las explosiones, pudo resistir.
Sus extremidades estaban desgarradas, dejando heridas. Aunque se trataba de lesiones superficiales que sanarían en un abrir y cerrar de ojos gracias a su poderosa capacidad regenerativa, esto indicaba la posibilidad de que se viera superado en número.
Justo entonces, cuando las explosiones lejanas se fueron apagando lentamente, una figura envuelta en llamas doradas y rojizas surgió de las turbias profundidades del mar, erguida y caminando lentamente.
No era otro que la Bestia del Trueno, completamente ilesa. A medida que aumentaba su tamaño y su físico se volvía más monstruoso, todas sus habilidades se fortalecían, ya fueran de fuerza, defensa o aptitudes innatas.
Gracias a su capacidad defensiva suprema, que integraba energía ígnea y atronadora, los ataques de criaturas de nivel inferior no podían siquiera penetrarla. A menos que estuviera rodeada de criaturas del mismo nivel, incluso ser asediada por miles de millones de bestias mutantes de bajo nivel sería inútil. Así de absurdamente poderosa era.
!Roar! No esperaba que tuvieras poderes espirituales. Con razón los peces espada son tan intrépidos, si eres tú quien los controla.
¡Grrr! ¡Eso fue genial! Ahora es mi turno.
Con un rugido feroz, la Bestia del Trueno destrozó repentinamente el lecho marino bajo sus pies, formando un cráter de decenas de metros de diámetro, seguido de una explosión de agua.
¡Boom!
La Bestia del Trueno desapareció en un instante, seguida del furioso rugido del simio de nivel 8 mientras su pecho estallaba en llamas.
¡Boom!
Bajo el impacto arrollador de la Bestia del Trueno, el enorme cuerpo del simio atravesó la mitad del arrecife como una bala de cañón. Su velocidad fue tal que incluso se formó un vacío a su alrededor, destrozando pilares y creando un rastro de destrucción.
¡Boom!
Al aterrizar, una garra que emitía una luz dorada descendió desde encima de la cabeza del simio, impactando contra el fondo marino con un estruendo ensordecedor y enterrando su cabeza y la mitad de su cuerpo.
Al instante, las escamas de la enorme cabeza del simio se hicieron añicos, y la carne y la sangre salpicaron. Esta escena recordaba en cierto modo a cuando la Bestia del Trueno había matado al antiguo cocodrilo.
!Roar!
Una poderosa onda expansiva espiritual emanó del simio. Al recorrer el cuerpo de la Bestia del Trueno, se detuvo un instante y luego levantó una pata.
¡Thud!
El pesado pie pisoteó el lomo del simio, presionándolo instantáneamente contra el suelo justo cuando intentaba levantarse.
La Bestia del Trueno alzó sus garras y, en un instante, una poderosa aura de muerte envolvió al simio, provocándole un escalofrío que le recorrió el corazón. Su instinto le decía que si el golpe de la Bestia del Trueno lo alcanzaba, moriría.
!Roar!
Ante la amenaza de muerte, el simio de nivel 8 emitió un rugido frenético que sacudió el mar, y una onda expansiva espiritual aún más intensa estalló.
En un instante, los peces espada que quedaban a lo lejos entraron en frenesí, abandonando a la Tortuga Dragón y a Kun y lanzándose hacia la Bestia del Trueno.
Todavía quedaban más de seiscientos; sumado al enorme tamaño de estas criaturas mutantes, emitían un aura similar a la de un vasto ejército.

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Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) Capítulo 246
Estás leyendo el capítulo 246 de Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela), un novela. Sobre el firmamento, un Kun gigante, de miles de metros de largo, sobrevoló la ciudad, ignorando la andanada de misiles. En Australia, una serpiente apocalíptica, de miles de metros de largo, destruyó ciudades y devoró… Este capítulo tiene publicado el 17 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) tiene 809 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.