Leer Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) Capítulo 173 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Ya entrada la noche, dentro del dormitorio, Chen Chu, después de ducharse, yacía en su cama, reflexionando en silencio sobre los acontecimientos y observaciones del día.
Era evidente que la situación en el campo de batalla de las bestias mutantes difería enormemente de la de la escuela; o mejor dicho, este era el verdadero modo de vida que los cultivadores debían adoptar.
¡Al fin y al cabo, los guerreros estaban hechos para la batalla!
De vuelta en la escuela, las armas no podían salir del recinto, los entrenamientos se limitaban al patio y estaba prohibido exhibir los poderes abiertamente o usarlos contra la gente común. Bajo tales circunstancias, todos, incluido Chen Chu, sentían una profunda opresión y restricción.
Sin embargo, al llegar al campo de batalla de las bestias mutantes, uno podía cazar y luchar contra innumerables bestias mutantes, o adentrarse en las montañas en busca de tesoros naturales. Incluso podían competir con genios de otras escuelas, en lugar de estar confinados a una pequeña institución.
Con tantos genios reunidos aquí, incluyendo estudiantes de más de una docena de escuelas secundarias de primera categoría y más de cuarenta escuelas secundarias de segunda categoría, incluso fenómenos como An Fuqing ya no parecían tan deslumbrantes.
Incluso Chen Chu se asombró al descubrir que otros cinco habían alcanzado el Cuarto Reino Celestial más rápido que él, a pesar de que él podía usar puntos de atributo para avanzar de reino.
Por supuesto, esto solo se refería a la rapidez de los avances en el cultivo, no a la destreza en combate. En cuanto a fuerza bruta en combate dentro del mismo nivel, Chen Chu estaba seguro de no tener rival entre sus pares.
También le interesaba un poco la lista de logros; se preguntaba qué puesto podría alcanzar con su fuerza actual.
Por supuesto, todas estas eran preocupaciones secundarias. Su objetivo principal en ese momento era perfeccionar la alabarda del Purgatorio de las Ocho Desolaciones y su armadura de batalla hasta convertirlas en un equipo trascendental que mejorara aún más su destreza en combate.
El siguiente paso sería cazar bestias mutantes de nivel superior, intercambiarlas por esencia de dragón de alta calidad para fortalecer rápidamente su Cuerpo de Tirano Elefante Dragón hasta el sexto nivel, e incluso condensar su runa.
Para entonces, tal vez podría manifestar el Verdadero Fantasma Marcial sin necesidad de ascender al Séptimo Reino Celestial, y podría desafiar a sus oponentes del Octavo Reino cara a cara.
Absorto en sus pensamientos, la atención de Chen Chu se desvió parcialmente hacia la Bestia Colosal de Fuego Trueno...
Bajo la superficie del mar, a cien metros de profundidad, una bestia colosal, ahora de treinta metros de largo y cada vez más imponente, sujetaba con fuerza entre sus garras a un tiburón ballena mutante de más de veinte metros de longitud.
Sus amenazadoras mandíbulas arrancaban grandes trozos de carne con cada mordisco feroz, arrojando torrentes de sangre que teñían las aguas circundantes de un carmesí intenso.
El intenso olor a sangre atraía a innumerables criaturas marinas, pero cada vez que alguna de ellas se acercaba a menos de cien metros, temblaban incontrolablemente y huían precipitadamente bajo el aura amenazante del poder dracónico invisible.
Con su fuerza enormemente aumentada, la Bestia del Trueno había estado luchando, cazando y alimentándose ferozmente durante los últimos días, incrementando rápidamente tanto su tamaño como sus puntos de evolución en varios cientos. A medida que crecía su tamaño, también lo hacía su fuerza, y ahora la Bestia del Trueno vagaba por el océano con aún mayor impunidad.
Poco después, la Bestia del Trueno devoró al tiburón ballena de cien toneladas, dejando tras de sí solo unos pocos restos indigestibles; incluso la mayoría de sus huesos habían sido triturados y consumidos.
Satisfecha y sintiendo el calor que emanaba de su estómago, la Bestia del Trueno mostró una expresión de satisfacción en su rostro.
La comida de hoy había sido particularmente deliciosa, y su cuerpo palpitaba con una energía potente. El aroma sabroso de su carne llenó las papilas gustativas de la Bestia del Trueno, dejándola ansiosa por más. Quizás en el futuro se dedicaría a cazar tiburones ballena mutantes.
Absorta en sus pensamientos, la Bestia del Trueno extendió una garra para hurgarse los dientes de una manera sorprendentemente humana, desalojando un fragmento de hueso del tamaño de medio metro atascado entre sus colmillos.
Tras descansar un rato entre los corales, la Bestia del Trueno movió levemente la cola y, en un abrir y cerrar de ojos, su enorme figura desapareció en la oscuridad en busca de su próxima presa.
El océano, al igual que la tierra, tenía sus crestas y valles, y pronto la Bestia del Trueno se aventuró en aguas más profundas. Debido a su búsqueda de presas, este lugar se encontraba a unos setecientos kilómetros de la costa, ya en mar abierto, donde abundaban poderosas bestias mutantes de las profundidades marinas.
* * *
¡Bang!
La superficie del mar estalló cuando dos colosales criaturas mutantes se enzarzaron en una feroz batalla.
Una de ellas era una orca de quince metros de largo, con oscuros patrones rojos que adornaban su cuerpo. El aire a su alrededor estaba impregnado de un calor abrasador, y emanaba una vitalidad densa y asombrosa.
El otro era un calamar gigante, de más de diez metros de largo, con tentáculos que se extendían a lo largo de más de veinte metros. Cada tentáculo, de enorme tamaño, se movía por el agua como una pitón enroscada, creando un espectáculo imponente.
Aunque el calamar mutado era más largo, ambos bandos estaban igualados en combate.
El cuerpo de la orca mutada era enorme y robusto, cubierto de espesas escamas blancas y negras. Con cada embestida, golpeaba al calamar, desgarrándolo y mordiéndolo con la boca. Una vez que atrapaba un tentáculo, la orca desataba una fuerza explosiva para arrancarlo.
Sin embargo, incluso cuando el calamar logró rodear a la orca con sus tentáculos, solo consiguió aplastar algunas de sus escamas, sin poder dañar su carne.
Mientras la intensa batalla continuaba, de repente, una figura oscura surgió de las profundidades.
¡Boom!
La superficie del mar estalló como un ataque con misiles, y en medio del chapoteo del agua, una bestia colosal y feroz saltó por los aires, sus enormes garras se aferraron al cuerpo del calamar rey y lo desgarraron.
¡Esfuerzo supremo!
La sangre azul salpicó por todas partes, tiñendo el mar embravecido de un azul profundo, acompañada por la visión de la feroz bestia colosal negro-roja que sostenía el cuerpo desgarrado del calamar rey.
!Roar! ¿Eres el segundo hijo de Big Horn?
Rugiendo ferozmente, la Bestia del Trueno dio un mordisco al calamar rey, comenzando a devorar uno de sus tentáculos.
Al ver a la imponente Bestia del Trueno, los ojos de la orca se iluminaron de emoción, nadando ansiosamente hacia ella y rodeándola mientras emitía gritos de júbilo.
¡Eeeek! Tío, papá, os estoy buscando.
En comparación con su hermano menor, esta orca mayor era mucho más fuerte, apenas capaz de comunicarse con la Bestia del Trueno.
Pero, ¿quién demonios es “Tío”?
!Roar! ¿Por qué? ¿Acaso Big Horn ha encontrado algo bueno otra vez? Los ojos de la Bestia del Trueno se iluminaron.
¡Eeeek! Debería ser.
La respuesta de la pequeña orca fue algo vaga, ya que rara vez acompañaban a la orca de un solo cuerno en sus búsquedas de tesoros. Normalmente esperaban a que regresara con los tesoros, así que no estaban seguros de si se había encontrado algo valioso.
!Roar! ¡Adelante! Vamos a echar un vistazo.
La Bestia del Trueno conocía bien a la Orca de un solo cuerno; o bien había encontrado algo valioso y necesitaba ayuda para conseguirlo, o se había metido en problemas con criaturas mutantes y pedía auxilio. Esta vez, lo más probable era lo segundo, pues de lo contrario no habría enviado a esas pequeñas orcas a buscarla.
El océano era inmenso y, a diferencia de los humanos, no existían medios de comunicación a larga distancia. Encontrar una criatura específica en el océano era como buscar una aguja en un pajar. Por suerte, la Bestia del Trueno solía tener un área de actividad fija, así que aún había esperanza de que estas pequeñas orcas la encontraran por casualidad.

Continúa leyendo
Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela)
Capítulo 174
Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) Capítulo 173
Estás leyendo el capítulo 173 de Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela), un novela. Sobre el firmamento, un Kun gigante, de miles de metros de largo, sobrevoló la ciudad, ignorando la andanada de misiles. En Australia, una serpiente apocalíptica, de miles de metros de largo, destruyó ciudades y devoró… Este capítulo tiene publicado el 30 de noviembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Era Mítica: Mi evolución hacia una bestia celestial (Novela) tiene 799 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.