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Leer Envolviendo los Cielos (Novela) Capítulo 86 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Pueblo Viento Claro estaba rodeado de montañas. Árboles ancestrales se alzaban hacia el cielo, y el bosque primigenio crecía incluso en lo más profundo de las montañas. La gente común no se atrevía a adentrarse en él. Solo después de vivir un tiempo en Ciudad Viento Claro, Ye Fan supo que esos bosques eran en realidad las regiones exteriores de la Antigua Tierra Prohibida de la Desolación. Yan se extendía mil kilómetros de norte a sur y mil quinientos kilómetros de este a oeste. La Antigua Tierra Prohibida de la Desolación se encontraba cerca de su centro. Estaba rodeada por innumerables montañas imponentes. Esta zona primigenia abarcaba más de cuatrocientos kilómetros. El Paraíso de la Ruina Espiritual, el Paraíso de la Luz Nebulosa, el Paraíso del Caldero de Jade y los demás Paraísos Benditos rodeaban diferentes partes de esta tierra primigenia. En ese instante, Ye Fan corría desesperadamente hacia el corazón del denso bosque, deseando entrar cuanto antes en la Tierra Prohibida de la Antigua Desolación. Sentía que su vida corría peligro y quería dejar atrás aquel pequeño pueblo lo más lejos posible. "Espero estar equivocado..." Después de conducir a toda prisa durante más de dos horas, no sabía cuántas montañas enormes había cruzado, pero solo entonces se detuvo finalmente a descansar. De repente, oyó el rugido de una bestia. El ensordecedor rugido, como un trueno, provenía de la dirección de Pueblo Viento Claro. Ye Fan trepó ágilmente por un risco y se ocultó tras unas enredaderas dentro de una cueva. Contuvo la respiración lo máximo posible, reprimiendo sus fuerzas vitales al máximo. Poco después, miró a través de las enredaderas y vio una bestia de escamas cian con un caballero de la familia Jiang encima, que se precipitaba por el cielo. “De verdad que me persiguieron...” Las pupilas de Ye Fan se contrajeron y sintió un escalofrío. Los caballeros de la familia Jiang eran formidables. Habiendo presenciado su poderío, sabía que si lo encontraban, moriría sin duda. Poco tiempo después, aquel poderoso caballero se alejó corriendo hacia lejanas cadenas montañosas, sobrevolando la zona. “Ha acordonado esta zona. ¿Será que me ha encontrado?” Ye Fan sintió un frío helador, como si la muerte se le acercara. Al mismo tiempo, estaba furioso. Seguramente buscaban sus tesoros. Si lo encontraban, no sobreviviría. Pero en ese momento no podía permitirse sentir emociones. Tenía que reprimir su vitalidad al máximo, como un árbol seco dentro de la cueva. Transcurrieron cuatro horas antes de que la bestia cian se alejara volando, desapareciendo gradualmente en el horizonte. Ye Fan no se atrevió a moverse hasta que el cielo se oscureció por completo. Salió de la cueva aturdido y se dirigió hacia otra cordillera. "Familia Jiang..." Ye Fan apretó los dientes. Esa noche, Ye Fan no encendió fuego. Solo recogió un par de frutos silvestres para comer antes de esconderse entre la espesa maleza espinosa. Durante esa noche, los rugidos de innumerables bestias desconocidas resonaron una y otra vez, sumiendo la tierra en una profunda inquietud. La tenue luz de la luna y las estrellas, junto con el vaivén de los árboles silvestres, creaban una atmósfera sumamente sombría. De repente, todos los rugidos de las bestias cesaron, sumiendo el bosque en un silencio absoluto. A Ye Fan se le heló la sangre y no se atrevió a moverse. Una extraña bestia apareció en el cielo en algún momento desconocido. Una persona la montaba mientras volaba en espirales. Las demás bestias le temían. El caballero abandonó la zona entrada la noche. Un sudor frío le cubría todo el cuerpo a Ye Fan. Seguir así no era una solución, pues tarde o temprano lo encontrarían. “Seguir corriendo es una muerte segura. ¿Cómo puedo salir de esta...?” Ye Fan no encontraba otra idea. La única opción era seguir corriendo. Durante los dos días siguientes, Ye Fan permaneció oculto de forma continua. En varias ocasiones estuvo a punto de ser descubierto, y podría decirse que constantemente rozaba la muerte. Al tercer día, se enfrentó a su mayor crisis. El caballero pareció presentir que podría estar oculto en la región, así que sacó un arma espiritual para partir las montañas, destruyendo por completo la zona y dejándola desolada. Ye Fan se escondía en un pantano cercano. No se atrevía a moverse. Su cuerpo estaba cubierto de lodo y hojas podridas, y reprimía la respiración lo máximo posible mientras esperaba a que el caballero se marchara. Sin embargo, el pantano no pasó desapercibido para el caballero. El arma espiritual impactó sobre el pantano como un rayo azul, formando enormes zanjas y destrozando por completo la tierra. De repente, el arma espiritual azul, semejante a un rayo, descendió a menos de un metro de distancia. Atravesó el lodo y, aunque no lo cortó, un destello de luz azul rozó su estómago, provocándole un dolor agudo. Pero no se atrevió a gritar ni a moverse. Si su físico no hubiera sido tan fuerte y hubiera sido el de un cultivador común, ¡esa luz azul sin duda lo habría partido por la mitad! Una hora después, la tierra recuperó por fin su tranquilidad. Ye Fan se mordió el labio mientras salía con dificultad del pantano. La sangre le corría del estómago, y hasta el barro estaba teñido de rojo. "Jiang Yichen, llegará el día en que te masacraré a pesar de que la Antigua Familia Noble de la Desolación te proteja." Ye Fan sintió un repentino mareo por la pérdida de sangre. Tenía el abdomen casi completamente abierto. Si el lodo no lo hubiera bloqueado o si no hubiera permanecido tan inmóvil, sin duda habría muerto desangrado. Encontró rápidamente un manantial para lavarse las heridas y luego se quitó el barro de la ropa. La ropa interior, que aún se podía considerar relativamente limpia, la rasgó para usarla como vendajes. Pero la herida del estómago era demasiado grave. Casi se le veían los intestinos. La sangre no cesaba. Tras perder tanta sangre, Ye Fan sentía que todo su cuerpo carecía de fuerzas. Tenía las manos teñidas de sangre, y por más ropa que rasgara para vendarse, la sangre no cesaba. La parte inferior de su cuerpo estaba completamente cubierta de sangre, y su piel incluso comenzaba a palidecer. Ye Fan intentó cerrar la herida con las manos, pero la sangre seguía brotando sin cesar entre sus dedos. Mordiéndose los labios, se obligó a mantenerse despierto y lúcido. Mediante el Exfoliante Dao, canalizó toda su energía vital para intentar estabilizar la herida. "El camino del cielo está roto y no se puede reparar..." Justo cuando estaba a punto de perder el conocimiento, un sonido surgió de lo más profundo de su corazón. Cientos de caracteres antiguos brotaron de él, permitiendo que su mente confusa recobrara gradualmente la lucidez. Tras recobrar la cordura, volvió a usar las Escrituras Dao para controlar su Qi Vital y dirigirlo hacia la herida. Una luz azul y una gélida intención asesina emanaron de ella, y el Qi Vital circuló para detener la hemorragia. Ye Fan seguía muy débil, pero apenas podía mantenerse en pie. Caminó con dificultad hacia el bosque de la montaña. Tenía que encontrar un lugar secreto donde esconderse. Su herida aún era muy grave y ya no podía correr. En un principio, Ye Fan había esperado poder escapar a la Tierra Prohibida de la Antigua Desolación en esos días, pues solo así los caballeros se preocuparían de seguirlo. Pero ahora estaba extremadamente débil, y tras pensarlo un momento, regresó tambaleándose por el camino que ya había recorrido. Se detuvo en medio de los escombros que los caballeros habían provocado mientras intentaban encontrarlo, escondiéndose entre dos montañas. Ahora que este lugar ya había sido registrado, Ye Fan supuso que lo más probable era que los caballeros no regresaran, al menos no por un tiempo. Sin comida ni agua, Ye Fan se escondió en esa zona durante dos días enteros hasta que su herida se estabilizó por completo, pero aún le resultaba difícil realizar movimientos rápidos. Durante esos dos días, esos caballeros habían estado sobrevolando las montañas en espiral sin cesar, y muchas zonas habían quedado completamente destruidas por ellos. Esa noche, Ye Fan salió de las montañas, recogió varias frutas silvestres y se ocultó en otra zona. Esta nueva área acababa de ser devastada por los caballeros. Los árboles estaban partidos por la mitad y las montañas de piedra, destrozadas, convirtiendo la tierra en un completo caos. “Te seguiré lentamente. Donde acabas de registrar será mi nuevo escondite”. En una situación tan peligrosa, la vida de Ye Fan corría peligro. Lo único que podía hacer era estudiar con atención los puntos ciegos de los caballeros y elegir buenos escondites. Así transcurrieron cinco días antes de que se recuperara gradualmente. Debido a la falta de alimento, durante esos días enfermó un poco y adelgazó bastante. "Si mi físico no hubiera superado con creces al de los cultivadores comunes, esa luz azul me habría aniquilado hace mucho tiempo. ¡Tengo que escapar! ¡No moriré aquí!" "Familia Jiang..." Ye Fan rechinó los dientes. Su fuerza no era suficiente. La única forma de escapar de los caballeros era arriesgar su vida adentrándose en la Tierra Prohibida de la Antigua Desolación. Una vez recuperado casi por completo, intentó desviarse hacia esa zona. "Como ya he comido el fruto sagrado, debería poder evitar el efecto de la maldición. ¡Entrar en la región prohibida para la vida podría ser en realidad una especie de oportunidad para mí!"
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Envolviendo los Cielos (Novela) Capítulo 86

Estás leyendo el capítulo 86 de Envolviendo los Cielos (Novela), un novela. En las frías y oscuras profundidades del universo, nueve enormes cadáveres de dragones arrastran un antiguo ataúd de bronce, que existe desde tiempos inmemoriales. Esta es una imagen increíblemente impactante capturada… Este capítulo tiene publicado el 30 de noviembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Envolviendo los Cielos (Novela) tiene 328 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.