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Leer Envolviendo los Cielos (Novela) Capítulo 225 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
La velocidad de Ye Fan era asombrosamente rápida, casi inigualable en el reino secreto del Palacio Dao, y parecía contraer la tierra entre cada paso. Al estirar las piernas, sintió como si el tiempo fluyera y el espacio mismo se transformara. En un abrir y cerrar de ojos, había corrido varios kilómetros. Sin embargo, al levantar la vista, un escalofrío le recorrió el cuerpo. La Luna Brillante resplandecía entre los pinos, y manantiales cristalinos fluían sobre las piedras. Un panorama sencillo y tranquilo se extendía ante él; no había escapado y estaba a punto de adentrarse en el pinar. ¿Cómo es posible? Se detuvo de repente. Ante él se extendían la paz y la armonía; el pinar exudaba una esencia suave y sencilla. Este pinar debería haber estado detrás de él; ¿cómo es que acabó delante? Miró hacia atrás. Las seis figuras que estaban detrás de él habían desaparecido; la tierra roja se extendía en la distancia, vacía e inmensa. ¿Por qué es así? Esta formación terrestre, conocida como "Encuentro de Extremos", podría matar al Emperador de Gran Xia, algo que Ye Fan no podía contrarrestar. Su corazón latía con fuerza mientras cambiaba de dirección una vez más, huyendo como el viento. ¡SWOOSH! Las estrellas se desplazaron, el mundo giró. Más adelante, serpenteaban arroyos y el bosque de pinos lucía pintoresco, como un santuario celestial para el cultivo. La misma escena tranquila volvió a bloquearle el paso, como si él mismo se precipitara hacia ella. ¿Cómo puede moverse este Bosque Inmortal? Ye Fan sintió un escalofrío. No había percibido ninguna fluctuación en la energía del campo. Todo estaba tan tranquilo como el agua. ¿Por qué es así? Cambió de dirección de nuevo y no había avanzado mucho cuando se encontró de nuevo con el mismo paisaje. El sereno y elegante pinar parecía estar situado de forma natural delante de él, como si estuviera explorando su belleza recóndita, avanzando paso a paso. Ye Fan se detuvo, calculando en silencio, utilizando sus conocimientos para analizar esta anomalía. Pero después de un largo rato, no encontró ni la causa ni la solución. Esto definitivamente no era obra de alguna supuesta energía de campo; este bosque parecía realmente capaz de moverse. Para entonces, Ye Fan ya no confiaba en sus propios sentidos. Cerró los ojos, expandió su percepción extrasensorial y escudriñó en todas direcciones. Los resultados fueron los mismos, sin cambios. Parece que estoy atrapado aquí, sin poder escapar. Él no sabía si los demás estaban en la misma situación. El bosque y el manantial cristalino se encontraban a poco más de trescientos metros. Ye Fan no podía negar que estaba nervioso. Su vida corría peligro; en una situación así, era difícil mantener la calma. ¿Qué hacer? En la flor de la vida, nadie desea morir. Invocó el Caldero del Qi Primigenio, suspendiéndolo sobre su cabeza, con zarcillos de caos primigenio colgando de él. Luego, sacó el Horno del Dios del Fuego, colocándolo en la palma de su mano, listo para usarlo en cualquier momento. “A medianoche, todo estaba en silencio.” Aparte del suave murmullo del arroyo, no había nada más: una tranquilidad extrema. Ye Fan permaneció de pie durante más de media hora, y aún así nada cambió. ¿Adónde fueron esas personas? ¿Por qué no se oía ningún ruido? ¿Habrán escapado? Ye Fan se lo preguntó, dándose cuenta de que quedarse allí parado era inútil. Finalmente, sacó el Libro de la Fuente Celestial y lo estudió a última hora. El maravilloso libro brillaba con un resplandor plateado y se sentía pesado en sus manos; su lustre era extraordinario bajo la luz de la luna. Las palabras “Libro de la Fuente Celestial” en la portada resplandecían con fuerza. Lo abrió directamente por la segunda mitad, buscando las páginas de "Los extremos se encuentran", buscando una manera de liberarse. Al cabo de un rato, un sudor frío le perlaba la frente a Ye Fan. La situación parecía casi irresoluble; el libro aconsejaba una retirada rápida, pero él estaba atrapado allí, sin poder escapar. Al observar la técnica de la situación... suspiró, dándose cuenta de que no la había comprendido del todo. Si la hubiera dominado a un nivel superior, habría podido discernir el peligro con antelación y evitar esta Tierra Desolada, previniendo así encontrarse en una situación tan peligrosa. Ya era demasiado tarde para decir nada. En tan poco tiempo, sus logros eran asombrosos. Comprender plenamente las antiguas escrituras en un instante era imposible. Tras profundizar en el estudio y meditar intensamente, Ye Fan descubrió uno o dos métodos que podía intentar. Sin embargo, requerían una Técnica de la Fuente sumamente profunda que él no dominaba. Incluso si la dominara, los métodos solo tenían un cincuenta por ciento de probabilidades de éxito. Este lugar realmente hace honor a su fama de ser la tierra infernal que acabó con la vida del Maestro de la Fuente Celestial... Estaba al borde de la desesperación. ¡TARAREAR! De repente, un rugido ensordecedor llenó los oídos de Ye Fan, como si un martillo gigante lo hubiera golpeado. La sangre le goteaba de las orejas y la nariz, y su cuerpo salió disparado como un espantapájaros. ¡Bang! Cayó desplomado al suelo, su cuerpo sumido en un dolor intenso; incluso su poderoso Cuerpo Sagrado estuvo a punto de colapsar. ¿Qué me atacó? Ye Fan estaba horrorizado. El Caldero de Qi Primigenio sobre su cabeza se expandió rápidamente, envolviéndolo, mientras que el Horno del Dios del Fuego en su mano ardía hacia el cielo, con una furia descomunal ante él. Todo a su alrededor estaba en silencio; no se veía nada y él no tenía ni idea de qué lo había atacado. ¡TARAREAR! ¡Volvió a ocurrir! Le zumbaban los oídos, la vista se le nublaba y sentía un dolor punzante en los sentidos, como si le clavaran agujas. Casi perdió el conocimiento cuando, inexplicablemente, un poder extraño lo golpeó. Clang! Esta vez no fue alcanzado. El Caldero Qi del Origen lo envolvió, tentáculos de caos primigenio se extendían a su alrededor, emitiendo un profundo zumbido. Simultáneamente, la tapa del Horno del Dios del Fuego se abrió de golpe. Las llamas brotaron en todas direcciones, barriendo el cielo. ¡Maldita sea! Ye Fan estaba furioso. A pesar de haber sufrido mucho, aún no sabía qué lo había atacado. Dentro del Caldero del Qi Primordial, revisó su estado, profundamente conmocionado. Sus siete orificios sangraban, sus huesos estaban casi rotos y su piel estaba cubierta de laceraciones sangrientas. Esto se debió únicamente a que era él. Si hubiera sido cualquier otro, incluso un cultivador del tercer reino secreto, habría sido aniquilado por completo. El ataque fue increíblemente aterrador. Su carne superaba la resistencia de los tesoros espirituales, difícil de dañar con cuchillas o espadas, y aun así estuvo a punto de desmoronarse. Solo cabía imaginar la terrible fuerza del ataque. ¡TARAREAR! Otro sonido tembloroso resonó. Esta vez, dentro del Caldero de Qi Primordial, Ye Fan no se inmutó como antes. Vio claramente una peculiar onda de luz vibrando; parecía suave, pero poseía un poder asombroso, lo que le provocó un sudor frío en las palmas de las manos. ¡MALDITA SEA! La suave onda de luz vibró, como una ondulación, muy levemente. Pero al impactar contra el Horno del Dios del Fuego, dejó inmediatamente una profunda hendidura en su superficie. En el pasado, empleando la Técnica del Santo Luchador con todas sus fuerzas, apenas había logrado dejar la huella de su palma. Sin embargo, esta onda de luz, semejante a una ondulación, destrozó gran parte del horno; un hecho verdaderamente asombroso. No es de extrañar que casi hiciera añicos su cuerpo. Con unos cuantos golpes más de tal fuerza, su cuerpo y espíritu quedarían completamente destruidos. Las ondas de luz emanaban del pinar, ondulando constantemente. Bajo la luz de la luna, parecían excepcionalmente tenues. En efecto, aquella era una tierra infernal, cuya naturaleza aterradora se revelaba gradualmente. ¡SWOOSH! Ye Fan guardó el Horno del Dios del Fuego dentro del Caldero del Qi Primordial. En un instante, aparecieron en él cuatro o cinco profundos surcos, como si hubiera sido azotado por el Látigo del Emperador Celestial. Afortunadamente, este horno era sumamente misterioso, casi indestructible. Poco a poco comenzó a expandirse, volviéndose tan transparente como el cristal, y se reparó rápidamente. Este Horno de Fuego posee el poder de la inmortalidad... Los ojos de Ye Fan brillaron con Luz Divina, pero no era momento de distracciones. La peligrosa situación en el exterior seguía sin resolverse; seguramente moriría allí. Lo que le tranquilizó un poco fue que el Caldero de Qi Primigenio, aunque carecía de Comunicación Espiritual y habilidades especiales, era excepcionalmente resistente. Las ondas que lo golpeaban producían un sonido metálico, pero no dejaban marcas. Los filamentos descendentes del caos primigenio incluso aplastaban una onda de luz. Ye Fan controló el Caldero del Tesoro y volvió a atravesar el vacío, sin estar dispuesto a rendirse, intentándolo una vez más. Desafortunadamente, el resultado no cambió, y atrajo aún más ondas de luz, inundando el cielo como una lluvia de colores que descendía sobre él. ¡MALDITA SEA! ¡MALDITA SEA! El sonido de metal y piedra crujiendo resonó ensordecedoramente, y el Caldero Qi del Origen fue golpeado y lanzado de un lado a otro. ¡SWOOSH! De repente, las ondas de luz desaparecieron. Una línea negra surgió del bosque. Cruzó el cielo con lentitud, aterrorizando a Ye Fan. Esa línea negra partió el vacío mismo, provocándole un escalofrío. Le preocupaba que ni siquiera su Caldero de Qi Primordial pudiera resistir semejante poder de ataque. ¡Los extremos se encuentran, sin duda! Parecía pacífico, pero a la vez era aterrador. ¡MALDITA SEA! El Caldero del Qi Primordial se estremeció violentamente, pero no se hizo añicos. Sin embargo, en su interior, Ye Fan sintió un malestar inmenso; la poderosa fuerza le provocaba un dolor intenso en todo el cuerpo. Sin embargo, lo que le puso la piel de gallina fue la visión de innumerables líneas negras que emanaban del bosque de pinos, envueltas en la luz plateada de la luna y flotando hacia él. Ye Fan controló el Caldero de Qi Primordial para escapar. Con tantas líneas negras acercándose, el Caldero de Qi Primordial seguramente no podría resistirlas todas. ¡Aunque no se rompiera, los impactos serían suficientes para sacudirlo hasta la muerte! ¡Esta es una situación sin salida!, pensó con desesperación. Este bosque de pinos, sereno y puro, aunque parecía un Bosque Inmortal, era más aterrador que cualquier tierra infernal. Por más que intentara moverse, no podía escapar; dondequiera que avanzaba, el camino se lo impedía. En ese momento, Ye Fan notó que el cielo estaba lleno de densas líneas negras, pero que no había ninguna en las partes bajas del bosque de pinos, que estaba envuelto en una vaga niebla. ¡No importa! ¡Si he de morir, que así sea! Apretó los dientes, controló el Caldero del Tesoro y se adentró corriendo en el bosque de pinos, rozando el suelo. “Los extremos se encuentran”: según el Libro Celestial, tal formación terrestre implicaba una muerte casi segura. Pero Ye Fan no tenía otra opción: si no se precipitaba, perecería al instante. En el cielo, las líneas negras danzaban como manos demoníacas antes de desvanecerse, dejando el bosque en un silencio tranquilo. Ye Fan esperó largo rato dentro del Caldero del Qi Primordial, pero nada cambió. ¿Podría realmente quedar atrapado aquí por toda la eternidad? Salió del Caldero del Qi Primordial, se puso de pie en el suelo y frotó el Libro de la Fuente Celestial con la mano. De repente, el Libro de la Fuente Celestial pasó sus páginas automáticamente, emitiendo rayos de luz auspiciosa. Qué es esto... En el pinar, una luz auspiciosa también centelleó. La expresión de Ye Fan cambió, y continuó avanzando, sosteniendo el Libro de la Fuente Celestial. Quedó asombrado al ver en el suelo los Patrones Celestiales de la Fuente” runas únicas del Libro de la Fuente Celestial” que brillaban intensamente y resonaban con el libro. Ye Fan se acercó a grandes zancadas. El primer Patrón del Cielo Fuente era profundo e intrincado, algo que no podía comprender, compuesto por cientos de runas que formaban un mapa estelar de seis puntas. Todas estaban grabadas en Fuentes enterradas bajo tierra, ahora reveladas y que irradian una luz deslumbrante. Más adelante, las luces auspiciosas brillaban desde múltiples puntos, guiando el camino hacia el interior del bosque de pinos como faros luminosos. ¿Por qué está esto aquí? ¿Habrá visitado este lugar antes un Maestro de la Fuente Celestial? El corazón de Ye Fan se llenó de emoción. Tras haberse sumido en la desesperación, ahora vislumbraba un rayo de esperanza. Continuó su camino con el Libro de la Fuente Celestial en la mano, observando con atención, dirigiéndose hacia la parte más profunda del bosque de pinos. De repente, su expresión se congeló; estaba completamente conmocionado. No muy lejos se alzaba un antiguo edificio, ruinoso pero aún en pie entre las sombras, sin haberse derrumbado. ¡Era un templo divino! En la zona minera de la Tierra Sagrada de la Luz Parpadeante, cuando excavaron una Pirámide de Hierro Verde, presenciaron una visión de la exuberante Tierra Antigua, vislumbrando diversas razas y diferentes Templos Divinos. Lo que tenía ante sí era, sin duda, un antiguo templo divino. Habiendo resistido el paso de incontables eras, permanecía en pie a pesar de su antigüedad. El corazón de Ye Fan se estremeció. No era de extrañar que aquel lugar fuera único; evidentemente no se trataba de tierra común, sino de un territorio sagrado en la antigüedad. "Encuentro de extremos": esta formación terrestre probablemente fue solo una manifestación, que posiblemente ocultaba otros elementos. Ye Fan no se aventuró hacia allí, ya que los Patrones Celestiales de la Fuente en el suelo no apuntaban en esa dirección, sino más adelante. Siguió avanzando sin distracciones. A lo largo de este sendero, encontró docenas de runas, todas de una profundidad incomparable, pero ninguna que pudiera comprender. Algunas tenían forma de dragones verdaderos, enroscados y retorcidos; otras se asemejaban a tortugas ancestrales, solemnes pero llenas de vitalidad. También había numerosos mapas estelares, que correspondían a las constelaciones del firmamento. ¡Estos son los Mapas Celestiales de la Fuente! ¡Los patrones registrados en el Libro Celestial de la Fuente, establecidos por aquellos que alcanzaron la cima del logro! Sin duda, solo un Maestro de la Fuente Celestial podría hacer esto; ¡nadie más tenía tales medios! En lo profundo del pinar, la luz de la luna caía en cascada como plumas blancas, cubriendo vastas extensiones de tierra. Entre el murmullo del agua, se alzaba un tranquilo pabellón. Este pabellón, lleno de encanto antiguo, fue construido íntegramente con piedras preciosas, grabadas con la pátina de los siglos, erosionadas por el viento y las heladas. En los cuatro pilares estaban grabadas muchas palabras antiguas. Ye Fan solo echó un vistazo al primer pilar de piedra y quedó asombrado. "El Rey Pavo Real ha perecido, el Emperador ha caído, el Rey Divino ha encontrado su destino..." Ye Fan no pudo evitar asombrarse; aquel lugar era verdaderamente inimaginable. Observó meticulosamente los registros: ¡era una nota dejada por un Maestro de la Fuente Celestial!
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Envolviendo los Cielos (Novela) Capítulo 225

Estás leyendo el capítulo 225 de Envolviendo los Cielos (Novela), un novela. En las frías y oscuras profundidades del universo, nueve enormes cadáveres de dragones arrastran un antiguo ataúd de bronce, que existe desde tiempos inmemoriales. Esta es una imagen increíblemente impactante capturada… Este capítulo tiene publicado el 17 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Envolviendo los Cielos (Novela) tiene 328 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.