Leer En Realidad no Soy el Lacayo del Dios Demonio (Novela) Capítulo 40 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Wilde tuvo una vez dos discípulos. Esto fue cuando aún era un mago negro de rango Pandemonio y antes incluso de que le pusieran el nombre de “Hombre sin rostro de escamas negras”.
Dado que la fuente del poder de los magos negros era el lenguaje, era extremadamente raro que surgieran magos negros autodidactas. Prácticamente todos los magos negros tenían sus propios maestros.
El lenguaje debía transmitirse a través de la comunicación. La precisión en la pronunciación determinaba la resonancia con el éter, así como la fuerza del conjuro. Esto también significaba que la transmisión de habilidades entre magos negros requería una gran comunicación.
Sin un maestro responsable que les guiara y les orientara personalmente, los magos negros autodidactas solo podían realizar conjuros de baja calidad, como “Suelo resbaladizo” y “Extinguir velas”.
¿Quién podría imaginar que la verdadera forma de esos conjuros tan lamentables era en realidad “Pantano corrosivo” y “Sello del viento”?
Además, en comparación con los escritos y los símbolos herméticamente envueltos de los magos blancos, los idiomas de los magos negros tenían el umbral de aprendizaje más bajo entre los seres extraordinarios. El único requisito era “producir un sonido”.
Esta era la razón por la que había tantos magos negros de los escalones más bajos que eran completamente insignificantes. No era de extrañar que la Iglesia de la Cúpula incluyera a los magos negros en la lista negra de personas a las que no se les prestaba atención, debido a lo arruinados que solían estar.
Los magos negros sin rango que realizaban trabajos pesados para otras facciones abundaban.
Sin embargo, debido a esta tradición de transmisión de los magos negros, la relación entre un maestro verdaderamente fiable y su alumno era extremadamente estrecha. La mayoría de las veces, la confianza entre maestro y alumno era incluso mayor que los lazos de sangre.
Wilde, naturalmente, también tenía su propio maestro.
Uno de los tres magos negros de rango supremo en la lista de clasificación de la Unión de la Verdad. “Antiguo Rey del Sonido Sagrado”, “Emperador Negro”, “Lingüista Dragón”, “Último Descendiente de los Gigantes”: Slater Augustus.
Era realmente difícil llevar la cuenta de cuántos aprendices había tenido este legendario mago negro. Sin embargo, una cosa era segura: todos los magos negros que había formado acabaron convirtiéndose en poderosos y respetados.
Wilde siempre se había considerado afortunado por haber podido convertirse en discípulo de un ser tan grande, siendo él una persona de estatus insignificante.
Su trabajo final de graduación fue la gárgola de piedra que le había regalado a Lin Jie.
Wilde recordaba la inmensa gratitud que sintió hace tantos años cuando se presentó ante su anciano maestro para entregarle su trabajo final.
El enorme cuerpo arrugado de Augustus estaba prácticamente fusionado con su trono, que era el último dominio de su tierra natal, el Reino Gigante, del que no tenía forma de salir.
El viejo mago negro tomó la gárgola de piedra y la estudió durante un rato antes de esbozar una sonrisa amable y agradecida y decir: “El destino ya ha tomado su decisión. Mi querido discípulo, a partir de hoy, te has graduado”.
El joven Wilde no pensó demasiado en estas palabras y solo procedió a preguntar a su maestro por su evaluación de su trabajo.
Tras recibir la evaluación de que era “una obra maestra casi perfecta”, Wilde estaba tan emocionado que no pudo dormir durante varios días mientras completaba los trámites necesarios y se graduaba de su aprendizaje.
Aquellas palabras sin importancia que le había dicho antes quedaron relegadas al fondo de su mente. Solo cuando la inspiración de Wilde se desbordó tras leer
La secta devoradora de cadáveres, ritos y ceremonias,
volvió a soñar con las palabras de su antiguo maestro.
“Quizás el maestro ya había visto mi destino, en el que recibiría la guía del Sr. Lin y le entregaría la gárgola de piedra. Quizás esa era la verdadera respuesta con la que el maestro estaba muy satisfecho”, murmuró Wilde mientras se levantaba y miraba aturdido las notas esparcidas por todas partes. De repente, cogió un borrador y dijo: “Quema”.
¡Zas!
Una llama brotó y devoró el papel poco a poco.
En la oscuridad de la habitación, una polilla se sintió atraída por el fuego y se incendió.
Wilde observó pensativo cómo el papel comenzaba a curvarse por los bordes, arrugarse y, finalmente, convertirse en cenizas junto con la polilla y desmoronarse en el suelo.
Una vez tuvo dos discípulos que eran como hijos para él.
El día en que Wilde se graduó oficialmente de su maestro, regresó al orfanato donde había crecido y se llevó a un niño que se parecía mucho a él, un solitario que se escondía en los rincones.
El nombre de ese niño era Charles, y también era el primer discípulo de Wilde.
Lamentablemente, fue quizás el favoritismo de Wilde hacia Charles lo que le hizo perder la alerta que debe tener un mago negro.
Al final, esto llevó a Charles a morir a manos de un enemigo de Wilde.
Aunque Wilde se vengó más tarde por su discípulo, no pudo encontrar el cadáver ni el alma de Charles.
Sin estos dos componentes, sería imposible resucitar a su propio discípulo, incluso si buscara la ayuda de Augustus.
Wilde no estaba dispuesto a compartir sus pensamientos más íntimos con nadie e incluso albergaba la débil esperanza de que “quizás Charles no estuviera muerto, sino que simplemente se hubiera escapado”.
“Pensándolo bien, en lugar de decir que había tomado un discípulo, habría sido más apropiado decir que adopté a un niño solo para preocuparme por él todo el día”, reflexionó Wilde.
Luego apartó las cenizas, encendió una lámpara de aceite y suspiró: “Realmente no sé qué pasaba por mi mente en ese momento”.
Toc, toc.
Se oyó un golpe repentino.
Wilde se detuvo y dejó lo que estaba haciendo, mientras alzaba la vista y lanzaba un hechizo de exploración.
Se encontraba en el sótano de la vivienda y los golpes provenían de la puerta principal, en la primera planta.
Era su apartamento en Norzin y también su escondite secreto más seguro. Por el momento, nadie lo conocía.
Incluso después de la traición de Uri, este lugar nunca había sido descubierto. Porque los únicos que sabían de su existencia eran él y... Charles.
El éter proyectado por Wilde produjo un contorno de la persona que estaba en la puerta.
Los ojos de Wilde se agrandaron y una mirada de incredulidad se apoderó de todo su rostro.
¿Cómo... es posible?
“Maestro, soy yo. ¡He vuelto! “Una voz débil sonó al otro lado de la puerta”. Soy yo, Charles. ¿Estás ahí?
...
Wilde se levantó apresuradamente de su escritorio y sus bruscos movimientos hicieron que la silla se volcara.
Los fuertes vientos y las lluvias continuaban arreciando fuera mientras él subía desde el sótano. Mientras tanto, Charles gritaba: “Maestro, han pasado tres años... He estado pensando en usted todo este tiempo. Probablemente ya sabe que el mago negro Fred quería vengarse de usted matándome. Sin embargo, no morí y él me arrojó a una fisura del reino de los sueños.
“Recordé
la Guía del Reino de los Sueños
que me dejaste leer antes. ¡Fue mi guía y me salvó la vida! ¡También es la razón por la que he podido volver aquí!”.
Sus gritos se convirtieron en jadeos, como si se estuviera cansando, y su voz se fue apagando poco a poco. “¿Estás ahí? Estaré aquí esperándote, igual que aquella vez que apareciste ante mí en el orfanato...”.
Wilde abrió la puerta. Medio tumbado en el suelo estaba su joven discípulo, tal y como lo recordaba, solo que tenía cortes y heridas por todo el cuerpo y estaba inconsciente.
El éter de Wilde ya cubría un radio de un kilómetro a la redonda y no detectó ninguna anomalía.
Una expresión compleja apareció en su rostro aterrador y gélido.
“Bienvenido a casa, Charles”.

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Estás leyendo el capítulo 40 de En Realidad no Soy el Lacayo del Dios Demonio (Novela), un novela. Lin Jie, un transmigrador, es el dueño de una librería en otro mundo. Es amable y cariñoso, y a menudo recomienda libros de sanación a los clientes que pasan por un mal momento. De vez en cuando, también promociona en… Este capítulo tiene publicado el 23 de mayo de 2025, Traducido por el grupo Crowli. En Realidad no Soy el Lacayo del Dios Demonio (Novela) tiene 456 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.