Leer En Búsqueda de la Verdad (Novela) Capítulo 1456 online gratis en español
🏴 Grupo: SolcarJ✍️ Traducción: SolcarJ
¡Su sangre se derramó en gotas rojas del cielo!
En ese momento, Su Ming ya no tenía brazos, por lo que había usado su boca para quitar el talismán. Esa acción fue impulsada por su determinación, su promesa... ¡y un impulso que rara vez apareció a lo largo de los años!
La última vez que tuvo este tipo de impulso fue cuando era joven y todavía estaba en la Tribu Montaña Oscura. En ese momento, su mayor lo había atado en la casa y no se le permitió unirse a la batalla por Montaña Oscura. En ese entonces, Su Ming también había descendido a la locura mientras sus ojos se llenaban de rojo. Tantos años después, le había vuelto a pasar lo mismo.
Era algo que no debería haber sucedido, porque habían pasado muchos años desde entonces y Su Ming ya no era el niño del pasado. Su inteligencia fue suficiente para ayudarlo a reprimir todos esos impulsos. Sin embargo... los humanos no pudieron obtener una comprensión completa de cada una de las cosas. Hubo momentos... En los que simplemente tenían que actuar de acuerdo con sus corazones.
Si Su Ming hubiera accedido con calma a la batalla del Árbol de la Verificación del Dao que desgarraba el cielo, no habría hecho todo lo posible por Hao Hao. Después de todo, cada persona tenía sus propios deseos egoístas, incluso si alguien los había ayudado una vez.
El precio que Su Ming tuvo que pagar fue demasiado alto, incluso si el niño lo había ayudado. Además... Su Ming tuvo que enfrentar un riesgo que amenazaba su vida, y alguien que estaba decidido a resucitar todos los rostros familiares en su vida, tal vez, no debería haber hecho algo así.
Arrancar el talismán de la cicatriz era muy peligroso. Si Su Ming moría, todas sus acciones anteriores habrían sido en vano. Desde un punto de vista lógico, no importa cómo se mire, lo que Su Ming había hecho en ese momento era increíblemente imprudente.
Sin embargo... hubo momentos en que la racionalidad no lo era todo, la calma no podía decidir qué es lo correcto, y lo que una persona tenía que hacer era preguntarse si saldría de una situación sin sentir ningún arrepentimiento.
No deberían arrepentirse de sus elecciones. Era fácil decir eso, pero ¿cuántas personas pudieron ponerlo en práctica? Cuando Su Ming le preguntó a su corazón, le dijo que actuara de acuerdo con cómo se sentía. No importa cuán peligroso fuera, tenía que pagar a quienes le mostraban amabilidad, y las palabras de Hao Hao de querer ir a casa también lo conmovieron profundamente.
–Si me ayudas, entonces te ayudaré, o mejor dicho... te ayudaré, así que por favor ayúdame– eran palabras muy simples, pero todas las formas de lógica le habían gritado a Su Ming que era difícil para él pagar eso. amabilidad. El precio era simplemente demasiado alto, pero Su Ming aún decidió hacerlo.
En ese momento, no pensó en si sus acciones eran correctas o incorrectas, y tampoco pensó en lo que perdería en el proceso. Desde lo más profundo de su corazón, simplemente quería ayudar al niño... Quería ayudarlo a irse a casa.
El aire rugió en ese momento. Cuando el cuerpo de Su Ming cayó y el talismán se arrancó de la cicatriz, los puntos sobre la cicatriz se rompieron instantáneamente y se reveló un espacio.
Al momento siguiente, la dimensión de la tercera capa comenzó a desmoronarse con una explosión. El aire devastador trajo consigo un poder destructivo que podría enterrar todas las formas de vida. Cuando barrió en todas direcciones, el cuerpo de Su Ming se hundió hacia abajo, pero una figura apareció en un destello a su lado. Fue Hao Hao. A pesar de que podía ver el camino de regreso a casa, no entró en él de inmediato. En cambio, apareció junto a Su Ming y lo abrazó.
–Tú me ayudaste, así que yo te ayudaré...
Cuando la voz juvenil llegó a sus oídos, una sonrisa floreció en los labios de Su Ming. Hao Hao se apoderó de su cuerpo y voló hacia el espacio en el cielo.
–Vamos a casa–. Cuando Hao Hao dijo esas palabras en voz baja, su deseo de regresar a casa brilló en sus ojos.
–Vamos–, murmuró Su Ming y cerró los ojos. Su cuerpo inerte fue sostenido con fuerza por Hao Hao, quien se convirtió en un arco largo que cargó contra el espacio en el cielo como una estrella fugaz.
Inmediatamente después, la dimensión de la tercera capa se hizo añicos. El poder destructivo comenzó a arrasar el lugar, y Lin Dong Dong, el segundo príncipe, y la figura sin cabeza se vieron obligados a convertirse en largos arcos que cargaron hacia el espacio en el cielo.
Su única posibilidad de sobrevivir estaba en ese lugar. Si se quedaban, incluso con el poder de Lin Dong Dong, solo podrían ser enterrados junto con la tercera capa.
Al instante se precipitaron hacia la brecha. En el momento en que desaparecieron, un estruendo asombroso se disparó en la tercera capa. Mientras resonaba en el aire, la tercera capa se rompió por completo y, a partir de ese momento, ¡desapareció del espacio!
Cuando la tercera capa fue destruida, desapareció de la vista como si alguien hubiera cerrado lentamente los ojos para bloquearla de su vista. Una vez que cerraran completamente los ojos, su mundo se volvería negro. Todo en el mundo se habría ido como si ya no estuviera alrededor...
Su Ming no sabía cuánto tiempo había pasado, pero un rayo de sol cayó sobre sus párpados y se filtró en sus ojos, haciéndole pensar que el mundo no era más negro, se había vuelto rosa. Entonces... Su Ming abrió lentamente los ojos.
Lo primero que vio fue un cielo azul y una suave luz del sol que no atravesaba los parpados. La luz del sol cayó sobre él, y luego, la voz de Hao Hao llegó a sus oídos.
– ¡Estás despierto!– Había alegría en la voz del chico.
Cuando Su Ming se sentó lentamente, vio a Hao Hao sentado a su lado.
El niño de cinco años sonreía feliz en ese momento. La sonrisa en su rostro era muy pura, y el deleite irradiaba de su rostro; se pudo ver que pensó que todo estaba bien en ese momento. En comparación con las ruinas que los rodeaban, su felicidad y alegría parecían ser aún más preciosas.
La tierra que los rodeaba era pura tierra baldía y estaba cubierta por una capa de polvo. Parecía haber estado enterrado en el paso del tiempo durante un número indeterminado de años.
Su Ming podía ver vagamente montañas y ríos que alguna vez existieron en esa tierra y escuchar débilmente la risa encantada que una vez sonó en el área. Sin embargo, en el siguiente aliento, ya sean visiones vagas o sonidos débiles, todos se hicieron añicos en la nada. Lo que vio en ese momento parecía ser solo restos de una llama ardiente.
El aura de la muerte llenó el área. Sin embargo, podría no haber sido traído por la muerte... Debido a que había pasado demasiado tiempo desde que un alma viviente había aparecido en el lugar, gradualmente, un aire de familiaridad llenó el mundo. Se quedó en silencio y nació el aura de la muerte.
–Esto es...– Su Ming desvió la mirada del área. En sus ojos estaba el reflejo de todo el páramo después de que recorrió con la mirada el mundo, dando testimonio de la gloria que una vez había disfrutado.
–Esta es mi casa... pero ya ha cambiado. Yo... no puedo encontrar la atmósfera que alguna vez tuvo. Pero recuerdo la luz del sol aquí. Recuerdo el cielo nocturno y también puedo recordar su presencia.
Hao Hao se quedó en silencio por un momento, como si se hubiera deprimido bastante, pero pronto, levantó la cabeza y la sonrisa débil pero feliz apareció en sus labios. Parecía querer enterrar toda la infelicidad que sentía en lo profundo de su corazón. Claramente se estaba diciendo a sí mismo que tenía que ser feliz, tenía que estar satisfecho, porque ese era su hogar.
Cuando Su Ming vio la sonrisa de Hao Hao, sintió que estaba viendo lágrimas. En silencio, notó que los brazos que había perdido estaban de vuelta en su cuerpo. Esta vista hizo que se hundiera en sus pensamientos. Cuando volvió a mirar a Hao Hao, descubrió que su cuerpo se había vuelto un poco más borroso que cuando Su Ming había caído inconsciente.
–Tú...– Su Ming suspiró suavemente. Levantó su mano derecha y le dio unas palmaditas en la cabeza a Hao Hao. El niño lo miró felizmente con una dependencia muy arraigada en sus ojos.
–Tú me ayudaste, así que yo te ayudaré.
La sonrisa del chico se volvió aún más inocente. Cuando miró a Su Ming, la mirada dependiente en sus ojos se hizo aún más fuerte.
Era un niño que tenía miedo a la soledad. Su Ming era su único apoyo y no quería perderlo. Si eso sucediera, volvería a la soledad que una vez sufrió.
Esa soledad... Era algo de lo que tenía miedo.
Su Ming guardó silencio. Después de un largo rato, asintió con la cabeza, y cuando se sentó a meditar, cerró los ojos lentamente.
Es posible que Su Ming no haya sentido demasiada falta de familiaridad en el aire, pero el poder lo era todo. En el momento en que hizo circular su base de cultivo, notó que parte del poder que Hao Hao había enviado a su cuerpo ya se había fusionado con él.
Incluso si no era mucho, la séptima sombra superpuesta había aparecido entre sus seis Señores Daos en su tercer ojo, y la base de cultivo en el cuerpo de Su Ming era tan vasta que tenía la fuerte sensación de que si pudiera refinarla por completo... lo haría poder reunir a su octavo Señor Dao superpuesto y convertirse en un Gran Señor Dao.
El tiempo pasó y cuando llegó el crepúsculo, el mundo se oscureció gradualmente. Cuando las estrellas brillaron en el cielo nocturno, Su Ming abrió los ojos. Vio a Hao Hao a su lado, mirando al cielo. Había una mirada aturdida en su rostro, y Su Ming parecía poder ver las lágrimas en las esquinas de sus ojos, a pesar de la expresión aturdida del niño.
Pero cuando miró al niño de cerca, no encontró rastro de lágrimas.
Los días pasaban así. Medio mes después, Su Ming llevó a Hao Hao a caminar más allá del páramo, el mundo lleno del aura de la muerte. Caminaron sin una palabra, en silencio.
Pasaron por ciudades abandonadas que no tenían señales de vida. Incluso el primer y el segundo príncipes se habían dispersado después de que entraron. Era difícil saber dónde estaban.
Hao Hao se detuvo en el borde de un pozo que parecía un sumidero y lo miró fijamente. Después de un largo rato, dijo en voz baja: –Había una vez un lago aquí...
Hao Hao cerró los ojos y la nostalgia apareció en su voz. –Todavía recuerdo este lugar...
Su Ming estaba a su lado. Observó el sumidero que alguna vez fue un lago, el polvo y las grietas. Acompañó a Hao Hao y recordó el pasado con él. Unos días después, cuando se fueron, el sumidero aún permanecía en su lugar.
Pasaron por el páramo, por las tierras que alguna vez fueron montañas y ríos, y por playas cuyos mares ya se habían reducido a desiertos. El final del mar y del desierto no se podía ver, pero mientras uno de ellos se parecía a la vida, el otro se parecía al silencio.
Uno de ellos fue la línea que conectaba el cielo y la tierra, el otro eran fronteras de arena. Ellos estaban estrechamente unidos en el pasado, pero el espacio ya había cambiado drásticamente.
Hao Hao bajó la cabeza. Se agachó y agarró un puñado de arena. Mientras lo miraba, su voz resonó en el aire. –Nueve continentes, nueve espíritus mariposa. Una vez me rodearon, pero ahora... ninguno de ellos está aquí...
Su Ming suspiró suavemente. Pudo entender la angustia que sintió el chico en ese momento. Acarició la cabeza del niño suavemente con su mano derecha, y continuó haciéndolo hasta que Hao Hao se puso de pie. Abrazó a Su Ming mientras lloraba.
–Soy el espíritu del Árbol de la Verificación del Dao. Yo... no tengo lágrimas, pero quiero llorar. Después de regresar, solo me duele el corazón... –. Después de un largo rato, el niño levantó la cabeza y miró a Su Ming.
Mientras escuchaba esa voz juvenil, el corazón de Su Ming se conmovió nuevamente. Miró al niño, luego se agachó y lo tomó en sus brazos.
–Todo estará bien–, dijo Su Ming mientras lo sostenía y se alejaba. Su voz resonó en el aire y permaneció un buen rato, negándose a desaparecer, como si fuera una hermosa promesa.
–Tráeme al centro rodeado por los nueve continentes, por favor. Ese lugar... Es donde nací –, suplicó el joven en voz baja mientras hundía la cabeza en el hombro de Su Ming.

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Estás leyendo el capítulo 1456 de En Búsqueda de la Verdad (Novela), un novela. Una prisión eterna, un cuerpo sin alma, un espíritu sellado, todo perdido. ¡Renunciar ante el destino despiadado, o convertirse en destino! Vivía en una ilusión, estaba perdido, no podía encontrar mi hogar, no tenía un… Este capítulo tiene publicado el 4 de enero de 2022, Traducido por el grupo SolcarJ. En Búsqueda de la Verdad (Novela) tiene 1481 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.