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Leer El Villano Que Se Robó A Las Heroínas +18 (Novela) Capítulo 50 online gratis en español

🏴 Grupo: Ashoka✍️ Traducción: Ashoka
Euphemia, la esposa de Ferzen. Ya no estaba atenta a la boda. Ya nada podía llamar su atención. Su mundo se quedó en silencio. ‘Ciel......’ Apretando su falda, Euphemia pronunció su nombre en silencio....... El nombre del hombre que ella no podía olvidar. Su apariencia era muy diferente de la que recordaba, pero sabía que era él. 'Así que lo has logrado'. Aquel hombre que torpemente se mantuvo a su lado como su Caballero. A pesar de que ella ya no era su señora, Euphemia disfrutaba de su compañía. Ella consideraba que su presencia era una recompensa por todo su arduo trabajo, por lo que la joven siempre se sintió en deuda con él. Euphemia apartó la mirada de él a regañadientes, pues tenía miedo de que la descubrieran. 3 meses. 90 días. 2190 horas. Durante todo este tiempo, Euphemia ni una sola vez mencionó a Ciel Midford. Y debido a que Ferzen nunca se había interesado en él, ella estaba segura de que había borrado a Ciel de su memoria. Pero yo nunca lo olvidaré. Sin embargo, eso no cambiaba nada. 'Esto es suficiente para mí.......' No tengo intención de pedirle que me rescate. Si hubiera tenido esa intención, habría escapado con Ciel aquella fatídica noche. No deseo ensuciar los recuerdos que hicimos juntos con mi vida actual. Su vínculo ya ha sido roto. Ya no puedo acercarme a él. Ya no tengo ese derecho...... Pero...... A pesar de que en ese momento no era un verdadero caballero, fue la única persona que permaneció a su lado. Fue un momento fugaz pero eterno. Le entristecía, pero los recuerdos que habían creado ..... permanecerían por siempre como un recuerdo de la inocencia que había perdido. Ciel Midford - Nunca te olvidaré. \* \* \* \* \* Su vida había estado llena de penurias. Su padre había sido un aristócrata caído en desgracia que se casó con una plebeya y se asentó en un pueblo humilde. Ese fue el hogar donde nacieron él y su hermano menor...... Desde niño, tuvo que ver a su madre sufrir y ser víctima de abusos. El día que murió su padre, Ciel se sintió aliviado e incluso lleno de esperanza. Sin embargo, cuando su querida madre sufrió una trágica muerte pocos meses después, Ciel Midford entendió una verdad fundamental acerca de este mundo: la vida era cruel. Así que después de que los dos hermanos perdieron a sus padres, se convirtieron en mercenarios, pero...... Su hermano pequeño, que era la única familia que le quedaba, murió mientras le protegía en una misión. Tras la muerte de su hermano, Ciel se volvió un vagabundo. El joven comenzó a buscar trabajos peligrosos, como si buscase una forma de morir, y durante uno particularmente miserable, creyendo que tal vez ése sería el último, llegó a Louerg. Y allí conoció a Euphemia. Una mujer que soportaba un dolor similar al suyo, pero distinta a él, nunca se dio por vencida y hacía todo lo posible por administrar su territorio. Tal vez se sintió atraído por ella porque ambos compartían cargas similares. Así que después de completar su misión, se quedó en Louerg. Y en el proceso, se convirtió en un amigo íntimo de Euphemia. Tiempo después, Ciel Midford comenzó a sentir una comezón proveniente de su corazón roto. Pero él negaba ese sentimiento. Porque cuando él atesoraba a alguien...... El mundo se lo arrebataba. Sin embargo, los sentimientos humanos no son tan fácilmente controlables. Si fuera así, el simple hecho de enamorarse de alguien no sería tan mágico. Por eso, Ciel Midford desarrolló una serie de sentimientos contradictorios. Donde sus sentimientos lo impulsaban a actuar, pero sus traumas lo aprisionaban. Pero...... El destino era un amante cruel. Porque ella fue arrebatada de él ante sus propios ojos. El mundo era cruel, y eso le hizo odiar su propia debilidad, pues sólo pudo ser testigo de cómo Ferzen se llevaba a Euphemia. En medio del desierto helado, del que apenas logró escapar con vida, Ciel Midford cerró los ojos mientras aguardaba caer en el abrazo de la muerte. Enterrado en la interminable nieve, el hombre quebrado lloraba mientras aguardaba su eventual muerte. Pero no murió. Su piel, desgarrada por el frío, y sus huesos, congelados, fueron curados por algo cálido que recorrió su cuerpo. Fue un momento doloroso y agónico, pero...... Ciel Midford resurgió de entre la nieve al sentir que esta nueva sensación fortalecía su cuerpo. Mientras deambulaba por las tierras salvajes y heladas, el joven se dio cuenta de que esa sensación cálida que le había salvado de una muerte segura era su maná. Al llegar a la Capital Real del Reino Roverium y convertirse en Caballero, sintió como si le recompensaran por sus sufrimientos. Pero Ciel Midford no estaba contento. Si miraba a sus pies, aún podía ver las desgracias que soportó apiladas como una montaña de cadáveres. Su madre, su hermano menor y Euphemia fueron todos los que sufrieron por su culpa...... Él no fue más que un caballero que brotó a partir del sufrimiento de otros. "Ciel, ¿por qué no descansas un poco?" "Estoy bien." "Ya sabes los deberes que tienes que cumplir en esta misión, así que cierra la boca y vete a descansar. Ve a respirar un poco de aire fresco o algo". "......" "No te preocupes, esta ceremonia durará un rato, así que tienes hasta las 5 de la tarde para regresar". "Sí. Entonces...... Si me disculpa". Al oír las palabras de su superior, Ciel Midford inclinó la cabeza y salió de la catedral. Su antes incómoda armadura ahora se sentía tan natural. "......" Cuando llegó al primer piso, todavía llovía intensamente, así que Ciel Midford abrió su paraguas y caminó hacia la parte trasera de la catedral. "Ah......" Y entonces la vio. Saliendo del primer piso de la catedral...... Euphemia y Ferzen parados uno al lado del otro. "......" \*¡Crac!\* El mango de su paraguas se rompió. En ese breve momento, perdió el control de su fuerza. \*¡Golpe sordo!\* \*¡Salpicar!\* El paraguas roto cayó al suelo al mismo tiempo que las gotas de lluvia salpicaron sobre su armadura. Euphemia......El Lauren Louerg. Ella levantó su cabeza, puso sus brazos alrededor del cuello de Ferzen y lo besó. "......" \*Gotear\*, \*gotear\*. El aguacero se intensificó. Su cabello se empapó en un instante mientras sus ojos se nublaban, pero...... Euphemia y Ciel se miraron. Los ojos dorados de Euphemia estaban teñidos de un leve remordimiento. "......" Poco después, una vez terminado el beso, Ferzen le acarició suavemente la cabeza como si hubiese hecho algo digno de elogio y se marchó por la entrada principal de la catedral. \*Gotear\*, \*gotear\*. La lluvia seguía cayendo sobre su armadura. El ruido que creaban las gotas de lluvia al chocar contra las duras placas de su armadura era bastante fuerte, pero en ese momento Ciel no podía oír nada de eso. \*Chapotear\*....... Dio un paso hacia ella. Mientras le daba la vuelta al paraguas, ella le dio la espalda, pero no se movió. \*Chapotear\*....... La distancia entre ellos era cada vez más corta. Su espalda parecía tan frágil. Ella nunca había sido una mujer tan frágil. Pero en tan sólo tres meses, había quedado reducida a este estado. \*Chapotear\*...... A medida que se iba acercando, Ciel Midford notó que el cuerpo de Euphemia temblaba. ¿Qué debería decir? ¿Qué podría siquiera decirle a esta mujer?...... "No te acerques". Las palabras de Euphemia estaban llenas de tristeza. Cuanto había deseado escuchar su voz...... "Mi Señora". ¿Hace cuánto que no la llamaba así?...... "¿Eres feliz?" "Sí......" "Entonces demuéstramelo...... muéstrame que eres feliz". "......" Euphemia no se dio la vuelta. Ni siquiera lo miró. Ciel abrió la boca, ya que el silencio de Euphemia ya era una respuesta suficiente. "¿Recuerdas lo que me dijiste en ese entonces?" "......" "Dijiste - No eres mi Caballero, así que no hay necesidad de que te sacrifiques por mí". "......" "Así que me convertí en un caballero, y ahora estoy dispuesto a sacrificarme por ti." Aquellas palabras fueron dichas con una voluntad de hierro. Euphemia entonces abrió la puerta del carruaje. "Ciel. Mi vida no merece tu sacrificio. Pero por favor escucha la última petición que te hago. Vive....Vive para ti mismo y no por el bien de los demás". \*¡Crujido!\* La puerta del carruaje se cerró. Y el carruaje se puso en marcha en medio del aguacero. Ciel Midford creyó entender lo cruel que podía ser el mundo. "¿Sabías que a mi......?" Las cosas que le importaban, las personas que atesoraba. Siempre fracasaba a la hora de protegerlas. El único deseo de Ciel Midford en la vida era poder vivir con las personas que le importaban. Incluso si las consecuencias de su deseo resultaran en su muerte. 'Ahora no es el momento de llorar.......' Ciel también era un humano. ¿Estaba tan mal soñar con ser feliz junto a Euphemia? Pero el obstáculo conocido como Brutein era algo insuperable. Por eso Ciel decidió renunciar a su futuro con Euphemia y decidió crear un mundo donde ella pudiera ser realmente libre y feliz. Incluso si no voy a ser capaz de estar a tu lado....... Yo no me arrepentiré.
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El Villano Que Se Robó A Las Heroínas +18 (Novela) Capítulo 50

Estás leyendo el capítulo 50 de El Villano Que Se Robó A Las Heroínas +18 (Novela), un novela. Cuando leí cómo se desarrollaba la trama de una novela en la que se robaban a la heroína, le dejé un comentario lleno de rencor al autor. Pero más tarde me desperté y ahora soy ese villano que se supone que se roba a la… Este capítulo tiene publicado el 14 de enero de 2023, Traducido por el grupo Ashoka. El Villano Que Se Robó A Las Heroínas +18 (Novela) tiene 280 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.