skip_previous
Leer El vagabundo del Invierno (Novela) Capítulo 1 online gratis en español

Hola soy Matt , JAJAJA (no se que decir aquí)
La leña crujía con chasquidos secos, soltando chispas que se disolvían en la penumbra de la cueva. El calor del fuego le golpeaba el rostro, pero por dentro Matt seguía congelado. Tenía dieciséis años, las manos cubiertas de hollín y la sangre seca de Svetlana pegada a la manga de su abrigo raído.
Aferraba el cuchillo de cocina mellado con ambas manos. Lo metía directamente entre las brasas hasta que la hoja se ponía al rojo vivo y luego lo sacaba para enfriarlo violentamente contra el barro helado del suelo.
Sssshhhh.
El vapor le daba de lleno en la cara. Matt temblaba. Era un temblor violento, incontrolable, que le sacudía los hombros y le hacía castañear los dientes. Lágrimas gruesas le limpiaban surcos de mugre en las mejillas, pero de su garganta no salía un sollozo; brotaba una risa ahogada, rota, un carraspeo histérico y desquiciado que rebotaba contra las paredes de piedra.
—Ji… jajaja… ji…
—Te voy a matar… —susurró contra la hoja humeante. Su voz no parecía la de un niño; era un raspado hueco—. Te voy a matar, Valentin… te voy a matar… jajaja… te voy a cortar el cuello…
A unos metros de la cueva, la caravana improvisada descansaba junto al camino. Eran los pocos sobrevivientes de Anádyr. Siete vehículos con la chapa abollada, los cristales rotos cubiertos con cartón y los motores tosiendo humo negro. Familias amontonadas sobre mantas mugrientas, abrazando a niños que lloraban en silencio y masticando raciones rancias mientras el viento del norte amenazaba con volcarlos.
Cuando la caravana volvió a encender los motores al amanecer para avanzar hacia el oeste, Matt no subió a ninguno de los vehículos.
Un viejo le gritó desde la ventanilla de una furgoneta, extendiéndole la mano para que subiera. Matt ni siquiera lo miró. Se ajustó el cinturón, apretó el cuchillo envuelto en trapos contra su costado y echó a andar a pie en dirección contraria, alejándose de los neumáticos e internándose solo en la inmensidad blanca de la tundra.
Ahí empezó el viaje.
A pie.
Fueron años de marcha, cruzando ruinas continentales, valles silenciosos y carreteras muertas. Cada vez que el hambre le quemaba el estómago o la fiebre amenazaba con tumbarlo en la nieve, el recuerdo del rostro de Valentin actuaba como un mazo en su cabeza.
En el tercer año de travesía, sintió el primer crujido interno. Su piel, habituada al castigo del camino, comenzó a densificarse. Su carne resistía las espinas, los filos mellados de los saqueadores y el aire gélido de las noches a la intemperie. Se había convertido en un «Maestro». Pero el acero que llevaba en la mente pedía más; el dolor acumulado no cabía en ese cascarón.
Dos años después, en los límites de los bosques franceses, el límite físico cedió por completo.
Matt caminaba bajo una tormenta helada. Con cada paso, los muslos le quemaban. En su interior, la Voluntad buscaba romper sus poros. Sentía los huesos a punto de astillarse desde dentro. El aire a su alrededor comenzó a distorsionarse: la presión invisible que emanaba de su figura empezaba a alterar la física del entorno.
Se detuvo en mitad del camino embarrado y cayó de rodillas.
El cascarón interno de su Voluntad se resquebrajó. La Voluntad estalló hacia adentro, impregnando su cuerpo en una transformación cualitativa.
Había alcanzado la «Iluminación».
Al ponerse en pie, entendió el verdadero abismo de ese nuevo rango. Ya no era simplemente alguien rápido o fuerte. Ahora poseía el cambio cualitativo de la Iluminación: el poder de su Voluntad podía suprimir e impedir la curación o regeneración de cualquiera de rango inferior al que cortara. Además, la densidad de su Voluntad le permitía apoyarse brevemente en el aire, logrando impulsos y dobles saltos antes imposibles.
Llegó a las cercanías del campamento del Gremio pocas horas después, desplomándose finalmente por el cansancio acumulado.
En el presente, dentro de la carpa médica de la Federación, Matt observó sus manos. Una bruma de Voluntad flotaba sobre sus nudillos.
Boris, de pie a un lado de la camilla, sintió la opresión en el aire. Sabía lo que significaba ese rango.
—Alcanzaste la Iluminación tú solo… caminando —murmuró Boris—. Sin instructores. Solo a base de pura terquedad.
Matt bajó las piernas de la camilla. Sus botas tocaron el suelo con un golpe seco.
—Valentin ha ascendido. Ahora es un «Experto» —dijo Matt. Su voz no era fría por arrogancia, sino pesada por la fatiga del alma—.
Domina la Voluntad a la perfección. Puede caminar sobre el aire como si fuera suelo firme y un ataque directo suyo rompería mi defensa. Pero yo ya no soy el novato de Anádyr. Si él puede volar, yo aprenderé a derribarlo.
Boris apretó los dientes y desplegó un mapa táctico sobre la mesa.
—Valentin no está solo. Como Experto, tiene a su disposición a dos Barones Iluminados y una guarnición entera de Despertados. Si entras de frente a su feudo, te van a despedazar.
Matt se acercó al mapa y rozó la marca del territorio enemigo.
—No voy a entrar de frente —respondió Matt—. Voy a empezar a cortarles las piernas desde afuera.

Continúa leyendo
El vagabundo del Invierno (Novela)
Capítulo 2
El vagabundo del Invierno (Novela) Capítulo 1
Estás leyendo el capítulo 1 de El vagabundo del Invierno (Novela), un novela. Impulsado por la venganza, Matthew emprende un viaje sin retorno a través de un continente marcado por la guerra y la desolación. En su camino, busca dominar la misteriosa “Voluntad”, un poder que consume tanto como… Este capítulo tiene publicado el 20 de septiembre de 2026. El vagabundo del Invierno (Novela) tiene 34 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.