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Leer El Señor de los Misterios (Novela) Capítulo 508 online gratis en español

🏴 Grupo: Eldolfo/Morganxc✍️ Traducción: Eldolfo/Morganxc
A diferencia de las ciudades del continente como Backlund, Tingen y Puerto Pritz, las islas coloniales como Puerto Bansy carecían de gas. Las lámparas que bordeaban los dos lados de la calle eran escasas. Tenían velas enjauladas en vidrio, esperando ser encendidas. Por desgracia, el viento había comenzado temprano, por lo que nadie salió por la noche. Las velas no brillaban en el horario predeterminado y la carretera estaba completamente oscura. El tenue contorno de la luna carmesí brillaba a través de las nubes. En comparación con antes, el viento era mucho más tranquilo. Al menos, Klein no necesitaba distraerse manteniendo su sombrero en su lugar. La fina niebla impregnaba poco a poco el aire, y las puertas y ventanas de las casas, en su mayoría de dos pisos, estaban cerradas a cal y canto. La oscuridad era total y carente de luz, como si nadie hubiera vivido en el área durante mucho tiempo. Con una linterna amarilla en una mano y un duro bastón de madera en la otra, Klein caminó rápidamente por la tranquila calle en dirección al restaurante Limón Verde que Llameante Danitz había señalado. ¡Woosh! En medio de la niebla, el viento empezó a arremolinarse mientras Klein sentía un desconcertante escalofrío en su cuello. Levantó su mano derecha, que sostenía el bastón, y levantó el cuello de su levita de doble botonadura, cubriendo completamente su cuello. Fue en ese momento cuando una escena apareció de repente en su mente. En la escena, una sombra negra del tamaño de una sandía apareció entre la niebla y se abalanzó sobre su oreja. Sin pensarlo, Klein balanceó el brazo y antebrazo y golpeó con su bastón. ¡Bam! Justo cuando la sombra negra se acercaba, fue golpeada de frente y enviada a volar a gran distancia. Con la ayuda de la luz de la linterna, Klein reconoció por fin a la cosa que lo había atacado. ¡Era una cabeza! Era una cabeza que había perdido su cuerpo, ¡una cabeza que tenía el esófago colgando! La cabeza flotaba en el aire y su rostro parecía un queso seco cubierto de moho por todas partes. Por su piel fluía un líquido verde amarillento que delineaba los contornos de la cara. Sólo quedaban dos agujeros negros donde se suponía que estaba su nariz. Sus ojos saltones eran en su mayoría blancos, sin mucho negro. Sus labios estaban casi podridos y mostraban dientes afilados mezclados con sangre. ¡Mierda! Llameante Danitz maldijo en silencio cuando vio esta escena, su corazón temblaba. A pesar de que había embarcado en muchas búsquedas de tesoros y había luchado contra muchos monstruos, algo tan repugnante y horripilante seguía siendo raro. En algún momento, un revólver clásico había aparecido en su mano, y estaba a punto de dispararlo con su codo hacia abajo. En ese momento, vio descender del cielo un rayo de luz puro, aterrizando en la cabeza algo rígida. ¡Ah! Un grito escalofriante resonó, y la cabeza arrugada y horrible se vaporizó rápidamente antes de disolverse en cenizas. No dejó ni un solo rastro atrás. ¡Qué débil! comentó inconscientemente Danitz. ¿Es este monstruo, Gehrman Sparrow, del camino del Sol? No lo parece... Probablemente dependía de lo que debería ser algún tipo de objeto místico... No me había dado cuenta hasta ahora, pero Gehrman Sparrow ya había descubierto al enemigo y atacado. Realmente es muy fuerte... Danitz rápidamente cambio su atención a otra cosa. Justo cuando sus pensamientos se estaban calmando, vio por el rabillo del ojo una cabeza similar salir volando de la niebla a su lado. Estaba tratando de morderle el cuello. ¡Bang! Danitz apretó tranquilamente el gatillo. La bala de bronce impactó con precisión en la cabeza cubierta de moho, destrozando la glabela de la cabeza mientras caía hacia atrás y se detenía en el aire. Poco después, una bola carmesí se expandió rápidamente sobre la palma izquierda vacía de Danitz, y una luz ardiente comenzó a arremolinarse. Se inclinó hacia delante y arrastró su brazo antes de "lanzar" la bola de fuego, haciéndola chocar contra la cabeza rígida. Las llamas se elevaron mientras la cabeza ardía al rojo vivo. La piel de la cabeza se carbonizó rápidamente, emitiendo un sonido crepitante. Sin embargo, se lanzó hacia delante con la boca bien abierta, listo para morder el cuello de Danitz como si no estuviera afectado. Este giro de los acontecimientos estaba algo fuera de las expectativas de Danitz. Casi no logró esquivar a tiempo, y rápidamente rodó hacia adelante, apenas evitando un daño fatal. Un brillante color escarlata apareció de nuevo en su palma izquierda, pero la llama no se expandió esta vez. En su lugar, se encogió, capa por capa. En un segundo, Danitz lanzó la bola de fuego naranja, que sólo tenía el tamaño de un ojo, mientras esquivaba. La bola de fuego estaba controlada por su espiritualidad. Trazó un arco en el aire y voló con precisión hacia la boca de la cabeza arrugada. ¡Boom! La luz ardiente centelleó, y la explosión destrozó la cabeza voladora desde adentro hacia afuera. Innumerables pedazos de ella, junto con su sangre, salpicaron por todas partes. Por fin lo mate... Danitz se puso en pie y suspiro aliviado. Sólo entonces se dio cuenta de que este monstruo que sólo tenía una cabeza no era tan fácil de manejar. Sin embargo, Gehrman Sparrow había matado a uno con facilidad. ¡Es principalmente porque los poderes Beyonder en el dominio del Sol restringen tales cosas! Danitz agregó con desdén en su corazón. Mientras pensaba en esto, giró la cabeza hacia un lado y se dio cuenta de que Gehrman Sparrow no le había esperado. Con su bastón y linterna, estaba trotando en la distancia, su abrigo negro ondeando ligeramente detrás de él. ... ¡Mierda! Espérame... ¡Espérame! Las pupilas de Danitz se contrajeron mientras ampliaba su paso para perseguir al hombre. No se atrevía a quedarse solo en la fina niebla y en la penumbra del entorno. ... Dentro del Restaurante Limón Verde. Donna miró el tazón de porcelana blanca frente a ella y los pasteles de sangre rojo oscuro que contenía. Pensó en el extraño horror que sintió al ver a los clientes comiendo hace un momento, así como en la sangre que brotaba del cuello del hombre de la capa sin cabeza. Su garganta se movió y casi vomita. Donna decidió renunciar al manjar, aunque la fragancia ya se había colado en su nariz. Comió un poco de ensalada y puré de papas sin pensar demasiado y esperó a que el viento exterior se calmara. Sentía que el reloj en la pared se movía muy lentamente. El tiempo pasaba segundo a segundo. Los clientes de las mesas pagaban sus facturas y abandonaban el segundo piso. El segundo piso se volvía cada vez más silencioso a medida que se vaciaba. ¡Thud! ¡Thud! ¡Thud! Donna sintió que el sonido de los pies sobre los escalones de madera al descender era frustrante. Finalmente, notó que los árboles afuera ya no se balanceaban y el suelo estaba lleno de todo tipo de basura. "¡Ha parado el viento!" Dijo Donna, señalando emocionada hacia la ventana. Su padre, un comerciante de importación y exportación, Urdi Branch, se pellizcó la frente y gruñó, "¿Dónde están tus modales en la mesa, Donna?". "Pero..." Justo cuando Donna estaba a punto de discutir, Cleves levantó la palma de su mano y la presionó hacia abajo. “Son las 7:40 p.m. y casi hemos terminado de cenar. Volvamos cuanto antes. Hay muchas leyendas desagradables sobre la noche en Puerto Bansy". Todo comerciante que dependía del mar para vivir era más o menos supersticioso, especialmente cuando se trataba de las leyendas de los nativos. Por lo tanto, Urdi guardó silencio y estuvo de acuerdo con la sugerencia de Cleves. Rápidamente pagó la cuenta y condujo a su familia y guardaespaldas hacia el primer piso. Cleves estaba a punto de abrir la puerta para buscar el camino cuando un sonido chirriante provino de una habitación cercana. Donna casi gritó del susto y agarró fuertemente la mano de Denton. Una figura salió, los miró y dijo con calma: “Está lleno de niebla. Es mejor no salir”. La figura llevaba un frac negro sin sombrero. Llevaba un par de gafas en el puente de su nariz. Su cara era carnosa y casi circular. "¿Por qué estas tratando de convencernos, Señor Fox?". Cleves lo reconoció como el dueño del Restaurante Limón Verde. Fox dijo sin mucha expresión: "En Bansy, durante las noches en que la niebla y el clima cambian drásticamente, es mejor no salir ni responder a ningún golpe. De lo contrario, uno podría encontrarse con... cosas malas". Cuanto más escuchaba Donna, más miedo sentía. Ella enfatizó en voz alta, "¡La gente ya se ha ido antes que nosotros!". Fox señaló las habitaciones en el primer piso. "Ellos eligieron quedarse”. ¡Crujido! ¡Golpe! Tan pronto como cayó la voz de Fox, las puertas de las diversas habitaciones se abrieron suave o fuertemente. Los caballeros y damas de antes se acercaron a las puertas y observaron en silencio a Donna y su familia, que estaban considerando marcharse. "Tal vez deberíamos respetar las costumbres de aquí", dijo Urdi Branch en deliberación. "Pasar una noche aquí no afectará a nuestro embarque en el barco". Según la experiencia con la que contaba Cleves, debería haber seguido el consejo de Fox y haberse quedado en el restaurante Limón Verde, pero recordó el recordatorio de Gehrman Sparrow. ¡Era un recordatorio de un poderoso aventurero que estaba vigilando a Llameante Danitz! Hay peligro latente en Puerto Bansy... No se refiere a estar en interiores o exteriores... Cleves rápidamente tomo su decisión y le dijo a Urdi: "Señor Branch, por favor confíe en mi profesión". "Sí, he visto mucho folclore, pero ninguno es pragmático", coincidió otro guardaespaldas. Antes de que terminara su frase, se oyeron unos golpes en la puerta del restaurante y una serie de gritos a lo lejos. "Mira, hay ruidos de golpes. No respondas", dijo Fox lentamente. El corazón de Urdi palpitaba cuando estaba a punto de elegir pasar la noche. Donna miró a los caballeros y damas de pie en sus puertas, y sintió que sus miradas eran anormalmente extrañas. "¡No, tenemos que regresar!", La joven enfatizó, casi gritando. Cleves también podía sentir la presión indescriptible y el frío que se filtraba a través de sus huesos, y volvió a insistir en su opinión. "Si hay algún problema, será más peligroso quedarse aquí. Hay cañones en el barco, así como marineros con pistolas y sables". Esta razón convenció a Urdi, quien hizo señas a Cleves para que abriera la puerta. Cleves esperó a que cesaran los golpes y luego, con una mano sosteniendo una pistola, abrió la puerta con la otra. El aullido del viento se había calmado y la oscuridad era profunda entre la niebla que se extendía. Era como si hubiera muchos monstruos ocultos en su interior. Donna sostuvo a su hermano pequeño, Denton, y, escondiéndose detrás de Cecile, salió del restaurante paso a paso. ¡Crujido! La puerta del restaurante se cerró de repente, impidiéndoles regresar. En ese momento, eran como barcos varados en una tormenta, como si fueran los únicos que quedaban en este mundo. Con la linterna en la mano, Cleves caminaba al frente cuando, de repente, vio algo volar y estrellarse contra el suelo, rodando varias veces. Donna y los demás miraron inconscientemente y de inmediato soltaron gritos de terror. ¡Era una cabeza marchita y en descomposición! Entonces vieron luz. La luz cayó del cielo y la repugnante cabeza se desvaneció en la nada. "Esto..." Urdi y los demás tragaron con fuerza, sus cuerpos temblando. En ese momento, vieron una tenue luz amarilla acercándose desde las profundidades de la niebla. Era una figura con una linterna, llevaba un sombrero de copa y una levita de doble botonadura que compartía el mismo color de la noche. Las líneas de su rostro eran definidas, y había una evidente nitidez en su frialdad. "¡Tío Sparrow!" Donna y Denton gritaron. Sintieron que sus corazones se tranquilizaban. Klein arrojó la linterna a Danitz, que estaba a su lado, y caminó con su bastón en la mano antes de decir con calma a Cleves y a los demás como si nada estuviera fuera de lo común, “Vamos primero a la oficina de telégrafos”. "¿Y qué pasa con los Timothys?"
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El Señor de los Misterios (Novela) Capítulo 508

Estás leyendo el capítulo 508 de El Señor de los Misterios (Novela), un novela. Con la creciente marea del poder del vapor y la maquinaria, ¿Quién puede aspirar a ser un Beyonder? Oculto en la niebla de la historia y la oscuridad, ¿Quién o qué es el mal que acecha y murmura en nuestros oídos?… Este capítulo tiene publicado el 12 de julio de 2023, Traducido por el grupo Eldolfo/Morganxc. El Señor de los Misterios (Novela) tiene 1437 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.