Leer El Señor de los Misterios (Novela) Capítulo 502 online gratis en español
🏴 Grupo: Eldolfo/Morganxc✍️ Traducción: Eldolfo/Morganxc
¡Pa!
Klein extendió su mano y atrapó la carta un poco pesada.
El gran esqueleto mensajero no se quedó, e de inmediato se desintegró en una fuente de huesos. Un hueso tras otro cayó a la cubierta y desapareció, como si no quisiera quedarse ni un segundo más.
Con la carta firmemente en la mano, Klein no bajó la cabeza para examinarla. En cambio, instintivamente se dio la vuelta y miró la escalera de madera que conducía a los camarotes de primera clase.
Vio a Donna y a Denton con los ojos muy abiertos y la boca abierta, como si quisieran gritar al ver la escena, pero todo lo que vieron terminó antes de que pudieran emitir un sonido. Como resultado, incluso se preguntaron si estaban alucinando.
Los niños que comen la carne curada especial en el Puerto Damir adquieren temporalmente Visión Espiritual hasta cierto punto... Las cejas de Klein se crisparon ligeramente mientras levantaba verticalmente el dedo índice de su mano izquierda y se lo colocaba contra su boca para silenciar a los dos jóvenes, tal como lo hizo mientras sucedía la caza de los murlocs.
La ya bastante alta Donna inmediatamente levantó su mano y se tapó la boca. Asintió con miedo y emoción, indicando que entendía.
Cuando miró diagonalmente hacia abajo, vio que su hermano seguía aturdido. Rápidamente le agarró del brazo y empujó su mano contra su boca.
Cleves y Cecile sintieron que algo andaba mal con ellos. Se detuvieron y miraron a Klein, pero no descubrieron nada.
Ante sus miradas, Klein asintió con calma y siguió caminando hacia su habitación.
Una moneda de oro había aparecido en su mano sin que nadie se diera cuenta. La lanzó hacia arriba y dio vueltas como si tuviera vida.
¡Ding!
La moneda de oro cayó con un número hacia arriba, indicando un resultado negativo.
Esto significaba que el pequeño episodio no sería perjudicial para Klein.
En serio, el mensajero actual no es nada cortés. No es como el anterior, que me daba un golpecito en el hombro o un empujoncito en el cuerpo para avisarme con antelación, o simplemente convertía mi entorno en un Mundo Espiritual para evitar que la gente común lo viera… se lamentó Klein mientras sacaba la llave y abría la puerta.
Se sentó en el borde de la cama baja, encendió una vela a la que sólo le quedaba la mitad de su longitud y abrió la carta de respuesta del Señor Azik.
Cuando sacó los objetos que había dentro, el primero que le llamó la atención fue la carta del Emperador Oscuro.
Mirando esa cara que le enfadaba, Klein dejó escapar un suspiro de alivio y alivió sus preocupaciones.
No temía que el Señor Azik no se la devolviera, ya que tenía ese mínimo nivel de confianza. Después de todo, la fórmula de la poción y los rituales correspondientes podían copiarse, y sólo las propiedades de convergencia de los materiales de alto nivel no podían imitarse. Y como estaba claro que ésta no era la vía de Azik, ni era una de las vías intercambiables disponibles para él, una potencia como él no la necesitaba.
Klein estaba preocupado de que el mensajero fuera robado y perdiera la Carta de la Blasfemia, que le ayudaba enormemente mientras estaba en su estado de Cuerpo Espiritual.
Esto no era imposible. El número de criaturas extrañas en el Mundo Espiritual era difícil de contar, así que no es difícil acabar teniendo unas cuantas que fueran buenas localizando mensajeros y robándoles.
La carta del Emperador Oscuro fue devuelta junto con el silbato de cobre del Episcopado Numinoso.
Tras guardar temporalmente estos dos objetos, Klein desdobló la importante carta y leyó la respuesta de Azik.
"... Esa carta que representa al Emperador Oscuro me recuerda ciertas escenas. El Emperador de Sangre, alto como una montaña, que llevaba una capa roja con 'Sus' ojos anormalmente locos, conteniendo casi cero razonamiento. Estaba a punto de perder el control. Estaba el verdadero Emperador Oscuro que había revivido. 'Él' estaba sentado en un trono gigantesco, dominando la tierra”.
"Cuando los miré, perdí el conocimiento cuando el Emperador de Sangre me miró”.
"Debí participar, de alguna forma, en la Guerra de los Cuatro Emperadores, pero los detalles exactos aún me cuesta recordarlos. Quizás fue debido a una lesión de aquel entonces que me hizo perder mis recuerdos una y otra vez mientras moría y renacía repetidamente”.
"La leyenda del tesoro de la Muerte en el Mar Berserk no me suena de nada. Tal vez sea capaz de percibir algo y ser naturalmente atraído a ello cuando viaje al Continente Sur en barco y pase por ese mar”.
"Las experiencias del dueño de ese silbato de cobre se parecen a las del ritual de un No Muerto, pero también hay claras diferencias. Puedo sentir auras malignas y la premonición del peligro. Creo que el dueño del silbato de cobre se encuentra en un estado extraño y aterrador”.
"Es mejor que no soples ese silbato de cobre y convoques al mensajero. Esto traerá un peligro extremo. Podremos hacer más intentos cuando recupere por completo mis recuerdos y averigüe qué significa realmente esa experiencia”.
"La pluma que dejó el dueño del silbato de cobre que mencionaste puede utilizarse en el dominio de los no muertos. Es un material único y rico en espiritualidad. Cuando recuerde más, organizaré para ti el conocimiento de algunos rituales y encantamientos que puedes usar. Hablando de este asunto, recuerdo que me habías preguntado por el método para deshacerse de la corrupción mental de una característica Beyonder. Esto probablemente necesitará más tiempo. Al menos, todavía soy un lienzo en blanco en ese aspecto”.
"Además, recuerdo vagamente que en el Continente Sur existen unas extrañas criaturas llamadas Hombres Pluma”.
"Es mejor sellar esa carta; de lo contrario, podría atraer a enemigos poderosos y muchos desastres. Puedo darte algunas técnicas. No es demasiado difícil. Primero, un muro de espiritualidad mejorado..."
Como era de esperar, la Carta de la Blasfemia tiene un efecto de convergencia al activarse... Menos mal que lo he dejado por encima de la niebla gris en el pasado... Según las descripciones del Señor Azik, no debería ser una Muerte amnésica. De lo contrario, no habría mirado al Emperador de Sangre y el Emperador Oscuro... Es probable que sea un hijo de la Muerte, participando en la Guerra de los Cuatro Emperadores acompañando a esa deidad. Por desgracia, sufrió graves heridas... Mientras pensaba, Klein produjo una llama y quemó la carta.
Luego, probó la técnica de sellado y practicó lo que Azik le había enseñado en la carta.
Después de hacer todo esto, realizo un ritual y llevo la carta del Emperador Oscuro y el silbato de cobre del Episcopado Numinoso al misterioso espacio sobre la niebla gris, eliminando todas las posibilidades de cualquier accidente.
No había duda de que Klein no deseaba encontrarse de repente con el Rey de los Cinco Mares, Nast, en el mar.
…
Temprano por la mañana, el sol se elevó sobre el horizonte y lo tiñó de dorado.
Klein fue a la cafetería buffet de segunda clase, no muy bien surtida, y se comió dos tostadas con tocino y mantequilla y bebió una taza de té de limón.
Después de llenar el estómago, se dirigió a la cubierta para respirar aire fresco y disfrutar del hermoso paisaje mañanero.
Entonces, vio regresar al borracho Capitán Elland, con su espada recta balanceándose.
Recordando el incidente de anoche, Klein se acercó y dijo sin sonreír: "Buenos días”.
"Tiburón Blanco no te causó problemas, ¿verdad?"
"Debería ser capaz de determinar que soy un pasajero del Ágata Blanca".
Vestido con un abrigo rojo oscuro, Elland se quitó el sombrero con forma de barco y se echó a reír.
"Este es su propio problema”.
"En realidad, él quería que pagaras la mitad de los gastos de reparación de la barra, pero eso no es mucho. Son solo unos pocos soli. Casualmente gané seis libras anoche y le di algunas propinas extra, y eso fue todo".
Capitán, ¿tiene miedo de que un aventurero loco como yo haga volar todo por los aires por el mero hecho de guardar las apariencias, por lo que terminaste eligiendo soportar la compensación? Klein guardó silencio durante unos segundos.
"Entiendo".
Luego, se dio la vuelta y caminó de regreso a la proa, dejando solo una palabra suave: "Gracias".
Cuando Klein regreso a su posición original, sintió la brisa marina soplándole en la cara. Dejó escapar lentamente un suspiro, sintiendo que era malditamente difícil forzar una personalidad.
Tras disfrutar un rato del viento, estaba a punto de regresar al camarote cuando dos figuras aparecieron repentinamente a su lado. Eran Donna y Denton.
Cecile, encargada de protegerlos, estaba solo a unos pasos de distancia.
Era evidente que Donna no había dormido bien anoche. Tenía los ojos hinchados y el rostro sombrío, pero estaba de buen ánimo. Obviamente, imitaba a Klein cuando observaba el paisaje, pero sus ojos se movían ágilmente de un lado a otro.
Justo cuando Denton, que estaba en un estado similar al de ella, quiso hablar, pero Donna habló primero.
"Tío, ¿quién era el de anoche?"
Mientras hablaba, miraba al frente sin volver la cabeza, pero su cuerpo temblaba ligeramente, como si estuviera recordando la escena que había visto.
"Era un mensajero. Puedes pensar en él como en un cartero". Klein tampoco miró a los dos niños, como si estuviera hablando de lo que había desayunado.
"¿Mensajero?" Denton casi perdió el control del volumen de su voz.
"El mundo es tan enorme, que seguro que hay criaturas extrañas en él. Créeme, aunque esta criatura parece muy feroz y aterrador, en realidad es muy gentil y profesional... Simplemente me envió una carta en nombre de un amigo que está lejos", explicó Klein ligeramente, tratando de describir al mensajero de cuatro metros de altura como patético, débil e indefenso.
Después de una noche de pánico, y dado que no había sufrido ningún daño, Donna estaba mucho más tranquila. Se le iluminaron los ojos y dijo: “¡Es increíble!”
"¡Es como escuchar un cuento!"
"¡Muy guay!" Denton también expresó su opinión.
Luego preguntó perplejo: "Pero, ¿por qué nadie más lo vio? ¡Nadie reacciono ante eso!"
"Eso es porque vuestros corazones son puros". Sonrió Klein.
Era una mentira piadosa. Después de todo, no podía simplemente decir que era un problema con la carne curada especial. Eso sólo haría que los dos curiosos pequeños no se resistieran a hacer intentos.
De este modo, ignorando el hecho de que ingerir grandes cantidades de ella podría hacer que uno enfermara, el mero hecho de tener activada la Visión Espiritual al azar era un asunto muy peligroso. Aunque ahora Klein podía mantener el consumo de su Visión Espiritual durante un largo periodo de tiempo, en última instancia no se atrevía a mantenerla abierta. A veces, ¡ver cosas que no debería haber visto podía llevar a la locura o a la muerte!
"¿P-Podemos tener nuestro propio mensajero? preguntó Donna, curiosa y emocionada.
"Eso dependerá de la suerte", respondió Klein de manera simple y calmada.
No pudo evitar reírse para sus adentros: ¡Yo ni siquiera tengo un mensajero propio!
Para obtener un mensajero, tenía que diseñar un ritual de invocación preciso y preparar el correspondiente contrato de la criatura del Mundo Espiritual. Esto se trataba de un campo de conocimiento especializado, y hacerlo al azar podría fácilmente invocar algo malo, por lo que Klein no se atrevía a intentarlo imprudentemente.
"Sí. Sí". Donna lo esperaba con ansias.
Luego, dijo con voz baja: "Tío, mantendremos esto en secreto por ti".
A su lado, Denton asintió solemnemente.
En ese momento, un nuevo pasajero que tenía la intención de embarcar en el Puerto Damir, llevaba su maleta mientras caminaba hacia la cubierta.
Tras enviar el telegrama, Llameante Danitz consideró que su capitana podría instruirle sobre ciertos asuntos. Así que decidió acortar las vacaciones y esperar órdenes en la capital del Archipiélago Rorsted.
A través de sus propios canales, había obtenido un boleto, se había puesto una peluca, oscureció sus cejas y fácilmente abordo el Ágata Blanca, esperando a que el transatlántico hiciera sonar su silbato.
Suspiro, como dijo el Emperador Roselle, las personas capaces siempre tienen que hacer un poco más de trabajo... Mientras Danitz caminaba hacia el camarote, miró a su alrededor tranquilamente. De repente, vio una figura familiar.
Era un joven aventurero vestido con un abrigo negro, de aspecto gentil y naturaleza loca. Estaba de pie en la proa del barco, sonriéndole como un caballero.
Los músculos de la cara de Danitz empezaron a ponerse rígidos.

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Capítulo 503
El Señor de los Misterios (Novela) Capítulo 502
Estás leyendo el capítulo 502 de El Señor de los Misterios (Novela), un novela. Con la creciente marea del poder del vapor y la maquinaria, ¿Quién puede aspirar a ser un Beyonder? Oculto en la niebla de la historia y la oscuridad, ¿Quién o qué es el mal que acecha y murmura en nuestros oídos?… Este capítulo tiene publicado el 12 de julio de 2023, Traducido por el grupo Eldolfo/Morganxc. El Señor de los Misterios (Novela) tiene 1437 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.