Leer El Señor de los Misterios (Novela) Capítulo 153 online gratis en español
🏴 Grupo: Eldolfo/Morganxc✍️ Traducción: Eldolfo/Morganxc
Una mandíbula ancha y distintiva, el cabello recogido en un moño como el de un antiguo caballero, ojos que parecían observar con una sonrisa gélida... Xio Derecha estaba medio recostada en el sofá mientras examinaba el retrato que Audrey le había entregado.
A sus ojos, ese hombre bien podría haber sido un montón ambulante de dinero.
Después de grabar en su memoria los rasgos del gran pirata Qilangos, procedió a leer la descripción escrita en la parte inferior de la página:
"Pelo castaño, ojos verde oscuro”.
"El retrato solo puede usarse como referencia general, ya que el objetivo posee la habilidad de transformarse en otra persona. Se desconoce cuánto tiempo puede mantener la transformación."
El retrato solo puede usarse como referencia... El objetivo posee la habilidad de transformarse en otra persona... Solo como referencia... transformarse en otra persona... Entonces, ¿para qué me tomé tanto tiempo memorizando sus facciones? Xio tenía una expresión desconcertada, como si fuera la primera vez que descubría las malas intenciones del mundo hacia ella.
Levantó la vista y vio a Fors Wall lánguidamente desplomada en un sofá frente a ella. Parecía murmurar para sí misma:
"No hay forma de buscar a esta persona. No sabemos cómo luce. Lo único que sabemos es que no es de Backlund. Y todos los días entran demasiados extranjeros a Backlund".
Fors intentó incorporarse, pero falló incluso después de tres intentos.
"Solo soy una Aprendiz, no una Árbitro..." se quejó mientras apoyaba una mano en el brazo del sofá, logrando por fin enderezarse.
"¿Acaso esa dama cree que somos profetas?" bromeó Fors.
Xio estaba a punto de responder cuando se dio cuenta de que aún faltaban unas notas finales por leer.
Las recitó suavemente:
"Las formas sugeridas de búsqueda son las siguientes:
"1. Qilangos lleva consigo un objeto maligno. Necesita devorar la carne, la sangre y el alma de una persona viva cada dos días. Pueden considerar buscar vagabundos desaparecidos.
"2. Busquen información exhaustiva sobre Qilangos y elaboren un perfil de sus pasatiempos y comportamientos únicos.
"3. Los rasgos faciales de una persona pueden cambiar, pero mientras no haya recibido entrenamiento especial, a menudo actuará como él mismo: las cosas que prefiere comer, su forma de caminar, acciones a las que está acostumbrado y muchos otros detalles."
Fors asintió mientras escuchaba.
"La Señorita Audrey no es la adolescente ingenua e inocente que describen los rumores. Tiene una mente meticulosa y una tranquila capacidad de observación."
"¿Eso crees?" preguntó Xio con duda. No esperaba respuesta, así que cambió de tema enseguida. "Yo me encargaré de recopilar la información. ¿Puedes organizar ese montón de libras de oro... digo, sus pasatiempos y rasgos únicos del almirante?”
Fors abrió mucho los ojos y agitó la caja metálica que contenía sus cigarrillos.
"¿Cómo puedes hacerme esto? ¿Cómo puedes obligar a una autora delicada y sensible a encargarse de consolidación, análisis y deducción?"
Xio le lanzó una mirada a su buena amiga, irradiando autoridad sin darse cuenta.
"Hay un párrafo interesante sobre deducción en tu Villa de la Montaña Tormentosa."
Fors echó los hombros hacia atrás y bajó la cabeza. Miró la mesa de centro mientras decía:
"¿Sabes cuánto cabello me arranqué y cuánto sueño perdí solo por ese párrafo?"
Levantó de nuevo la cabeza, miró a Xio Derecha y luego volvió a bajarla.
"La vida es corta. Hay demasiadas cosas que hacer, ¿por qué debemos perder el tiempo en tareas tan poco interesantes y tediosas?"
Eso es muy razonable... Xio casi asintió de acuerdo. Tuvo que esforzarse para mantener su autoridad como Árbitro.
"Entonces, ¿tienes alguna otra forma de resolver este problema?" Bajó la voz, haciendo que su tono infantil sonara más grave.
Fors pensó durante casi veinte segundos antes de alzar la vista de repente.
"¡Podemos contratar a un profesional! Después de que termines de recopilar información sobre el Almirante Huracán, borraremos el nombre y se la entregaremos a un excelente detective. Luego le pediremos que haga la consolidación y la deducción. ¡Todo lo que tenemos que hacer es pagar una tarifa!"
¿Por qué no se me ocurrió eso...? La mente de Xio quedó en blanco.
Fors y Xio se miraron en silencio.
Cuando el ambiente comenzó a volverse incómodo, Xio se aclaró la garganta.
"Lo haremos según tu sugerencia."
Tras decir eso, añadió rápidamente: "¡Tú pagarás la tarifa!"
\*\*\*
Calle Howes, Club de Adivinación.
"Buenas tardes, Señor Moretti". La bonita recepcionista Angélica miró a Klein con sorpresa. "Usted rara vez viene los viernes."
Agotado tras buscar la casa de la chimenea roja, Klein sonrió y dijo:
"El destino nunca se repite indefinidamente. Siempre nos trae algunas sorpresas."
Estaba de paso, y además el tiempo del carruaje que había alquilado ya había expirado; por eso decidió entrar a tomar una taza de té negro y descansar.
Además, aquello serviría como la última capa de los cimientos. Con la nueva "experiencia" en el Club de Adivinación, podría mencionar de manera natural su solicitud a Dunn Smith.
"Sus palabras siempre son tan filosóficas", elogió Angélica.
Klein pensó por un momento antes de responder con calma:
"Puede que no venga al Club de Adivinación con tanta frecuencia en el futuro, así que ya no necesita recomendarme a otros."
Ya había digerido su poción, así que tenía que avanzar hacia una nueva meta.
"¿Por qué?" preguntó Angélica, sorprendida y desconcertada. "Ya se ha ganado fama en el club. La mayoría sabe que sus adivinaciones son muy precisas y milagrosas. De hecho, estábamos considerando pedirle que viniera los domingos como conferenciante."
Si me pagaran una libra por cada adivinación, seguiría haciendo esto sin importar lo cansado que estuviera... Además, todavía tengo que investigar las casas con chimeneas rojas y encontrar al culpable cuanto antes... Klein sonrió cálidamente.
"Señora, no intente convencerme de quedarme; este es el arreglo del destino."
"No dejaré de venir al Club de Adivinación por completo, solo que mis visitas serán menos frecuentes. Seguiré pagando las cuotas a tiempo."
De todos modos, puedo pedir el reembolso... Y bajaré de vez en cuando para vigilar el lugar... añadió para sí.
"Qué lamentable. Espero que esté en el club cuando vuelva a perderme por casualidad." Angélica suspiró.
Tras la conmoción inicial, comprendió que no era tan sorprendente como había pensado.
Quizás un vidente tan milagroso, que además sigue respetando al destino, no es alguien que pueda quedarse atado a un pequeño club en Tingen... Angélica sonrió, como si pensara en algo.
"¿Té negro de Sibe?"
"Sí." Klein le devolvió la sonrisa.
Pasó unos veinte minutos en el club, descansando y terminando su té negro antes de marcharse. Luego tomó un carruaje público de regreso a la Calle Narciso.
Cuando entró, abrió el buzón por costumbre y vio una carta que acababan de dejar hacía poco.
Klein la abrió y descubrió que era del señor Azik.
"... Me dirigiré a la ciudad de Morse el domingo y regresaré el miércoles."
La mayoría de los ciudadanos de Morse son creyentes de la Diosa... Si va un domingo, entonces, con la eficiencia habitual, los Halcones Nocturnos solo recibirán la información el martes o miércoles. Puedo lograrlo... Pensar que el Señor Azik recordaría mi solicitud... Espero que también recuerde no hacerlo personalmente. Bastará con invocar un espíritu y provocar algo escalofriante... Klein asintió levemente. Liberó su espiritualidad y quemó la carta mediante fricción.
Agitó la mano, reduciendo las llamas a cenizas que cayeron lentamente al suelo.
\*\*\*
Sábado por la tarde.
Klein llevaba su chaqueta cortavientos negra y sombrero. Bastón en mano, caminó lentamente hacia la Compañía de Seguridad Endrina.
Después de saludar a Rozanne, miró hacia la partición y notó que la oficina del capitán estaba abierta. Deliberadamente elevó un poco la voz:
"Ayer vi a una chica que se parecía mucho a ti en el Club de Adivinación."
"¿De verdad?" preguntó Rozanne, de inmediato interesada.
Klein asintió sin sinceridad.
"Sí. De hecho, pensé que era tu hermana."
"Lamento decepcionarte, pero no tengo hermanas, ni siquiera primas." Rozanne soltó una risita. "¿Recuerdas su nombre?"
"No, ¿por qué habría de recordar su nombre?" Klein sonrió. "Mirarla era exactamente como mirarte a ti."
"¿Puedo tomar eso como un cumplido?" Rozanne era una chica parlanchina que nunca necesitaba que otros iniciaran la conversación. Preguntó enseguida: "Klein, supongo que estás ganando bastante dinero en el Club de Adivinación, ¿no? Como verdadero Vidente, tus habilidades están muy por encima de quienes toman esto como un pasatiempo."
Todavía podríamos haber sido buenos colegas si no hubieras mencionado eso... Klein tosió.
"Un Vidente debe respetar al destino. No podemos usar la adivinación para obtener privilegios indebidos."
"¿Te acabas de inventar tu propio lema para los Videntes?" preguntó Rozanne con curiosidad.
"Sí", respondió Klein con total franqueza.
Después de una breve charla, Klein se despidió de Rozanne. Se colocó el sombrero y caminó hacia la partición.
¡Toc, toc, toc!
Miró a Dunn Smith, que estaba bebiendo café, mientras llamaba a la puerta abierta.
"Adelante", dijo Dunn, alzando la vista hacia Klein y ajustando de inmediato su postura.
Klein ya había tanteado al capitán durante los dos últimos días. Confirmó que Dunn Smith no había mencionado el "método de actuación" mientras lo ponía a prueba. Era evidente que también se mostraba cauteloso con los altos mandos de la Iglesia.
Así que cerró la puerta, se sentó frente a Dunn y dijo con expresión seria, aunque ligeramente emocionada:
"Capitán, creo que he comprendido por completo la poción del Vidente. Deseo presentar una solicitud especial."

Continúa leyendo
El Señor de los Misterios (Novela)
Capítulo 154
El Señor de los Misterios (Novela) Capítulo 153
Estás leyendo el capítulo 153 de El Señor de los Misterios (Novela), un novela. Con la creciente marea del poder del vapor y la maquinaria, ¿Quién puede aspirar a ser un Beyonder? Oculto en la niebla de la historia y la oscuridad, ¿Quién o qué es el mal que acecha y murmura en nuestros oídos?… Este capítulo tiene publicado el 14 de enero de 2021, Traducido por el grupo Eldolfo/Morganxc. El Señor de los Misterios (Novela) tiene 1437 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.