Leer El Señor de los Misterios (Novela) Capítulo 1402 online gratis en español
🏴 Grupo: Eldolfo/Morganxc✍️ Traducción: Eldolfo/Morganxc
La escena frente a él era tan común que Barton no sintió que hubiera algo malo en ella.
Aunque vagamente sintió que había algo familiar en ella, no pensó que valiera la pena preocuparse por eso.
¿Cómo podría una escena cotidiana no ser familiar?
Su mirada se desvió mientras miraba hacia el cielo. Vio la luna carmesí colgando silenciosamente en el cielo, brillando con luz, haciendo que su estado de ánimo se calmara involuntariamente.
En ese momento, Barton pareció haber dejado caer una carga invisible. Su cuerpo y mente estaban inusualmente relajados. Ya no tenía el mismo miedo, ansiedad y frustración de antes.
Su intuición espiritual le dijo que el asunto de Vernal había llegado a su fin y ya no afectaría su vida.
"Santo Señor de las Tormentas. Señor, gracias por tus bendiciones". Barton inmediatamente golpeó su pecho izquierdo con su puño derecho y murmuró para sí mismo.
Sin ansiedad ni tensión, sintió que el agotamiento lo abrumaba como una inundación. Surgió de las profundidades de su alma, ahogando su cerebro, sus miembros y cada célula de su cuerpo.
Barton no pudo evitar usar el dorso de su mano para cubrir su boca. Bostezó, pero una sonrisa satisfecha apareció en su rostro.
No se quedó en el estudio por más tiempo y se volteó para irse. Regresó a la habitación y tomó un baño agradable, disfrutando mientras bebía una pequeña copa de vino tinto.
Esa noche, Barton ya no soñó y durmió excepcionalmente bien.
Cuando se despertó por la mañana, su mente estaba relajada y su ánimo estaba elevado. Era como si hubiera obtenido una nueva vida.
Mirando a su esposa que aún dormía a su lado, Barton se levantó cuidadosamente, cambió de ropa y caminó por el vecindario.
Nunca había notado lo maravilloso que era su distrito.
El aire era fresco, el ambiente era tranquilo y el paisaje era agradable. Incluso los peatones eran cultos.
Esto hizo que el estado de ánimo de Barton fuera aún mejor. Una vez más, comprendió profundamente que el asunto con Vernal había llegado a su fin y había vuelto a su vida normal y tranquila.
Mantuvo su estado de ánimo y regresó a casa para disfrutar del desayuno con su esposa e hijos.
Durante este proceso, incluso le contó a su esposa sobre un chiste que leyó en los periódicos y cumplió las pequeñas peticiones de sus hijos.
Al ver las sonrisas en los rostros de su esposa e hijos, Barton se sintió satisfecho.
Luego, se puso su abrigo, sombrero y bastón antes de salir a tomar un carruaje público sin rastros. Caminó todo el camino hasta la Fundación de Búsqueda y Preservación de Reliquias de Loen en la periferia de la ciudad.
Después de entrar a su oficina, Barton encontró su ritmo diario habitual. No se puso a trabajar de inmediato, sino que preparó el té negro herbal especial que había preparado él mismo.
Con el té negro, leyó con tranquilidad los periódicos a los que no se suscribía en casa. Luego, recogió las cartas y documentos que había recibido y los leyó.
Tal proceso y ritmo le hicieron sentir excepcionalmente cómodo.
La única diferencia era que Barton todavía estaba un poco preocupado por recibir otra carta de Vernal.
Sin embargo, esta preocupación no se convirtió en realidad.
Unos quince minutos después, alguien golpeó la puerta de su oficina.
"Pase". Barton levantó su taza y tomó un sorbo de su té negro.
La persona que entró fue el director adjunto de apariencia ordinaria del Departamento de Cumplimiento, Pacheco Dwayne, quien no tenía características destacadas pero aún lograba emitir una vibra cálida y amigable.
"¿Dormiste bien anoche?" preguntó Pacheco mientras estaba en la puerta.
"Excelente". Baton no ocultó nada.
Pacheco asintió y sonrió.
"Parece que realmente te has deshecho de los efectos de este asunto”.
Barton no mencionó la "pesadilla" que había tenido. En cambio, preguntó: "¿Y tú?"
"Yo también dormí muy bien", respondió Pacheco con una sonrisa. "La policía ya se ha hecho cargo de este asunto. Se dice que encontraron a Vernal anoche. Desafortunadamente, al parecer, se encontró con alguna desgracia”.
"Pobre alma, espero que pueda descansar en paz". Barton no oró para que el Señor lo protegiera, porque Vernal ya había abandonado su fe en el Señor de las Tormentas. Si realmente hubiera alguna bendición que otorgar, entonces definitivamente serían ráfagas de rayos y tormentas.
Dicho esto, pensó en la ayuda que Pacheco había brindado y su actitud amigable. Dijo, "¿Comemos juntos más tarde?"
"¿Invitas tú?" preguntó Pacheco con una sonrisa.
"Por supuesto. Es un placer conocer a un amigo como tú". Barton se levantó y se inclinó caballerosamente.
Pacheco asintió levemente y dijo, "Entonces esperaré en el Departamento de Cumplimiento por tu invitación”.
"¿Antes de las 12?"
"Sin problema". Aparte de estar agradecido con él, Barton también sentía que conocer al subdirector del Departamento de Cumplimiento sería de gran ayuda para su futuro trabajo.
Además, creía que Pacheco era igual que él. En algunos aspectos, era más fuerte que la persona promedio.
Después de ver a Pacheco dejar su oficina, Barton se sentó de nuevo, exhalando silenciosa y lentamente.
Como una persona ordinaria con un CI normal, podía decir que los asuntos relacionados con Vernal eran muy extraños. Involucraba los problemas del misticismo y la religión.
Además, en realidad estaba muy interesado en los detalles de la fractura de la familia Tamara y la historia secreta de la Cuarta Época, y los detalles a los que Vernal se había encontrado.
Sin embargo, sabía que no podía indagar más. Gracias a la gran suerte de una persona ordinaria, él pudo ver la punta del iceberg sin morir. Si quería averiguar la situación bajo la superficie del agua, definitivamente se ahogaría hasta morir.
La pasada expedición arqueológica hizo que Barton no se atreviera a correr el riesgo, ni quería correr ningún riesgo.
Para él, la curiosidad probablemente era lo más inútil.
Después de reflexionar por un rato, Barton continuó su trabajo.
Cuando casi era mediodía, ordenó los objetos de la mesa y recogió el abrigo y el sombrero de copa colgados en el perchero. Salió de la oficina y caminó hasta la puerta del Departamento de Cumplimiento.
¡Toc! ¡Toc! ¡Toc! Barton golpeó la puerta de madera frente a él.
Pronto, Pacheco abrió la puerta y miró a Barton.
"Dame cinco minutos más. Todavía tengo algunos asuntos que resolver”.
"No hay problema". A Barton no le importó en absoluto.
"Entra y espera", dijo Pacheco casualmente.
Barton no se hizo de rogar. Entró en el Departamento de Cumplimiento y encontró una silla para sentarse.
Mientras movía la mirada, se dio cuenta de que había alrededor de seis a siete miembros en el Departamento de Cumplimiento.
Justo entonces, escuchó a alguien llamar a la puerta.
Sin esperar a que los empleados del Departamento de Cumplimiento se levantaran, la puerta se abrió con un chirrido.
El primero en entrar fue el vicepresidente de la Fundación de Búsqueda y Preservación de Reliquias de Loen.
Era un anciano animado. Miró a su alrededor y se detuvo por un segundo antes de decir: "Parece que todos están aquí”.
"Déjenme presentarles a una nueva colega”.
Mientras hablaba, el vicepresidente se adelantó un poco, revelando a la nueva empleada del Departamento de Cumplimiento detrás de él.
Era una mujer en sus veinte años. Tenía un puente nasal alto y un par de labios llenos y húmedos. Sus ojos eran de color gris oscuro y su rostro era bonito. Llevaba un vestido azul común.
Sin embargo, no había expresión en su rostro. No parecía una persona real. Parecía más una estatua de cera.
Las miradas de Barton y Pacheco se congelaron.
El vicepresidente continuó sonriendo y dijo: "Ella será como Pacheco, asumiendo el papel de subdirectora del Departamento de Cumplimiento. Su nombre es Alicia Tamara”.
—El fin de la vida cotidiana de una persona ordinaria—
Nota del autor: No hay manera de profundizar el final en "La vida cotidiana de una persona ordinaria". Esto es solo una muestra de la punta del iceberg sin profundizar. Sí, también es una forma experimental de narrar la historia.
Si el final está destinado a tener el efecto de horror sin ninguna consideración de valores, entonces se escribirá así:
Mientras hablaba, el vicepresidente se adelantó unos pasos, revelando a la nueva empleada del Departamento de Cumplimiento detrás de él.
Era una mujer en sus veinte años. Tenía un puente nasal alto y un par de labios llenos y húmedos. Sus ojos eran de color gris oscuro y su rostro era bonito. Llevaba un vestido azul común.
Las miradas de Barton y Pacheco se congelaron.
En ese momento, los labios de la dama se curvaron mientras decía con una sonrisa radiante, "Hola a todos. Soy Alicia Tamara”.

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El Señor de los Misterios (Novela) Capítulo 1402
Estás leyendo el capítulo 1402 de El Señor de los Misterios (Novela), un novela. Con la creciente marea del poder del vapor y la maquinaria, ¿Quién puede aspirar a ser un Beyonder? Oculto en la niebla de la historia y la oscuridad, ¿Quién o qué es el mal que acecha y murmura en nuestros oídos?… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2023, Traducido por el grupo Eldolfo/Morganxc. El Señor de los Misterios (Novela) tiene 1437 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.